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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2017

La geopoltica de la crisis de refugiados musulmanes de Myanmar

Nazann Armanian
Pblico.es


Decenas de miles de los vecinos de Rohingya, de religin musulmana, estn huyendo despavoridos de sus hogares a causa de la violencia extrema ejercida por el ejrcito y los paramilitares budistas. Miles de personas se han quedado en la frontera de Bangladesh, que niega a acogerlos porque hay terroristas infiltrados entre ellos. Se trata de una nueva frmula del castigo colectivo a un pueblo ya castigado.

La prensa de masa occidental y la de los pases musulmanes acusan a los budistas de limpieza tnica, y sealan a Suu Kei, ministra de exteriores, de pasividad y de ser cmplice de los crmenes cometidos por los budistas, que no los generales que siguen ostentando el verdadero poder en Myanmar. Qu inters tendrn para presentar este conflicto como tnico-religioso? Por qu destacan el drama de estas personas mientras silencian el de 17 millones de yemenes o los siete millones de sudaneses que soportan, desde hace varios aos, la suma de terror, violacin, tortura, hambre, sed, desesperacin y otras atrocidades ante la total pasividad de la comunidad internacional?

Por su parte, el gobierno de Myanmar y los medios prochinos minimizan la envergadura de la crisis y culpan a los terroristas bengales, o lo que es lo mismo, a la Organizacin Arakan Rohingya Salvation Army (ARSA) de haber provocado la tensin, asaltando el 25 de agosto a varias comisaras y puestos militares y asesinar a varios agentes.

Sin embargo, entre las causas del conflicto interno de un pas que comparte frontera con China no poda faltar el determinante factor geopoltico.

Quines son los rohingys?

Myanmar es un pas de 52 millones de habitantes, de los que 1,1 millones son rohingys, que llevan el nombre del Estado en el que habitan. Son descendientes de los trabajadores bengales que llegaron a Birmania a partir del siglo XV, y hoy son una de las decenas de grupos tnico-religiosos (que hablan cerca de 100 idiomas y dialectos), que viven bajo el dominio de una mayora de budistas de la etnia Bamar, y posiblemente de origen mongol. A pesar de los inmensos recursos naturales, Myanmar ocupa el puesto 150 de los 187 pases en el ndice de Desarrollo Humano: slo el 26% de sus gentes tiene acceso a la electricidad.

Salvo el corto periodo del gobierno del presidente Ne Win (1962 y 1988), que dirigi la Repblica Socialista de la Unin de Birmania, los rohingys y otras minoras del pas como Karen, Kachin (cristiana) o Shan, han sido perseguidos y condenados a una extrema pobreza. Los budistas supremacistas han destruido mezquitas pero tambin iglesias y templos hinduistas de los inmigrantes indios.

Desde el golpe de estado militar del 1988, el ejrcito se ha hecho dueo directo de los recursos del pas: sus frtiles tierras, agua, petrleo y minera, y el 30 de marzo de 2012 tras anular la Ley de Tierra del 1963 -aprobada por el gobierno socialista que protega a los pequeos propietarios y los derechos de los cultivadores de la tierra-, abrieron el mercado a las corporaciones extranjeras para arruinar el pas. Esta dinmica intensifica aun ms el proceso de la expulsin de los campesinos (en su mayora budistas) de sus tierras por los comandantes militares regionales y sus protegidos paramilitares. Los militares tambin controlan el negocio de opio. De hecho, hoy Myanmar es el segundo productor mundial de opio despus de que Afganistn, a partir de su ocupacin por la OTAN en 2002 se convirtiera en el primero. Tambin en Myanmar (y Laos y Tailandia, el llamado Tringulo de Oro de opio y herona) EEUU utiliz la droga para financiar al Kuomintang, un partido fascistas que luchaba contra las fuerzas de Mao Zedong.

A esta involucin se aadi la suspensin de la ley que otorgaba ciudadana a los musulmanes rohingys, lo cual atiz el fuego de la batalla entre los desahuciados: a los budistas empobrecidos se les dej atacar y expulsar de sus casas y tierras a los musulmanes pobres.

