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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2017

Qu es el 11 de septiembre?

Rodrigo Karmy Bolton
El Desconcierto


Como si fuera el 18 de septiembre que por 200 aos se ha celebrado como el da de la independencia, la permanencia del 11 de septiembre y no del 5 de Octubre, muestra que la llamada "recuperacin de la democracia" fue la restitucin del pacto oligrquico que tuvo como violencia fundante al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. El 11 de septiembre funda y el 5 de octubre administra. No son fechas antinmicas, sino dos momentos de una misma poltica que se ha extendido hasta la actualidad. Por eso, qu es el 11 de septiembre?

Los calendarios viven de las arritmias de los pueblos. Distribucin del tiempo y articulacin rtmica del sol y la luna, llevan consigo reductos de memoria en que las sociedades se han desgarrado en sangre y cuerpo. Ros de violencia que expanden su estela en los pequeos espacios ofrecidos por sus calendarios, recrean imaginariamente sus condiciones, sus formas, su textura. Podramos decir que todo calendario se ensambla desde las anomalas, las interrupciones al continuum histrico para inscribirles en los marcos de un orden espacio-temporal que termin imponindose. Como dispositivo de normalizacin de la violencia, el calendario es el modo en que los pueblos reeditan imaginariamente una violencia a travs de rituales que mantienen vivo su legado. O bien, los pueblos recuerdan la alegra de la venida de un mesas o un profeta, o bien, la penuria de una violencia que les ha condenado y en cuya fecha recuerdan la injusticia cometida contra sus muertos.

Este ltimo, es el caso de Chile. En la historia de los ltimos 30 aos, la fecha del 5 de Octubre en la que supuestamente gan el NO a Pinochet y se recuper la democracia parece haber quedado olvidada y, en cambio, la del 11 de septiembre una y otra vez no deja de ser recordada. La primera no tuvo jams un feriado para ser conmemorada, restringi su celebracin a una cpula gobernante que no comprometi jams la suspensin del tiempo histrico de un especfico da. La segunda, en cambio, no slo implic la suspensin del tiempo histrico sino la fundacin de un nuevo curso, con otro ritmo el del capital corporativo-financiero trasnacional que impuso su violencia frente al excedente al pacto oligrquico de 1925 que signific la Unidad Popular.

El 5 de Octubre fue devorado por el 11 de septiembre que, sin embargo, era la fecha que pretenda desplazar: las bondades de la democracia por el desgarro de la dictadura, el 5 de Octubre con sus colores y arcoiris contra el 11 de septiembre con su esttica en blanco y negro. Y, sin embargo, todo sucedi al revs: el 11 de septiembre extendi su terror ms all del 5 de Octubre; el 11 de septiembre sigue diciendo mucho acerca de nuestro presente que el 5 de Octubre, porque lleva consigo el grito de injusticia cuyo plpito nos interpela en la actualidad.

El 5 de Octubre diluy su promesa cuando aos de movilizaciones populares durante la democracia que encontraron en el ao 2011 su condensacin ms intensa, terminaron por mostrar que ste haba sido la extensin mtica de la violencia del 11 de septiembre y que, por tanto, no haba contradiccin entre ambos, sino una misma poltica de ejercicio soberano, articulada en dos tiempos diversos: el tiempo de la fundacin y el tiempo de la conservacin, el tiempo de la creacin y el de la administracin. Y, puesto que no existe algo as como un primer momento en s mismo, ser siempre el segundo el que haga inteligible a un primero, ser el segundo el que, en un ejercicio hacia atrs, construya la ficcin de un primer momento.

As, no se trata de dos momentos separados, sino del hecho de que el primer momento jams puede constituir tal sino es a partir del segundo que consolida, institucionaliza y legaliza. Los Ponce-Lerou, los Piera, los Edwards vienen de este segundo tiempo que dinamiza la violencia del primero: empresarios que jams ganaron en inteligencia, pero mucho en astucia para hacer efectivo el pillaje institucionalizado que traspas los bienes del Estado al negocio de los privados. Su emprendimiento del que se jactan hoy y con el que lucen una supuesta vida de esfuerzo en realidad fue la restitucin de un poder de clase que renovaba internamente sus delirios: la burguesa que haba crecido bajo el patrn de acumulacin rgido articulado bajo el pacto desarrollista de corte estatal-nacional, pas a constituir una nueva burguesa que aceitaba un patrn de acumulacin flexible que pona el acento en la dimensin corporativa-financiera. Tal renovacin burguesa se expresa en la renovacin de los partidos polticos de derecha (La UDI y RN que surgen a fines de los aos 80) consolidada en la renovacin del pacto oligrquico en la nueva Constitucin de 1980. El capitalismo industrial quedaba hegemonizado por el nuevo capitalismo corporativo-financiero de corte mundial. Chile fue uno de los puntales de tal transformacin.

