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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2017

La poltica del nuevo emperador francs

Rafael Silva
Rebelin


"As donde Napolen vea territorios y propiedades, Macron ve ahora empresas y negocios" (Francisco Muoz Gutirrez)

En efecto, esos son los "dominios" del nuevo emperador francs. El actual inquilino del Palacio del Elseo, Emmanuelle Macron, con sus hechuras frescas y su juvenil y dinmica apariencia, esconde aviesas maneras de gobernar que no defraudan en nada lo que de l se esperaba desde los ms fervientes foros neoliberales. Hoy da se le puede asociar con la efigie de la Europa en crisis, un joven sin proyecto ni ideologa que gobierna nicamente para los mercados, que dirigen su poltica a sangre y fuego: destrozo de derechos laborales, sociales y sindicales, aniquilacin progresiva del Estado Social, instauracin de un Estado policial y represor bajo la excusa de la seguridad pblica y de la "lucha contra el terrorismo", y por supuesto, una "amistad inquebrantable" declarada hacia los Estados Unidos, precisamente cuando es dirigida por el insensible, ignorante y peligroso magnate Donald Trump, un perverso personaje altamente imprevisible, representante de la ms peligrosa lite mundial. Con personajes como Macron, el declive democrtico de nuestro Viejo Continente se vuelve cada vez ms palpable. Los tres sagrados principios de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" de la Revolucin Francesa parecen viejas bromas al lado de la situacin poltica actual del vecino galo. Ya durante la campaa electoral se present por parte de los medios de comunicacin dominantes al proyecto de Macron como radicalmente distinto al de la candidata del FN, Marine Le Pen, cuando esto no era cierto. Pero los medios de comunicacin convencionales, esos grandes ejrcitos de periodistas al servicio del gran capital, poseen mucho poder, y lograron su objetivo: consagrar a Macron como el nuevo emperador francs.

Un nuevo emperador que ha despojado al republicanismo francs de sus autnticos valores, que tanto molestaban a las lites francesas y europeas en general. Molestaban el tamao y la dimensin del Estado, sus intervenciones pblicas, los derechos sociales de la ciudadana, los mecanismos de regulacin del mercado y las conquistas histricas del movimiento obrero. Haba que aniquilar todo eso, y haba que hacerlo desde una cara joven y amable, y ese ha sido Macron. El republicanismo tena que ser desmontado, y prcticamente lo ha sido. Y as, Macron, el nuevo emperador francs, viene a poner fin al clsico rgimen republicano de su pas, es decir, viene a demoler lo poco que ya se sostena en pie en cuanto al sistema de derechos y libertades que respondan a la famosa Triloga de la Revolucin. Macron viene a instalar (como ya hicieran Papademos en Grecia o Monti en Italia durante los primeros aos de la crisis) un sistema tecnocrtico, nicamente pensado para gestionar la expansin total y completa del neoliberalismo. Una tecnocracia para extender todas las facetas del funcionamiento del pas al mbito neoliberal, a la ptica capitalista ms descarnada. Bajo sus gobiernos, los ejes izquierda-derecha se difuminan, se minimizan, sus fundamentos se pierden, se amalgaman entre un rosario de propuestas que dicen no adscribirse a ninguno de los dos campos, y as, el mensaje que se ofrece a la ciudadana es que las ideologas ya no sirven para nada, y que no tenemos otras alternativas. Macron justifica sus decisiones desde esta ptica pragmtica, que en el fondo obedece a los ms crueles dogmas y mandatos neoliberales. Un Presidente que ha sido empujado, llevado en volandas por las lites francesas y europeas como la mejor opcin para convertir la Repblica francesa en una nueva Repblica del capital con todas sus consecuencias. Este es el objetivo supremo del nuevo emperador francs.

En qu se manifiesta la evolucin del Gobierno Macron? Bsicamente se pretende un mayor predominio de la gran empresa, del mundo de los negocios en general, as como una devastacin absoluta de las conquistas sociales y laborales que el movimiento obrero haba arrancado durante siglos de lucha sindical, y que haban equilibrado un poco la balanza entre el capital y los ms desfavorecidos. Se pretende aniquilar todos los aspectos que cohesionan a la sociedad, todas las facetas dirigidas a conseguir una reduccin de las desigualdades y de los altos niveles de exclusin social. Ahora ya todo eso no interesa. Estos niveles se volvern a disparar, porque no estarn en los objetivos de la sociedad que Macron est proyectando en Francia. Lo ha explicado muy bien Francisco Muoz Gutirrez en este artculo, donde nos basamos para el presente anlisis. Por una parte, Macron acaba de consolidar un nuevo Cdigo Laboral, que ya ha presentado mltiples resistencias por parte de los sindicatos, adaptado a los tiempos de la expansin de la financiarizacin de los mercados y de la economa. Abundando en lo que ya existe, su reforma para impulsar la economa de Francia se centra en la flexibilidad del mercado especulativo, abandonando las "rigideces" a las que tpicamente aluden los fanticos neoliberales, es decir, las reglas del mercado de la seguridad laboral, y poniendo el foco en los derechos de propiedad y los tipos de contratos. Una nueva vuelta de tuerca que pretende, en la misma lnea de siempre, liberar de "cargas intiles" a las empresas, y dotarlas de mayor "flexibilidad" para mejorar el alcance de sus fines. La empresa se convierte, segn Muoz Gutirrez, en el nuevo "ciudadano francs". La fijacin sobre el mundo empresarial es constante para el nuevo emperador galo, ya que mientras limita al 30% la tasa impositiva a los ingresos del capital, elimina el impuesto a la riqueza sobre activos que no sean inmobiliarios, con el fin de incentivar el emprendimiento y la innovacin.

