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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2017

Entrevista a Martn Alonso sobre El catalanismo, del xito al xtasis. III. Impostura, impunidad y desistimiento (y II)
Una de las caractersticas del xtasis es que hace imprevisibles las conductas porque cortocircuita la racionalidad

Salvador Lpez Arnal
El viejo topo


Martn Alonso, profesor de instituto jubilado, es doctor en Ciencias Polticas y autor de Universales del odio. Creencias, emociones y violencia; No tenemos sueos baratos. Una historia cultural y El catalanismo, del xito al xtasis (3 volmenes). Nos centramos en este tercer volumen: Imposturas, impunidad y desistimiento, que public El Viejo Topo en abril de 2017.

La entrevista, publicada en julio-agosto de 2017, fue realizada durante el mes de mayo. Por esa razn algunos ms actuales no son comentados en esta conversacin.

***

Nos habamos quedado en este punto. Me pongo en el punto de vista del potencial lector de libro. No son muchas 850 pginas? Qu consejo puedes darnos para no abrumarnos por tanta informacin, argumentacin y crtica? Podemos superar este largo viaje?

Es de agradecer el que me recuerdes al lector. Tambin por haber preparado estas preguntas que sirven al lector o lectora potencial para hacerse una idea ms clara del contenido y a m para tratar de exponerlo de manera ms breve. Son muchas pginas 850. Sin paliativos. Sin embargo el resultado no es fruto de un impulso sdico hacia el lector (ni mucho menos para el editor, al que debo reiterar aqu mi agradecimiento por los motivos mencionados al principio: desde luego uno no pone un producto de aspecto disuasorio en el mercado para hacer negocio), ni de una compulsin grafomaniaca. Es una necesidad cuando uno persigue un anlisis de grano fino. Me gusta parafrasear a P. Vidal-Naquet: resulta mucho ms laborioso desmantelar un mito que construirlo; lo mismo vale para la impostura. El editorial conjunto de la prensa catalana ocupa una pgina pero en mi libro explicar el asunto ha requerido 164 pginas. Porque naturalmente no se puede entender un fenmeno tan excepcional sin iluminar el contexto que lo hizo posible. Con sus estribaciones en el presente. Espaa nos roba o Espaa contra Catalua, son tres palabras, cuyo desmontado exige acaso trescientas pginas.

De acuerdo, no son tareas fciles.

En cuanto al consejo; creo que cada cual tenemos nuestros trucos para no sucumbir bajo el peso o el plomo del volumen. Me parece que las indicaciones del apartado anterior dan algunas pistas. El ndice sirve como mapa general para guiar las catas. Uno puede hacer el corte ms o menos largo en funcin del inters que le suscite el tema. Y estn siempre esas herramientas tiles para el sobrevuelo o la lectura rpida que cada cual habilita. En cuanto a lo de soportar el viaje, la metfora gastronmica es muy sugerente. Hay que procurar paladear lo sabroso y evitar indigestiones e intoxicaciones. Lo ltimo nos devuelve a las precauciones necesarias mencionadas en el captulo de la impostura. Como autor tengo el mayor empeo en avisar al lector de que se mantenga vigilante.

Por ltimo, pienso que la mejor lectura consiste en establecer un dilogo exigente con el texto. Aunque el instrumento sea el lpiz de subrayar o de formular enmiendas o interrogantes en los mrgenes.

Dedicas el libro al Viejo Topo. Qu ha significado, qu significa para ti esta revista que acaba de cumplir sus primeros 40 aos?

La dedicatoria tiene doble cara. Por un lado, porque la posicin de El Viejo Topo en el tema del que se ocupa el libro ha supuesto un estmulo constante en mi tarea. Hay varios nombres que mereceran ser citados aqu, pero quiero destacar el de Antonio Santamara porque su pluma es una brjula bien apuntada a la que uno recurre cada vez que tiene dudas en el camino. Por otro y principal por esa trayectoria de 40 aos. Cuatro dcadas sirviendo de escaparate de pensamiento crtico y proveedor de anlisis fundamentados es algo que merece gratitud. Con autores o enfoques con los en unas ocasiones poda sintonizar ms y otras menos, pero el estilo de la revista, especialmente su distancia de cualquier forma de sectarismo y la hospitalidad a puntos de vista en ocasiones poco previsibles en soportes de izquierdas, han hecho de ella un instrumento a la vez denso, por el abanico de contenidos y referencias, fresco y sin autobombo. A la vista de los avatares que han sufrido este tipo de publicaciones y con los cambios en el paisaje cultural, cada nuevo nmero debe ser motivo de celebracin. As que aprovecho aqu para animar a quienes no la conozcan y para dar unas efusivas gracias a quienes la hacen (la hacis) posible.

Tambin lo dedicas a Carlos Jimnez Villarejo y Jos Mara Mena. De los que dices: a quienes el hostigamiento y el desistimiento de los ms no dejaron ahorrarnos todo lo que vino despus. Por qu te parece tan admirable la posicin de Villarejo y Mena?

