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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2017

Parasos flotantes en el desarrollo del sistema capitalista mundial

Manuel Acua Asenjo
Rebelin


A mi buen amigo Juan Alfonso Ramrez, que me alert oportunamente acerca de este fenmeno.

 

Marco terico mundial

Nos remitimos, en esta materia, a otros trabajos nuestros en donde hemos caracterizado la actual fase que recorre el sistema capitalista mundial como de expansin [1] . Esta nueva fase se abrira en la ltima dcada del siglo pasado, ms exactamente, entre el ao 1990 y el 2000; no tenemos poca de trmino propuesta para la misma.

Basamos esa afirmacin en la aparicin y propagacin en esos aos de dos extraordinarios instrumentos de trabajo a saber, la herramienta universal, computadora u ordenador, y la red mundial denominada INTERNET que han facilitado el libre flujo del capital por todas las regiones del planeta. No insistiremos al respecto.

El capital y el concepto de libertad

Si bien es cierto que en la historia de los diversos modos de produccin las sociedades humanas aparecen separndose constantemente, no es menos cierto que esa tendencia alcanza niveles superiores en el modo de produccin capitalista (MPK) en donde vemos que un segmento humano se separa del otro para imponerse sobre l y dar origen a dos clases sociales que son compradores y vendedores de fuerza de trabajo.

En la llamada rotacin del capital, que es la fase del desarrollo del proceso productivo, esta segmentacin vuelve a producirse. Las clases que se organizaran para dar nacimiento al modo de produccin capitalista se dividen, nuevamente, de acuerdo a las fases que recorre el proceso de elaboracin de un bien. Aparecen, as, productores de bienes materiales, mercaderes que ofrecen mercancas y cuidadores de dinero o prestamistas; y al otro lado de ellos, vendindose por horas, los trabajadores de la produccin, del comercio y quienes sirven a los prestamistas. En lenguaje moderno, industriales, comerciantes y banqueros con sus respectivos vendedores de fuerza o capacidad de trabajo.

Pero el sistema capitalista aporta un actor ms que es el capital, engendro especfico, sui generis, producto a la vez que relacin social, trabajo objetivado, valor que se valoriza. El capital es un concepto. Y es, adems, desde el punto de vista semitico, una categora, vale decir, una palabra dotada de significado conceptual.

En efecto,

[] a diferencia de otros conceptos, el de capital es esencialmente dinmico. Y es que, contrariamente a las creencias corrientes, el capital no es dinero; tampoco un conjunto de depsitos bancarios, fortuna personal o algo que se le parezca. Mucho menos, medios de produccin. El capital es, en primer lugar, una relacin social y, simultneamente, un valor como lo es la belleza, la bondad, la amabilidad, la justicia, la libertad, la igualdad. No existe en parte alguna que no sea nuestra cabeza. Es un concepto ideolgico, una elaboracin de la mente a la manera del dinero, que tampoco existe en la naturaleza sino tan slo en nuestras creencias y convicciones. A diferencia del resto de los valores, que se mantienen estticos, el capital es un valor que se valoriza, un valor que crece constantemente, que se acrecienta a s mismo y jams deja de aumentar. Puede realizar ese milagro de incrementarse permanentemente porque se establece sobre la base de otra construccin terica ―como lo es el dinero―, sin la participacin de la cual todo proceso de acumulacin sera ilusorio. El dinero permite la realizacin de operaciones matemticas pues slo se expresa numricamente; es una medida a la manera del metro, del litro, del kilogramo y facilita, consecuentemente, el clculo del capital.

