Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el apartheid israel
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2017

La respuesta palestina ante la violencia israel es notablemente contenida

Ibrahim Hewitt
Middle East Al Monitor

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


La pasada semana le algo que me son muy familiar que deca que la violencia estatal en Myammar contra el pueblo Rohingya era una respuesta a un ataque perpetrado por un pequeo grupo de renegados contra unos agentes de polica. Una respuesta que fue completamente desproporcionada y que lanz a fuerzas armadas de seguridad contra hombres, mujeres y nios indefensos; los resultados: asesinatos, desplazamiento y limpieza tnica. Obviando el hecho de que las vctimas de todo esto llevan dcadas soportando la persecucin del Estado que antes se llamaba Birmania, la situacin comporta algo ms que unos cuantos ecos de las respuestas de Israel siempre en defensa propia, por supuesto- al terrorismo palestino, el trmino fraudulento utilizado para negar la legtima resistencia ante la brutal ocupacin militar de Palestina.

Por tanto, no supuso sorpresa alguna or que Israel ha estado armando al rgimen militar de Myanmar; los productos de su muy lucrativa industria armamentstica pueden encontrarse en lugares conflictivos de todo el mundo. Israel vende sus armas ms recientes sobre la base de que han pasado por pruebas de campo con objetivos vivos en los territorios palestinos ocupados. Adems, los servicios de seguridad israeles entrenan a fuerzas policiales de Occidente sobre cmo contener los desrdenes civiles; no es de extraar, pues, que los polis de EEUU tengan el gatillo tan fcil contra ciudadanos estadounidenses cuyas vidas negras son para ellos claramente insignificantes. Como Jeff Halper seala con tan increble detalle en su libro War against people (Pluto Press, 2015), Israel est a la vanguardia de la pacificacin global de la sociedad civil por parte de fuerzas policiales que cada vez estn asumiendo ms un papel paramilitar en esa sociedad.

En Israel, por supuesto, ese papel lleva siendo la norma desde hace mucho tiempo. La violencia estatal contra civiles desarmados es algo habitual cuando los segundos son palestinos; adems de las genocidas ofensivas militares contra los civiles de la Franja de Gaza, sus compatriotas que viven en la ocupada Cisjordania y Jerusaln Este tienen que enfrentarse cada da a la polica armada de Israel, a los guardias fronterizos y al ejrcito. Todo esto est muy bien documentado, sin embargo, Israel sigue ingenindoselas para convencer a los gobiernos occidentales de que son ellos las vctimas que se enfrentan a una amenaza existencial aun cuando las pruebas demuestren demasiado obviamente lo contrario. La ideologa fundadora de Israel, el sionismo, y sus seguidores tienen tal poder sobre los polticos occidentales que se han vuelto ciegos ante la realidad de que el proyecto colonial de Israel lleva casi siete dcadas absorbiendo a la Palestina histrica, despojando a la tierra de sus pueblos indgenas y a esos pueblos de sus derechos.

Ya que apenas somos capaces de ver lo que est sucediendo ante nuestros ojos, escribe Noam Chomsky en Quin domina el mundo? (S.A. Ediciones B, 2016), no resulta sorprendente que los acontecimientos que tienen lugar a una leve distancia sean totalmente invisibles. Quiz en ningn lugar sea ms descarado el caso que en la respuesta de Occidente a la ocupacin colonial de Israel.

Este es un ao de aniversarios significativos en el conflicto de la Palestina ocupada: el centenario de la infame Declaracin Balfour, 50 aos de ocupacin en Cisjordania y la Franja de Gaza y los 10 aos de asedio israel de la Franja de Gaza. Todos son acontecimientos que han ido estrechamente asociados con la violencia. Hace tambin 30 aos del inicio de la I Intifada, el levantamiento contra la ocupacin israel.

Las imgenes de soldados israeles rompiendo los brazos de jvenes palestinos a los que haban atrapado lanzando piedras contra las tropas es uno de los rasgos definitorios de la intifada, que, sin embargo, empez con una serie de pacficas protestas contra el asesinato de cuatro trabajadores palestinos en Gaza. Como la profesora Mary Elizabeth King seala en A Quiet Revolution: The First Palestinian Intifada and Nonviolent Resistance (Nation Books, 2007), fue una masiva movilizacin social no violenta la que fue moldeando el levantamiento. La profesora King sugiere que el enfoque de los medios de comunicacin en quienes lanzaban piedras en vez de en las manifestaciones pacficas ayud a que se ignorara el nfasis puesto en la no violencia.

La misma pauta se repiti en Siria en 2011; las manifestaciones pacficas a favor de la democracia se encontraron con la violenta respuesta del gobierno de Bashr al-Asad, a la que sigui una guerra civil instigada y secundada por agencias exteriores. Esto parece confirmar la tesis de Halper de que el conflicto armado se ha convertido en el statu quo preferido de los gobiernos que dependen para su poder del complejo industrial-militar y de la pacificacin de su pueblo.

Esto hace an ms interesante el xito de la campaa, completamente pacfica, a favor del Boicot, la Desinversin y las Sanciones (BDS, por sus siglas en ingls). Como otros movimientos de protesta no violentos iniciados por los palestinos contra la ocupacin, la BDS se est encontrando con la feroz resistencia de Israel, que ha destinado millones de dlares y un departamento de su gobierno para contrarrestar la amenaza de la campaa. Esto debera indicarnos que la BDS es eficaz y que, sin utilizar la violencia en modo alguno, tiene potencial para poner fin al terrorismo de Estado de Israel.

De hecho es tan eficaz que los amigos occidentales de Israel han decretado que la BDS se ha pasado de la raya y no debe tener xito. Los activistas son perseguidos y tienen que enfrentarse a procesamientos por atreverse a utilizar medios pacficos para intentar acabar con la capacidad de Israel para actuar con violencia extrema e impunidad contra una poblacin civil bajo ocupacin. Tal es la poltica distpica presidida por los fanticos sionistas en Washington, Londres y Europa, que a un Estado culpable de crmenes de guerra y crmenes contra la humanidad se le d proteccin poltica, econmica y militar contra protestantes desarmados que intentan que Israel rinda cuenta por sus acciones. Vd. no podra jams inventarse algo as.

Sin embargo, el hecho de que resulte tan grotesco debera alentar a los activistas de la BDS y de otras campaas pacifistas a seguir por el camino correcto. El poder popular puede ganar y aquellos gobiernos que pretenden otra cosa se darn cuenta de que no pueden pisotear los derechos humanos para siempre. De hecho, en la medida que la percepcin de legitimidad de Israel vaya desvanecindose a causa de sus tcticas violentas y represivas con total desprecio hacia el derecho internacional, el mundo llegar a comprender que la respuesta palestina ante la violencia israel est muy lejos de ser el terrorismo que los apologistas del sionismo y los medios quieren hacernos creer; y que en realidad es una respuesta notablemente contenida.


Ibrahim Hewitt es el editor-jefe de Middle East Monitor.

Fuente: https://www.middleeastmonitor.com/20170910-the-palestinian-response-to-israeli-violence-is-remarkably-restrained/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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