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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2017

El jazz en Mxico
Una msica popular en la primera mitad del siglo XX (I)

Ramiro Hernndez Romero
Rebelin


En el jazz encuentro los sentimientos que uno tiene.
Los sacas a flote. Te sale otro espritu, de adentro.
As es la msica. Eso es lo que me provoca el jazz.
Gonzalo Gonzlez.
 
Cuando un msico Negro coge su instrumento y empieza a
soplar, improvisa, crea; sale de su interior. Es su alma. El
jazz es el nico espacio de Estados Unidos en el que hombre
negro puede crear libremente.
Malcolm X.

A mi abuela Natalia Snchez, del pueblo mazateca, Oaxaca, Mxico.
In Memorian.

Introduccin

El jazz en Mxico en la primera mitad del siglo XX se distingui ms como una msica popular que una msica elitista y frvola. Por msica popular se entiende como aquella que es posible ser expresada, comprendida, entendida y desarrollada por amplios sectores de la poblacin. Tiene elementos propios de una cultura, espacio, tiempo y de una clase social. Si bien esta ltima no resulta tan rgida, porque no conoce distinciones. Ms bien es flexible, solidaria y colectiva. No le importa ubicarse dentro de un grupo social "dotado" y jerarquizado. Lo popular no impone lmites en su realizacin; no se refugia en un espacio reducido, limitado y especializado. Y no se encuentra de ninguna manera en contraposicin con la mal llamada msica "culta". Verla entre "culta" e "inculta" (a esta ltima regularmente se suele ubicar a la msica popular) limita profundamente entender el carcter y la complejidad de las relaciones sociales en el mundo de la msica. La visin maniquea que impusieron e imponen los idelogos del mundo occidental dominado por el capital, consiguen siempre percibirla de esa manera, lo que impide visualizarla e introducirse en la profundidad en la que se desarroll, y que nos apuesta por un mundo sin reflexin, llena de insignificancia y superficialidad. La amplia manifestacin cultural popular en que se dio el jazz, lo veremos sobre todo durante en las primeras dcadas del siglo XX. La cual se expondr a lo largo de algunos artculos que se presentarn a continuacin, partiendo del presente. En dicha manifestacin, se manifestaron msicos como al baterista Gonzalo Gonzlez (que se expuso en un artculo anterior publicado por Rebelin). Desgraciadamente la difusin que no tuvo el baterista, de la que otros msicos de la poca s gozaron, impidi ser ampliamente conocido, aunque se haya manifestado en el mismo periodo, en el mismo medio e incluso compartieron acuerdos y desacuerdos poltico-culturales cuando llegaron a tocar juntos. De la misma manera veremos msicos como el tambin baterista Tino Contreras, quien s tuvo los llamados medios de comunicacin a su favor para conocerse en el pas, aunque no lo fuera tanto en el extranjero. Hubo otros muchos msicos que la misma historia los ha dejado olvidados, y que haremos referencia. El objetivo es examinar y explicar los primeros momentos de la msica y los msicos del jazz en Mxico, en un periodo determinado: la primera mitad del siglo XX. Un espacio y tiempo importantes en el que las relaciones de fuerza determinaron el seguimiento del jazz para la segunda mitad del mismo siglo.

Los msicos y el jazz en el contexto histrico-social posrevolucionario

La formacin y manifestacin del jazz se dio en un mundo cambiante, en un periodo histrico particular. En un pas, dentro de un mundo, con grandes expectativas creadas por las nuevas condiciones econmicas y polticas que se dieron, pero tambin por los grandes desafos debido al enfrentamiento que luego tendra haca con los nuevos grupos de poder. De la misma manera, era un momento histrico-cultural en que se present y se desarroll la msica y la manera de ver la realidad social de los msicos. Su manifestacin social y cultural, ligada a lo poltico, aunque indirectamente, apareci en un momento concreto de la historia. Un momento en el que el Mxico se reconstrua, y sala de una de las dictaduras ms sangrientas de la poca. En dicho contexto, reflej el momento histrico determinado: la posrevolucin, y el triunfo de la pequea burguesa en el poder. Ante estas circunstancias, los grandes problemas de los sectores alejados del poder, aunque con algunos reconocimientos por parte del Estado en reconstruccin o reestructuracin, es que las masas excluidas produjeron manifestaciones culturales (por ejemplo la msica) como un medio de subsistencia y sobrevivencia; pero tambin como un medio de gozo ante las condiciones econmicas y sociales precarias, aunque tambin buscaron una manera de involucrarse en la sociedad que las lites posrevolucionarias pequeo burguesas impulsaron.