La reforma de su Cdigo del Trabajo es ciertamente brutal, pues pretende por ejemplo que los obreros ferroviarios (que actualmente se jubilan a los 52 aos) se retiren a los 70 aos! Quiere imponer tambin la anulacin de los contratos de trabajo por rama industrial (donde las empresas con muchos trabajadores/as obtenan mejores salarios y condiciones de trabajo, que se expandan a las menores), y pretende que en las empresas de menos de 50 trabajadores/as el contrato se decida aprobando o rechazando en asamblea empresarial la propuesta del patrn, sin intervencin sindical. Como si estuvieran esos empleados en igualdad de condiciones con sus patronos. Ante estos flagrantes ataques, los sindicatos han hecho llamamientos masivos a la huelga general, pero se encuentran con las campaas de desprestigio y deslegitimacin lanzadas por el Ejecutivo. Adems, su reforma tambin reduce a la mitad las indemnizaciones por despido injustificado, y facilita los despidos. Aumentar la edad de las jubilaciones, aumentar la intensidad del trabajo, reducir sus costes para las empresas (tanto en salarios directos como diferidos), reducir las prestaciones de todo tipo, y as podramos continuar... En una palabra, instalar y generalizar la precariedad laboral en todos los mbitos, sobre todo para los jvenes, y destruir todas las conquistas sociales llevadas a cabo durante las ltimas dcadas. El pasado da 12 tuvo lugar una jornada de movilizaciones por todo el pas, en protesta ante las gravsimas medidas que se preparan por parte del Gobierno de Macron para el prximo da 22. No todas las centrales sindicales la convocaron, pues como decimos, el nuevo emperador juega muy bien sus cartas de cara a la concertacin sindical. Las formas tampoco acompaan, pues la nueva ley que regular el Cdigo Laboral francs se adoptar a travs de un procedimiento de urgencia, profundamente antidemocrtico.

Esta reforma, que ha sido bautizada como "Reforma Laboral XXL" por su dureza y tamao, se inscribe en una mayor hostilidad hacia la clase trabajadora que la que demostr el anterior Presidente Franois Hollande. El objetivo final es flexibilizar lo ms posible el mercado laboral francs, y ello, como hemos indicado, se lleva a cabo por varias vas. A partir de la aprobacin de la ley ser ms complicado acudir a los tribunales para determinar el carcter arbitrario o no de un despido. Y por su parte, las empresas multinacionales podrn justificar sus despidos por dificultades econmicas nicamente atendiendo a su actividad dentro de Francia, sin atender al resto de los mercados internacionales. Es decir, que dar igual que en los mercados internacionales hayan obtenido beneficios, si su contabilidad en Francia arroja saldos negativos los/as empleados/as podrn ser despedidos. Ante todo ello, la popularidad del nuevo emperador francs disminuye por instantes, pues cada vez son ms las personas que se oponen a su proyecto ultraliberalizador. Como seala Philipe Alcoy al medio Izquierda Diario en esta entrevista, desde el pasado mes de Agosto Macron perdi hasta 8 puntos de popularidad, y sigue cayendo en picado. Y la reforma del Cdigo Laboral slo es una pieza pensada dentro de un escenario mucho mayor, todo un esquema que prev reconfigurar el modelo de Estado Social francs creado desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Desde ese punto de vista, lo que Macron planea en Francia es un verdadero "Golpe de Estado Social" (en expresin de Philipe Alcoy).

En fin, como decimos, un ataque en toda regla al mundo laboral, ejecutado por el nuevo emperador francs, que previendo las resistencias que iba a suscitar su proyecto, ya compr los favores de algunos elementos situados en el ala derecha del "socialismo" galo, as como de algunos otros grupos sindicales que optan por la "concertacin" para romper y aislar la influencia de los sindicatos franceses. Con respecto al gasto pblico, Macron sostiene un poltica ambigua, poco clara y definida, aunque sus decisiones parecen ms bien focalizadas en las reformas de la dcada de los aos 90 llevadas a cabo en Canad y Suecia, es decir, una especie de combinacin entre polticas de corte keynesiano y reducciones de la multiplicidad de estratos administrativos de la burocracia francesa. Pero en la prctica, se observan recortes en los servicios pblicos bsicos (sanidad, educacin, etc.) y endurecimiento de los requisitos para su acceso universal. Macron es el tpico gobernante slo preocupado por la tasa de ganancia de los grandes capitales, a los que favorece con la explotacin masiva de sus trabajadores/as. Un proyecto ambicioso desde el punto de vista de los objetivos del capitalismo. Y tambin extremadamente peligroso. Y lo ms peligroso de todo: gracias a un sistema electoral injusto, y a la hegemona de unos medios infames, Macron es hoy como Napolen lo fuera en su momento, el gran emperador francs, trasplantado al siglo XXI. Y mientras, la izquierda social, sindical y parlamentaria francesa se rasga las vestiduras, pero sin una organizacin clara, y sin un plan de batalla concreto, potente y unitario. As nos va.


Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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