El capital presenta , adems, un rasgo muy propio: se trata de un producto que se manifiesta como dotado de vida propia, que parece individuarse, es decir, hacerse cada vez ms l mismo e independizarse de toda traba e impedimento que limite su libre actuar. Este rasgo lo hemos descrito en otra parte de la siguiente manera:

Desde siglos inmemoriales, desde que apareciese sobre la tierra, el capital lucha por alcanzar cada vez mayores espacios de libertad. El capital es una creacin esencialmente libertaria; es un sujeto en s y para s, no para los dems. Por eso busca romper los vnculos familiares que lo ligan a su parturienta, que es el obrero; por lo mismo busca sacudirse la dependencia que lo une al capitalista, propietario suyo. Y a las leyes de la rotacin que lo aprisionan. No por otra circunstancia multiplica su apariencia y, como Dios, se vuelve trinidad (capital industrial, bancario y comercial) trocndose en tres personas distintas y una entidad total. Pero su transmutacin, por excelencia, es ser capital bancario pues, en tal calidad, se liga al dinero y vive como factor reproductor de s mismo, expresndose en nmeros y cifras que dan cuenta de su constante acrecentamiento: como capital bancario es produccin, banca y comercio a la vez. Y, sin embargo, no es libre totalmente. Necesita disociarse, efectuar una nueva separacin, abrirse e independizarse ms an, huir del control de sus propietarios cuya pasividad, a menudo, le resulta mortal.

Esta esencia libertaria del capital que nos hace recordar aquel poema de Leonidas Andrejev, ese poeta ruso capaz de llevar el concepto de libertad a un paroxismo tal que enmudece (libertad es hacer aquello que incluso Dios rechaza), se transmite al capitalista, al acumulador de valores, al avaro que busca ms para s y para los suyos como nico fin de su existencia.

Anarcocapitalismo?

Ese concepto de libertad como contrario a lo que el capitalista quisiera hacer o realizar lo expres brillantemente hace algunos aos el billonario Peter Thiel [2] cuando consultado acerca de la libertad indic:

La libertad no es compatible con la democracia.

No por otro motivo se acerc a l entre 2005 y 2008 el nieto de Milton Friedman, Patri Friedman, un sujeto conocido por sus tendencias extremas, a fin de plantearle un proyecto para la instalacin de islas artificiales en el mar abierto como refugio ideal para las comunidades libertarias. Un autor (Adam Frucci) asevera haber escuchado a Friedman decir, al respecto:

"La cuestin no es slo crear un sistema poltico o un tipo de sistema, sino hacer un producto clave para la creacin de nuevos pases, a fin de que los lotes de los diferentes grupos intenten muchas cosas diferentes, y todos podamos aprender de ello" [3] .

Patri Friedman, nacido en 1976, ex ingeniero asociado a Google, tiene curiosas concepciones acerca del capital cuya independencia valora en toda su extensin y es, hoy gracias al apoyo que consiguiera de Thiel, fundador de la organizacin Seasteading Institute, una organizacin que, bajo el lema La mitad de la superficie del globo no pertenece a ningn Estado, planea construir ciudades flotantes que podrn regirse por sus propias reglas y elegir sus propios gobernantes. No por algo ha expresado, en un libro que escribiera junto con uno de sus ejecutivos:

No promovemos ninguna ideologa o poltica particular. Queremos ofrecer una plataforma para que otros intenten las nuevas formas de vivir juntos que los hagan ms felices. Algunos colonos pueden querer ensayar una renta bsica universal, otros pueden preferir las soluciones del mercado libre. Algunos pueden confiar en la democracia directa electrnica, otros podrn entregar la Administracin pblica a burcratas, otros podrn usar servicios hechos a la medida del consumidor, o cualquier mezcla de todo eso [4] .

Se les ha denominado anarcocapitalistas aunque, en verdad, la denominacin no es exacta pues, si bien es cierto son contrarios a cualquier limitacin al desarrollo del capital y rechazan toda direccin impuesta en ese sentido, no es menos cierto que constituyen una variante del capital bancario (financiero) que busca establecer una regin del planeta donde pueda gozarse de esa seguridad.

Posibilidades de construir islas en medio del mar

La idea de construir islas en medio del mar no es descabellada. Ms, an: no es tarea difcil pues, hoy, existen los medios tecnolgicos para hacerlo. El proyecto se realiza a travs del uso de una tcnica similar a la empleada para la construccin de las plataformas petroleras que se instalan en el mar. La construccin de islas puede realizarse por medio de unir plataformas similares a aquellas que hemos indicado.

