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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2017

El Papa Francisco absuelve de todos sus crmenes al ejrcito colombiano

Carlos de Urab
Rebelin


Jams hubiramos pensado que la manipulacin del gobierno con la visita papal iba a adquirir una dimensin tan vil y descarada. Porque este viaje ha tenido ms un carcter oficial y progubernamental que apostlico. El Papa ha tomado partido sin guardar la debida neutralidad que tiene ejercer el Jefe de Estado Vaticano. El gobierno colombiano aprovecho la visita del santo padre para hacer propaganda a favor de las FF.AA (ejrcito del amor y de la paz) Lo mejor es mantener a la plebe en la inopia dominada por el fuego fatuo de la religin, cautivos y esclavos de las supersticiones para que as olviden la crisis social y econmica que padecen.

En todos los actos en que ha intervenido el Papa Francisco han intentado alevosamente culpabilizar a la guerrilla, los paramilitares o los narcotraficantes de los males que ha sufrido y sufre nuestro pas. El ejrcito colombiano es una vctima y no un victimario. Tales aseveraciones nos causan una profunda indignacin pues es de todos sabido que el principal responsable de la conflagracin blica es el estado colombiano.

Esto nos recuerda ese infame episodio cuando el Papa Pio XII bendijo a las tropas de Hitler. No nos debe extraar para nada el oprobioso accionar de la iglesia catlica. El presidente Santos ha ejercido de cicerone y ha elaborado una agenda muy bien diseada en honor a su santidad el Papa. Con premeditacin y alevosa seleccionaron a los interlocutores y, en especial, a las vctimas del conflicto -entre las que no incluyeron a ningn guerrillero o ciudadano afectado por los deleznables crmenes cometidos por la fuerza pblica o los organismos de seguridad del estado.

Todas las victimas que han salido a la palestra como protagonistas son los arrepentidos, los desmovilizados, o la soldadesca hroes de la patria. -aduladores del rgimen genocida colombiano o mercenarios de su causa- Ningn guerrillero ha tenido la oportunidad de ejercer su derecho a la libertad de expresin y contar la verdad. Porque la censura impuesta por los propios militares no iba a permitir la disensin u otras versiones de la historia. El mejor ejemplo de impunidad y de mentiras prefabricadas es lo que aconteci en el holocausto del Palacio de Justicia en 1985 cuando los mandos de las FF.AA dieron la orden de arrasar, exterminar, torturar y ejecutar a todo aquel sospechoso de haber sido cmplice del M19. Las victimas de ese horrible crimen de estado tampoco fueron recibidas por el Papa. Esa es la falsa poltica de la reconciliacin que pregona Juan Manuel Santos, el Santo de la Paz.

La visita del Papa Francisco ha sido programada directamente por la cpula militar en connivencia con las autoridades del Palacio de Nario, la curia Vaticana y la Conferencia Episcopal Colombiana. Es decir, los estamentos ms reaccionarios de nuestra sociedad. Es por eso que impidieron que el Papa se reuniera con los miembros del secretariado de las FARC. Ellos son los que ejercen el monopolio exclusivo de la verdad, ellos estn iluminados por Cristo nuestro seor y su palabra es la palabra de Dios. As queda demostrado que no es la sociedad civil sino el ejrcito colombiano el que tutelan el proceso de paz y la guerrilla debe acatar todas sus rdenes.

El ejrcito colombiano ha sido responsable a los largo de su historia de infinitos crmenes y violaciones de los derechos humanos. Pero el Papa ha preferido mantener un silencio cmplice y ni siquiera ha nombrado a las vctimas de las ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos. Defender la libertad y el orden exige mano dura y corazn grande. El terrorismo de estado se especializ y se especializa en eliminar, exterminar, torturar y desaparecer a los enemigos de la patria. Todo est justificado por el poltica de seguridad democrtica; ya sean bombardeos, masacres, torturas, desplazamiento, detenciones arbitrarias que afectan especialmente a los ciudadanos ms humildes, a las comunidades ms indefensas; indgenas, afrocolombianos, jornaleros, campesinos, obreros, ganaderos, peones, o labriegos. Con el sangriento prontuario de las FF.AA se podran llenar varios tomos enciclopdicos. Y todos estos crmenes el santo padre con total indolencia los ignora, los olvida y los omite. Mientras consagra la hostia santa en nombre del supremo hacedor y eleva oraciones al cielo para que brote la semilla de la paz y la reconciliacin entre los colombianos.