Luego del fin de la revolucin, el pas haba cambiado una parte de sus relaciones sociales. La ciudad capital mostraba nuevos signos, aunque menos en el resto de las ciudades del pas. Por un lado, las relaciones econmicas, polticas, sociales y culturales se concentraban paulatinamente en las principales ciudades, que modificaron su fisionoma cultural y dejaba la imagen del Mxico provinciano que haba sostenido el porfiriato, para adaptarse a la nueva imagen cosmopolita influenciada por la grandes potencias, particularmente del vecino del norte. Esto se expresaba en la msica que desde la segunda dcada se dio una fuerte influencia de la cultura proveniente del exterior. Pero tambin del surgimiento de nuevos espacios de entretenimiento y consumo, lugares por antonomasia de los grupos del poder econmico, no slo para inducir al consumo de la poblacin sino tambin para el control social y un medio para desviar la atencin de las condiciones precarias de la poblacin excluida. Al mismo tiempo, las masas excluidas y empobrecidas las haban adaptado para contraponerla con la realidad social que haca cada vez menos tolerable econmica, socialmente y culturalmente.

La industrializacin y la modernizacin, posiblemente experimentadas al mismo tiempo, fueron dos aspectos que cambiaron no slo la fisionoma, sino el cambio de actitud de la poblacin. La industrializacin impulsada por los nuevos gobernantes concentraron de manera continua y paulatina las relaciones en las ciudades. Una gran parte de la poblacin rural, sobre todo campesina, se vio obligada a migrar a las zonas urbanas. Las olas de migracin que llegaron a estos espacios, -sin haberlas planificado por los grupos de poder- y que dejaban la vida en el campo, provocaron espacios de miseria. Es decir, los grupos de poder que se haba posicionado en el Mxico posrevolucionario capitalista, nunca los haban considerado. La exclusin de una gran parte de la poblacin, el privilegio de algunos cuantos, el equilibrio de otros pocos y otras relaciones ms complejas, distingui el Mxico de los aos posteriores a la revolucin. En medio de estas condiciones, los grupos sociales conformados en su mayora por campesinos, intentaron buscar las condiciones para vivir (o mal vivir) pero tambin para insertarse en el nuevo medio, desarrollaron sus propias relaciones sociales y culturales como pudieron. Aunque estas, en los aos cincuenta, acabaron siendo cooptadas por los grupos de poder, o simplemente se integraron a l, ya sea por conveniencia o porque su condicin econmica los coloc en la cima del poder que otros sectores sociales nunca alcanzaron. Pero tambin el mismo Estado o los empresarios de la industria del entretenimiento, utilizaron la cooptacin como un medio para la neutralizacin de la sociedad.

