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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2017

Del ruido de sables al ruido de botas

Higinio Espergue
Rebelin


Este prximo 3 de septiembre se cumplio 93 aos de la singular protesta de oficiales del Ejrcito en el Congreso, el denominado ruido de sables de 1924, con el cual presionaron a los legisladores a aprobar rpidamente una agenda social que contena medidas tales como -o sorpresa- la jornada laboral de ocho horas, la supresin del trabajo infantil, la reglamentacin del contrato colectivo, la ley de accidentes del trabajo y seguro obrero, legalizacin de los sindicatos, la ley de cooperativas y la creacin de los tribunales de conciliacin y arbitraje laboral.

Casi cincuenta aos despus, en 1973, el ruido de sables se volvi estrepitoso al ser acompaado de bombardeo contra La Moneda, tanques en las calles y con una agenda casi diametralmente opuesta a la de 1924.

Hoy nos encontramos con una variante de este tipo de deliberacin castrense, que podramos denominar ruido de botas. Es decir el sonido que provoca el paso de tropas a paso de ganso en un lugar no presupuestado y como gesto de apoyo a manifestantes que abogan por la intervencin militar para liberar sujetos encarcelados en un penal especial. Unos ancianos tenebrosos, condenados por delitos tan graves como secuestros, tortura, asesinatos y desaparicin forzada.

Otra variante de ruidos son las declaraciones del general de Aviacin, Ricardo Ortega, que se asume como vocero de inquietudes y odios que se estaran acumulando entre los militares, lo cual hara imprudente cerrar el penal de la discordia. Es evidente su intento de presionar al gobierno y dems poderes del Estado, deslizando el cuestionable argumento que el cierre del penal y el traslado de estos presos no solo los humillaba a ellos sino tambin a la institucin. Manifestando su conmocin por el estado de algunos de estos reos que han sido condenados pese a su avanzada edad y enfermedades, preguntndose si acaso se pretende torturarlos o matarlos.

Cabe responderle al general Ortega y a otros que incentivan el ruido de botas que las vctimas de los confinados en Punta Peuco no pretenden torturarlos, ni matarlos, sino obtener verdad y justicia. Que los familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados polticos, como los ex prisioneros que fuimos salvajemente torturados, nunca hemos perseguido ancianos enfermos, sino criminales que han sido protegidos por el Estado y las FF.AA. mediante diversas maniobras dilatorias con el resultado ahora visto. Y que estos adultos mayores, estando con sus facultades mentales intactas se han negado a entregar informacin sobre el paradero de detenidos desaparecidos y otros datos relevantes para las causas.

Pese a las simpatas que nos despierta el ruido de sables de 1924, por sus resultados, no propiciamos ninguna forma de deliberacin castrense y de intervencin en contra de la institucionalidad democrtica. En estas materias slo cabe recordar la doctrina establecida por el general Ren Schneider quien manifest con motivo de la eleccin de Salvador Allende en 1970 que el Ejrcito es garanta de una eleccin normal, de que asuma lapresidencia de la Repblica quien sea elegido por el pueblo, en mayora absoluta, o por el Congreso Pleno, en caso de que ninguno de los candidatos obtenga ms del cincuenta por ciento de los votos... Nuestra doctrina y misin es de respaldo y respeto a la Constitucin Poltica del Estado. Lamentablemente en octubre de ese ao el general constitucionalista cay asesinado por un comando terrorista de extrema derecha.Hacen falta militares como l para que este pas tenga mayores garantas de no repeticin de los horrores vividos bajo la dictadura.

Higinio Espergue es Presidente del Directorio de la Corporacin Parque por la Paz Villa Grimaldi

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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