Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2017

Francisco y una jerarqua catlica colombiana que no toda cree en la paz

Camilo Rengifo Marn
CLAE


Desde su primer discurso en el palacio bogotano de Nario, hasta su despedida en el realismo mgico de Cartagena de Indias, el papa Francisco hizo de la paz, la esperanza, la reconciliacin y el perdn los ejes centrales de un discurso, difcil de ser digerido por una derecha colombiana, alimentada y soportada por la jerarqua catlica desde los tiempos de la Conquista, contraria a la paz y la reconciliacin, consciente de que la guerra le ha dado poder, riqueza e impunidad.

Quiz no esperaban los poderosos sectores ultraconservadores defensores de la guerra- escuchar un mensaje de inclusin poltica democrtica del Papa, quien seal que todos somos necesarios para crear y formar la sociedad, esta no se hace slo con algunos de pura sangre, sino con todos, y aqu radica la grandeza de un pas en el que todos tienen cabida y todos son importantes,

El Papa llam a desor la cizaa que les impide llegar a la paz, y dentro de esa categorizacin inclua la del ex presidente Uribe, quien en su misiva le sealaba que nunca nos hemos opuesto a la paz, sin embargo, la impunidad total a los responsables de delitos atroces, su elegibilidad poltica, la autorizacin legal que han recibido para gastar dineros ilcitos en sus actividades polticas, y otros puntos, se constituyen en estmulos al delito.

En Villavicencio, donde se reuni con vctimas de la guerra, alert sobre el terrorismo meditico: no se dejen vencer, no se dejen engaar, no pierdan la alegra, no pierdan la esperanza, no pierdan la sonrisa, sigan as.

Renovarse y salir del confort

Ante ms de un milln de fieles en Medelln, ciudad de profundas races catlicas y otrora capital mundial del narcotrfico, el papa Francisco lanz un fuerte llamado a la Iglesia catlica a renovarse con un discurso ms progresista, por la lucha contra la desigualdad social y la pobreza, que llegue a las nuevas generaciones de campesinos, trabajadores, estudiantes- , dejar el confort e involucrarse en la reconciliacin en pases como Colombia, castigados por la violencia.

Francisco es consciente de que es importantsima la renovacin en un escenario en el que las iglesias evanglicas vienen ganando en la captacin de feligreses, y erigindose como administradoras de la fe religiosa, con mensajes y prcticas afines a los planteamientos de extrema derecha en toda la regin.

Los mensajes de Francisco parecen sumar a las polticas del presidente Santos. Pero el debate en Colombia, donde el poder fctico que maneja el pas desde hace ms de dos siglos y del que forma parte la jerarqua catlica, seguir en el marco de la campaa electoral.

Francisco, que desde 2013 ha promovido un clero ms cercano a los pobres, frecord que hace casi medio siglo, en esta ciudad la jerarqua catlica de Amrica Latina se comprometi en 1968 con la llamada "opcin preferencial por los pobres". Y tambin que fue una de las que se opiso al acuerdo de paz con la guerrilla, alentada por el expresidente lvaro Uribe, quien enfrenta acusaciones de paramilitarismo y genocidio.

Seal que los sacerdotes y jerarcas eclesisticos son "interpelados" por un "clamor de hambre y justicia", y que en Colombia adems se espera que se comprometan en la reconciliacin de una nacin lacerada por medio siglo de enfrentamiento armado con millones de vctimas entre muertos, desaparecidos y desplazados.

Desde la ciudad con ms templos en Colombia, el Papa pidi a la Iglesia a que se involucre ms con los ms desfavorecidos aunque para "algunos eso parezca ensuciarse, mancharse () son muchos los que tienen hambre, hambre de Dios, hambre de dignidad, porque han sido despojados", expres. Antes les haba recordado a los obispos que no eran "polticos" sino pastores, en una alusin a las voces que desde la jerarqua de la Iglesia han criticado el pacto con la insurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN).

Francisco ha respaldado sin ambages los esfuerzos de paz del lpresidente Juan Manuel Santos, quien fuera ministro de Defensa de Uribe, pero tambin ha exigido "verdad y justicia" para las vctimas del conflicto, con cuyos representantes se reuni en Villavicencio.

La opcin por los ricos

El documento presentado ante la Comisin de la Verdad se deja en claro que en el desarrollo de la violencia en Colombia algunos sectores y miembros de la iglesia catlica la han promovido y justificado. La activa participacin en ciclos de violencia de la Iglesia proviene desde la conquista y la colonizacin legitimando, bendiciendo o santificando la violencia.

Desde mediados del 19 los clrigos hicieron poltica en contra del partido liberal. El asunto religioso pareci definir las diferencias entre los liberales y conservadores. Desde 1930, luego de la prdida de la hegemona conservadora, la Iglesia se opuso a las reformas generando un clima de polarizacin poltica y social, aportando a la generacin de un ambiente que desencaden en un conflicto interpartidista que dio origen a la violencia, que se prolong hasta finales de los 50, arroj un saldo de ms de 200.000 vctimas de muerte violenta.