Porque pusieron al descubierto la impostura, el comportamiento delictivo en el caso Banca Catalana. La segunda parte de la frase a lo mejor requiere una explicacin. Imaginemos que Pujol hubiera sido declarado culpable y obligado por tanto a dejar la Generalitat. Creo que no hace falta bajar a los detalles. La dedicatoria es por un lado melanclica: lo que nos habramos ahorrado! Por otro, afectiva: vayamos a las hemerotecas y veremos cmo se les trat entonces y cmo todava hoy algunos les guardan un odio cerval por haberse atrevido a denunciar los manejos (vemos que algo ms que premonitorios) del honorable patriarca y su venerable familia. Creo que les debemos una reparacin y un resarcimiento. Porque de aquellos vientos...

Por cierto, recogiendo el ttulo del libro: del xito al xtasis. Estn en xtasis? Siguen ah?

Si te parece, decimos algo del xito porque parece que a menudo se olvida este extremo pese a ser tan evidente.

S, claro, tienes razn.

Los testimonios internos que reconocen que a finales de siglo el catalanismo haba sobrepasado el listn de sus demandas tradicionales daran para un volumen ms extenso que el mo. Cito unas palabras del prlogo al Diccionari Poltic de Catalunya, de Vctor Lluelles (Prtic, 1977): Per Catalunya una democrcia que no ens reconegui la Generalitat, s un concepte vague, buit de contingut. Compruebe cualquiera si y de qu manera se ha cumplido este requisito. Hubieran soado los inquilinos de la Generalitat con un estado propio si el autogobierno hubiera estado vaco de contenido? Qu pasa en la parte catalana de Francia?

Vayamos al xtasis. Si tiramos de diccionario, encontramos que el trmino equivale a exaltacin emocional, excitacin, rapto, arrebato, enajenacin, escapismo, pasmo, embeleso o trance. Dejamos de lado la acepcin mdica y la psicotrpica. Etimolgicamente significa fuera de s, un concepto que abraza las acepciones anteriores. El xtasis es un estado, por tanto con acotacin temporal, en que el alma est embargada. Que estn parece claro a la luz de las declaraciones y perfomances diarias. Que se han convertido el tema principal y muchas veces exclusivo, como ocurri durante los aos de Ibarretxe.

A veces la actualidad nos trae respuestas claras a preguntas complejas. Para la de si hay quienes siguen en el rapto nada mejor que las declaraciones que hemos conocido de Llus Llach a finales de abril. Si quien vio con lucidez la estaca de verdad cuando tena el alma en su sitio ahora amenaza con sacudir con ella a los no adeptos, debe ser porque su alma ha sufrido un pasmo. Lo que convierte a Llach, dicho sea de paso, en un candidato valioso para ese ensayo sobre las metamorfosis de la biografas. Pero esto de la metamorfosis deber ser un concepto extrao para Puigdemont, que cree que lo que fue de tal manera una vez siempre seguir sindolo y que Llach no puede dejar de ser un apstol de la democracia. La historia est llena de conversiones, en todas las direcciones (me ocup de paso de ello en el segundo volumen). No s si el Honorable conoce a Nathan Sharansky, nacionalista sionista de extrema derecha en ejercicio, director del Adelson Institute for Strategic Studies (un think tank fundado por la familia Adelson) y matre penser de Bush y Aznar. Bien, pues es la misma persona que Anatoliy Sharansky, un defensor de los derechos humanos, fundador de Helsinki Watch de Mosc y preso poltico en los tiempos soviticos. Conocer ms probablemente a Vojislav Seselj preso de conciencia de Amnista Internacional antao y criminal de guerra hogao. O, sin ir ms lejos, a Jordi Pujol, que, como Llach, sufri censura, detencin, prohibicin y exilio por un rgimen criminal antao y se convirti en delincuente confeso y cada vez ms convicto despus. Y hablando de Pujol, podra rastrearse el recorrido de su asesor fiscal, Joan Anton Snchez Carret entre el Secretariado General en Catalua del Partido de PTE y la lista Falciani; con una escala digna de mencin porque es una expresin cabal de la impunidad: un indulto de Rodrguez Zapatero. Triste mscara la de Llach, qu gran decepcin para tantos.

Para muchos desde luego. Incluso para m.

Y una llamada a la precaucin: me he referido antes a la poltica lingstica como zcalo. Y esto vale para recordar que el reflujo del fundamentalismo identitario tiene un suelo que limita la distancia de cada. Los currculos escolares con el trato asimtrico e instrumental de la lengua son una parte importante pero no lo son menos una infraestrutura institucional claramente connotada en trminos tnicos: acaso la CCMC la Corpo en trminos familiares y el funcionamiento partidista del CAC son buenos ejemplos de ese concepto tan poco democrtico y pluralista que es el espacio cataln de comunicacin. Si a eso aadimos la influencia sobre los medios privados y la red de infraestruturas parapolticas o la cooptacin de buena parte de la sociedad civil, veremos que el reflujo no alcanzar de ningn modo la lnea de base.

