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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2017

Historia materialista de la revolucin conservadora de Macri
La nueva agricultura y la desaparicin del campesino/chacarero

Hctor Menndez
Rebelin


Los votos que convirtieron a Macri en el dueo de la alianza Cambiemos y al Pro en un gran partido en todo el pas, relegando a los radicales a segundas lneas, ganando los distritos agrcolas y casi empatando con CFK -que rob en los distritos obreros- la provincia de Buenos Aires, igual que Santa Fe, no se han producido por las virtudes intelectuales ni morales de Macri ni de su gabinete de gerentes de las trasnacionales. Ha logrado poner al frente a los candidatos del Pro en Crdoba y en todos lados mientras lleva una poltica econmica y social en lo interno, reaccionaria, antiobrera, antisocial, anticientfica y proimperialista y en lo internacional, destruyendo los organismos regionales, el Mercosur, devaluando la Unasur, la Celac y proyectando la amenaza de EE.UU. de invadir Venezuela.

Las razones econmicas estructurales que estn en la base de esta revolucin conservadora y que por razones casi religiosas de defensa del sistema capitalista no aparecen en el debate en los medios de comunicacin ni entre acadmicos, como Jos Natanson/Horacio Quiroga, tienen jerarqua histrica. No desaparecern por un resultado electoral mayor menor. Forman parte ya de la estructura de una nueva sociedad.

Argentina se europeiz desde el ltimo cuarto del siglo XIX con la inmigracin de trabajadores rurales europeos que colonizaron la pampa hmeda conquistada definitivamente por la Campaa del Desierto y los gobiernos de Roca. Apoyados en las ventajas comparativas del suelo pampeano los campesinos europeos avanzaron desde arrendatarios a propietarios de sus chacras. Los chacareros se convirtieron con sus proles y descendencias en un sector determinante de la clase media argentina. La revolucin democrtica del yrigoyenismo seal histricamente el ascenso social de la pequea burguesa teniendo al campesinado chacarero como uno de sus sectores fundamentales, en la economa y en la sociedad.

Pero la revolucin cientfico tcnica de la nueva agricultura que proyect la productividad del trabajo agrario desde los 500 quintales cereal-equivalente a diez mil, como analiza correctamente Samir Amn en su trabajo del 2002: Capitalismo Senil, produjo dos cosas fundamentales. Convirti el sector agropecuario de mano de obra intensiva, de los chacareros y sus familias, con la que el capital histricamente nunca haba podido competir, en una actividad capital intensiva. El capital de las nuevas maquinarias e insumos tecnolgicos de la nueva agricultura exiga unidades agrarias mayores a las chacras de 100, 200, 400 hectreas porque el peso del capital en el clculo de la tasa de ganancia la haca descender. Los ms grandes campesinos compraron mquinas y se convirtieron en los nuevos capitalistas del campo alquilando otras tierras se asociaron en pool de siembra. Pero el 70 por ciento de la produccin granara de la Pampa Hmeda se hace en campos alquilados. El sector mayoritario de pequeos y medianos chacareros se fueron al pueblo a vivir y se convirtieron en rentistas. Los otros se convirtieron en empresarios agrarios dejando todos de ser ahora verdaderos campesinos.

La transformacin social de los chacareros en rentistas empresarios unific el sistema bajo direccin poltica de los grandes terratenientes, de la Sociedad Rural y de las nuevas corporaciones del gran capital que aumentaron la tenencia de la tierra y la produccin agraria, siendo adems dueos de los molinos, de los puertos sobre el Ro Paran, de la va fluvial, de los fletes y el comercio exterior. Los tradicionales chacareros de la provincia de Crdoba no votan ms a la UCR a De la Sota: votan masivamente a Macri. Tambin sus descendientes, sus parientes y amigos de los distritos rurales. La sociedad argentina ha perdido un sector importante de la pequea burguesa a manos de la gran burguesa. Y este no es un fenmeno coyuntural sino estructural. Solamente una revolucin social lo podr cambiar.

Los ltimos campesinos/chacareros que alcanc a ver en los aos 80, tambin en los 90 pero disminuyendo, hoy son otras personas. El voto del campo y sus alrededores ha sido profundamente reaccionario. Votan y piensan defendiendo el derecho a la riqueza por sobre toda razn humana.

