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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2017

Cientficos y expertos dan cuerda al reloj del fin del mundo

Ricardo Molina Prez
CTXT

El Doomsday Clock est a dos minutos y medio de la medianoche. Desde 1953 no habamos estado tan cerca del despeadero, y con unas perspectivas tan malas



Se cumplen 70 aos desde que el Doomsday Clock marc, por primera vez, la magnitud de los riesgos que acechan a la humanidad y a la vida en general, y que vuelven a aumentar en los ltimos tiempos.

En 1945, el poder atmico irrumpi en el mundo con dos bombas, lanzadas sobre poblacin civil, como tarjeta de visita. Al contemplar su capacidad de destruccin, un colectivo de cientficos neoyorkinos, entre ellos algunos de los que haban contribuido a su desarrollo, se sinti suficientemente alarmado como para decidir fundar el Bulletin of the Atomic Scientists y as hacer que su voz fuera escuchada, y leda.

Como asegura la seccin about us del sitio web, su misin era, y es, evaluar los avances cientficos que suponen para la humanidad tanto riesgos como beneficios, e influir en las polticas pblicas para proteger nuestro planeta y a todos sus habitantes.

En 1947, el Bulletin evolucionaba a revista, y por primera vez se presentaba con la imagen icnica de un reloj a pocos minutos de dar las doce.

Era el Doomsday Clock, el reloj que ha reflejado desde entonces, durante 70 aos, la urgencia del peligro nuclear. El reloj que marcar el da del juicio final, el reloj de la medianoche de la humanidad, la oscuridad en la Tierra, el reloj del fin del mundo.

Las evidencias del primer ensayo nuclear de la URSS, que en 1949 afirm tener Harry Truman, presidente de EE.UU., dieron inicio a las tensiones entre ambas potencias, a travs de una carrera armamentstica que los historiadores llaman Guerra Fra. Desde entonces, y hasta hoy, la manecilla de los minutos del Doomsday Clockha fluctuado desde las doce menos 2 de 1953, despus de que el gobierno norteamericano probara la bomba de hidrgeno y desintegrara una isla del pacfico, a las doce menos 17 minutos de 1991, momento en que uno de los dos factores de desestabilizacin, la URSS, se derrumbaba y se desmembraba en las distintas nacionalidades que la componan. A partir de entonces y durante los aos siguientes, EE.UU. y la URSS firmaron varios tratados de no proliferacin de armamento nuclear. El enfriamiento de la guerra pareca alejar la medianoche.

Sin embargo, 4 aos despus, en 1995, perdimos 3 minutos de esos 17. Y 3 aos ms tarde otros 5. En 1998, a 9 minutos del juicio final, EEUU ya haba renunciado a desprenderse completamente de las armas nucleares, pues muchas voces del pas teman que Rusia pudiera resurgir y volver a representar una amenaza. Y adems entraron otras incgnitas en la ecuacin. India y Pakistn, en guerra desde que en 1947 se independizaron de la corona britnica y su Raj, efectuaron pruebas atmicas con pocas semanas de diferencia. Las hostilidades potencialmente destructivas, en tanto recurrentes al poder nuclear, se sumaban en distintos lugares del planeta.

En 2002, bajo las turbulencias de los atentados terroristas ms graves de la historia, EE.UU. anunci su intencin de fabricar nuevas armas nucleares y se retir de varios tratados de no proliferacin de armas. Y el gobierno ruso, que probablemente se senta amenazado, tampoco estaba dispuesto a facilitar la distensin. Pasaron 2 minutos en el tiempo de vida de la vida.

En 2007 alcanzamos peligrosamente los 5 minutos antes de las doce absolutas. Surgan nuevos focos de peligro radioactivo. A las dos superpotencias, y a la India y a Pakistn, se uni Corea del Norte, que efecta con xito pruebas nucleares. Probablemente Israel, desde aos atrs, haba adquirido armas nucleares, aunque eso es algo que ni se afirma ni se desmiente.

Y de pronto emerge en el timeline del Doomsday Clock, por primera vez, como una ms de las amenazas existenciales de la humanidad, el deterioro de los ecosistemas y el cambio climtico. Los daos ya se estn produciendo.

