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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2017

El futuro del Frente Ciudadano por Mxico

Eduardo Nava Hernndez
Cambio de Michoacn


Sin la presencia de ninguna organizacin ciudadana o de la sociedad civil, se conform finalmente el llamado Frente Ciudadano por Mxico, que tampoco es por el bien de la nacin, y que integran slo tres partidos, el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano. Nada casual que dos de las organizaciones polticas firmantes del Pacto por Mxico hayan escogido precisamente ese nombre y que ahora busquen camuflar su naturaleza partidaria bajo el neutral trmino de ciudadano.

Largamente anunciado, ese frente mal puede ocultar su verdadera intencin de enfrentar electoralmente al candidato que aparece a la cabeza de las preferencias, sas s ciudadanas, en prcticamente todas las encuestas y sondeos realizados hasta ahora. En aras de intentar derrotar a Andrs Manuel Lpez Obrador y su partido Morena, se han unificado partidos que histricamente deban representar posiciones contrapuestas y han llegado al pragmatismo total, renunciando a todo perfil poltico definido y a toda ideologa.

La cuestin es si han logrado efectivamente los protagonistas del Frente sumar ms adeptos a sus filas o si, por el contrario, podran retroceder en las preferencias electorales. La ms reciente encuesta levantada por el Grupo Reforma, entre el 8 y el 13 de septiembre, es decir despus de conformada la mencionada alianza electoral, arroja como resultado que una coalicin conformada por Morena y el PT tendra ms posibilidades de ganar la eleccin presidencial con 31 por ciento de las preferencias. En segundo lugar quedara la posible alianza del PRI con el Partido Verde y Nueva Alianza, con 28 por ciento. Y en tercera posicin el Frente Ciudadano por Mxico, con slo 24 por ciento, es decir siete puntos por debajo de la formacin puntera. Cabe decir que se trata de una encuesta telefnica que involucra, por tanto, principalmente a ciudadanos ubicados en los sectores medios o acomodados de la sociedad. Si se incorporara tambin de los sectores empobrecidos probablemente los resultados variaran, pero no necesariamente en favor de la nueva y estrambtica asociacin poltico-electoral.

Planteados tres escenarios de alternancia electoral, el primero entre el Frente Ciudadano y el PRI, el 54 por ciento de los consultados preferira que gobernara la coalicin y slo 19 por ciento el PRI; en el segundo, entre Lpez Obrador y el PRI, el 44 por ciento optara por el tabasqueo y 24 por ciento por el partido oficial; y en el tercer escenario, entre Lpez Obrador y el Frente Ciudadano por Mxico, el 40 por ciento se inclinara por el primero y el 37 por ciento por la coalicin PAN-PRD-MC.

Es cierto que existen antecedentes de alianzas PAN-PRD en diversas entidades del pas, varias de ellas exitosas en la contienda electoral; sobre todo las que se dieron en 2016, donde ambos partidos ganaron conjuntamente los gobiernos locales de Veracruz, Durango y Quintana Roo, y en Nayarit en este 2017. Con anterioridad, coaliciones semejantes haban triunfado en Nayarit en 1999, Chiapas en 2000, Yucatn en 2001, en 2010 Puebla, Sinaloa y Oaxaca (en este ltimo caso con participacin tambin de MC). En Sinaloa y Oaxaca los candidatos Mario Lpez Valds y Gabino Cue, respectivamente, eran de extraccin priista y a la larga resultaron decepcionantes sus gestiones, lo que permiti el regreso del PRI y sus aliados a gobernar esas entidades.

Sin embargo, la situacin de los ahora aliados no es la de 2016 ni la misma de hace unos meses. Ante la posibilidad de un triunfo del candidato de centro-izquierda de origen perredista, y al irse consolidando el acercamiento y la colaboracin con Accin Nacional, el PRD ha sufrido la sangra de altos dirigentes, cuadros medios y militantes de base por no hablar de las intenciones de voto de sus anteriores o potenciales sufragantes que lo ubican ya en una cuarta posicin en el escenario electoral. El ascenso de Lpez Obrador y Morena en los sondeos de opinin se ha convertido en un poderoso imn para ciudadanos de muy diversas tendencias, pero particularmente del decadente y claudicante perredismo.

El PAN, por su parte, no se encuentra en su mejor momento. Las pugnas internas, en las que est comprometida la candidatura presidencial, amenazan con el enfrentamiento abierto y aun con rupturas entre el calderonismo y el grupo del hoy presidente Ricardo Anaya. El capricho de Felipe Caldern de hacer a su esposa Margarita Zavala (quien nunca ha ganado ninguna eleccin a ningn cargo pblico), sin posibilidad alguna de triunfo, y el hecho de que Anaya est aprovechando ventajosamente su situacin para promover, desde la dirigencia nacional del partido, su propia candidatura, colocan al partido blanquiazul en una situacin muy comprometida.