En el caso especfico de Artisanpolis, ciudad proyecto creado por los ingenieros de Silicon Valley de acuerdo a las instrucciones dadas por el Seasteading Institute, para ser instalada en uno de los lugares de la Polinesia francesa, se ha dicho que dicha estructura

[] consistir en un conjunto de plataformas flotantes sobre la superficie del agua . Cada una de ellas podr moverse por barcos remolcadores hacia diferentes lugares y unirse entre s para crear enormes formaciones sobre el mar [5] .

China, desde hace varios aos ha estado construyendo islas flotantes en el sector de las islas Spratly, conjunto de atolones, arrecifes y bancos de arenas cuyo dominio lo ejerce conjuntamente con Vietnam, Filipinas y Taiwn. Y, a pesar que los trabajos realizados por el pas asitico no son similares a los que se emplean para la realizacin del proyecto del Seasteading Institute, dicha nacin impide que se sobrevuele las construcciones que realiza en ese lugar [6] e, incluso, ha tenido disputas con USA, especialmente en 2015 cuando el USS Lassen, un destructor de misiles guiados,  rompi el lmite de 12 millas nuticas (22,2 km) que China reclama alrededor de las islas Subi y Mischief en el archipilago Spratly [7] . La forma que China ha empleado para levantar esas construcciones una de ellas cuenta con una pista de aterrizaje de ms de 3 mil metros de longitud ha sido a travs de utilizar los arrecifes sumergidos y los atolones

 

[] con un proyecto masivo de dragado que comenz a fines de 2013 [8] .

La idea de construir islas artificiales en el mar no es nueva. Pedro Serrano, arquitecto de la Universidad Federico Santa Mara, deca que en Hong Kong existen, desde hace cientos de aos, pequeas ciudades flotantes como, tambin, en algunas costas africanas.

Venecia es una ciudad que casi flota, y los uros del Titicaca an flotan sobre aldeas de totora [] hoy tenemos en el mundo la tecnologa para hacer ciudades flotantes, que adems pueden viajar. Por lo tanto, no solo son factibles, sino que cada vez en mayor escala. Es posible disear islas de un tamao tal que resulten inalteradas por tormentas y oleajes gigantes, las que podran albergar millones de habitantes [9] .

Pero esta idea no es compartida enteramente por los acadmicos de nuestro pas. Para Felipe Link, investigador del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Catlica, la realizacin de semejantes proyectos no es fcil.

Esto se trata ms bien de ciencia ficcin y no veo que sea necesario tener ciudades flotantes, aunque s sean factibles [] En el caso hipottico de que se implementaran, el problema estara en quin ira a vivir ah. Se tratara de una especie de aislamiento programado donde los mismos habitantes tendran que afrontar el desafo de lidiar con las dinmicas urbanas con los lmites fsicos de una isla y de determinar cmo sera el intercambio con el exterior [] [10]

Para Sebastin Bianchi, director de la Escuela de Arquitectura del Campus Creativo UNAB, la idea es an prematura.

Podra tratarse de pequeas extensiones urbanas artificiales dedicadas al ocio, como hoteles [] Pero tambin hay que entender que un asentamiento flotante significa desplazar de alguna manera a la ciudad que por concepto se funda y hacerla nmada. El agua cerca de los asentamientos ha tenido funciones defensivas o de comercio, pero qu pasara si puedo desplazarme siempre hacia condiciones climticas ms favorables o reabastecerme en cualquier puerto? [11]

Escepticismo o no, lo cierto es que los proyectos existen y se estn llevando a cabo. La isla artificial piloto que proyecta instalar en la Polinesia francesa el Seasteading Institute podra comenzar a construirse en dos aos ms, es decir, en 2019, de acuerdo con una informacin de prensa.

El gobierno de la Polinesia Francesa firm un acuerdo con el Instituto Seasteading para iniciar las obras en slo dos aos [12] .

