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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2017

La tragedia del empleo informal y por cuenta propia

Paul Walder
Punto Final


Somos testigos de la desaparicin del trabajador como sujeto social, como elemento de identidad. El trabajador, que durante gran parte del siglo pasado pudo identificarse en su condicin, en su gremio, sindicato, en su clase y hasta en su empresa, se ve hoy como un fragmento que orbita, cuando puede hacerlo, en torno a actividades a veces formales, otras informales y en ocasiones hasta irreales.

La tasa oficial de desempleo se ha ubicado durante las ltimas dcadas en torno a un siete por ciento, lo que en trminos absolutos significa poco ms de medio milln de personas. Si a estas estadsticas le agregamos el empleo informal o subempleo, la proporcin de trabajadores en una situacin de precariedad laboral ingresa en un territorio opaco cuya claridad depender de la metodologa usada. Segn nuevas herramientas, en su creciente grado de nitidez y detalle, la fuerza laboral chilena perfila un panorama bastante lgubre cuyos efectos ms visibles y tambin evidentes, apoyadas por no pocas estadsticas independientes, se expresan en una creciente conflictividad social.

Desde finales de la dcada de los noventa, caracterizada por altas inversiones extranjeras, privatizaciones, un auge exportador y tasas de crecimiento econmico cercanas a un diez por ciento, se ha producido una permanente disminucin de puestos de trabajo como consecuencia de la prdida de mercado de la pequea y mediana empresa. Se trata de una merma de mercado y ventas de las pymes a favor de la gran empresa, fenmeno que fue cambiando la estructura laboral.

La instalacin y profundizacin a partir de fines del siglo pasado del orden neoliberal halla en Chile un propicio caldo de cultivo con la dispersin de las organizaciones sindicales durante la dictadura y la vigencia del restrictivo plan laboral. Si a este fenmeno le agregamos nuevas estrategias de gestin en la gran industria y en los servicios, con importantes reducciones en los costos laborales a travs de trabajadores externalizados y la incorporacin de nuevas tecnologas con inteligencia artificial, obtenemos uno de los periodos ms nefasto para las organizaciones sindicales, los trabajadores y sus demandas. Sin capacidad de ejercer sus derechos, bajo una asimetra completa de negociacin ante las corporaciones y las empresas en general, los trabajadores se convierten en una masa temerosa, lo que no es ni clase, ni organismo, ni sujeto poltico o social. Es ms un enjambre de individuos temerosos del poder empresarial que, bajo estas circunstancias, ha de competir entre s. El enemigo no est en otra clase, sino entre los mismos postulantes a las plazas de trabajo o entre los mismos compaeros de fbrica, taller u oficina.

Pese a las reformas a la legislacin laboral desde finales de la dcada de los noventa hasta el segundo gobierno de Michelle Bachelet, la asimetra persiste y contribuye a consolidar a Chile como una de las sociedades ms desiguales del planeta. Los portentosos niveles de concentracin de la riqueza entre las familias de los controladores de las grandes corporaciones no slo persisten en lo que llevamos del siglo XXI, sino que se consolidan y extreman. Con la introduccin en la industria y los servicios de aplicaciones de inteligencia artificial que reemplazan mano de obra, emerge una masiva amenaza que ya tiene efectos perceptibles en la estructura laboral. Los empleos en la gran empresa tienden mes a mes a reducirse expulsando a miles de personas que intentan subsistir mediante actividades por cuenta propia. Una nueva vuelta de tuerca a favor de las corporaciones para mantener sus altas tasas de ganancias que recaen en los trabajadores y, por extensin, en la sociedad en su conjunto.

Los trabajadores son una pieza ms -y ciertamente la ms vulnerable y prescindible- en el libre mercado. Lo que queda de las conquistas sociales del siglo pasado es historia. La ofrenda manual e intelectual se entrega al mercado en la total indefensin, con la certeza de su temporalidad, acaso accidentalidad. Lo que nos entrega la economa durante sus ciclos de expansin se evapora con su contraccin. Sin proteccin social, la precariedad se extiende desde la calidad del empleo -cuando lo hay- hasta la intimidad individual y familiar.

La ortodoxia capitalista busca por todos los medios la perfeccin del modelo. Si el mercado campea en los bienes y servicios, debe tambin extenderse hacia el trabajo. Si se es plenamente consecuente con la teora de Hayek y Friedman, el sector privado debiera desregular este mercado, cuya legislacin laboral vendra a ser el smil del proteccionismo en el comercio y cuyas organizaciones sindicales, oligopolios o monopolios. Esta premisa ha sido defendida con certero xito por las corporaciones a travs de las elites en el poder y la clase poltica cooptada y corrupta, impidiendo mnimas transformaciones a la precariada estructura laboral.

 

MILLONES DE TRABAJADORES

SIN PROTECCION SOCIAL

La informalidad laboral es una creciente realidad. Un informe de la Fundacin Sol publicado en agosto aterriza las grandes cifras del empleo, las cuales encierran un drama laboral. En Chile hay cerca de 700 mil subempleados, ms de un milln de asalariados sin contrato laboral y otro milln de trabajadores externalizados. Un grupo cercano a la mitad de la fuerza laboral que pronto modificar an ms la ya deteriorada estructura laboral. Desde finales del ao pasado se registra un nuevo fenmeno en la creacin de empleos. Segn las estadsticas oficiales, la creacin de trabajos asalariados mantiene un ritmo varias veces menor al de actividades por cuenta propia.

