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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2017

Denuncian la connivencia durante dcadas entre las administraciones municipales y el capital privado
Vecinos del barrio de Vallcarca (Barcelona), la batalla contra el urbanicidio

Enric Llopis
Rebelin


Es el rey de los monstruos inmobiliarios, que ataca el barrio de Vallcarca. Llega Nez y Navarro, rampante y con los ojos proyectndose sobre la barriada barcelonesa. El fotomontaje ocupa toda la portada del nmero 10 (invierno de 2017, II Era de la Burbuja Inmobiliaria) de la revista La Metxa, publicacin autogestionada por los colectivos de Vallcarca, la Salut y la Vila de Grcia de Barcelona. Desde hace 65 aos, segn informa su pgina Web, el grupo empresarial Nez y Navarro de Barcelona se dedica a la construccin, rehabilitacin y promocin inmobiliaria, a la venta y alquiler de oficinas, pisos, plazas de aparcamiento, locales comerciales y naves industriales.

La empresa tambin ofrece a sus clientes una decena de hoteles para pasar un fin de semana romntico en la ciudad. Presidente del Ftbol Club Barcelona entre 1978 y 2000, Jos Luis Nez Clemente fue condenado en julio de 2011 a seis aos de prisin por la Audiencia Provincial de Barcelona; la audiencia consider probada la implicacin de Nez en el caso Hacienda, relacionado con los sobornos a inspectores y exaltos cargos de Hacienda para rebajar las contribuciones al fisco; la audiencia estableci la misma pena para su hijo, Jos Luis Nez Navarro. No pueden armonizarse los intereses de la sociedad Nez y Navarro tambin de otros promotores e inversores, como Josep Fit- con la voluntad de los vecinos de mantener un barrio popular, para vivir, con alquileres accesibles, no elitizado y con un comercio de proximidad, apunta en la revista La Metxa la Assemblea de Vallcarca.

Vallcarca i els Penitents es uno de los cinco barrios que integran el distrito barcelons de Grcia. Segn el censo municipal de 2013, Vallcarca cuenta con 15.479 habitantes, el 22,5% de la poblacin tiene de 65 aos en adelante y el 16,8% ha nacido en otras ciudades del estado espaol; adems el porcentaje de poblacin extranjera alcanza el 17,7%. El barrio, que ocupa una superficie de 1,2 kilmetros cuadrados, se encuentra encajonado en un valle, entre las colinas del Putxet y el Coll. La arquitectura tradicional y popular, el trazado histrico de las calles, los huertos y las eras estn en sus races. Tres hitos de la planificacin urbanstica permiten poner en contexto la evolucin de la barriada: el Plan General Metropolitano (PGM) de Barcelona, de 1976; la modificacin del PGM en el mbito de la avenida del Hospital Militar-Farigola, de 2002; y el Plan de Mejora Urbana para la ordenacin entre el viaducto de Vallcarca, la avenida de Vallcarca y la calle Gustavo Adolfo Bcquer.

El pasado 22 de junio el Ayuntamiento de Barcelona, regido por Barcelona en Com, present el proyecto ganador del concurso de ideas convocado por el consistorio- para la nueva ordenacin urbanstica en la parte del Vallcarca afectada por la modificacin de 2002. La nota de prensa del Ayuntamiento anunciaba el comienzo de un proceso de participacin pblica, que finalizar en diciembre. Segn el consistorio, con esta iniciativa se trata de recuperar la identidad del barrio y promover un urbanismo diferente al que propona la modificacin del PGM de hace 15 aos; esta no permita preservar las casas bajas ni la trama urbana caracterstica de la barriada, segn el comunicado municipal. En 2014 se celebraron las jornadas participativas de Vallcarca (El barri que volem), en la que adems de los vecinos y el consistorio, tomaron parte la Unin Internacional de Arquitectos y Arquitectes Sense Fronteres.