Das pasados analizamos el sentido de la polarizacin social que demostraba el voto concentrado de los distritos obreros, mayor ahora por CFK que en otras pocas por el peronismo. Hoy en cambio, necesitamos explicar la polarizacin social que le dio el triunfo electoral a Macri, a la derecha aliada al imperialismo. Este cambio en la sociedad y en la lucha de clases nos plantea tareas nuevas y distintas. Cuando la justicia publique el escrutinio definitivo con los resultados por distrito haremos un anlisis ms preciso y demostrativo de la doble polarizacin social que nos anuncia enfrentamientos mayores. No solamente en el voto y la lucha parlamentaria sino fundamentalmente por medio de la reorganizacin democrtica de la clase obrera y de las masas en los sindicatos y en la organizacin poltica de los trabajadores.

El acertado argumento que trata de explicar la revolucin conservadora por la dominacin cultural burguesa e imperialista, por el papel de los medios de comunicacin, actualizado por decreto por Macri que derog la Ley de Medios, solamente explican parcialmente, secundariamente, el triunfo electoral en las Paso de la alianza Cambiemos. No habr una reentr de un gobierno popular industrialista sin restablecer la transferencia de una parte de la renta agraria para subsidiar la industria de la semicolonia argentina. Tarea ineludible en todos los pases desarrollados. A Estados Unidos le cost una guerra civil 1861/1865 con un milln de muertos. Pero ahora, con la divisin internacional del trabajo establecida y custodiada por la falange de los gobiernos y las tropas imperialistas, el restablecimiento de las retenciones agropecuarias en Argentina solo es pensable con una revolucin social que nacionalice la tierra, la banca, el comercio exterior, los servicios pblicos y los sectores claves de la economa.

La nueva agricultura ha convertido al campo de la Pampa Hmeda, antes poblada por los campesinos/chacareros, en una coleccin de taperas. Samir Amn calculaba, en el trabajo citado de 2002, que si se permita que la nueva agricultura ocupara las tierras cultivables en todo el planeta quedaran 3000 millones de seres humanos fuera de la economa. Las compras de tierras o los alquileres a 99 aos de las praderas africanas por EE.UU., China, La India, Japn, Corea del Sur, pases petroleros de Medio Oriente, estn desplazando a los pobladores comunitarios de pases africanos del Cuerno de frica o del Congo de la misma manera que grandes capitales extranjeros y nacionales lo hacen en el norte argentino. La poblacin negra de frica que arriesga y pierde su vida en el Mediterrneo frente a las Antillas en el Atlntico son parte de aquellos 3000 millones fuera de la economa que previera Samir Amn. La nueva agricultura rompe los lmites del funcionamiento del sistema capitalista. Ha sido el factor estructural que promovi esta revolucin conservadora.

La polarizacin social, que la votacin en estas elecciones primarias obligatoria se verific ha elevado la violencia en la lucha de clases en el pas, con la iniciativa en manos del gobierno y el imperialismo que vienen gobernando por decreto, con presos polticos y con el desaparecido en manos de la Gendarmera Santiago Maldonado. En tanto que la clase obrera y las masas pobres de Argentina haban dado un salto 2003/2015 sobre la marea del reflujo que produjo la derrota mundial desde 1975 hasta los gobiernos populares, su reaccin en manifestaciones de protesta multitudinarias le pone condiciones a la revolucin conservadora de este gobierno. Las poderosas manifestaciones dicen ms, estn por encima, del voto a la vieja direccin peronista cuya foto de poca es la direccin sindical de la CGT que voto Macri y Massa y sostiene con dilaciones al gobierno de Macri.

Se ha hecho imprescindible la nueva direccin poltica de la clase obrera a partir de la polarizacin social de los distritos obreros encarando la construccin de un nuevo comunismo, de un nuevo partido de clase antes que la crisis de la direccin burguesa y burocrtica del peronismo destruya la cohesin de clase que el proletariado argentino encontr en el peronismo, hoy convertido en una rmora. Para enfrentar la ofensiva conservadora e imperialista se necesita una direccin obrera revolucionaria.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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