Esta actitud tan ignominiosa es bien grave porque el Papa Francisco viene de un pas como Argentina que sufri una violenta represin en el trgico periodo de la dictadura militar. En ese entonces su santidad desarrollaba su labor pastoral como superior de la orden de los jesuitas.

La duda sigue en pie habr colaborado Bergoglio con los militares por activa o por pasiva? Protegi a los ejecutores de la dictadura? Call por miedo? Lo amenazaron? O se hizo el de la vista gorda? En todo caso su congregacin se dedicaba a predicar la paz y el amor universal y no se inmiscua en la lucha antifascista. Por qu protege ahora a Juan Manuel Santos, el premio Nobel de la paz, culpable de crmenes de lesa humanidad? (entre los que hay que incluir corrupcin, el narcotrfico, o paramilitarismo) En su visita apostlica a Colombia sin que le haya temblado el pulso exculp al ejrcito colombiano de cualquier responsabilidad en la guerra fratricida que asol el pas durante medio siglo.

Bergoglio disfrazado de Papa divide el mundo de la forma ms infantil: los buenos y los malos, los justos y los pecadores (con los que seremos generosos y les perdonaremos la vida) dios y el diablo. El Vaticano no puede dar lecciones de tica y de moral, la religin catlica ha sido inductora de guerras de religin, cruzadas, matanzas, persecuciones. La iglesia catlica siempre se ha aliado con los imperios y ha bendecido la conquista, expolio y la esclavitud. Han pretendido convertir a media humanidad al cristianismo utilizando mtodos tan nefastos como la tortura, las ejecuciones y castigos colectivos. Y adems de todo esto es la culpable de uno de los pecados ms sucios y procaces como es el de la pedofilia. Violando y abusando nios por amor a Dios y a Cristo nuestro seor. Pero lo cierto es que no sern juzgados en la tierra sino en el cielo.

Todos los actos de la visita del Papa estuvieron cargados de sentimentalismo y exagerada sensiblera con el fin de desgarrar el corazn de los fieles. Porque el pueblo colombiano tiene hambre de Dios. La comedia deba seguir un guion preestablecido por los asesores de Palacio y del Ministerio de la Guerra (eufemsticamente llamado de Defensa). Era imprescindible repetir hasta la extenuacin la palabra paz. As se hicieron realidad los principios gobbelianos que dicen que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.

El discurso del Papa revel su gran hipocresa durante el encuentro que sostuvo con las vctimas del conflicto armado (excluidas las FARC) en el parque de las Malocas de Villavicencio: hay esperanza para quien hizo el mal; no todo est perdido, es cierto que en esa regeneracin moral del victimario la justicia tiene que cumplirse resulta difcil aceptar el cambio de quienes apelaron a la violencia cruel para promover sus fines para proteger negocios ilcitos y enriquecerse o para, engaosamente, creer estar defendiendo la vida de sus hermanos Ciertamente es un riesgo para cada uno de nosotros confiar en que se pueda dar un paso adelante por parte de aquellos (FARC- paramilitares) que infligieron sufrimiento a comunidades y a un pas entero.

Esta mascarada presidida por el sumo pontfice y el premio nobel de la Paz Juan Manuel Santos (siempre atento para que no se saliera del libreto previamente pactado) ha superado las cotas ms altas del realismo mgico. Para el gobierno ha sido un xito absoluto pues millones de millones de personas de cuerpo presente y a travs de los medios de comunicacin (nacionales e internacionales) han presenciado los actos que se llevaron a cabo en Bogot, Villavicencio, Medelln y Cartagena. El mejor preludio de la campaa a las elecciones presidenciales del 2018. El proceso de paz con las FARC es un milagro que se le adjudica al santo padre que ha logrado sentar en la mesa de negociacin al gobierno, las FF.AA y a las FARC. Gracias a su intermediacin se hicieron realidad los deseos del Dios Todopoderoso. Los guerrilleros con la entrega de sus armas se han sometido al imperio de la ley reconociendo sus pecados. Los narcoterroristas tienen que pedir perdn por todo el dao infligido al pas-Ministro de la Guerra (defensa) Luis Carlos Villegas. Menos mal que Dios, el clemente y misericordioso, acoge en su seno a sus hijos descarriados.

La santa alianza entre el estamento religioso, los militares y la oligarqua feudal que son las que conforman el fascismo criollo- se ha fortalecido por los siglos de los siglos. El mensaje que se ha trasmitido al mundo es que el estado colombiano le ha ganado la guerra a los narco-guerrilleros de las FARC -como los denomina el establishment.
El fariseo de Bergoglio se cree que est por encima del bien y el mal, cree que disfrazado de Papa se convierte en un ser ms divino que humano: el enviado de Dios en la tierra. Seguro que un da no muy lejano como ocurri con sus antecesores-ser santificado y subir a los altares.