Para la resolucin de ste conflicto, en 1958 se firm un pacto, el del Frente Nacional, una reparticin del poder entre los dos partidos durante 16 aos con la bendicin de la iglesia Catlica, que se benefici al consagrarse a Dios como fuente suprema de toda autoridad con reconocimiento de los dos partidos.

Toda esa verdad del pasado sobre el papel de la iglesia no ha significado una actitud de reconocimiento o de perdn explcito y claro, hasta ahora.

En desarrollo de la violencia desde 1960 hasta hoy, se ha conocido la intervencin de personas, sectores, y de una interpretacin de la doctrina catlica que han instigado la violencia, ponindose del lado de la doctrina conservadora, militar y paramilitar, que alent la persecucin genocida de liberales, comunistas, hasta de sectores progresistas de la misma iglesia catlica y de otras iglesias. Otros, pocos sacerdotes, religiosas y religiosos, optaron, tambin, por la violencia, como va para el cambio de la sociedad, haciendo parte de organizaciones rebeldes.

Llama la atencin, sobre las graves consecuencias para la moral y la tica de la sociedad que agentes o documentos de la iglesia hayan sido promotores de violencia, impulsando cruzadas para exterminar a hijos e hijas de Dios por pensar distinto, por aspirar a un orden social que respete las libertades de las democracias modernas.

La Comisin de la Verdad, al asumir un relato sobre el rol o el papel de sectores de la iglesia catlica en la violencia sociopoltica, podr, adems de identificar esas responsabilidades, alentar a la imperiosa necesidad de alentar un mea culpa, un pedido de perdn, en un proceso de reconciliacin y de transicin democrtica en Colombia, siendo un aporte a la bsqueda de la paz estable y duradera, seala el documento.

Obispos y paramilitarismo

Ms de dos decenas de obispos y sacerdotes catlicos estn acusados de tener vnculos con el paramilitarismo y habran apoyado o justificado sus crmenes en varias regiones del pas. Pacific School of Religion en Berkeley, California, y su programa de Changemaker Fellowship, realizaron un informe como insumo para la Comisin de la verdad, agrupando ms de 40 casos en los que se demuestran la participacin activa de la iglesia catlica en la guerra.

Las pruebas van desde testimonios acerca de acciones realizadas por obispos y sacerdotes como documentos obispales en los que se invita a combatir la amenaza comunista y abarcan casi todos los departamentos de Colombia, especialmente Santander y Antioquia donde los obispos y sacerdotes participaron de manera importante en el actuar de las organizaciones paramilitares.

En 1984 se destac el caso del cardenal Lpez Trujillo, quien nunca desminti los escndalos mediticos frente a las relaciones existentes entre Pablo Escobar y sacerdotes de la dicesis de Medelln. No conden a los sacerdotes vinculados con el narco paramilitarismo y defendi ante medios de comunicacin extranjera a Pablo Escobar Gaviria.

En junio de 1986, el cardenal Lpez Trujillo allan junto con un sacerdote, un sicario y civiles armados, la parroquia de padre Eliseo Tobn de Medelln, con el fin de encontrar una carta firmada por 80 sacerdotes que denunciaban varios conflictos que sostena el cardenal con otros sacerdotes y laicos y sus vnculos con el narcotrfico.

Gener con ayuda del sector conservador y catlico de Alemania, la persecucin a cristianos liberales, sobre todo a sacerdotes que basaban sus prcticas desde una perspectiva de la teologa de la liberacin, hostigando a varios miembros de esta institucin eclesistica y llegando al punto de expulsarlos de sus parroquias.

En 1971 y 1992 el monseor Daro Castrilln, Obispo de Pereira, estableci nexos financieros con el narcotraficante Carlos Ledher Rivas, parte del Cartel de Medelln dirigido por Pablo Escobar Gaviria, llegando a bendecir el dinero del narcoparamilitar Lehder y sus posesiones terrenales.

En 1989 trascendi el enfrentamiento del obispo Castrilln con las misioneras de la Madre Laura, en razn de su trabajo con los indgenas en la dicesis de Pereira. El 15 de mayo de 1985, las misioneras denunciaron el crimen atroz del que fueron vctimas tres indgenas, entre ellos un nio, oriundos La Pradera, municipio de Pueblo Rico, departamento de Risaralda. En la Conferencia Episcopal, Castrilln las acus de distribuir propaganda marxista y las relacion con la guerrilla del M-19.

En 1982, el paramilitar Ivan Roberto Duque, afirm que el padre Carlos Enrique Ciro Parra, en el plpito, en el confesionario, en las calles y en las reuniones de la comunidad, propagaba un discurso anticomunista, que sealaba a los partidarios de esta ideologa como ateos y cercanos del diablo, discurso que se integr para el fortalecimiento y entrenamiento de las fuerzas paramilitares.

En 1993 y 1994 el padre Oscar Javier Palacio se vio involucrado con varios acciones del grupo paramilitar Los 12 apstoles, que asesin a 30 personas, supuestos insurgentes. En sus declaraciones ante la fiscala reconoci sus actos, defendi a comerciantes y terratenientes y ocult la identidad de quienes hacan parte de este grupo paramilitar.