El Seasteading Institute

El Seasteading Institute es una organizacin creada en 2008 por Wayne Gramlich, empresario de Silicon Valley (California, USA), y Patri Friedman a quien ya nos hemos referido en otra parte de este trabajo. Tiene su sede en California y un sitio en Internet en donde se pueden examinar sus objetivos y proyectos. Su nombre proviene de dos vocablos ingleses (sea, que es mar en castellano; y stead que es colonizar); una traduccin ms o menos fiel de Seasteading Institute sera Instituto para la Colonizacin del Mar. Pero, en realidad, su nombre tiene otro origen histrico y es que Wayne Gramlich haba escrito un trabajo suyo sobre el tema de la colonizacin martima bajo el nombre de Seasteading: Homesteading in high sea, trabajo que impresion vivamente a Friedman quien decidi contactarlo para conversar con l acerca de sus proyectos. El resultado fue que, ms tarde, ambos establecieron contacto con Peter Thiel (cofundador de PayPal) quien aport la suma de 1,7 millones de dlares para el proyecto. Compenetrado en el proyecto, Thiel escribi, ms adelante, un trabajo al que puso por ttulo La educacin de un libertario en donde desarrolla las ideas acerca de la libertad de poder acumular.

El Instituto, que ha pasado ya cinco aos diseando proyectos de islas artificiales en mar abierto, est dirigido hoy por Randolph Hencken, en el carcter de director ejecutivo.

Puede decirse, a grandes rasgos, que el proyecto consiste en

[] crear viviendas sostenibles en aguas internacionales [13] .

Hace algn tiempo, otro de los ejecutivos del Instituto llamado Joe Quirk, en colaboracin con Patri Friedman, escribi un libro en donde se condensan todas las ideas que han dado existencia y continuidad al proyecto. El libro, que lleva por ttulo Seasteading (Colonizacin martima), contiene en su portada algunas ideas centrales en el carcter subttulo:

How floating nations will restore the environment, enrich the poor, cure the sick and liberate humanity from politicians [14] .

El libro comienza interrogndose si acaso la humanidad hizo bien al construir las ciudades en la tierra cuando pudo hacerlo en el mar, para luego soltar la pregunta que se formulan hoy muchas personas:

Est Ud. harto de los polticos?

Puesto que la respuesta parece obvia, Quirk y Friedman responden con decisin:

Entonces, organice su propio pas!

Entre las ideas que plantea el Instituto pueden verse algunas como las que se indican a continuacin:

Las primeras ciudades flotantes tendrn pisos, oficinas y parques en un clima de pequeo pueblo. Habr escuelas, tiendas, restoranes, clnicas []

Sus habitantes podrn ser, entre otros,

[] bilogos marinos, ingenieros nuticos, granjeros acuticos, abogados martimos, investigadores mdicos, personal de seguridad, inversores, ambientalistas, artistas [] [15]

Lo que pretenden los organizadores del proyecto

No cabe la menor duda que los organizadores de este mega proyecto estn intentando alzarse por sobre los poderes que gobiernan la tierra en busca de mayores espacios de libertad; en palabras ms simples: el mundo que existe sobre la tierra les ha quedado chico, necesitan emigrar. Ante ellos, el mar se extiende como un inmenso territorio que se hace necesario poblar.

Pero tras este sentimiento de libertad a travs del cual estos individuos buscan trascender se oculta una suerte de oxmoron. Porque tratan de interpretar en forma colectiva una forma exacerbada de individualismo: se trata de anhelos personales que se interpretan colectivamente. Como si todos mis apetitos personales fuesen la tnica de toda una humanidad. Hay, entonces, una afirmacin revestida de negacin (o lo contrario) como si se tratara de la deslumbrante oscuridad a la que hacen referencia algunos poetas. Porque es un hecho que los organizadores de este mega proyecto pretenden escapar de las reglas que asfixia a gran parte de los capitalistas cuyas ansias de acumulacin no conocen lmites. El capital es un valor que se valoriza; si as no lo fuera dejara de ser tal. Induce, en consecuencia, a la avaricia, a la acumulacin incesante. Es, por consiguiente, la avaricia lo que necesita de libertad. Como la libertad que exige el zorro cuando ingresa al gallinero.