A partir de aqu se configura otra estructura, la salarial. El promedio de ingresos entregado por las estadsticas oficiales es de 517 mil pesos mensuales, monto que al considerar la extrema distorsin y discriminacin en la distribucin de la riqueza ofrece cifras dramticas. La mitad de los trabajadores gana menos de 350 mil pesos, siete de cada diez percibe menos de 500 mil lquidos en tanto slo un quince por ciento gana ms de 800 mil.

En noviembre de 2016, la lnea de la pobreza por ingresos en Chile para un hogar promedio de cuatro personas se estableca en 410.684 pesos. Si se considera slo a los asalariados del sector privado que trabajan jornada completa, la mitad gana menos de 400 mil. Esto significa que pese al trabajo no pueden sacar a su familia de la pobreza.

 

EL CASO DE ENEL

La externalizacin laboral, desarrollada por gran parte de las empresas desde inicios del siglo, ha tenido consecuencias no slo en el deterioro del empleo y los salarios, sino sobre la organizacin de los trabajadores, la produccin y los servicios. Las nevazones de julio pasado sobre Santiago, que tuvieron como efecto cortes en el suministro elctrico de grandes zonas urbanas, destap los modos de gestin al interior de las grandes corporaciones. Durante el episodio, los sindicatos de profesionales universitarios de Chilectra difundieron una declaracin que denuncia los procesos de reduccin de costos mediante tercerizacin de actividades. Cuando Endesa Espaa tom en el ao 2000 el control de Enersis, aplic el Plan Gnesis, que signific la externalizacin de todos los servicios operativos en terreno y atencin de pblico, como call centers y oficinas comerciales, dej al interior de la empresa slo funciones administrativas. En esa oportunidad fueron despedidos unos 1.300 trabajadores, los cuales pasaron a ser recontratados por empresas externas en precarias condiciones laborales.

Una nueva reduccin de costos se efectu cuando la italiana Enel tom el control de Chilectra en 2015, exigiendo ms eficiencia a cada una de las reas de la compaa. El resultado ha sido un nuevo traspaso de actividades a empresas externas, trabajos partime y contratos a honorarios. Esta nueva forma de gestin ha sido responsable, segn denunci el sindicato, de las falencias a la hora de enfrentar las nevazones y otras emergencias con personal sin conocimiento de la operacin de la empresa.

La estrategia de gestin mediante la reduccin de costos, que recae en el cliente y en el trabajador, tiene como contrapartida altas utilidades. Enel tuvo ganancias por ms de 230 millones de dlares en 2016, ao caracterizado por una baja actividad econmica. La estrategia de Enel podemos hallarla en prcticamente todas las grandes corporaciones. Durante aquel periodo de muy bajo crecimiento del producto, compaas de muy distintos sectores de la economa, pese a una sensible reduccin de sus ventas, lograron aumentar sus ganancias respecto a los aos anteriores. La causa fueron masivos y anticipados recortes laborales.

Un estudio realizado por Radio Bo Bo sobre las memorias de Chilectra y Enel ratifica esta afirmacin. Entre 1999 y 2016 la compaa redujo en 50 por ciento el nmero de trabajadores propios, periodo en el cual los clientes aumentaron en una proporcin casi similar. Entre 2004 y 2016, en tanto, los empleos subcontratados aumentaron 42 por ciento.

El proceso de externalizacin y precarizacin laboral no se detiene. Y no se detendr en el escenario actual, con bajas tasas de crecimiento e incorporacin de aplicaciones de alta tecnologa. Desde 2010 a la fecha, segn datos aportados por la Fundacin Sol, se han creado 1,3 millones de nuevos trabajos de los cuales el 64 por ciento corresponde a empleo tercerizado, por cuenta propia de baja calificacin y tiempo parcial, y empleo familiar no remunerado.

La figura del emprendedor, destacada como paradigma de la sociedad neoliberal, se desenvuelve en la precariedad y la pobreza. Esta realidad en pleno crecimiento se desprende al observar las cifras oficiales de creacin de trabajos por cuenta propia: una encuesta del Ministerio de Economa (Micro Emprendimiento, 2015) revela que de cada diez trabajadores por cuenta propia seis laboran en la informalidad. Al segmentar estos datos nos acercamos al Chile real de la subsistencia, expresado en las estadsticas salariales. Casi la mitad de los trabajos por cuenta propia se realizan en los hogares sin una instalacin especial, muchos de ellos (23 por ciento) trabaja en el hogar del cliente y el 20 por ciento lo hace en la calle. Ni el 15 por ciento de todos los trabajos por cuenta propia se realiza en una oficina, fbrica, local o taller.

Si esta es parte de la realidad laboral, el futuro del trabajador es an peor. Los ltimos datos sobre el pago de pensiones expresan una escena an ms trgica. Del total de pensiones que pagan las AFP, el 91 por ciento es menor a 160 mil pesos, sensiblemente menor al salario mnimo. Una cifra que ha elevado la edad efectiva de jubilacin a los 71 aos y convierte a la vejez es una de las etapas ms duras de la vida de los chilenos.

Publicado en Punto Final, edicin N 883, 1 de septiembre 2017.

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www.puntofinal.cl



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