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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2017

Luces de una Revolucin asediada

Luis Bilbao
Amrica XXI



Dos causas de fondo, de naturaleza diferente, acompaan la escalada estadounidense contra Venezuela.

Una es el fracaso sistemtico de todos los recursos empleados para derrocar al presidente Nicols Maduro sin invadir militarmente al pas. La otra, remite a la crisis general del sistema capitalista, a las perspectivas de agravamiento a mediano plazo y al hecho, ahora evidente, de que esa crisis golpear ante todo a Estados Unidos y acelerar el proceso de una decadencia irrefrenable. Venezuela es una pieza relevante en la evolucin y desenlace de esta perspectiva.

En la combinacin de ambos factores se entrev la concrecin de un cambio drstico de la poltica internacional. Resulta obvio que el pensamiento poltico, sea en los poderes establecidos, sea en las izquierdas integradas al sistema, ha sido incapaz de prever esos cambios. Por eso unos y otros van a remolque de la crisis, apelando a un pragmatismo cada vez ms inmediatista.

Vase si no el panorama mundial de estos das. Siempre sobre el teln de fondo de la debacle de 2008, controlada pero nunca realmente resuelta, el deterioro de las relaciones internacionales, la agudizacin de la pugna interimperialista y sus intrincadas nuevas formas de expresin dibujan un mapa de riesgos planetarios de gravedad jams igualada en la historia.

Un mundo convulsionado

Por estas horas predomina la denominada crisis de los misiles que ubica a Estados Unidos no contra Corea del Norte, sino directamente frente a China. En medio, Japn busca el equilibrio basculando entre su antiguo tutor y los nuevos poderes prevalentes en la regin. En cada captulo de esta confrontacin con las autoridades de Pyongyang como protagonistas visibles, se juega el riesgo de una conflagracin nuclear que no se limitara a aquella regin del mundo.

No es menos candente la situacin creada en Medio Oriente a partir del sonoro fracaso de Estados Unidos en su propsito de someter a Siria y, con ejrcitos mercenarios de la regin ms sus puntos de apoyo en Irak y Afganistn atacar y doblegar a Irn, para imponerse en toda el rea y a partir de esa supuesta victoria iniciar una nueva escalada contra Rusia. No es ste el lugar para exponer los pasos de Washington hasta llegar a la cinaga en que ahora se encuentra atrapado, con Rusia como protagonista decisivo. Basta afirmar que el desenlace previsible de este combate regional no ser en favor del podero estadounidense.

Otro frente en el que la tctica del Departamento de Estado se encuentra empantanada es el que tiene a Rusia como antagonista directo. La Casa Blanca no ha podido estabilizar el poder de la ultraderecha ucraniana y, mucho menos, vencer las rebeliones independentistas en Crimea, Donetsk y Lugansk. En el actual contexto esos puntos estratgicos estn perdidos para Ucrania, por mucho que sea finalmente incorporada a la Otan (Organizacin del Tratado del Atlntico Norte, instrumento militar global conducido por Estados Unidos).

Con base en el dbil gobierno de Kiev, pasando por Polonia y hasta los pases blticos, Washington tendi un arco de bases de la Otan apuntadas a Rusia. Innecesario explicar los riesgos de guerra a gran escala que entraa esta situacin. La complicidad de la Unin Europea (UE) no excluye disidencias en sordina, aumentadas por crecientes conflictos econmicos entre ambas potencias. La salida de Gran Bretaa de la UE es apenas un adelanto de lo que vendr. La eventual recada en recesin acelerara el proceso de disgregacin y recomposicin, siempre en detrimento de Estados Unidos.

Aunque la multiplicacin de conflictos en frica no se manifiesta en esta etapa sino por la afluencia incontenible de emigrantes a Europa, dificultades de otra naturaleza y envergadura se preparan en el continente, siempre con los imperialismos europeo y estadounidense como enemigos comunes, a lo cual se suma la creciente presencia de China. En este cuadro general, donde proliferan las mafias, el narcotrfico y la trata de personas, el terrorismo que golpea a Europa y repercute cada vez con mayor impacto en su relacin con Estados Unidos es slo una resultante colateral.

La creacin de nuevos bloques internacionales sin la participacin de Estados Unidos y por lo general desde perspectivas econmicas confrontadas, plasmados en instituciones polticas, financieras y militares, prueban la dinmica de debilitamiento y creciente aislamiento de Washington, a su vez envuelto en mltiples frentes de guerra simultneos.

Desde esta situacin global llega la Casa Blanca a lidiar con la Revolucin Bolivariana de Venezuela, slo para ratificar que no tiene respuesta estratgica para ninguno de estos desafos.

Adnde va la burguesa latinoamericana

En un mapa geopoltico en ebullicin y todava sin relaciones de fuerzas definidas que impide resultados netos en lo inmediato, Venezuela ha sido el ejemplo ms desarrollado y hasta el momento exitoso de una revolucin sin derrota letal del enemigo. Una y otra vez, a comenzar por el golpe de abril de 2002 contra el entonces presidente Hugo Chvez, sectores del capital intentaron cerrar la va pacfica al socialismo, avalando una antigua certeza terica.