Los nuevos signos no fueron ms que el cambio de actitud que experiment la poblacin mexicana. Los nuevos habitantes en las ciudades (los inmigrantes provenientes del campo) le dieron un elemento propio que se distinguieron por ser una poblacin ms abierta a las nuevas expresiones culturales y sociales, como la msica. Este fue un elemento que se present como medio de protesta ante una sociedad conservadora y tradicionalista, y se concentr junto con la economa industrial. Las nuevas actitudes que la poblacin rural llev a las zonas urbanas, conform una manera de presentarse en la sociedad, pero tambin una forma de vida y de consumo. La nueva actitud de la poblacin campesina inmigrante, choc con la pequea burguesa que tendi (y tiende) a ser sumamente conservadora que, cabe decir, histricamente una parte se ha presentado como progresista y revolucionaria. Los nuevos espacios de la poblacin inmigrante que lleg a la ciudad, fueron poco tolerados por las elites alta y pequeo burguesas. Los lugares de entretenimiento, fundados por los nuevos habitantes como medio para ganarse la vida, fueron denostados por las dichas lites, stas con el tiempo, terminaron a adaptarse a las circunstancias, aunque con cierto distanciamiento. En dichos espacios se distinguieron los salones de baile, los cuales permitieron la manifestacin y desarrollo de la msica afroantillana como el danzn, el son, la rumba y la guaracha. Se formaron grandes orquestas, producto del mundo cultural cambiante, que tocaban sta msica; una parte se form en la pennsula de Yucatn y el estado de Veracruz. En Yucatn las orquestas ms conocidas hasta los aos treinta fueron la Orquesta Esmeralda, la Banda de Alfonso Baqueiro, Danzonera, la Orquesta Carta Clara, entre otras.[1] Tambin haba grandes msicos cubanos que introdujeron la cultura musical en la regin y luego se desarroll en el resto del pas, incluyendo al Ciudad de Mxico. Con el tiempo, sobre todo en los aos treinta, prolifer una gran cantidad, y haba para todas las clases sociales: desde los grupos de poder dominante hasta los sectores empobrecidos, pasando por la pequea burguesa, que de manera oportunista se impona en los espacios clave de la vida en el pas. En ese sentido la Ciudad de Mxico fue el escenario de los grandes msicos y de una gran cantidad de salones de baile.

El saln ms popular de la poca fue el Saln Mxico, se fund en 1920 en uno de los espacios ms concurridos de la Ciudad de Mxico, donde habitaban la poblacin empobrecida, excluida y popular de la poca: en la Colonia Guerrero. Construido en un barrio bravo de la ciudad capital, cercano a los cabarets, las cantinas, los cafs chinos, las fondas, en donde la prostitucin era un hbito. Se ubicaba alrededor de calles mal elaboradas, empedradas y con banquetas llenas de lodo. Su ubicacin tambin daba en las cercanas de lo que hoy se conoce comn o popularmente como el Zcalo.[2] Lleg a ser tan popular durante ms o menos cuatro dcadas, de hecho le dedicaron dos pelculas con el mismo nombre, las cuales hoy son parte del cine clsico mexicano; e incluso el compositor estadounidense Aarn Copland, le dedic una composicin y lo nombr igual, y tambin introdujo en su obra musical melodas populares mexicanas que se escuchaban principalmente en los salones de baile de las dcadas de aos veinte y treinta.

Desde las primeras dcadas del siglo XX se desarroll paulatinamente una industria del entretenimiento. Los empresarios mexicanos se involucraron oportunamente (o quiz de manera oportunista) en impulsar una industria que les traera grandes beneficios. El control social y la distraccin de la realidad concreta de la poblacin excluida haba sido una parte de la estructura en que se haba construido dicha industria. Las grandes contradicciones como el empobrecimiento, la poca asistencia social, alto ndice de analfabetismo, etc., que permearon en esta poblacin, traera profundas y graves consecuencias polticas y sociales, no obstante, para evitar esto, la industria del entretenimiento condujo el control y neutralizacin de grandes grupos sociales que se haban concentrado en la ciudad, pero tambin el beneficio de unos cuantos, pequeos y grandes burgueses convertidos en empresarios de la industria. Parte de esta industria haba fundado el Saln Mxico, que se denomin Compaa Mexicana de Espectculos. Los empresarios era un grupo social y econmico que se distingui por una posicin bastante conservadora. El Estado, una parte de la sociedad mexicana y la gran mayora de los empresarios la industria del entretenimiento (o del espectculo), se reproducan bajo estrictos cnones morales. Esta caracterstica es importante resaltar, porque hasta muy avanzado el siglo XX, los empresarios, el Estado y la Iglesia catlica y un importante sector de la pequea burguesa defendieron estos cnones, atacando a todo aquel que se salga de las normas morales. La pequea burguesa de la Ciudad de Mxico durante las primeras dcadas del siglo XX reprodujo y defendi celosamente dichas normas. Durante la fundacin del Saln Mxico en los aos veinte, que se encontraba en la calle Pensador Mexicano nmero 16 por cierto, la decencia y la moralidad fue un tema que estaba muy vivo, que se concret, profundiz y arraig en las normas culturales de las familias mexicanas.

