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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2017

El desnudo paradjico humano

Nino Gallegos
Rebelin


Al difuminarse las ideologas, el diseo en las ideas fijas y las ideas mviles, abarrotaron los mercados con las nuevas tecnologas de la informacin y la comunicacin en el Internet con las redes sociales, sustituyendo a los vetustos e inveterados aparatos ideolgicos de Estado, desde el 1984 Orwell-iano hasta el Vigilar y Castigar Foucault-iano, llegando y encontrndonos En el enjambre Chul Han-iano, nada, nadie y alguien nos levantamos y estiramos nuestros cuellos para alcanzar a ver lo que se nos est viniendo encima, desde la vuelta de la esquina, con una velocidad arroyante y arrolladora, generndose un caos de confusiones, contradicciones y falsas afirmaciones porque la meritira verdad, la verdad se ha performatizado y/o fantasmatizado como la pos(t)verdad de nada, nadie y alguien.

Si el planeta est degradndose, hay que tomar las medidas necesarias, es lo ms cercano a una verdad-a una mentira, por aquello de ver para creer en dos mil aos de pensamientos, palabras, actos y hechos humanos, llegndose a otras alternativas de Fe y Creencia: las fuentes de la simulacin y del simulacro con la simulacin de los meteorlogos y el simulacro de la gente.

La Fe como simulacin. La Creencia como simulacro. La fe, la creencia, y, la justicia, a ciegas. Los de la vista gorda, somos nosotros.

La verdad relacionada con la realidad, por sospechosa, est conectada a la virtualidad de la realidad virtual; la pos(t)verdad con la (t) intermedia, intermediaria e intermeditica con la televisin y la tecnologa telecomunicacionales que, ni para a dnde serse y hacerse a un lado, a un lugar y a un sitio en el enjambre multihumano, sin tuercas ni tornillos con lo plstico y lo plastinado.

Si fondea Jean Baudrillard en lo que ahora escribo-redacto, la vida est en otra parte, existencialmente, aqu, con el mundo arriba, el cielo en medio y la tierra abajo, penetrndola y gozndola Henry Miller en los trpicos de Cncer y Capricornio, detestndola y obligndola al suicido E.M. Cioran, cuando los verdugos neomedievales y los sicarios econmicos la abusan en demasa, decapitndola por infiel y apstata, por expoliada y abandonada, apresurndola a los centros comerciales para hartarse de la vaciedad consumista, llenndose los bolsillos y las bolsas de chocolates y baratijas de colores y cargando con telfonos celulares y pantallas gigantes, porque adems el Holocausto no sucedi ni tampoco la guerra del Golfo, es la pura neta de la pos(t)verdad, falsas banderas con exterminios ms o menos ponderables pasando el puente de lo occidental a lo oriental, Turqua sin los armenios e Israel intentando con los palestinos, es a lo que hemos llegado o vamos llegando segn algunos vengamos de bajada de las Ciudades de la llanura y otros vayan de subida a la Progressiva desolazione urbana, pisando la escarcha del hielo candente o quemndonos con las pantallas planas y de plasma en la combustin humana.

Despus de tantas vueltas a la tierra, nada, nadie y alguien estn en su lugar, viajando, fija y mvilmente, sin despeinarse y exponerse al jet lag y los husos horarios cuando se va y se viene al turstico eterno retorno, al que siempre se vuelve a la escena del crimen: los muertos regresan a los vivos, los desaparecidos a los aparecidos y los desplazados a los aplazados porque siempre han existido y han dejado de existir desde que en Jeric y en Jenn, la vida dej de estar en donde estaba para estar en donde sigue estando: en otra parte.

Una vez no sucedido a nada, a nadie y a alguien en la vida est en otra parte, del comunismo al capitalismo y al fundamentalismo, nos damos cuenta, tarda y crepuscularmente, que si Ettore Majorana desapareci en una parte debi aparecer en otra parte y en otra vida aunque siguiera siendo la misma vida, quizs s o tal vez no, menos pesada y ms ligera, libre de todos pero no de s mismo, suicida o no, l fue el crimen perfecto de lo existencial y lo pasional, a pesar o no, de s mismo, pero no, de los neutrinos, a quienes vemos ir de unos lugares a otros sitios sin pedirnos permiso y metidos en las mochilas de los inmigrantes sirios, desapareciendo y apareciendo en otras partes, preguntndose los argentinos: dnde est Santiago Maldonado?

Si por acaso el caos-el ocaso es el rostro desenrostrado de quien no es nada, nadie y alguien, a quin ponerle la mscara del terrorismo cuando la localizacin-la deslocalizacin est y no est en todas partes, sitios y lugares porque a USA se lo pusieron y se lo implosionaron en The World Trade Center, el mundo de arriba cay por el cielo de en medio a la tierra de abajo, producindose y expandindose una quejumbre humana y metlica del tamao del mundo que todava dura bajo los escombros, en las calles y sobre los desiertos, vindose desde lo ms cercano a lo lejano, un Caravanserai que viene de Qalaat al-Madid, del norte de Siria, no sabindose cuntos vienen en esa multitud de gente-los dems, los nada, los nadie y los alguien, incrustada la arena en los rostros, desenrostrndolos, a cada uno y a todos.

A fuerza de Fe y Creencia, Ensayo y Error, Ciencia y Ver para Creer con la tecnologa del ver, escuchar y sentir, aunque, en la edad medieval, no haba casi quin escribiera una carta como tambin no haba quin supiera leerla, sucediendo actualmente casi lo mismo con la mayora de los jvenes en donde los pongamos a escribir y leer una carta en voz alta, pasando una parvada-una bandada de palomas mensajeras para cagarles las cabezas por analfabetas funcionales y digitales, por sordos, mudos y ciegos multimediticos y telecomunicacionales no ven ms all de sus narices untadas en las pantallas de sus telfonos tan fijos y tan mviles que no van a ningn lado, lugar y sitio, a reserva de los servicios de Uber y sus aplicaciones.

El desnudo paradjico humano como sujeto oscuro de Alan Badiou se muestra ntimo y pblico, enchalecado y encintado con explosivos que ha pasado de la intimidacin a la radicalizacin de s mismo a travs de otros que son los mismos con una voz aguardentosa y aniada como si hubiese tragado agua, aceite, plvora, clavos, tornillos y tuercas, recubierto de plstico y plastinado, presto y puesto contra todo y todos.

Casi al final: As, en conformidad con los deseos de los criminales, ese sujeto oscuro se revelar, a su vez, como capaz de lo peor, y deber ser reconocido por todos, a la larga, como simtrico de los organizadores del crimen.

Como existimos y estamos en el mundo de arriba, en el cielo de en medio y en la tierra de abajo con la condicin humana de civilizados y de seres humanos brbaros, la condicin social en la que estamos involucrados directamente en carne y hueso es que somos partes ntima y pblica en el desnudo paradjico humano, a exigencia tirnica de un Estado como sujeto oscuro con los organizadores del crimen en lo que para Foucault es el poder y es el sujeto o sujecin del poder del Estado sobre el sujeto y las variadas y diferentes tcnicas rudimentarias, sutiles y especializadas para sujetar-al-sujeto a la condicin humana de ser sujeto oscuro alambicado y blindado, manipulado y enajenado, expoliado y explotado en cuanto a su visin y a su condicin de exponerse y mostrar que el Estado de Derecho, ha sido volado en pedazos y que las esquirlas estn yendo directa e indirectamente al corazn del tiempo y a la memoria del espacio en la humanidad en el desnudo paradjico humano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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