Sin embargo, vienen aos de distensin, o al menos de no incremento de las amenazas atmicas. Los relojes y los dispositivos alcanzan el 2012, y en el del Bulletin ya no hacemos otra cosa que retroceder, es decir, no hacemos sino avanzar hacia la medianoche distpica. En el assessmentse reconoce abiertamente que es difcil ver dnde reside la capacidad de afrontar estos retos, es decir, librar al mundo de las armas atmicas, embridar la energa nuclear y ocuparse de las inexorables alteraciones climticas, pues los procesos polticos parecen completamente inadecuados. De hecho, como prueba, puede aducirse que acaba de comenzar la guerra en Siria, cuyo gobierno es aliado de Rusia, y que est muy presente en la agenda de intereses internacionales.

En 2015, como era de esperar, nos quedamos a 3 minutos de la nada. En el ao ms clido de todos los registrados hasta entonces, los avances realizados para resolver el calentamiento del planeta, modestos segn reconocen los cientficos del Bulletin, son completamente insuficientes para prevenirlo. El conflicto en Ucrania, que viene del ao anterior, y que afecta directamente, una vez ms, al rea de influencia rusa, aviva las viejas tensiones. Las armas se modernizan, persisten los desproporcionados arsenales nucleares y los lderes internacionales fracasan en cumplir su principal deber, salvaguardar la salud y la vitalidad de la humanidad. Este es el diagnstico que pone en marcha el crongrafo.

Y en 2016, el Doomsday Clock todava marca las doce horas menos 3 minutos. Las probabilidades de caer en el precipicio siguen presentes con la misma intensidad. A pesar de que poco antes casi 200 pases han acordado en Pars la reduccin de las emisiones de gases de efecto invernadero, surgen nuevos conflictos, incluso se incitan, y esto aumenta la conflictividad entre las potencias, que pretenden ser espectadoras sin esforzarse demasiado ni conseguirlo por completo. Y no nos olvidamos del gigante asitico y de sus reclamaciones territoriales en el mar del Sur de China, por el que EE.UU. exige derecho de paso. El reloj hace tic-tac.

Nuestros relojes y dispositivos marcan horas de 2017. Los cientficos y expertos del Bulletin movieron medio minuto el Doomsday Clock y acompaaron el cambio con una declaracin. El resultado de las elecciones en EE.UU. es un factor de desestabilizacin, pues el presidente electo, Donald Trump, no manifiesta ninguna sensibilidad por los problemas que alarman a los profesores.

Trump, y el equipo del que se rodea, niegan el calentamiento global. Y adems hace comentarios enfermizos sobre la ampliacin del arsenal nuclear. Y su discurso es nacionalista. Quin no recuerda con un escalofro aquello de har grande otra vez a Amrica? Y los conflictos con Rusia persisten en varios puntos del planeta. Y siguen vivos los focos de peligro en la India, Pakistn, China y Corea del Norte. Nadie mejor que ellos, cientficos y expertos del Bulletin of the Atomic Scientists, para decirlo: La decisin del consejo, de mover el reloj menos de un minuto, refleja una realidad simple: cuando se publica esta declaracin, Donald Trump ha sido presidente de EE.UU. solo unos das.

As que faltan 2 minutos y medio para las doce. Desde 1953 no habamos estado tan cerca del despeadero. Algunos de los expertos indican que no es probable que se produzca un enfrentamiento real entre EE.UU. y Corea del Norte, pues la consecuencia ms inmediata seran millones de muertes, entre las cuales Corea del Sur aportara una buena parte, sin ningn beneficio aparente para ninguna de las dos naciones. Por otro lado, a pesar de algunos comunicados un tanto oscuros de la inteligencia militar norteamericana, la capacidad de ataque nuclear efectiva de Corea del Norte no parece probada, y an debera resolver una serie de cuestiones tcnicas. Sin embargo, la reciente prueba de la bomba H, que ya empuj el engranaje antes, no hace sino tensar la cuerda.

Se espera una actualizacin de la hora que marca el Doomsday Clock para noviembre. Quin sabe, quiz los cientficos decidan mover la manecilla medio minuto. No obstante, el consejo de cientficos y expertos del Bulletin deja para 2017 un llamamiento un tanto desesperado: () las acciones necesarias para reducir los riesgos de destruccin deben realizarse muy pronto (), los cargos pblicos deberan actuar inmediatamente, guiando a la humanidad lejos del abismo. Si no lo hacen, los ciudadanos inteligentes deben dar un paso al frente y sealar el camino.

Fuente: http://ctxt.es/es/20170906/Politica/14824/ctxt-armas-nucleares-doomsday-clock-bomba-h.htm



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