Una y otra vez, con vericuetos y zigzags, por veces con retrocesos, la revolucin continu su marcha y logr evitar una confrontacin violenta, aunque a partir de 2003 tena al alcance de la mano, poltica y militarmente, una victoria inmediata. Esto fue y ser as por todo un perodo porque el choque de fuerzas no es con la burguesa local, sino directa y frontalmente con el imperialismo.

Con el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) el 1 de mayo pasado y el rotundo xito logrado el 30 de julio, la direccin poltico-militar de la Revolucin Bolivariana defini en la coyuntura la opcin estratgica entre guerra o paz para alcanzar la transformacin social. Ms an, se convirti en un ejemplo para toda Amrica Latina.

En los cuatro meses previos a esta irrefutable muestra de voluntad democrtica de la Revolucin, Washington y su cadena de medios en el hemisferio llevaron adelante una guerra sin precedentes de mentiras y calumnias, mientras al interior de Venezuela la burguesa lanz sucesivos ataques violentos que dejaron ms de 120 muertes. Pese a todo, ms de ocho millones de ciudadanos acudieron a elegir la ANC y ratificaron, a la vez, el camino revolucionario y la institucionalidad de una Repblica en transformacin.

Luego de esta demostracin cabal de relaciones de fuerzas sociales a favor de la Revolucin, luego del llamado a elecciones de gobernadores y alcaldes para diciembre por parte del Ejecutivo, adelantado a octubre por la ANC, la burguesa continu conspirando. Un paso adelante, la Casa Blanca declar el bloqueo econmico y amenaz con la invasin militar. Ms de un milln de hombres y mujeres, militares, milicianos y civiles, adelantaron la respuesta que recibira Estados Unidos si optara por la invasin. No ha sido suficientemente difundida esta formidable muestra de resolucin, valenta y capacidad de combate.

Si la marcha inexorable del imperialismo hacia la guerra es una certeza, se impone otra pregunta: busca conscientemente la burguesa regional empujar toda oposicin radical hacia la lucha armada? Sus idelogos tienen conciencia del futuro que tal conducta inaugura a partir de ahora mismo? Por mucho que en pblico repitan calumnias contra una supuesta dictadura en Venezuela, no existe analista serio convencido de sus propias mentiras y ajeno a la preocupacin por el desarrollo de este conflicto de alcance hemisfrico.

Desde Mxico a Argentina la regin es un polvorn. Como mecha lenta obra la crisis econmica irreversible, el crecimiento de la pobreza y la precariedad; decadencia general a la vista del ms miope. Si se toman ambos pases mencionados, extremo norte y sur de la regin, segunda y tercera economa ms importantes en el rea, la degradacin en todos los rdenes produce vrtigo en quienquiera que observe objetivamente. Alguien supone que la violencia obligada de los 1970 no se multiplicar al infinito con formas diferentes y objetivos ms radicales si la dinmica actual contina? Es posible seguir denostando a la delincuencia comn y el papel de las mafias de todo tipo sin comprender que en la vida cotidiana son expresiones menores de un desequilibrio mayor, fincado en el conjunto de las instituciones burguesas? Se dejar llevar la intelectualidad latinoamericano-caribea por escribas cargados de premios e ignominias?

Venezuela en la coyuntura histrica

Washington y su squito no tienen ms argumentos frente a Maduro. La Asamblea Constituyente, constitucional y democrticamente elegida, prepara un salto cualitativo en las relaciones sociales bajo institucionalidad republicana. En pocas semanas habr elecciones para gobernadores y alcaldes, con participacin de todos los partidos. En 2018 habr elecciones presidenciales.

El asedio a la Revolucin, ahora transformado formalmente en bloqueo econmico y amenaza de invasin no tiene otro fundamento que la sobrevivencia del capitalismo. Apoyado exclusivamente en la violencia. Fascismo desembozado.

A comienzos de siglo las burguesas de la regin ensayaron tmidamente un camino de convergencia y resistencia frente al imperialismo. Aquella dinmica se quebr, pero nada la reemplaza. Maduro convoca a la Celac y el Departamento de Estado tiembla. Reaparecen las contradicciones entre metrpoli y capital subordinado. La Casa Blanca no logra afirmar el eje Washington-Buenos Aires. Se le cae el gobierno en Brasil. Washington no alcanza a liderar un bloque homogneo para la contrarrevolucin.

En tanto, Maduro sigue en su puesto y con la totalidad de la iniciativa poltica. Asediada y sin tregua la Revolucin debe satisfacer desmedidas expectativas puestas en la ANC para resolver un prolongado y dramtico desajuste econmico. No habr solucin inmediata e indolora al saneamiento y puesta en marcha del aparato productivo y de distribucin. Pero incluso un paso en esa direccin, cuyo costo no caiga sobre los desposedos y, por el contrario, vaya en su beneficio, ser una seal luminosa de la Constituyente frente al mundo de destruccin y opresin que propone Estados Unidos.

Con la prctica por delante, la Revolucin Bolivariana esboza una teora de unidad social y poltica para afrontar, no slo en Venezuela, los espasmos de un sistema agnico.

Fuente: http://americaxxi.com.ve/index.php/news-item/luces-de-una-revolucion-asediada-por-luis-bilbao/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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