Bergoglio en el 2010 tuvo que rendir indagatoria como testigo ante la justicia argentina por el caso de los sacerdotes jesuitas Yorio y Jalics (curas de la teologa de liberacin de tendencia progresista) secuestrados durante la dictadura argentina. Sentado ante los jueces se limitaba a esquivar las preguntas y a dar largas aduciendo que no saba nada. Denunci a eso dos sacerdotes jesuitas por su mal comportamiento (comunistas) a los militares? La iglesia no tuvo el valor-salvo contadas excepciones- de criticar sin dilaciones a la dictadura argentina sino ms bien fueron aceptando la cruel realidad. Su funcin principal era la de brindar consuelo espiritual a los detenidos (terroristas de izquierda o subversivos) y a sus familias. Es decir, cumplieron el papel de intermediarios entre el terror ejercido por la dictadura y las vctimas.

Porque las familias preocupadas por el paradero de sus seres queridos secuestrados, sobre todo, los del ESMA, se vean obligadas a acudir a la iglesia como una ltima esperanza para lograr su liberacin (o por lo menos una prueba de vida) Bergoglio, que detentaba el cargo de provincial de los jesuitas, fue acusado de inhibirse ante el siniestro accionar de Videla y Massera. l replic que no saba nada pues los jesuitas realizaban una labor pastoral ms relacionada con la vida mstica y espiritual que con la lucha poltica. Lo ms lamentable es que muchos de estos crmenes han quedado impunes. No hay ms que observar el caso del robo de bebs por parte de los militares a las supuestas guerrilleras o militantes de izquierda que estaban embarazadas. Tras dar a luz se les aplicaba la solucin final y sus hijos pasaban a manos de sus verdugos. Algunos sacerdotes tuvieron conocimiento de esta diablica trama pero permanecieron en silencio, o sea, lo aceptaron como un mal menor ya que en esos hogares de acogida el nio tendra un futuro ms digno y prspero.

Familias enteras siguen hoy reclamando a sus hijos e hijas, nietas y nietos, a sus sobrinos y sobrinas. Dnde estn los desaparecidos? La iglesia Catlica sabe muchas cosas que prefiere ocultar. Bergoglio en su defensa aduce que los sacerdotes desarrollaban una funcin humanitaria con los detenidos. Hay supervivientes que afirman haber visto como algunos curas y sacerdotes (incluidos de la alta jerarqua eclesistica) visitaban regularmente las crceles para impartir misas, confesiones y hasta la extremauncin a los condenados a la pena capital. Recordemos que muchos de estos detenidos sufran espantosas torturas con el fin de que delataran a sus compaeros o para sacarles toda la informacin posible antes de partir al ms all. Los vuelos de la muerte eran vistos por el clero como una manera muy cristiana de morir comparndolo con otros mtodos ms sdicos y dolorosos.

Segn los investigadores en Argentina durante ese tenebroso periodo que va del ao 1976 al 1983 se contabilizaron 30.000 personas desaparecidas. En el caso colombiano en los ltimos 50 aos la cifra se eleva hasta los 100.000 desaparecidos. Mientras que los muertos superan los 250.000 y los desplazados a unos 6.000.000. No ha existido en Amrica Latina por su duracin y por su intensidad una guerra de tales dimensiones. El santo padre tendr conciencia de esta cruda realidad o por el contrario prefiere mirar para otro lado como en el caso de los detenidos-desaparecidos?

El Papa a su llegada a la seccin militar del aeropuerto el Dorado de Bogot (CATAM) le dio la bienvenida el gobierno en pleno acompaado por la cpula militar. Un emotivo acto en el que se hicieron presentes los soldados mutilados y heridos a causa del conflicto blico. Los soldados de Colombia tambin somos soldados de Dios los hroes que permitieron que hoy estemos celebrando que tenemos paz -segn palabras del presidente Santos- El sumo pontfice respondi emocionado: lo que hacen por la paz, poniendo en juego la vida, y eso es lo que hizo Jess. Nos pacific con el Padre, puso en juego su vida y la entreg. Esto los hermana ms a ustedes con Jess. Luego rez una oracin por los cados en la guerra como reconocimiento a las autoridades y los jefes castrenses que lograron la paz. Tengan fe. Amn.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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