Por eso, en el plebiscito de 1988 formalmente gan el NO y fcticamente gan el SI. Finalmente, el NO se transform en un SI ejercido por otros medios. Sin necesidad de Pinochet y su camarilla golpista que habr terminado disuelto en la deriva consensual de la nueva razn de Estado que la literatura poltica de la segunda mitad de los aos ochenta llam transicin. Una democracia enteramente oligrquica, instalada ya no bajo la amenaza de los cuarteles, sino bajo el tono aplastante de los bancos. Los bancos contenan a los cuarteles, tanto como el NO termin conteniendo al SI en sus entraas.

El 11 condensa la violencia en un solo da, el excedente que se ritualiza y que conmemora la violencia institucionalizada que, como toda dictadura soberana, fund un nuevo orden poltico a partir de la sistemtica destruccin de la Constitucin de 1925 y la consecuente fundacin de la Constitucin de 1980 vigente hasta el da de hoy. Con el golpe, la burguesa desarrollista pari a la nueva burguesa de corte neoliberal quien gest la renovacin del pacto oligrquico. Ella misma moderniz su pacto previo reflejado en la Constitucin de 1925 porque entendi que su estructura haba sido excedida por las fuerzas polticas alternativas que, en un momento, se llamaron bajo el trmino Unidad Popular, en una nueva estructura constitucional reflejada en la Constitucin de 1980 que, como sabemos, no es ms que un cerrojo a cualquier forma de deliberacin ejercida por un poder constituyente que pueda denominarse pueblo. Podramos decir que el 11 de septiembre fue el momento en que el pueblo de Chile fue detenido y desaparecido.

Si el 11 condensa una violencia, no es la de un acto simplemente ya sucedido, sino la de un acto tecnica e infinitamente reproducido que no deja de consolidarse en el presente. Es la diferencia entre un simple hecho historiogrficamente datable y una cifra desgarradoramente redimible. Durante la dictadura el 11 de septiembre fue objeto de celebracin. Durante la democracia, queda investido de un simulacro como si fuera un da normal, forzando al pueblo a conmemorar el da 12 como da de la reconciliacin nacional que nunca funcion, pues no tuvo jams la capacidad para desactivar el ncleo de violencia que tal fecha condensaba en su seno, pues fue una decisin cupular tpica de la razn transitolgica de los aos 90.

En efecto, el 11 de septiembre ya no se celebra formalmente. Al igual que el sistema de engendr, vive de su facticidad. El 5 de Octubre no alcanz al 11 de septiembre no slo porque no prescindi de su violencia puesto que la profundiz en la forma civil de la democracia consensual, sino porque no se propuso jams como su revocacin total.

Como si fuera el 18 de septiembre que por 200 aos se ha celebrado como el da de la independencia, la permanencia del 11 de septiembre y no del 5 de Octubre, muestra que la llamada recuperacin de la democracia fue la restitucin del pacto oligrquico que tuvo como violencia fundante al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. El 11 de septiembre funda y el 5 de Octubre administra. No son fechas antinmicas, sino dos momentos de una misma poltica que se ha extendido hasta la actualidad. Por eso, qu es el 11 de septiembre? No una fecha, sino una cifra, no un hecho ubicado en un momento ya pasado del continuum histrico, sino una violencia que no deja de suceder hoy, no a pesar, sino en virtud del 5 de Octubre.

El calendario chileno vive algo extrao: el 11 de septiembre que anuda al presente en una fecha mtica, pasa como si fuera un da normal. Salvo, por el hecho de que el espectro de la violencia an inunda las calles. La gente vuelve de sus trabajos ms agitada, con el temor de que algo puede pasar. Algunas poblaciones acogen esa violencia y las noches pasan a punta de fusil como si se recreara el escenario de 1973. Como si fuera un da normal, el 11 de septiembre de cada ao no dejar de ser el da de la violencia, la reedicin de un mito que una fuerza poltica radical tendr que revocar. Como si fuera un da normal, el 11 de septiembre, quizs lo sea. En lo que la normalidad contiene de violencia.

http://www.eldesconcierto.cl/2017/09/11/que-es-el-11-de-septiembre/



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