Esa pugna se reflej particularmente en la instalacin de la mesa directiva del Senado para el nuevo periodo de sesiones, donde el calderonista Ernesto Cordero qued como presidente con el apoyo del PRI y de slo cinco senadores del PAN que se indisciplinaron a la lnea dictada por Anaya y su coordinador parlamentario Fernando Herrera. Uno de esos senadores, el poblano Javier Lozano Alarcn, por si algo faltara, se encuentra involucrado en un escndalo por su relacin con el presunto capo huachicolero Othn Muoz Bravo, El Cachetes. Pero este escndalo podra alcanzar al tercer precandidato blanquiazul, Javier Moreno Valle. Segn Lozano, el personaje le fue presentado por Sergio Moreno Valle, primo del hoy aspirante a la candidatura presidencial, quien ha sido, adems, notario pblico en los negocios de Muoz Bravo. El Cachetes, adems, acompa al propio Javier Moreno Valle en el arranque de su precampaa el pasado febrero con una cabalgata en Aldama, Tamaulipas.

El ahora bautizado como Frente Ciudadano por Mxico, entonces, ms que como una coalicin para disputar la presidencia y una mayora en el Congreso en el proceso electoral de 2018, parece como una tabla de salvacin para el PRD y un esfuerzo del PAN para sumar fuerzas, a costa de lo que sea, para tratar de impedir el arribo de Lpez Obrador a la presidencia.

Pero, ms all de la coyuntura electoral inmediata, la conformacin del Frente dejar en los partidos coaligados marcas permanentes para el futuro. En aras de recuperar en algn grado la competitividad, stos han sacrificado identidades y valores que de una u otra manera haban mantenido durante largos periodos. El deterioro poltico e ideolgico del PRD, es cierto, viene de atrs, prcticamente desde que la direccin ha sido asumida por el grupo Nueva Izquierda, mejor conocido como Los Chuchos. Como ya se ha dicho por diversos comentaristas, el perfil opositor y de matriz cardenista con que naci el partido amarillo, se ha desvanecido al unificarse con el partido que ideolgicamente le es ms contrapuesto.

Y en cierto modo, lo mismo puede decirse de Movimiento Ciudadano, un organismo en el que cuadros pertenecientes a las logias masnicas (liberales) han tenido un papel protagonista, y que ahora se adhiere al programa del partido conservador catlico ms importante.

Y para el PAN, que, haiga sido como haiga sido, ha estado ya dos veces en el poder Ejecutivo federal, el pasar a depender aun cuando logre que sus posturas polticas e ideolgicas sean las dominantes en la coalicin de sus antes antagonistas para recuperar la competitividad, es un enorme retroceso a pesar de que Anaya lo quiera presentar como un avance.

De una u otra forma, en el caso mexicano, el PRD y el PAN representaban hasta hace no mucho los extremos de lo que el recientemente fallecido Giovanni Sartori llamaba un sistema de partidos de pluralismo polarizado. Normalmente, esos extremos han sido ocupados en otros pases occidentales por los partidos socialcristianos o catlicos, por una parte, y los comunistas o de izquierda socialista por la otra. Nunca estar de ms recordar que en la fundacin del PRD se integraron, adems de la corriente nacionalista revolucionaria originada en el PRI y encabezada por Cuauhtmoc Crdenas, tendencias provenientes del PCM-PSUM (que, ya como PMS, cedi su registro para que el partido del sol pudiera tener vida electoral), del maosmo, del trotskismo y otras de los diversos matices de las izquierdas socialistas. Ninguna de esas herencias podr ser reclamada en el futuro por lo que quede del Partido de la Revolucin Democrtica.

Hoy, tanto este ltimo como el PAN, y Movimiento Ciudadano, se ubican en lo que el propio Sartori llama partidos pragmticos, caracterizacin que correspondi siempre el PRI desde su fundacin en 1946. Pero al transformarse de esa manera, no habr obstculos, al menos en el aspecto ideolgico, para que tanto los blanquiazules como los perredistas hagan coaliciones, en lo futuro, con el mismo PRI, con el que ya hoy coinciden en el objetivo inmediato de frenar a Lpez Obrador. Pero eso no es sino una forma ms de la degradacin de la poltica.

Eduardo Nava Hernndez. Politlogo UMSNH.

Fuente: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/columna-nc29636

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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