Las organizaciones de la Iglesia catlica se haban impuesto en el pas, sobre todo en la Ciudad de Mxico, una entre varias fue la Liga de la Decencia. Esta organizacin vigilara estrictamente las normas morales. En los aos de la posrevolucin, la Iglesia entr en confrontacin con el Estado, debido a que se sinti amenazada sobre todo por el callismo, al imponer una demagogia anticlerical, que se concret en una fuerte confrontacin en la rebelin de los cristeros (aunque la Iglesia no se involucr plenamente). No obstante, a pesar de los conflictos con el Estado, las organizaciones de la Iglesia (o la Liga de la Decencia) no tuvieron ningn impedimento para seguir sus actividades e incluso algunas de ellas siguieron creciendo. Cuando se dio un acercamiento o modus vivendi con el gobierno de Portes Gil y sobre todo con Lzaro Crdenas, se empez a dar una especie de auge de las organizaciones catlicas, que para 1953 se hallaban ms de 44 organizaciones.[3] Estas mantendrn y vigilaran durante algn tiempo las normas tradicionales, es por eso que van a rechazar, al mismo tiempo, las nuevas actitudes que manifestaron amplios sectores de la poblacin y que la industria del entretenimiento desde la primera mitad del siglo XX se las apropi para cooptar a algunos. Es decir, los grupos de poder econmico y el Estado sedujeron a las masas para mantenerlas bajo control, las cuales estas mismas haba empleado las nuevas actitudes para enfrentarse a la realidad social, por eso haba una preocupacin por parte de los grupos de poder.

En los aos veinte, la pequea burguesa y otros sectores sociales que no aceptaba la vida nocturna, constantemente recurra a las autoridades a denunciar cualquier actividad relacionada con los cabarets, sobre todo manifestaban su descontento porque afectaba no slo el descanso de las familias y la paz social, sino que iban en contra de las buenas costumbres y la decencia, y por tanto exigan que se cerraran estos lugares de mala muerte. Lo que llev a que el gobierno de la ciudad cerrara los lugares o por lo menos a impedir que no se expandieran. Sin embargo, los empresarios se las arreglaban para que la vida nocturna siguiera su curso mediante un dinero que le daban a los inspectores (lo que se ha denominado popularmente como mordida). En ese sentido es que la Compaa Mexicana de Espectculos propuso al gobierno la apertura de ciertos lugares que no afectaran las buenas costumbres y la decencia. Y as los cnones moralistas subsistieran en la vida de las familias. En medio de este contexto, se dio la fundacin del Saln Mxico, en el que se evidenciaba no slo en el tipo de consumo y la asistencia de un tipo de personas al lugar, sino la apertura de cierto horario que permaneca abierto para disfrute de los asistentes.[4] Adems de una cierta cultura de influencia estadounidense que se mostraba no solo en la msica, sino en la manera de vestirse para la ocasin. La mayora de los y las asistentes iban vestidxs a las exigencias de la moda. Cabe decir que en el Saln Mxico y otros salones que se fueron abriendo, no se consuma alcohol, solo se iba exclusivamente a bailar. Estaba prohibido. Los cnones moralistas controlaban la cotidianidad del Saln Mxico.