No es casualidad que los organizadores de este mega proyecto hayan sealado a propsito de lo mismo que la mitad de la superficie del globo no pertenece a Estado alguno y que las ciudades flotantes tendran por misin administrarse a s mismas segn lo sealen sus propios organizadores. Y que todo ello puede hacerse, en un principio, como una simple experimentacin social. Pero con una limitacin: los habitantes deben poseer algn dinero. La residencia no es para quien quiera ni para cualquiera.

Como lo expresa con acierto Martn Caparrs:

Aqu, la perfeccin consiste en escapar de los Gobiernos y las leyes y los impuestos del mundo conocido: las ciudades flotantes sern, si acaso, barrios cerrados por el mar, ms cerrados que ninguno: cerrados a cualquier contacto, a cualquier migracin, a cualquier intervencin ajena. El ideal de yo para m mismo porque yo s que puedo se realizar en esas islas flotantes ms que en cualquier otro lugar [16] .

En efecto, la realizacin del proyecto permite suponer que los dueos del capital muestran un comportamiento similar al que adoptan las clases dominantes en las grandes ciudades, es decir, la huda permanente de quienes les han permitido acumular las riquezas que poseen, la separacin constante del conjunto social al que pertenecen, la construccin de viviendas para ellos, sus familias y amigos, cada vez ms lejanas de los miembros de la sociedad de la cual forman parte. Con la diferencia que, ahora, lo hacen dirigindose al mar. No resulta aventurado suponer que, probablemente, en algn futuro no muy lejano, empezarn a hacerlo hacia el espacio. Los proyectos de colonizacin de la Luna, de Marte y de otros cuerpos celestes similares no parecen sino entenderse en esa direccin: como si intentasen la permanente huida de quienes producen el plusvalor. Como si la acumulacin ininterrumpida fuese una misin divina asignada a ellos para arrancar de quienes la han producido y, de esa manera, acercarse cada vez ms a los dioses ancestrales.

Importancia de recordar la esencia del dinero y del capital

Sin embargo, huir de las ciudades y de su regulacin normativa, huir hacia el mar y flotar sobre las ms profundas simas marinas, huir hacia islas artificiales convertidas en focos de acumulacin dineraria, hacia esa avaricia sublime que opera sin impedimentos y es llevada a lmites cada vez ms monstruosos, puede ofrecer algunas dificultades.

La primera de ellas es la naturaleza del dinero que, de una u otra manera, abolida la convertibilidad que lo vinculaba al oro, depende hoy de la autoridad del Estado y de su regulacin con otras monedas.

Un estado que se organice al margen de los dems Estados y declare independizarse de los dems, SIEMPRE va depender del dinero y ste del resto de los Estados. An cuando se intente hacer valer monedas virtuales (como el bitcoin u otros experimentos similares). Va a ocurrir con todas aquellas formas dinerarias que parecan desarrollarse en las postrimeras del siglo 20 como lo fueron los LETS (Local Exchange Trade Systems y otras) que jams pudieron desarrollarse por su extrema dependencia de otras monedas.

La segunda dificultad es la extraordinaria dependencia que el capital mantiene respecto del dinero: el capital SIEMPRE se va a acumular gracias a la existencia del dinero y NUNCA podr existir sin l. No hay acumulacin posible sin dinero y no hay capital posible sin acumulacin. Es decir, podrn acumularse bienes fsicos o materiales que, ms tarde, han de cambiarse por otros bienes mediante el trueque, pero jams podr existir acumulacin capitalista, es decir, acumulacin numeraria o dineraria que es la tpica de este sistema y no otra, reservada ms bien para modos de produccin precapitalistas.