La Comissi dUrbanisme de lAssemblea de Vallcarca, el col.lectiu dArquitectes Volta y el Arxiu Observatori Actiu de Vallcarca han elaborado un documento titulado Carregades de raons-, que cuestiona la modificacin de la planificacin urbanstica de mayo de 2002, cuyos efectos se arrastran hoy. El texto fue presentado en el Ateneu Llibertari de El Cabanyal (Valencia) la pasada semana. En el ao 2002 desempeaba la alcalda de Barcelona Joan Clos, del PSC, partido que gobernaba en un tripartido con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Iniciativa per Catalunya-Verds (ICV). El barrio y sobre todo el entorno de la calle Farigola, su principal eje vertebrador, han sufrido las consecuencias devastadoras de ese plan, sostiene el citado documento.

La Assemblea de Vallcarca denuncia que el diseo urbanstico de 2002 establece el derribo de la prctica totalidad del casco antiguo de Vallcarca, modifica el trazado de las calles por ejemplo, la calle Argentera- dispone nuevos viales, promueve alturas en los edificios nunca antes vistas en el barrio y la construccin de una rambla entre la avenida de Vallcarca y la calle Bolvar. La assemblea apunta que a partir de entonces se intensificaron en la barriada los conflictos por abandonos, derribos, expropiaciones y compras. Aunque ya con el PGM de 1976 se iniciaron los derribos y podan otearse amenazas como la ronda denominada Va O, finalmente desestimada, explica el documento Carregades de raons.

Aunque la fase de las demoliciones no se ha completado, sostiene la Assemblea de Vallcarca, la mayor parte de comercios y talleres que vitalizaban el barrio ha desaparecido, lo que ha forzado a una parte de los vecinos a abandonar la barriada; donde haba viviendas, tiendas y talleres, actualmente hay solares vacos y suciedad. Fachadas de las casas que languidecen y edificios con sntomas de degradacin retratan el abandono. Ms an, en solares sin uso y cerrados con vallas se ha establecido poblacin sin apenas recursos, que subsiste gracias a la recogida de cartn o chatarra; muchos de ellos son inmigrantes, que slo tienen como espacio habitacional las barracas autoconstruidas. Tal vez sea la otra cara de la marca BCN, los juegos olmpicos de 1992, el Barcelona Meeting Point, el Mobile World Congress o el B-Travel (Saln Internacional de Turismo de Catalua).

Frente a la dejadez de las instituciones, la iniciativa vecinal ha promovido plazas, huertos o campos de ftbol. Por ejemplo, el pasado 10 de junio un grupo de vecinos se congregaron en el nmero 24 de la calle Farigola, para derribar un muro que dificultaba el paso por la acera, principalmente a personas mayores o en silla de ruedas; durante aos, recuerdan los activistas, haban requerido la intervencin municipal para resolver el problema, sin que sta se produjera; un pretendido conflicto sobre la propiedad, en manos de Nez y Navarro, se argument para la inaccin, afirman. Adems el pasado 10 de mayo tuvo lugar una manifestacin con el lema Salvem el nucli antic de Vallcarca; Barcelona no est en venda!, que cont con el apoyo de ms de una veintena de colectivos vecinales; tras recorrer las calles Argentera y Farigola, la marcha lleg a uno de los solares que Nez y Navarro tiene en el punto de mira para construir.