El Saln Mxico fue un lugar muy frecuentado por los amantes del baile de la ciudad de Mxico. El auge del danzn se debi en gran parte a que en el Saln Mxico dio preferencia a este tipo de baile; si bien en este saln no slo se practicaba danzn y las danzoneras, sino los gneros provenientes del sur del continente y de Estados Unidos, que era lo ltimo de la moda: tango, pasodoble, polka, jazz, vals, charleston, blues, etc. Juan S. Garrido menciona que para inaugurar el Saln Mxico, que comprenda una serie de salas de baile [], se trajo de Veracruz al famoso timbalero cubano Tiburcio Hernndez (el babuco) con su danzonera. []..[5] Jess Flores dice que en la primera mitad de la dcada de los veinte, desde la esquina de Santa Mara la Redonda se alcanzaba a escuchar la msica del Saln Mxico; msica distinta cada vez que haba baile. Aunque msica la haba por todos lados, ya que aquello era parte de la zona bohemia y de tolerancia que comprenda desde Arcos de Beln a Violeta, y de 5 de Febrero hasta Bucareli y Reforma. Era grande aquello, tan grande que casi abarcaba todo el primer cuadro de la ciudad.[6] Las orquestas, bandas, conjuntos y danzoneras que tocaban en el Saln Mxico se encontraban Prieto y Dimas, Juan de Dios Concha, Acerina, Juan S. Garrido, Leopoldo Olivares, Fermin Zrate, Alfredo El Gero Llamas, Evaristo Tafoya, entre otros.

La apertura de nuevos lugares de la vida nocturna favoreci la proliferacin de salones de baile. En la dcada de los veinte se encontraba El Saln Rojo, que se ubicaba entre Madero y Bolvar, muy activo desde los primeros aos del siglo XX. El Saln Colonia, fundado el 15 de julio de 1922, se ubicaba en la calle de Manuel M. Flores 33, en la Colonia Obrera, otro lugar de la prctica del danzn; por un tiempo ste saln, y por su cercana con el Saln Mxico, fueron el centro de atencin para los asiduos bailadores de la capital. En todos los salones tocaban los grupos u orquestas que estaban en boga, desde la msica proveniente del Caribe hasta la que provena de Estados Unidos, pasando por algunas interpretaciones de algunas partes del pas, como aquella que hoy se denomina como msica ranchera. En los salones de baile, los cabarets y otros lugares en que se permita tocar alguna orquesta, se expresaba el jazz o lo que crean que era esta msica. En esos lugares la vida era para el entretenimiento y consumo de la poblacin citadina, que manifestaba su encuentro o desencuentro con la sociedad.

Sin embargo el origen del jazz en Mxico no se dio en los salones o cabarets, los investigadores lo ubican regularmente en los espacios en que se presentaba alguna pelcula muda. Las salas de cine, que a principios de siglo XX eran espacios muy precarios, regularmente los empresarios necesitaban msicos que interpretaran la msica de las escenas de la pelcula, cuando exhiban las cintas del cine mudo que traan de algn lugar del extranjero o del pas. Segn Juan S. Garrido deca que: Desde los albores del siglo XX se fueron instalando en la ciudad de Mxico varias salitas de cine, pero no fue sino en 1905 cuando estas constituyeron una nueva forma de divulgacin de la msica mexicana, pues muchos de los compositores-pianistas fueron solicitados por las empresas de estas salas para improvisar melodas mientras corra la cinta. As dieron a conocer composiciones suyas Miguel Lerdo de Tejada, Jos de Jess Martnez, Salvador Prez y Abundio Martnez, entre otros.[7] Los msicos que tocaban en salas de cine desarrollaron la tcnica de la improvisacin, que luego algunos de ellos tambin se dedicaron a tocar en orquestas de jazz. La improvisacin es un elemento que la msica moderno-contempornea volvi a retomarla, entre la que destac el jazz. Este es un primer elemento que se ha tomado el punto de partida de los primeros msicos de jazz en el pas. Pero las grandes transformaciones sociales, polticas y econmicas generaron nuevas condiciones para la msica de jazz.