Unas preguntas de no fcil respuesta: habr o no habr referndum secesionista? Tendra que haber algn tipo de referndum?

Precisamente una de las caractersticas del xtasis es que hace imprevisibles las conductas porque cortocircuita la racionalidad. Los afectados no son dueos cabales de sus voluntades. En este caso hay adems un marcaje frreo por los ms radicales, como es habitual en estas lides. Hay pnico a ser el primero en pararse en la carrera, aunque no se sepa a donde lleva. Por eso nadie poda de dejar de aplaudir a Llach ni faltar a la firma del manifiesto de afirmacin de la lealtad y unidad dos das antes ni... No habr un referndum secesionista porque un referndum ilegal es un oxmoron. Pero como el xtasis fabrica su propia realidad (o pararrealidad, como la denomino en el libro) los ingenieros de la cosa estn preparando sin pausa la tramoya del como si y los planes b, c, d y los que hagan falta. Sin embargo, no es una operacin exenta de riesgos. El sentimiento de frustracin de quienes ven el cansancio y el enfriamiento del xtasis (lo que colateralmente hace ms probable el desvelamiento de la impostura o la farsa, como dice Lpez Tena) puede arrastrar se juegan la autoestima y muchas veces las lentejas en ello decisiones que desencadenen alguna respuesta arriesgada (aprendices de brujo). Lo que por otra parte es un factor decisivo en la lgica del secesionismo: su carcter adversarial, es decir, su dependencia de las acciones del gobierno en una variante del esquema accin-reaccin-accin.

Tendra que haber un referndum? Para responder hay que volver a la impostura, que empieza por pervertir la semntica. Lo que interesa a sus partidarios ms conspicuos no es el referndum sino la secesin por eso hay que desanudar esos enredos del lenguaje. El referndum es un envoltorio amable utilizado para embaucar a la izquierda. Tomado en sentido estricto y conociendo las condiciones en que puede ejercitarse con los requisitos necesarios particularmente la imparcialidad de instituciones y medios, algo que no parece poder predicarse en las condiciones actuales, como no ocurri en el referndum turco, ni en el Brexit hay que contemplarlo como un instrumento ms del repertorio democrtico. Si se entiende como parte de una pugna identitaria el resultado ser el que hemos visto en otros lugares: polarizacin, fractura social y radicalizacin. Tambin una cascada de consecuencias como bomba de relojera (miremos al Reino Unido, con unas elecciones imprevistas como parte de las consecuencias). Pinsese lo que hoy nos dicen los sondeos, grosso modo una sociedad divida al 50% entre partidarios y contrarios a la secesin. Cmo se gestiona eso despus del referndum? Es posible una taca que excluya a la mitad de la poblacin? Creo que hay que cambiar la pregunta para ver la manera de encontrar una salida que cohesione, no que fracture. Y desde luego no defiendo las apelaciones esencialistas, que son en su sentido extremo licencias poticas ahistricas. Pero no olvidemos que la idea de la integridad territorial y de un demos unitario es la regla en los diseos constitucionales con los que habitualmente nos comparamos. Slo en condiciones extremas cabe pensar en un referndum como el que hoy se plantea como solucin remedial. Por cierto, amparado por un principio jurdico tambin falaz, el derecho a decidir. En todo caso creo, para terminar que ya es hora, que la primera obligacin que tenemos es la de rebajar la temperatura del debate y renunciar a las estrategias de antagonizacin. Finalmente nos encontramos haciendo las mismas cosas en la vida cotidiana; no debera ser tan difcil partir de esta experiencia de sentido comn para ver la manera de encontrar una salida a esta encrucijada. Sobre todo a la vista de los oscuros nubarrones que se ciernen sobre nuestro tiempo, por un lado, y de la conciencia sobre el sufrimiento de esos millones de personas que huyen de la muerte dejando atrs cualquier esperanza de una vida normal, por otro. Tambin porque esas personas nos recuerdan el grado cero de la experiencia humana: no debemos olvidar nunca que todo es posible. Me he salido un poco del libro, pero creo que es bueno no perder de vista la medida general de la jerarqua de importancia de los asuntos humanos.

No se me ocurre una forma mejor de finalizar esta entrevista. Gracias por la referencia a esa jerarqua tan olvidada ahora y aqu.

 

Nota:

Para la primera parte de esta conversacin: Entrevista a Martn Alonso sobre El catalanismo, del xito al xtasis. III. Impostura, impunidad y desistimiento. El otro protagonista fundamental del desistimiento es la izquierda, de optar por Josep Benet en el PSUC al apoyo a Pujol en el caso Banca Catalana. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231215

Fuente: El Viejo Topo, julio-agosto de 2017.



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