El 19 de abril cuatro activistas de AFA Montseny, Volta Arquitectes y la Assemblea Vallcarca, en representacin de una decena de colectivos, consiguieron reunirse con representantes de Nez y Navarro, primer propietario privado del barrio; el objetivo era trasladarle el rechazo a sus iniciativas para construir en el ncleo histrico de Vallcarca. Sin embargo, la tradicin de lucha se retrotrae aos atrs, a hitos como la plataforma Salvem Vallcarca, constituida en 2004; a la actividad del Ateneu Popular Vallcarca, inaugurado en 1996 y tambin a los cortes semanales de la avenida Vallcarca, a lo largo de seis meses; fueron los aos de mayor agitacin 2005 y 2006-, y un periodo en que podan contarse cerca de 30 okupaciones. Hoy se recoge esta tradicin. El pasado 27 de febrero los vecinos convocaron otra jornada reivindicativa. La accin consisti en reapropiarse de solares que el grupo Nez y Navarro mantiene abandonados en la barriada desde hace ocho aos. Se denunciaron adems las alianzas nunca suficientemente depuradas -y trabadas durante dcadas- entre el capital inmobiliario y las elites polticas de Barcelona.

Vecino del barrio, Jordi Ariola participa en el espacio colectivo La Reina dfrica, afectado por los embates de la planificacin urbanstica. En una parte de este espacio se desarrollan actividades culturales (de poesa o salsa, entre otras), talleres, asambleas y fiestas para el apoyo a asociaciones; lo que bsicamente afecta a la casa es que no pueden promoverse reformas en la fachada, ni obras siquiera en el lavabo; debido al PGM la casa se halla en un estado muy precario. El joven vecino y activista explica que en Vallcarca conviven dos realidades: la de los espacios pendientes de derribo (como edificios, un bar o una asociacin cultural); y los solares en los que planean construir tanto el Ayuntamiento viviendas protegidas o equipamientos- como los propietarios privados; la Assemblea de Vallcarca seala a estos actores como principales responsables de la destruccin del barrio: el ayuntamiento, en su condicin de principal propietario (junto a la empresa municipal BAGURSA) y los grandes inversores inmobiliarios.

No son pocas las amenazas especulativas y depredadoras que penden sobre este sector de Barcelona. Una, de las ms relevantes, la influencia del park Gell. Se trata de uno de los grandes iconos tursticos, construido por el arquitecto Antoni Gaud e inaugurado como parque pblico en 1926; en el ao 2016 el Park Gell recibi 2,9 millones de visitantes, aunque unos aos atrs alcanzaba los nueve millones. Hay muchos pisos en Vallcarca que, en lugar de destinarse a vivienda para los vecinos se dedican al turismo y a los apartahoteles ilegales, subraya Jordi Ariola. Se explica en parte esta tendencia por la saturacin de hoteles, restaurantes y comercios alcanzada en Grcia, lo que ha hecho que la administracin reconduzca hacia Vallcarca estas actividades; muchas de las construcciones planificadas tienen que ver con plantas bajas para restaurantes, hoteles y tanto comercios como residencias destinadas a turistas, afirma Ariola.

El 10 de junio recorri las calles de Barcelona una manifestacin con el lema #BCN No Est En Venda. Habitatge per a totes! En el frontispicio de las reivindicaciones, la subida en el precio medio de los alquileres de la vivienda, que la cartelera de la convocatoria cifraba en un 17% entre los aos 2014 y 2016 (de 680 a 800 euros mensuales). En Vallcarca tambin ha tenido fuerza la reclamacin de este derecho. As, el 26 de noviembre se present la Comissi dHabitatge de la Assemblea de Vallcarca (La Clau), con tres ejes: la lucha contra los desahucios, la pobreza energtica y la gentrificacin.

El mismo da se reivindic la Okupacin de un edificio de titularidad municipal, en desuso, ubicado en la calle Cambrils. All se exhibi una pancarta con la consigna Lhabitatge s un dret com una casa. Los colectivos ms crticos del barrio proponen un Plan Popular de Vallcarca, participativo, sostenible y ecolgico. No son los nicos damnificados por el rodillo especulativo en la ciudad. Miran a otros barrios: el Born, el Raval, el Gtic o la Barceloneta. Y Vallcarca? Es una barriada que sufri una dcada de urbanicidio salvaje (entre 2004 y 2014), hasta que los vecinos empezaron a organizarse, politizarse y combatir los flujos del capital especulativo, explica Ariola.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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