En ese sentido las primeras dcadas del siglo XX proliferaron una cantidad de grandes orquestas o bandas de jazz. Poco se sabe de los nombre de los msicos que las conformaron, pero s sabemos de los nombres de las bandas u orquestas: Tacos Jazz Band, Velsquez Jazz, Pennsylvania Orquestra, Merry Boy, The Black Orchestra, Maraton Novelity, Escalante Jazz Band, Torre Blanca Jazz Band, Jazz Band, Jazz Band Ottawa, Los Siete Locos de Jazz, Jazz Band Mxico, La Radio Jazzers, ngeles y su Jazz Band, Mxico Jazz Band, Orquesta Hidalgo, Marimba Jazz Band Tpica, La Posien, La Principal, Jazz Band Jalisco, Orquesta Melodas Azules y La Carta Blanca, que convivan con las orquestas de la msica proveniente del Caribe.[8] No obstante, la gran cantidad de msica y de grupos y orquestas, provoc que en algunas ocasiones no se notara alguna distincin, pues llegaban a tocar las mismas interpretaciones en los mismos escenarios que el resto de las orquestas. Las orquestas de jazz interpretaban el fox trot, que se convirti en un otro producto ms de consumo y moda para amplios sectores de la poblacin popular, y una parte de la pequea burguesa que no se encerr en sus crculos, pues le atrajo el ambiente popular, posiblemente por el desencanto y superficialidad de su condicin.

El jazz que se haca en las primeras dcadas del siglo XX, enfrent tambin la reaccin de la poblacin y de los msicos (los cuales stos, se consideraban nicos y dotados para la msica) ms reacios permitir y percibir los cambios que se estaban produciendo en esos aos. En medio de una sociedad con un arraigo profundo sobre los patrones culturales muy conservadores que defendan la idea de las buenas costumbres y la decencia, los msicos y el jazz vivieron el rechazo no solo en este periodo, sino hasta bien entrado los aos cincuenta. Uno de los msicos poco tolerante con el jazz fue Miguel Lerdo de Tejada. Rechazaba el jazz, lo consideraba que era ruido y deca que afectaba las buenas costumbres y la decencia. Hubo otros msicos de la poca que tomaron la misma actitud en contra del jazz.

Alberto Dallal en su trabajo El Dancing mexicano, hace una descripcin interesante sobre Miguel Lerdo de Tejada al decir que careci de preparacin tcnica importante pero fue amigo o discpulo directo de personajes como Felipe Villanueva, Miguel M. Ponce y Ernesto Eloy Ruiz. Alcanz su mxima popularidad gracias a una cancin, Perjura, a la cual le puso letra el poeta Fernando Luna y Brusina. Lerdo de Tejada tambin fue autor de las Zarzuelas Las Musas de los ngeles y Las Dormilonas; form una orquesta tpica en 1901 con las que realiz giras triunfales en el extranjero, principalmente en los Estados Unidos. Tambin fue el creador de la Orquesta Tpica de la Polica que hoy lleva su nombre. Son conocidos sus arreglos de canciones populares como Paloma blanca, Las Gaviotas, etc. El 22 de marzo de 1936, revista de revistas le consignaba que el 3 de marzo de 1886 Miguel Lerdo de Tejada haba dado a conocer su primera composicin musical: Esther. El acontecimiento tena lugar en su ciudad natal Morelia, desde la cual se traslad ms tarde a la capital de la repblica.[9] Es posible que el rechazo contra el jazz por parte de Lerdo de Tejada tuviera algn peso en el ambiente musical, pero eso no fue un obstculo para la existencia y consolidacin de dicha msica y los msicos. Aunque cabe decir, que se expres en medio de gran rechazo y represin por parte de algunos sectores sociales durante algunas dcadas, y no impidi su realizacin, como veremos ms adelante.

A medida que creca el nuevo auge de las orquestas de msica proveniente del Caribe y de Estados Unidos, nuevos msicos aparecern en el ambiente musical empezaron a tocar jazz. Gran parte provenan precisamente del mundo de las orquestas. Y tambin de sectores sociales populares, de sectores excluidos, o quiz no provenan de clases sociales privilegiadas. Muchos de estos msicos no tenan una formacin acadmica.