Por consiguiente, la liberacin del capital jams ser posible en estas circunstancias, de lo cual se desprende una consecuencia, esta vez, favorable a la acumulacin: una isla en donde pueda organizarse una comunidad de personas ricas con gran capital podr establecerse, sin lugar a dudas; pero esa comunidad jams podr romper los nexos con el resto de la comunidad humana pues estar constantemente dependiendo de los flujos de capital que le permiten hacer su voluntad. Pero esos flujos no provendrn sino de la comunidad que existe en los pases establecidos en tierra firme. Podrn los habitantes de esas islas gobernarse a s mismos y, tambin, gobernar a la humanidad en su conjunto, pero siempre van a depender del trabajo objetivado que se realiza en otros confines, del trabajo que realiza el humilde obrero cogiendo los frutos de la tierra para que los gocen otras personas, o del cientfico capaz de idear una mquina para desalinizar el agua de mar que van a beber los habitantes de esas islas artificiales.

Las zonas econmicas especiales

El proyecto del Seasteading Institute no podra entenderse sin lo que ha pasado a denominarse Zonas Econmicas Especiales ZEE (o Special Economic Zone SEZ), regiones geogrficas que gozaran de un tratamiento legislativo especial orientadas a facilitar el flujo a una economa de libre mercado limitada, a menudo, por las leyes de un Estado o nacin. Se trata, en el fondo, de establecer zonas donde no rija la legislacin normal sino franquicias especiales para el desarrollo del capital.

Las Zonas Econmicas Especiales es un proyecto que avanza a nivel mundial. La intencin es crear zonas geogrficas en donde operan una normatividad diferente a la del resto de un pas, y su objetivo es brindar condiciones provechosas para la inversin de capital privado. Mediante leyes especiales precariza an ms las condiciones de trabajo, evita impuestos, opera con normas ambientales diferentes y recibe un tratamiento de apoyo especial por parte del Estado [17] .

Algunos de esos pases en donde las Zonas Econmicas Especiales han podido establecerse han sido latinoamericanos como Mxico y Panam. Son polos que atraen capitales y pueden hasta ser considerados por los economistas como fuente de inversin extranjera. Algunas de esas zonas se les denomina Zonas de Libre Comercio ZLC (Free Trade Zones FTZ); Estados Industrales EI (Industrials States IS) Zonas Libres ZL (Free Zones FZ); etc. No son resistidas por los sectores sociales pues se establecen en las regiones de mayor pobreza cuyo nivel de vida se eleva al entrar la poblacin local a servir a los nuevos dueos de esas tierras. Por lo menos, as ha ocurrido en Mxico donde la instalacin de esas zonas cuenta con el apoyo total de la Asociacin de Bancos de Mxico ABM. Segn un peridico espaol:

En das recientes se ha sumado al proyecto la Asociacin de Bancos de Mxico (ABM). El plan del gobierno es establecer un clster de servicios que atienda de manera integral las necesidades de los empresarios que inviertan con condiciones degradantes para los trabajadores y los recursos naturales de los lugares donde se lleguen a establecer estas ZEE. Los banqueros se han comprometido a disear servicios financieros y programas de crdito adecuados a los intereses del capital que llegue a invertir en el proyecto

La Ley Federal de ZEE seala que stas se establecern en alguno de los 10 estados con mayor pobreza del pas. Lugares donde la inversin extranjera an no se ha instalado de manera generalizada. Las primeras ZEE aprobadas se establecern en los estados de Chiapas, Guerrero, Michoacn, Oaxaca, Veracruz y Yucatn [18] .

Una de las ms activas propagadoras de este tipo de zonas es, en la actualidad, Lotta Moberg, ex oficial de las Fuerzas Suecas de Defensa durante el conflicto en Kosovo, y agregada militar del Ministerio Sueco de Extranjera en Rusia. Por estudios acadmicos no se queda, pues son esos excelentes institutos los mejores instrumentos para entregar especialistas dedicados al desarrollo y preservacin del sistema capitalista: estudi economa en las Universidades de Lund y Uppsala, en Don College de Australia, es Philosophie Doctor PhD en la Universidad de George Mason y cuenta con un copioso lbum curricular. Ha escrito el libro que pareciera ser la Biblia de las Zonas Econmicas Especiales, intitulado The Political Economy of the Special Economic Zones: Concentrating Economic Development. No debe sorprender que haya recibido calurosas felicitaciones de otros economistas y acadmicos por su trabajo.

