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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2017

El juez Otranto se neg a allanar el casco de la estancia de Benetton

Ricardo Ragendorfer
Tiempo Argentino


El 7 de septiembre hubo en El Bolsn una marcha por la aparicin con vida de Santiago Maldonado que parti desde la plaza Pagano. Ya entonces se not la presencia de un sujeto que fotografiaba la columna desde una esquina. Luego el "espa" sigui esa procesin a bordo de una camioneta Toyota Hilux. Y tres cuadras despus, a pocos metros del casino de suboficiales de la Gendarmera, fue increpado por los manifestantes, a quienes casi atropell en su precipitado repliegue. Pero su imagen qued registrada por cmaras y celulares, al igual que la patente INR 983 del vehculo. As fue posible identificarlo; era un tal Federico Germn Magri. Un nombre a tener en cuenta.

Se trataba del gerente de Green Quality, una empresa de biotecnologa agropecuaria asentada en la localidad chubutense de El Hoyo y miembro de la pata civil del pogrom contra la comunidad mapuche en alianza con el poder poltico y las fuerzas de seguridad. Una suerte de "Liga Patritica" organizada tal como adelant Tiempo Argentino el 27 de agosto por el funcionario del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, tras ciertas reuniones que mantuvo junto a su jefa, Patricia Bullrich, con referentes de las sociedades rurales de Neuqun, Chubut y Ro Negro. Entre ellos resaltaban los terratenientes Nstor Becerra, Julio Crespo Campos, Roberto Jimeno y el administrador general de las estancias del Grupo Benetton, Ronald McDonald.

El administrador, secundado por el capataz Vivian Hughes, supo armar una guardia blanca con matones rurales armados con revlveres y escopetas. Suelen efectuar con regularidad tareas de hostigamiento contra los pobladores de la Lof de Cushamen. Y no son ajenos a las redadas represivas de Gendarmera y la polica local. Tanto es as que durante el ataque de 10 de enero, el propio McDonald comand el robo de ocho caballos y una vaca de la comunidad, la cual fue carneada ante la vista de los prisioneros.

Tambin en la maana del 1 de agosto los paramilitares de Benetton se mostraron activos. Segn el relato a este diario de Soraya Macoo la vocera mapuche detenida con dos lamien (hermanos) al circular en un vehculo por la ruta 40, a la altura del ingreso a la estancia de Leleque "sus camionetas iban y venan, se metan en la comisara y volvan a la estancia para salir otra vez hacia la Lof. Los hombres de McDonald daban rdenes, indicaciones. Ellos saban todo lo que pasaba".

En la ya citada edicin de Tiempo fue revelada la existencia de una base logstica de Gendarmera en el casco de dicha estancia. Eso motiv que al da siguiente la fiscal Silvina vila elevara al juez por orden de la Procuracin de Violencia Institucional (Procuvin), un pedido de allanamiento en ese lugar. A tal efecto adjunt a la solicitud una copia del artculo en cuestin. Pero para Otranto un hombre de profundas convicciones religiosas aquella ciudadela privada sera parte de un "territorio sagrado". De modo que se neg a realizar aquella diligencia con el argumento de que "la informacin periodstica resulta insuficiente" para acreditar la existencia de dicha unidad operativa.

Pero 23 das antes, durante el rastrillaje con canes en el predio mapuche, su seora de muy mal talante por el recelo que le dispensaban sus forzados anfitriones se retir a esperar los resultados del procedimiento justamente en aquella base secreta. Vueltas de la vida.

Otranto amparado en el secreto sumarial tambin se neg a cruzar las comunicaciones telefnicas de Noceti con los oficiales de todos los escuadrones de la Gendarmera en la regin. La excusa esgrimida: "Al doctor no se lo vincula con la investigacin". Acaso teme que ese entrecruzamiento pueda detectar llamadas entre ese funcionario y su propia lnea antes, durante y despus de que Santiago Maldonado fuera visto por ltima vez?

Por lo pronto, en una telegrfica entrevista publicada el 7 de septiembre por el diario La Nacin, Noceti proclam: "Nunca habl con quien comand el operativo antes de iniciarse".

Los hechos y su boca lo desmienten. En sendas entrevistas radiales concedidas el 2 de agosto a Radio Nacional Esquel y FM Sol, Noceti se refiri con lujo de detalles a una reunin convocada por l en Bariloche el 31 de julio para impartir directivas de la accin del da siguiente. Y segn sus palabras, se encontraban presentes "el ministro de Gobierno de Chubut y su jefe de polica; el secretario de Seguridad de Ro Negro y su jefe de polica; la gente de Prefectura, Polica Federal y Polica de Seguridad Aeroportuaria. Adems estuvieron todos los jefes de los escuadrones de Gendarmera en la zona cordillerana". Se refera, entre otros, a los comandantes Fabin Mndez, de El Bolsn, y Pablo Escola, el segundo jefe de Esquel. Ambos encabezaron la represin.

Ahora se sabe que Noceti se jact all de poder encarcelar a integrantes de la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), su enemigo interno favorito, sin orden de un juez, en base a una interpretacin algo antojadiza del artculo 213 bis del Cdigo Procesal, referido a situaciones de "flagrancia" que ponen en riesgo la seguridad nacional. "Las fuerzas federales dispuso van a actuar con autonoma respecto a la justicia".

La reunin termin al medioda. Horas ms tarde, a manera de ensayo, hizo detener a nueve mapuches que se manifestaban ante la fiscala federal en protesta por la detencin del lonko Facundo Jonas Huala.

A la maana siguiente, Noceti sali en direccin al sur. Se detuvo en la Lof de Cushamen al ocurrir la bruta irrupcin de los gendarmes; su presencia all coincidi en el tiempo con la captura de Santiago. Luego parti a bordo de su camioneta blanca. Y a las 13:30 se lo vio llegar al sitio donde permaneca Soraya y sus dos acompaantes. Luego de bravuconearla sigui viaje rumbo a Esquel. All mantuvo una rspida reunin con Otranto.

Segn una fuente prxima al juzgado, hubo el siguiente dilogo:

Le adelanto que Gendarmera actu sin orden judicial solt Noceti porque, usted sabe, con la figura de flagrancia nos basta.

Vea contest Otranto, con eso usted puede despejar la ruta. Pero no entrar al territorio mapuche. Para eso necesitaba una orden ma

Noceti insisti con el criterio de la autonoma de las fuerzas. Y remat:

De todos modos, el operativo ya est hecho.

Dicen que por toda reaccin, Otranto se qued en el molde.

Ya eran las 17:00 cuando Soraya volvi a verlo pasar, esta vez en direccin al norte. Entonces fue fotografiado por un reportero free lance. Esa imagen fue el primer peldao de la vidriosa situacin que ahora lo envuelve. Una situacin que se expande como una mancha venenosa. Hay veces que la realidad no perdona.

Fuente: http://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/70611/el-juez-otranto-se-nega-a-allanar-el-casco-de-la-estancia-de-benetton



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