En mismo ao 2012 aparece la insurgencia islamista ARSA, integrada por varios centenares de los 500.000 rohingys emigrados a Pakistn, y entrenados como yihadistas por el rgimen del general Ziaul Haq y la CIA para luchar contra el gobierno socialista de Afganistn. La ausencia de una informacin objetiva e imparcial imposibilita conocer el papel real de esta organizacin en la actual crisis.

El pulso entre China y EEUU

El pas ms grande del sudeste asitico y con inmensas tierras cultivables y agua, Myanmar, se encuentra entre dos estados ms poblados del mundo, China e India, necesitados de recursos naturales, aunque el verdadero rival de China en este escenario es EEUU.

Para China, Myanmar con el que tiene 2.204 kilmetros frontera, es como Mxico para EEUU. Pekn hasta el 2015 fecha de la instalacin del gobierno de Suu Kyi, patrocinado por EEUU-, adems de mantener una amplia relacin con el rgimen militar birmano, tambin ha cuidado del Ejrcito del Estado de Wa Unido (UWSA), la organizacin armada tnica ms fuerte de Myanmar, y uno de los grupos nacidos de la desintegracin del Partido Comunista de Birmania en 1989. Que China patrocinara a un grupo para hacer avanzar su agenda en un pas (hacer de proxy) es nuevo en la poltica exterior chino. Paralelamente, el gobierno del presidente Xi, con el fin de aumentar su influencia poltica en el pas y poner fin a la larga guerra civil birmana, ha organizado encuentros entre el gobierno de Suu Kyi y los grupos rebeldes. En cuanto a las relaciones comerciales, China es el primer socio de Myanmar, y ha invertido unos mil millones de dlares en las infraestructuras del pas vecino. En abril pasado inauguraron unos oleoductos que atraviesan Myanmar y alcanza el suroeste de China, aumentando la seguridad energtica de China. Curiosamente el Estado rohingy es donde empiezan estas tuberas en la Baha de Bengala.

China que no vot al comunicado del 5 de septiembre de la ONU, que a propuesta de EEUU, condenaba la limpieza tnica de los musulmanes rohingys, teme que esta sensibilidad sea el inicio de un plan par sabotear los oleoductos chinos, e impedir la construccin del puerto Kyaukpyu que forma parte del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda (One Belt, One Road). Este puerto, al igual que el puerto Gwadar paquistan alquilado por China, es vital para el gigante asitico, que hoy realizar gran parte de su transporte comercial por el congestionado estrecho de Malaka, y le permitirn importar el hidrocarburo desde el Golfo Prsico a China. Que los corredores martimos vitales pasan a travs de aguas disputadas o bloqueados, obliga a Pekn a conseguir un acceso directo al Ocano ndico, y slo puede hacerlo a travs de Pakistn y Myanmar. Washington teme que estos puertos sirvan tambin de base naval para su gran rival.

Por lo que Barak Obama, que plane rodear a China con bases militares, no slo llev a su protegida Suu Kyi al poder, sino que fue el primer presidente de EEUU que visit el pas, en 2012, y volvi de nuevo en 2014 para atraerlo a su rbita con acuerdos comerciales y militares.

En marzo del 2017, un buque de la marina de EEUU, el Comando Militar, de Navegacin Martima visit un puerto de Myanmar por primera por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.

El cambio de rumbo en la poltica exterior de EEUU con la Administracin Trump y su obsesin por Irn ha permitido a los chinos respirar con algo de tranquilidad, aunque esta crisis de refugiados musulmanes puede convertirse en su pesadilla. EEUU preferir un Myanmar destruido y sumido en la guerra civil a que se convirtiera en un puente para la expansin de la influencia china. Mientras, el rgimen militar birmano desva la atencin de la lucha de clases hacia un conflicto tnico-religioso entre los desahuciados budistas y musulmanes.

Antes de que Myanmar se desmorone en caos y desastre, hay que forzar al ejrcito de retirarse del estado de rohingys, poner fin a la matanza de sus gentes y garantizar sus derechos federales.

Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/4180/la-geopolitica-de-la-crisis-de-refugiados-musulmanes-de-myanmar/



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