Conclusin

La revolucin capitalista sigue su curso, no ha terminado ni, tampoco, afronta una crisis terminal. Menos, an, el sistema mismo, que goza de buena salud y se activa da a da. Muestra un vigor pavoroso. Y una capacidad de transformacin y adecuacin que asombra. Recuerda la advertencia de Leon Gieco cuando indicaba que es un monstruo grande y pisa fuerte, calificacin que se hace necesario tener permanentemente presente. Pues se trata del adversario que tenemos por delante. El sistema capitalista mundial contina, pues, su irrefrenable paso por la historia. Y no va a detenerse en tanto alguien o algo se cruce en su camino, lo desafe, enfrente y derrote. Porque, el destino de aquel no es diferente al que Thomas Kuhn sealara para los paradigmas: ninguno termina si no existe otro que lo desplaza y se sita en su lugar [19] . Pero aquella es una misin que requiere de un sujeto que lo haga, de un sujeto social que tome en consideracin su rol histrico, trace un plan, lo convierta en estrategia y acta para la consecucin de ese fin propuesto. Y esa es una tarea pendiente.

Santiago, septiembre de 2017.

Notas:

[1] Acua, Manuel: Notas sobre las protestas en las naciones rabes, documento de abril de 2011. Este es uno de los muchos documentos escritos al respecto.

[2] Peter Andreas Thiel, empresario norteamericano, filntropo, fue asesor y amigo del actual presidente de USA Donald Trump antes de ser elegido, y aport para su campaa la suma de 1,5 millones de dlares. Muchos se sorprendieron cuando no apareci en la lista de las personas que trabajaran con l en la Casa Blanca. Es fundador de la empresa PayPal Fund y ha hecho excelentes negocios junto a Luke Nosek y Kent Howery, conocidos empresarios estadounidenses, desde 1999.

[3] Caparrs, Martin: Las ciudades flotantes, El Pas Semanal, versin digital, 06 de julio de 2017.

[4] Caparrs, Martin: Art. citado en (3).

[5] Redaccin: Artisanpolis: el futurista plan de Silicon Valley para construir una ciudad flotante en la Polinesia Francesa, BBC, 6 de enero de 2017.

[6] Redaccin: La amenazante advertencia de China a la BBC para que no sobrevuele sus islas artificiales, BBC, 15 de diciembre 2015.

[7] Redaccin: El enojo de China por el barco de guerra de EEUU que se acerc a sus islas artificiales, BBC, versin digital, 27 de octubre de 2015.

[8] Redaccin: Art. citado en (7).

[9] Guzmn H., Lorena: El mundo ya se prepara para las ciudades flotantes, La Nacin, versin digital, 16 de abril de 2014.

[10] Guzmn H. Lorena: Art. citado en (9).

[11] Guzmn H. Lorena: Art. citado en (9).

[12] Redaccin: Disearon una espectacular ciudad flotante en aguas del Pacfico, INFOBAE, 17 de enero de 2017.

[13] Redaccin: Art. citado en (6).

[14] El ttulo del libro, en castellano, podra ser: Colonizacin martima: cmo las naciones flotantes salvarn el medio ambiente, enriquecern a los pobres, curarn a los enfermos y liberarn a la humanidad de los polticos.

[15] Caparrs, Martn: Art. citado en (3).

[16] Caparrs, Martn: Art. citado en (3).

[17] Bagundo, Gabriel: Bancos, empresarios y burcratas sindicales se suman a las Zonas Econmicas Especiales, Izquierda Diario, versin digital, 17 de julio de 2017.

[18] Bagundo, Gabriel: Art.citado en (17).

[19] Vase, al respecto, la obra de Thomas Kuhn La estructura de las revoluciones cientficas. Existen varias versiones en castellano.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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