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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2017

Resea de La Unin Patritica y el Somatn valencianos (1923-1930) de Julio Lpez iguez
Luz sobre la dictadura de Primo de Rivera

Andreu Navarra
CTXT


Miguel Primo de Rivera en San Sebastin en 1927. CAR. RICARDO MARTN / GURE GIPUZKOA

Menos espectacular que otros perodos histricos cercanos, como la Segunda Repblica, la Guerra Civil o el franquismo, la dictadura de Primo de Rivera resulta fundamental para comprender la metamorfosis de la derecha conservadora espaola de origen canovista en la extrema derecha alfonsina iniciada en 1930 y desarrollada en las dcadas siguientes. Como muy bien observa Julio Lpez iguez, autor de La Unin Patritica y el Somatn valencianos (1923-1930), que acaba de publicar la editorial de la Universidad de Valencia, el ncleo y el nexo de todo ello fue el maurismo, la revolucin desde arriba practicada por una escisin del viejo partido conservador que llen muchos espacios vacos de la Unin Patritica primorriverista, y le fue dando el aspecto extremista con el que llegara a 1930.

Solo estudiando a figuras secundarias de los partidos polticos se accede a su verdadera historia: es el caso del marqus de Sotelo, que lider la Unin Patritica desde sus inicios y, desde 1927, en el municipio de Valencia. Reconstruyendo sus epistolarios y circulares podemos reconstruir las entraas reales de aquellas dinmicas y funcionamientos, ms all de especulaciones morales que parecen muy slidas pero que nicamente distorsionan lo que ocurri.

La unin del confesionalismo ms extremo con el militarismo ms paternalista est en el origen mismo del nacionalcatolicismo franquista tal y como fue diseado en 1937. Los upetistas (y la dictadura que encarnaban) apostaron fuerte por encuadrar a catlicos de base, utilizando la religin como bandern de enganche. Tambin demonizaron activamente a los opositores a la dictadura, tildndolos de malos espaoles. Porque, lo ilustra muy bien el libro, de lo que se trataba era de convocar bases populares para el proyecto de reforzar la monarqua de Alfonso XIII. Ese haba sido el sueo del maurismo: lograr una derecha moderna, capaz de reunir tras sus siglas a amplias capas de poblacin de mentalidad conservadora. En este sentido, las figuras de Calvo Sotelo (ministro de Hacienda) y Eduardo Auns (cartera de Trabajo) resultan fundamentales a la hora de echar un vistazo sobre los fundamentos tericos de la dictadura. Y todo esto, claro est, con el violento Martnez Anido garantizando la represin en las calles. Eduardo Gonzlez Calleja lo dej claro en su imprescindible estudio de 2005 La Espaa de Primo de Rivera(Alianza). Lpez nos invita a prestar atencin a otro personaje clave de la derecha del perodo republicano, cuyo ensayo general fue el upetismo: Antonio Goicoechea, fundador de Renovacin Espaola. De algn modo, junto a estos polticos e intelectuales, entre los que figur Maeztu, se fueron fraguando los ncleos monrquicos posteriores a 1931. Tanto Maura como Goicoechea partan de una misma conviccin: el pueblo espaol era mayoritariamente derechista. Y es que falta una monografa seria y documentada sobre Goicoechea.

La Unin Patritica funcion como un sistema radial en el que el dictador escriba las consignas que sus tentculos de provincias aplicaban inmediatamente. Careca totalmente de debate interno (lo que, a medio plazo, caus su desprestigio, sobre todo entre las juventudes y los estudiantes, que soaban con un encuadramiento ms dinmico). Ms que movilizar a los jvenes, lo que intent el rgimen fue neutralizarlos: exigir la obediencia de los conservadores y desmovilizar a los ms activos. La UP, pues, oper de forma totalmente opuesta a la futura Falange: El carcter frreamente jerrquico de la dictadura de Primo de Rivera, en el que la edad y la experiencia eran condiciones polticas indispensables, supuso un grave impedimento para que los jvenes se movilizaran dentro del rgimen (p.82). En el rgimen de Primo de Rivera, ser joven era un obstculo para el reparto del botn.

El autor seala como influencia fundamental la del propagandista catlico ngel Herrera Oria: Un nacionalcatolicismo dentro de una vertiente autoritaria y corporativa seran los puntos cardinales de la poltica espaola donde la nueva formacin tendra que desenvolverse y conseguir los mayores apoyos del pueblo espaol en forma de afiliaciones (p.40). Qu acab ocurriendo? La UP, nacida para combatir al caciquismo, fue colonizada por las propias fuerzas caciquiles, para convertirse en la garanta de que todo continuaba exactamente igual que antes. Tanto fue as que hasta en algunos distritos de mayora republicana (radical, blasquista), como en LAlcdia, los republicanos lograron penetrar en la propia UP para mantenerse en sus puestos polticos. La UP sirvi como agencia de colocacin de concejales y diputados provinciales. Y tambin como oficina de colocacin para jornaleros que deseaban mejores empleos y sueldos. El idealismo anduvo lejos de las afiliaciones a la Unin Patritica: Las diversas familias polticas que la integraban (monrquicos, autoritarios, mauristas, fascistas, etc.) solo tenan en comn su deseo de acceder a los puestos de responsabilidad (p.125). Lo que explica que la gestin del marqus de Sotelo derivara en la reproduccin de la red caciquil y clientelar anterior: un fenmeno observable en el conjunto del Estado. Al final, ni siquiera los propagandistas catlicos (alarmados ante la presencia de republicanos en la UP y los contactos de Primo con el PSOE) apoyaron a la dictadura, y decidieron abandonar el barco progresivamente. Aunque todos los actos y mtines de la UP fueran bendecidos por una misa (p.115).

Pero todas estas conclusiones solo eran alcanzables estudiando las carpetas de la Unin Patritica que permanecen en el Archivo Histrico Municipal valenciano, as como aportando informacin propia de la historia de las mentalidades a un asunto del siglo XX.

La PUV es la mejor editorial universitaria del Estado. No me cansar de repetirlo. Lo he escrito no s dnde y me reafirmo en ello. Y quien lo dude, que tome este libro y le eche una ojeada a la solapa, en la que se detalla parte del catlogo. Nos encontramos, nada ms y nada menos, ante algo que es un poco ms que la descripcin del rgimen de Primo de Rivera y de su capacidad de penetracin en las sociedades espaola y valenciana: nos encontramos ante una autntica sntesis del origen de la extrema derecha corporativa y dictatorial de la Espaa del siglo XX. nicamente conociendo los detalles de los experimentos sociales de los aos veinte podemos comprender los golpes, pronunciamientos y estallidos de 1932 y 1936. El liberalismo conservador alcanz la forma del Movimiento Nacional a travs de las etapas que este libro delimita con toda claridad.

Y tiene razn el prologuista, Marc Bald Lacomba: seguro que futuras investigaciones del autor nos esperan. Yo las espero.

La Unin Patritica y el Somatn valencianos (1923-1930). Julio Lpez iguez. Universidad de Valencia, 2017.

Fuente: http://ctxt.es/es/20170906/Politica/14868/espana-dictadura-primo-rivera-derecha.htm



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