En las dcadas de los vente y treinta la gran mayora de la poblacin excluida no tenan los medios para estudiar los elementos bsicos musicales. No obstante haba personas que no necesitaban estudiar msica para hacerse grandes msicos. Incluso hubo quienes les interesaban formarse de forma independiente, sin seguir cierta formacin acadmica. El baterista Gonzalo Gonzlez, que empez a manifestarse en estos aos, por ejemplo, siempre se consider autodidacta. No necesit de conocimientos previos o una formacin acadmica para desarrollarse. Bajo sus propios medios econmicos e intelectuales aprendi a tocar. Segn l, en los aos treinta no se poda conseguir discos. Me ense solo a tocar, oyendo a otras gentes. Influenciaron en aquel entonces, un baterista famoso que se llamaba Gene Krupa. A ese yo lo o en la radio porque los discos eran imposible comprarlos pues eran caros y no llegaban a la ciudad en donde estaba. Desde ah empec a orlo y desarrollar mi habilidad. A partir de entonces me empez a gustar la onda del jazz. Y empezaba a tocar mis solos de batera". En medio del auge musical, toc desde muy joven el tango, pasos dobles, polkas, rancheras, las rumbas. Antes de encontrarse con el jazz se dedic a tocar este tipo de msica y en el carrusel de caballitos. Luego se dedic a acompaar a cantantes y bailarines y bailarinas en la carpas. Y precisamente en el ambiente de las orquestas, se acerc al jazz. Otro de los msicos, proveniente de una familia de msicos, fue Vctor Ruiz Pasos. Aprendi msica por medio de su familia y luego se integr a un son tropical de Veracruz, para posteriormente involucrarse con el jazz.

Conclusin

El jazz de las primeras dcadas del siglo veinte se distingui como una msica popular. Muchos de los msicos que tocaron el jazz o lo que consideraron que era jazz, provenan de sectores sociales provenientes del campo o de zonas urbanas empobrecidas. Estos, le dieron una nueva actitud en las ciudades que se manifest no solo en la msica, sino en los espacios de la industria del entretenimiento, en la que encontraron un medio para manifestarse, frente a una realidad adversa. Optaron por el gozo como medio de protesta. Esto choc con una sociedad poco acostumbrada a los cambios sociales y culturales, que no slo rechaz sino atac con la represin. En un intento de cerrar lugares en donde tocaban los msicos y asistan los sectores sociales que mostraban nuevos signos y actitudes. En un primer momento, aparecieron grandes orquestas de jazz, al mismo tiempo orquestas de la msica afroantillana. En un segundo momento, apareceran nuevos msicos como Gonzalo Gonzlez y Vctor Ruiz Pasos que haba surgido de las orquestas, pero con antecedentes musicales de la msica popular del pas. En un periodo en el que el Mxico se reconstrua. En donde la pequea burguesa se hizo del poder y dirigi los destinos del pas.

Bibliografa

Flores y Escalante, Jess, Historia documental y grafica del Danzn en Mxico: Saln Mxico, Mxico, Asociacin Mexicana de Estudios Fonogrficos, A. C., 2006.

Gonzlez Casanova, Pablo, La democracia en Mxico, Mxico, Era, 2005

Dallal, Alberto, El Dancig Mexicano. Mxico, Ed. Oasis, 1986.

Garrido, Juan S., Historia de la msica popular en Mxico. Mxico, Ed. Extemporneos, 1974.

Jara, Simn, et. al., De Cuba con amor...el danzn en Mxico. Mxico, CONACULTA, 2006.

Entrevistas realizadas por Ramiro Hernndez Romero:

Gonzalo Gonzlez, en entrevista con el autor, el da 25 de enero de 2007

Vctor Ruiz Pasos, en entrevista con el autor, el da 1 de febrero de 2007

Notas

[1] Jess, Flores y Escalante, Historia documental y grafica del Danzn en Mxico: Saln Mxico, Mxico, Asociacin Mexicana de Estudios Fonogrficos, A. C., 2006.

[2] Ibd., p. 99.

[3] Pablo Gonzlez Casanova, La democracia en Mxico, Mxico, Era, 2005, pg. 54.

[4] Flores y Escalante, ob. cit. p. 102.

[5] Juan S. Garrido, Historia de la msica popular en Mxico. Mxico, Ed. Extemporneos, 1974.p. 49.

[6] Flores y Escalante, ob. cit. p. 106.

[7] Garrido, ob. cit., p. 28.

[8] Simn Jara, et. al., De Cuba con amor...el danzn en Mxico. Mxico, CONACULTA, 2006, p. 63.

[9] Dallal, ob. cit., p. 99.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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