El Capitn Meneses de la Polica de Yarumal, quien proporcion armas a los 12 Apstoles, afirm que Palacios ocult en su parroquia las municiones proporcionadas al grupo paramilitar y cre el fondo de seguridad, que tena como fin sostener al grupo paramilitar.

Entre la fe, la poltica y el lucro

El resultado negativo del plebiscito para refrendar el acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc dej en evidencia que hay un sector determinante en las elecciones: las iglesias cristianas (no catlicas). Su voto fue decisivo en el triunfo del No, y aunque Colombia es un pas laico, las iglesias participan de forma abierta en las decisiones polticas. Pese a eso, no tienen la obligacin de pagar ni un solo peso de impuestos.

Lo sucedido con el plebiscito gener que de forma masiva ciudadanos solicitaran que estas iglesias paguen impuestos. El diario El Espectador pregunt en el Ministerio de Hacienda, la Dian y la Red de Justicia Tributaria, Cunto dinero deja de recibir el Estado en impuestos por todas las iglesias que estn exentas de pagar tributos? Nadie tiene la respuesta.

En los ltimos tres aos, se constituyeron 1.258 iglesias no catlicas, ms de una en promedio diario y se calcula que alcanzan un patrimonio bruto que se aproxima a los cinco mil millones de dlares.

Es claro que el Estado no tiene ni idea de cunto deja de recibir por concepto de impuestos que no pagan las iglesias, asunto que ya genera debate ante la inminente radicacin de la reforma tributaria que busca reorganizar y unificar los impuestos, y aunque no lo plantean con claridad, aumentar el recaudo para la paz y el posconflicto. Precisamente las iglesias, fueron determinante en el triunfo del No al plebiscito para la paz Es hora de que tributen?, se pregunta El Espectador.

Fe o negocio?

En Colombia existen 5.552 parroquias, 76 jurisdicciones eclesisticas, que incluyen 13 arquidicesis, 56 dicesis (incluso el Obispado Castrense) y 10 vicariatos apostlicos. Funcionan 43 seminarios mayores y 46 menores, segn la Conferencia Episcopal. Trabajan all 8.600 sacerdotes, entre diocesanos y religiosos, para atender a millones de fieles. En Bogot, por ejemplo, hay 876 sacerdotes por dicesis para un total de 7 millones 530 mil habitantes.

A eso se suma una poblacin de religiosas estimada en 14.860 personas, 5.552 seminaristas, entre diocesanos y religiosos y 161 prelados, entre cardenales, arzobispos, obispos, vicarios apostlicos y el ordinario castrense.

Los colombianos entregan a la Iglesia Catlica, por lo menos 4 mil millones de pesos (ms de milln y medio de dlares) solo en limosnas . Una investigacin de Caracol Radio estableci que en Colombia hay por lo menos 3 mil 779 parroquias catlicas, a travs de las cuales se recauda la millonaria cifra.

Ese ha sido uno de los eternos debates que han rodeado a las iglesias y confesiones que desde la dcadas de los 90 han empezado a brotar por todo el pas. Iglesias, libres de impuestos, pero activas en poltica

Segn la legislacin vigente, en Colombia las organizaciones sin nimo de lucro, como por ejemplo las Organizaciones No Gubernamentales, gozan del beneficio tributario de estar exentos de declarar el impuesto sobre la renta. Este beneficio se extiende a las iglesias y confesiones religiosas del pas, que a la luz de la ley, tambin son consideradas entidades sin nimo de lucro.

Sin embargo, las diferentes Iglesias y confesiones religiosas reportaron durante el ao 2013 un patrimonio cercano a los 9,7 billones de pesos (unos 5,2 millones de dlares en esa poca) y ms de cuatro billones de pesos (2.140 millones de dlares) por concepto de ingresos, segn la administracin fiscal.

El Ministerio del Interior certific que a la fecha, en el pas, estn registradas 5.209 iglesias y en promedio, al mes, se reciben entre 30 y 50 solicitudes para registrar nuevas iglesias. Estas congregaciones, tan pronto reciben el certificado del gobierno, pueden ejercer sus actividades confesionales e inmediatamente recibir la mencionada exencin tributaria, beneficio que era exclusivo de la Iglesia Catlica hasta la Constitucin de 1991, que declar a Colombia como un Estado laico.

El ministerio del Interior tiene registradas cerca de 5.000 iglesias, pero la direccin impositiva habla de 7.000. La diferencia, segn explica el director de la divisin de impuestos, Santiago Rojas, obedece en muchos casos a que se crean fundaciones (que no pagan impuestos), vinculadas a las iglesias, para evadir impuestos y trasladar un beneficio a una persona natural o una empresa constituida.

Pero la realidad es que la ultraderecha colombiana est acostumbrada a hacer odos sordos a todo aquello que pueda ir contra sus intereses. Como antecedente (que no precisamente deba repetirse), en la anterior visita papal (Juan Pablo II en 1986), tambin se bendijo la paz recin firmada entre el gobierno y las FARC, pero meses despus se desat el genocidio en contra del partido izquierdista Unin Patritica.

 

Camilo Rengifo Marn, Economista y docente universitario colombiano, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE).



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter