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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2017

El Partido Independiente de Color
En la trampa de la fraternidad racial

Esteban Morales
La pupila insomne


A MODO DE INTRODUCCIN

Con el final de la llamada Guerra Hispano Cubana Norteamericana, no concluy la lucha de los cubanos por ocupar un espacio dentro de la nacin que emerga.

Para los negros y mestizos en particular, se les haca extraordinariamente difcil obtener el puesto que muchos se haban ganado combatiendo por la independencia de Cuba contra el Ejrcito Colonial Espaol.

La intervencin norteamericana, a partir de 1898, no solo expuls al Ejrcito Espaol de la Isla, sino que comenz un intenso proceso de restructuracin de la vida cubana, dentro del cual, sin dudas, los no blancos apenas tenan cabida. l racismo se manifestaba crudamente, negndoles a los negros y mestizos, las posiciones que le correspondan dentro de la repblica que se organizaba.

Segn el censo de 1907, Cuba tena 2, 048, 980 habitantes. De ellos 274,272 negros y 334, 695 mulatos. Representando ambos el 29% de la poblacin. A pesar de todos los esfuerzos realizados para poner requisitos que limitaran la posibilidad de su participacin poltica, la temprana aprobacin del sufragio universal masculino, permita que aproximadamente un 30% de la poblacin no blanca pudiera ejercer el voto. Por lo que los no blancos devenan en un sector codiciado por los partidos polticos de la poca.[1]

Sin embargo, las condiciones bajo las cuales los negros y mestizos deban hacer uso del derecho que les asista para votar, no les eran nada favorables. Lo cual se expresaba, entre otros fenmenos, en que las mltiples promesas de que eran objeto durante los procesos electorales, por parte de los lderes de los partidos tradicionales: Liberal y Conservador, una vez concluidos los comicios, tales promesas se diluan por lo que los negros y mestizos retornaban al cuarto de desahogo, hasta las prximas elecciones.

Las razones que explicaban ese comportamiento, tienen sus races a partir del lugar que histricamente les correspondi a negros y mestizos dentro de la sociedad colonial cubana. Situacin que la participacin en las Guerras de Independencia les ayud a superar bastante, pues una inmensa masa de ellos, mayora dentro del Ejercito Libertador, ganaron prestigio por su valenta, arrojo y sacrificio, que se hicieron indiscutibles, al finalizar las contiendas por la independencia. Muchos negros y mestizos disfrutaban de una autoestima que nadie se atreva a discutirles abiertamente.

Sin embargo, las autoridades interventoras norteamericanas no tuvieron en cuenta para nada tales mritos y al organizar la repblica, a los negros y mestizos se les vio casi al margen de la distribucin del poder. Los norteamericanos, prioritariamente se apoyaron en los generales blancos (seleccionados), los autonomistas (en su inmensa mayora blancos tambin), en los hombres de negocio espaoles que se quedaron en Cuba y en el Ejrcito Norteamericano de intervencin. Los negros y mestizos, prcticamente, apenas algunos estaban en la Guardia Rural que se organiz, el nuevo ejrcito, la polica, el cuerpo de marina y de artillera, que finalmente organiz el entonces presidente, Jos Miguel Gmez.[2] Ningn negro o mestizo tena una posicin importante en el gobierno, el empresariado y sobre todo en las empresas norteamericanas. Algunos, muy pocos, haban logrado hacer se d una posicin de clase media baja, como el caso de Evaristo Estenoz que era contratista de obra.

Cientos de hombres fogueados en las guerras, con mritos ms que suficientes, cuando lograron ocupar alguna posicin lo hacan solo en los puestos ms bajos, de los ms miserables salarios y con los grados ms bajos, si es que lograban formar parte de algunos de los cuerpos militares. En las actividades protocolares, del gobierno o de los cuerpos armados, ninguno poda participar con sus esposas, al ser estas negras o mestizas.

El racismo importado por los interventores yanquis, ligado al ya existente, se encarg de excluir a los negros de las posiciones de poder y de los puestos mejor remunerados. En definitiva, su comportamiento hacia los no blancos, no persegua ms que trasplantar la realidad del racismo estadounidense a la Isla ocupada.

Una principal demanda de los negros era que se les diera ms puestos de trabajo en el gobierno. Segn el censo de 1907 haba 205 empleados en el gobierno, de los cuales solo 11 eran negros (Fermoselle p.83).[3]

Tambin los negros alegaban ser discriminados en las fuerzas armadas, donde de 8,238, solo 1,718, o sea el 28% eran negros (ob.p.83). Habiendo sido mayora en el Ejercito Libertador, apenas ocupaban espacio dentro del nuevo ejrcito y el resto de los cuerpos armados.

Entre la poblacin de ms de 10 aos, el 54,9% de los negros eran analfabetos, mientras los blancos apenas llegaban a un 38%. (Fermoselle p.83).

Otras cifras sirven para denotar la baja participacin de los negros en actividades de prestigio social. Pues el nmero de profesionales negros tambin era muy reducido. Tal y como podemos ver en los datos siguientes:

La inmensa mayora de los negros estaban empleados en la agricultura, fbricas de industrias mecnicas, tambin ocupando masivamente los servicios domsticos. Todas actividades de las ms bajas remuneraciones. (Fermoselle, p.83-84)

Junto a ello, haba comenzado, unos aos atrs, a llegar a Cuba una inmigracin blanca espaola, favorecida, que hacia aun ms difcil la situacin a los negros y mestizos para encontrar buenos empleos.[4] Los negros antillanos, que venan durante los periodos de zafra, lo hacan en las peores condiciones salariales, de vivienda y de vida. Algo as como negros de peor condicin, teniendo que volver a sus pases de origen al terminar. Solo muchos aos despus se les permiti permanecer en la Isla.

Entre la frustracin acumulada por muchos independentistas al finalizar la guerra, la amaada y desequilibrada distribucin de poder llevada a cabo por los norteamericanos durante la intervencin, la traicin de algunos viejos independentistas y el especialmente discriminatorio tratamiento dado a la poblacin negra y mestiza, el ambiente social no careci de enrarecimiento, para que muy pronto comenzaran a aparecer las primeras seales de un descontento, que trajo la emergencia de los atisbos de que un movimiento negro nacionalista se estaba organizando. En diciembre de 1906 afloraban los rumores de que los negros estaban descontentos con el Partido Liberal, donde se agrupaba la mayora de ellos y que formaran un partido independiente. Estos rumores continuaban a todo lo largo de 1907, a pesar de que el partido Liberal se deshaca en promesas con los negros para tratar de atraerlos a su lado.

El ambiente poltico pona de manifiesto claramente en qu consistan y donde residan las inconformidades de los negros y mestizos, las que se expresaban atraves de varios llamamientos que vean la luz en el propio ao de 1907.

Entre ellos, el 3 de julio de 1907, sali el llamado Manifiesto al Pueblo de Cuba y a la Raza de Color publicado en la ciudad de Santa Clara por Ricardo Batrell. En el mismo se proclamaba fundar una organizacin que permitiera ayudarse mutuamente y trabajar por el progreso de la raza de color en el orden econmico, moral y poltico.

Ese espritu de reclamo de los negros y mestizos obedeca a que los mismos estaban orgullosos de haber contribuido a la formacin de la repblica que haba emergido. Aunque ello se contradeca sobremanera con el hecho de no haber visto aun cristalizadas sus aspiraciones.[5]

Otro manifiesto, el de Lajas, del 27 de agosto del propio ao 1907, Al Pueblo de Lajas y a la Raza de Color, peda la unidad de los negros para obtener sus derechos. Al mismo tiempo que expresaba que no volveran a ser engaados ms por lo lderes que prometan y no cumplan. Este llamamiento pona dentro del escenario poltico temporal un ingrediente ciertamente explosivo: los negros esgriman el instrumento de su unidad para alcanzar sus reivindicaciones y lo hacan tambin para evitar continuar siendo engaados por el liderazgo de los partidos polticos existentes. Lo cual era indicativo de un alto grado de conciencia poltica alcanzado. Ya no eran los simples esclavos analfabetos, el proceso de la lucha por la independencia los haba convertido en ciudadanos y como tales muchos reclamaban. Pero de que los negros hayan logrados proclamarse como ciudadanos a que realmente lo fueran con todos sus derechos iba un trecho bien largo.

A diferencia del denominado llamamiento de Camagey, el de Lajas, peda la formacin de un partido independiente de negros. Si se trataba o no de una solucin polticamente viable, lo cierto es que no pareca una mera aventura, sino algo que emerga de un nivel de madurez de la conciencia poltica alcanzado por un gran grupo de ellos. Que buscaban una solucin radical a las dificultades para lograr su participacin poltica dentro de la nacin. Adems, tenan todo su derecho a reclamarlo de la manera que mejor les pareciera a sus intereses.

Por lo que, desde 1907, se ponan de manifiesto las contradicciones que daran motivos al surgimiento de un partido independiente de los negros. Sin dudas, una idea extremo compleja y hasta peligrosa, pues, aunque no se quisiera, rompa con los criterios de Fraternidad racial, muy defendidos y que haban caracterizado las relaciones entre negros y blancos por muchos aos.[6]

La idea de la llamada Fraternidad racial era muy defendida por los patriotas cubanos y los lderes de la guerra, Mart y Maceo, sobre todo. Pero se pondra claramente de manifiesto, que una cosa era defender la idea, cuando de derrotar a Espaa se trataba y otra era ahora, cuando despus de una intervencin norteamericana, se haba adueado del poder una elite poltica, que en contubernio con Estados Unidos, trataba de disfrutar al mximo de las prebendas que la propia intervencin les permita..No se hubiera tratado de nada difcil mantener la Fraternidad racial, si a todos, blancos y negros, que haban regado su sangre juntos en las batallas contra Espaa, les hubiese tocado, a cada uno, en la riqueza de la repblica, una parte proporcional a los meritos que todos haba acumulado en la contienda por la independencia. Pero no haba sido as. Muchos haban peleado, pero todos no reciban lo que merecan y algo aun peor, muchos que no haban derramado ni una gota de sangre por la repblica, reciban muchas veces las posiciones y las riquezas que no se haban ganado. Entre ellos, anexionistas furibundos, autonomistas, cuatreros millonarios que se lanzaron sobre la Isla para adquirir tierras y bienes a precios irrisorios, de patriotas que no disponan de recursos para recuperar sus bienes, burcratas beneficiados, comerciantes espaoles racistas, todos comenzaban a disfrutar de cuantiosos bienes, mientras que a otros que s se haban sacrificado, sobre todo negros y mestizos, no les tocaba nada en la reparticin.

De qu fraternidad racial se poda hablar entonces en medio de una distribucin tan desequilibrada de la riqueza?

Pero esa conciencia poltica de negros y mestizos, emerga en medio de dos tendencias: la del llamado Directorio de la raza de Color a nivel nacional; y una segunda que ya buscaba la formacin de un partido poltico independiente de los negros.

Una tercera posicin, ya dentro del movimiento poltico de los negros, que buscaba un levantamiento armado, como resultado, al parecer, del resentimiento acumulado contra los liberales, los norteamericanos y de los intereses que deseaban provocar de nuevo una crisis dentro del pas.

Pero los negros de ms baja condicin econmica, estaban atrapados entre varios fuegos. Los Directorios de las Razas, fundados en varias regiones, dirigan sus acciones a los negros descontentos. Por su parte, tanto el Partido Liberal de Jos Miguel Gmez como el Conservador, trataban de atraer el voto de los negros, mientras que otros negros ms radicales preparaban levantamientos para tratar de lograr bajo presin lo que no conseguan pacficamente.

Pero, como bien expresa Aline Helg, la concientizacin de los negros y mulatos cubanos y su desafo autnomo, incitaron a la lite dominante a hacer mas explicita la ideologa de la supremaca blanca[7]. La idea de construir un partido negro independiente, preocupo sobremanera a la elite blanca, hacindola tirar a un lado la idea de la fraternidad racial, esgrimiendo abiertamente de manera explcita lo que en su mayora haban defendido: la de la hegemona blanca. Que muchos haban ocultado, sobre todo durante la lucha por la independencia, solo utilizndola sutilmente.

En 1906, durante la insurreccin liberal contra Estrada Palma, la violencia emerga como potencial solucin para no pocos.

Las fuerzas polticas liberales y conservadoras no queran esta ltima alternativa, pues la suya era no producir ninguna desviacin del proceso poltico, que contradijese preservar la formacin y hegemona de los partidos burgueses. Lgica aspiracin de los sectores de poder, de querer que todas las fuerzas polticas que emergiesen quedasen agrupadas dentro de una estructura de partidos, cuyo rejuego poltico electoral, era el que en definitiva les permita mantener su hegemona. Solo los poderosos tenan derecho a formar partidos polticos, todos los dems, deban girar en esa esfera, que era la de conveniencia de la elite de poder.

De todos modos, alguna claridad exista sobre cul era el trasfondo de las contradicciones polticas del momento. Pues en particular, la opinin del gobierno norteamericano de la poca era que las revueltas de los negros se deban a que estos no haban recibido una parte adecuada de los puestos en el gobierno. Cnica clarividencia de su parte, porque en definitiva saban, que tal y como haba quedado organizada la estructura poltica y distribuido el poder, era lo conveniente para ellos, otra cosa no les era posible de aceptar. Luego, aunque las contradicciones polticas pudieran adoptar un rostro racial y as les convena a la elite presentarlo, en el trasfondo se trataba de una cuestin de clase.

Entre 1898-1902, ello haba dejado como lastre la inmensa cantidad de negros y mestizos, que habiendo combatido, a veces por ms de 30 aos, por la independencia finalmente no les haba tocado nada en la distribucin del poder de la repblica.

Razn por la cual, los intentos de construir un partido negro, ya haban emergido, desde principios del siglo, despus de la llamada Guerrita de los Liberales en 1906. Por cuanto, aunque muchos negros haban participado en ella, nunca lograron ver reivindicados sus intereses. Simplemente, los negros y mestizos fueron utilizados y despus no les toc nada en la distribucin. La elite blanca se lo haba repartido todo, como botn de piratera.

Con posterioridad a la aprobacin de la Enmienda Mora, sin dudas el papel desempeado por Estados Unidos en el derrocamiento de Tomas Estrada Palma, durante la llamada Guerrita de 1906, es decir, ante la tozudez de este, su definitiva contribucin a descarrilarlo, a favor de los liberales, quedara como una seal que sera interpretada por la direccin del Partido Independiente de Color como que Estados Unidos, en algn momento, los ayudara a derogar la enmienda.[8]

Sin dudas, la actitud asumida por Estados Unidos frente a la incapacidad de Estrada Palma de negociar ante la insurreccin de 1906, nos permite colegir, que las esperanzas que los miembros del Partido Independiente de Color pusieron en que el gobierno norteamericano los ayudara, presionando a su favor para derogar la Enmienda Mora, no era algo festinado ni pura ilusin. Mxime cuando sabemos que Mr. Magoon, durante la segunda intervencin, haba dado su aprobacin a la existencia del Partido.

Por eso, tal vez, Gregorio Surin lanz en Previsin una proclama, que en realidad era para estremecer a los patriotas no simpatizantes del PIC. En la misma se deca: Si la propuesta de Mora se convierte en ley iran a dirimir ese asunto de derecho a Washington, donde nuestra vida poltica haba sido sancionada por un gobierno fuerte que no tema a las manifestaciones del sentimiento popular (Rolando Rodrguez. Repblica de Corcho, p. 302). En realidad, era imposible de creer que personas de una inteligencia normal y golpeadas por la experiencia poltica de la actuacin norteamericana, se creyesen semejante falacia. Pues esto, adems de una estupidez y una bofetada a la gran masa del pueblo cubano, que no resista la Enmienda Platt, era reconocer el derecho de Estados Unidos a meterse en los asuntos de Cuba. (Para ampliar ver: ob. Rolando Rodrguez p. 302).

Un reconocimiento como ese del poder de la Enmienda Platt no poda tener otro resultado que restarle prestigio al Partido Independiente de Color, ante aquellos en los que ms deba buscar el apoyo poltico. Sin dudas, no era un buen camino para lograr la aceptacin que el Partido necesitaba. Tal situacin no contribuyo a que el PIC lograra sus propsitos, todo lo contrario, siempre le resto fuerzas y apoyo.

LA FUNDACION DEL PIC

Entre 1878-1889, se haba intentado construir un partido de negros, al frente del cual estara Juan Gualberto Gmez, pero la idea no fructific, porque Gmez era enemigo de dividir a blancos y negros. Al contrario, estos deban unirse contra el poder espaol en Cuba.

La labor que Jos Mart le haba encomendado: unir a todos los cubanos, blancos, mestizos y negros, para desplegar la lucha por la independencia, la cual tena la mxima prioridad, a ello Gmez dedic todas sus fuerzas. Ms tarde, en medio de otras circunstancias, ya no presionado, fund el llamado Directorio de la Raza, pero jams fue partidario de que los negros se separaran en un partido independiente de filiacin racial. Por lo que, en medio de las ms complejas condiciones, nunca apoy al Partido Independiente de Color.

En 1908, Evaristo Estenoz y Gregorio Surin, en La Habana, crearon la que llamaron Agrupacin de los Independientes de Color , la que ms tarde cambiaria su nombre por Partido Independiente de Color.[9]

Tal vez, ante el temor de una posible sublevacin, Charles Magoon, entonces interventor en la Segunda Ocupacin norteamericana, legaliz el Partido. Pretenda, segn parece, apaciguar a los negros y mestizos belicosos, porque saba de la participacin de estos en la Guerra del 95 y en la insurreccin de 1906. A finales de agosto de 1908, la agrupacin comenz a publicar su rgano oficial, bajo el nombre de Previsin. Este ltimo lanz campaas que al parecer causaban el temor de los blancos. Se hablaba de una traicin de los blancos contra los negros.

Visin un tanto torcida de traicin, porque se parta de un anlisis de colores y no de clases. Los blancos independentistas en realidad no traicionaban a nadie, simplemente, muchos de ellos con poder y dinero, respondan a la defensa de sus intereses.

Lamentablemente, aunque no fuese su intencin, el PIC, provocaba una divisin entre blancos y negros, que asustaba y no era aceptable para muchos cubanos de ambas razas. Cosa que los principales fundadores de la nacin cubana nunca habran permitido. Incluso el propio Antonio maceo, el negro ms aguerrido y luchador contra la discriminacin racial, la sufra, pero nunca se atrevi a decir ni hacer nada que pudiese dar la impresin de que blancos y negros pudiesen convivir separados.

A pesar de sufrir no pocas veces la discriminacin, Antonio Maceo, era un inclaudicable defensor de la unidad de todos los cubanos. Lo principal era hacer la guerra contra Espaa para lograr la independencia y Maceo ya haba vivido las consecuencias que la divisin entre los cubanos poda provocar. La repblica sera otra cosa. Jos Mart la haba proclamado Con todos y para el bien de todos.

Cierto, no era lgico hablar de traicin a los negros, aunque realmente, es verdad que los generales blancos, en su inmensa mayora, fueron evidentemente favorecidos por una administracin interventora racista, a la que ayudaron a convertir en polvo la idea de la repblica martiana, por la que tantos cubanos, blancos y negros haban muerto.

A muchos generales de la Guerra de Independencia, hasta Gerardo Machado y Morales, el ltimo de la lista, que se beneficiaron sobremanera, les cabe el lamentable honor de haber puesto en prctica el modelo neocolonial diseado para Cuba por Estados Unidos.[10] Mientras que generales de las tres guerras, como Quintn Banderas, no recibieron ms que un miserable puesto de cartero, para finalmente morir vilmente macheteado.

En 1908, la agrupacin present candidatos legislativos en La Habana, pero solo alcanz 2,000 votos y ninguno result elegido. El mismo Estenoz, obtuvo solo 95 votos, fallndoles entonces la idea de que deban ir en lista independiente. (Fermoselle, pp.111-112).

Los Independientes de Color, no buscaban supremaca de raza, sino que no hubiera supremaca. Se unan no como negros y mestizos sino como oprimidos. Tampoco la agrupacin era para ellos un fin en s mismo, por lo que impedirles unirse era permitir que continuase la supremaca blanca y la desigualdad. En sus filas se permitan blancos, habiendo muchos espaoles anarquistas entre ellos. Su programa era nacionalista, con base en la bsqueda de la igualdad social y racial, pro obrero y pro campesino, favorable a la educacin universal y a una justicia de verdad equitativa. Por lo que es posible que los ataques de racistas con que les persiguieron siempre, no fueran ms que un modo tambin de tapar, la animadversin y la cobarda que les provocaba, a los sectores blancos de poder, el tener que enfrentarse con un programa que ni cnicamente hubieran sido capaces de adoptar.

Pero tambin se manifestaba en el Partido Independiente de Color, cierta dualidad contradictoria respecto a Estados Unidos.

-Reclamaban la aprobacin dada por Magoon, por lo que de hecho aceptaban la Enmienda Platt, al considerar que bajo su autoridad deba devolvrsele el status legal al Partido.

-Apelaron a la autoridad del Presidente de los Estados Unidos, para lograr su reconocimiento.

-Parecan reconocer el racismo norteamericano, porque su rgano Previsin, en la prctica, defenda la blandura del racismo yanqui, ante un racismo ms marcado en Cuba.

Sin dudas, buscaban justicia, apelando a los mecanismos de poder tal y como estos funcionaban en aquellos momentos, pero lamentablemente las claves de ese poder no estaban en manos de los cubanos, sino bajo del control de Estados Unidos.

A pesar de esos errores, sin embargo, el PIC tena una postura no solo antirracista, sino que tambin se pronunciaba contra el expansionismo yanqui y la Enmienda Platt, considerando entonces a Guantnamo y Baha Honda como dos heridas en el cuerpo de la nacin. No obstante, todo parece indicar, que la obsesin por quitarse de encima a la Enmienda Mora, en la prctica, al parecer, los llev a de su parte, a soslayar un poco sus propias concepciones patriticas. Al parecer, la vorgine de la poltica del momento los envolvi.

En las elecciones parciales de 1910, solo tendran derechos liberales y conservadores. Para entonces el Partido dejo de llamarse agrupacin y adopt el nombre de Partido Independiente de Color.

Estenoz, fue detenido por violar la Ley de Imprenta, acusndolo de ser el autor de un violento texto aparecido el 30 de enero de 1910. (Ver: Rolando Rodrguez, La Conspiracin de los Iguales, p. 299). El gobierno confisc Previsin y Estenoz fue condenado a 120 das de arresto.

Entonces, aprovechando la ocasin, el Senador Martin Mora Delgado, en febrero 10, del propio ao, present al congreso una Enmienda al artculo 17 de la Ley Electoral.

Supuestamente, Mora, defenda as la unidad de los cubanos, puede, tal vez, que esa haya sido su intencin personal, pero en la prctica no se trat ms que de una trampa para sacar del juego electoral al Partido Independiente de Color. Comenzando as una larga batalla poltico-legal, en la que muchos se vieron envueltos dentro de la cmara, destacndose entre ellos, Salvador Cisneros Betancourt, al considerar que la Enmienda de Mora traera ms problemas de los que trataba de evitar, y as fue.[11]

Pienso que de no existir la enmienda y de haberse podido evitar lo peligroso que resultaba un partido de filiacin racial, sobre la base de un debate amplio acerca de la necesidad de dar espacio poltico real a los negros y mestizos, para que estos no se viesen obligados a constituirse en partido independiente, por sentirse presionados, y excluidos, pues se trataba de solucionar el asunto por la va de una imposicin como la enmienda, se habra podido avanzar. Pero para ello se requera la voluntad poltica de la mayora blanca y de los negros. Siendo los blancos, sobre todo, los que tenan el poder, aunque tambin los negros, que exigan su mejor distribucin. Sin embargo, creo que la sociedad cubana de entonces no estaba preparada para un debate de esa naturaleza y todo solo poda terminar como termin. En una gran masacre, dentro de la cual, los negros no cedieron, pero los blancos tampoco. Porque en el fondo, el asunto no era un problema racial sino de clase: de poder, donde la cuestin racial era solo el ingrediente que agravaba el asunto, pero no su esencia.

Pensamos que el PIC, absolutiz el enfrentamiento a la Enmienda Mora, y esa batalla llev al Partido Independiente de Color a cometer un conjunto de errores polticos, que le restaran fuerzas para sostener la totalidad de sus demandas y para focalizar el debate por alcanzarlas de una manera ms amplia y efectiva. Disponiendo de fuerzas para ello.

Entre tales errores debemos mencionar los siguientes:

El primer error fue olvidar que la batalla del PIC no poda ser solo contra la Enmienda Mora, sino una lucha poltico-social por ganarse a la masa de negros, mestizos, y hasta de blancos, pobres sobre todo, que podan encontrar reflejadas muchas de sus aspiraciones en el Programa del Partido; por cierto, muy progresista y avanzado para su poca.

-Prestar ms atencin al aspecto tctico-organizativo del Partido, para evitar lo que de hecho se produjo, la emergencia de iniciativas regionales, que no pocas veces pusieron en peligro las intenciones pacficas y no racistas del partido.

-Haber confiado de manera idealista, apoyados en la estrategia de 1906 contra Estrada Palma, de que el gobierno norteamericano defendera en Cuba reivindicaciones polticas de negros, cuando dentro de su propio pas practicaban el racismo ms despiadado y criminal.

-No tomar suficientemente en cuenta, los factores de peligro presentes en el ambiente poltico de la poca. Tales como: el inters de algunos sectores por provocar la intervencin norteamericana, el racismo presente en la vida nacional, el peso de la propaganda racista, que magnificaba, tergiversaba y sobredimensionaba toda actividad del partido, como una accin dirigida contra los blancos y sus familias.

La actitud paranoica del gobierno norteamericano contra toda actividad que pudiese afectar sus propiedades en Cuba.

-Los independientes confiaron en que conversar con Jos Miguel Gmez les servira para adelantar algo en sus aspiraciones de abolir la Enmienda Mora. Pero no valoraron suficientemente algunos asuntos que tendran consecuencias desastrosas.

Entre ellos:

Muy pronto, una vez producido el alzamiento, el Presidente comenz a sentir la presin proveniente, directamente del gobierno de Estados Unidos, para que protegiera las propiedades y los ciudadanos norteamericanos. A lo que se aliaban los cnsules ingls y francs.

Beaupre, Ministro representante del gobierno norteamericano en Cuba, en coordinacin con el cnsul ingls, francs y otros funcionarios representantes de los negocios norteamericanos en la isla, se afanaban continuamente por magnificar el peligro que representaba la insurreccin, e informaban al gobierno estadounidense acerca de las incapacidades de la administracin cubana para proteger las propiedades norteamericanas. Presionando continuamente por la intervencin.

Dentro del Congreso se movan fuerzas dirigidas a poner en manos de Jos Miguel Gmez todas las capacidades para terminar la insurreccin de la manera ms violenta posible.

El Presidente no hizo el menor caso a la realidad de que los insurgentes rehuan los combates, evitando los enfrentamientos con el ejrcito. Todo, lo contrario, al haberse corrido fuertemente el rumor de que haba algn entendimiento con los lderes del partido Independientes, para que lo que tuviera lugar fuese un simulacro de enfrentamiento, Gmez, movilizo tropas y armamentos suficientes para masacrar la insurreccin. Por lo que, en el Congreso, al triunfar la idea de la suspensin de garantas y definitivamente aprobarse la Enmienda Mora, el General Monteagudo, jefe del ejrcito, se vio protegido para actuar con toda violencia y criminalidad, como efectivamente lo hizo.

ACONTECIMIENTOS PRELIMINARES DEL ALZAMIENTO ARMADO

Segn se acercaban los momentos definitorios de la contienda contra la Enmienda Mora, la situacin poltica para el PIC se tornaba ms difcil y compleja.

El 3 de marzo de 1910, apareci en La Lucha un manifiesto de las Sociedades de Color, bajo la direccin de Juan Gualberto Gmez, que criticaba a los Independientes por rgidos e impacientes. No los apoyaba y este despegue haca un gran dao al Partido, pues se enajenaban al negro ms importante de la poca.

Los liberales se preocupaban, pues no se acababa de aprobar la enmienda y los miembros del PIC continuaban organizndose y constituyndose.

En tal caso, Jos Miguel Gmez tampoco quera ceder terreno a los conservadores y asumiendo un papel de rbitro supremo, que supuestamente estaba por encima de la disputa, cortejaba a los Independientes y les prometa interceder para que la Enmienda no quedara aprobada.

Estenoz como parte de la campaa para evitar la aprobacin de la Enmienda atac fuertemente a J.M. Gmez, tildndolo de lechero y a Mora de negro vendido, llamndole ignorante al coronel Manduley.

El Club Aponte tuvo una fuerte polmica debido a la pertenencia de algunos de sus miembros al PIC, a los que expuls.

Por su parte, Enrique Jos Varona se pronunciaba contra el coqueteo con una organizacin que se basaba en el color, sealndolos como irresponsables que comprometan el futuro de la patria. En el rgano Discusin les aconsejaba no agruparse por la raza y les sugera aliarse al Partido Conservador.

No eran pocas las manifestaciones de desaprobacin que el PIC reciba continuamente. De todos los grupos raciales y prcticamente todos los sectores sociales.

En realidad, cmo explicar que a pesar de la justeza de la causa que el PIC defenda, las simpatas que deban despertar su programa, la crtica situacin de negros y mestizos en los aos inmediatos posteriores al finalizar la guerra, la simpata que poda despertar en los negros tener un partido propio que defendiese sus intereses como negros, sin embargo, tanta gente de todas las razas y sectores sociales les fueran opuestos?

Creo que esa explicacin solo puede estar en el accionar del propio partido y en el contexto social en que este deba desenvolverse. Busqumosla por esas va y estoy seguro que hallaremos. Algunas causas ya hemos adelantado, otras terminarn por aparecer.[12]

El 22 de abril, el Ministro norteamericano Jackson le escribi al de Estado Knox, que se haba reunido con Estenoz. Este le haba asegurado que su partido era legtimo, pues lo haba reconocido Magoon. Que estaba integrado por negros y blancos y no tenia que provocar acciones para derramar sangre o provocar una intervencin de estados Unidos.

Pero la opinin de Knox, era que detrs del PIC haba blancos que deseaban crear una causa de intervencin y de posible anexin. Estos eran, segn l, los que queran crear una situacin similar a la de 1906 que, a pesar de su negativa inicial, al final, haba tenido que aceptar la solicitud de Estrada Palma de intervenir en la Isla.

En realidad, la entrevista con Jackson fue un error del PIC, pues ya la proclama de Surin, mencionada ms arriba, haba servido para levantar la sospecha de que el PIC buscaba la temida injerencia de Estados Unidos. Lo cual contribua a enajenarle las simpatas del elemento ms patritico del pas. Pues realmente imaginar que Estados Unidos seria fuente de justicia para los negros en Cuba, era algo ciertamente descabellado. Cmo era posible imaginar que el Gobierno norteamericano apoyara negros en su neo colonia, si prcticamente los masacraba en su propio pas? Es una respuesta que no vale la pena encontrar. Sin embargo, el PIC insisti en semejante asunto hasta el cansancio.

La noche del 22 y 23 hasta el 25 de abril de 1910, fueron arrestados 59 de los principales dirigentes del PIC. Para representar al lder se constituy como defensor el General Freyre de Andrade, dirigente del Partido Conservador. La jugada era clara, se trataba de atraer al PIC al control de los conservadores.

Adems, la prensa reforzaba la idea de que el PIC era el plan de algunos blancos y extranjeros para buscar el derrocamiento del gobierno y provocar la intervencin de Estados Unidos, algo similar a lo que haba tenido lugar en 1906.

La tensin era tal que el Consejo Nacional de Veteranos public el 23 de abril en El Veterano el manifiesto, ni blancos ni negros solo cubanos, donde se acusaba a los Independientes de color de encabezar una campaa racista encaminada a destruir la repblica cubana. Por lo que entonces, el PIC tampoco poda contar con los veteranos. Una fuerza que posea arrastre y prestigio suficiente para haber llevado adelante la causa que se proponan.

Se creaba as una atmosfera que hizo que las Sociedades de Color de La Habana condenaran la agitacin de los independientes de color. Previsin se vio obligado a declarar que no buscaban la intervencin ni se proponan el levantamiento armado. El peridico trataba de salir en defensa del partido en medio de la situacin tan desfavorable que se les creaba. Pero el desequilibrio entre lo que un solo peridico del partido poda hacer en su defensa y el resto de la prensa de derecha, era muy grande.[13]

El 29 de abril de 1910 fallece Mora Delgado y el 2 de mayo, sin dudas influenciadas por el acontecimiento, la Enmienda es aprobada con 42 votos contra 20. Pasando a conocrsele como la Ley Mora. A partir de entonces, la batalla contra la Enmienda, prcticamente concentr todos los esfuerzos del PIC. Lo cual tena su lgica, era la enmienda la que impeda que el Partido actuase electoralmente.

El 20 de junio del propio 1910, diez de los detenidos del PIC decidieron acatar la Enmienda y declararon disuelto el PIC. A pesar de haber sido excarcelados 57 disidentes, Estenoz continuaba encerrado y expres que el partido seguira luchando.

Los que permanecieron en prisin tomaron la decisin de que o la Enmienda Mora era derogada, o por la fuerza la echaran abajo. Es decir, a pesar de la traicin, Estenoz seguira adelante, dando una muestra de audacia, valenta y apego a la causa que defenda.

Finalmente, Estenoz es liberado (con el dinero del Partido Conservador) y en octubre se encarga de hacer pblico de que el PIC continuaba, pues su disolucin en la crcel no haba sido reconocida por una parte importante de sus miembros y que l mismo continuaba siendo el jefe del Partido.

Pero, en el mismo octubre de 1910, Isidoro Santos Carrera y Zamora Francisco Caballero (Miembros del Comit Ejecutivo Provincial del PIC en Oriente), dirigen una carta al Presidente de Estados Unidos, reclamando la legalidad del PIC que haba hecho Magoon y lamentablemente, en la misiva, califican de visionaria a la Enmienda Platt. Sin lugar a dudas, una carta como esa, al Presidente norteamericano, halagando la Enmienda Platt, le restaba an ms prestigio al Partido, hacindolo quedar como antipatritico.[14]

A la misiva mencionada, le sigui una guatacona carta a Jos Miguel Gmez, de fecha 18 de octubre, pidindole aplazar las elecciones.

En realidad, todas estas reclamaciones carecan de valor, pues Estenoz, se haba reunido e invocado el dictamen, dado por Magoon, de beneplcito con el PIC, lo cual se haba basado en la Enmienda Platt, pues bajo su jurisdiccin era que haba tenido lugar la Intervencin de 1906.

Como algo, nuevamente lamentable, en sus reclamaciones, llamaban a Magoon ilustre ciudadano, cuando todos saban de su falta de prestigio en los Estados Unidos y de sus vnculos corruptos en Cuba.

En las solicitudes del PIC se pona claramente de manifiesto la mentalidad de subordinacin existente en casi todos los polticos cubanos de la poca. Aunque los del PIC en su inmensa mayora eran negros y mestizos, por lo que entonces, qu tenan que hacer estos ltimos pidindole clemencia al Presidente de la nacin ms racista del hemisferio? De ello sali el desaire esperado, donde el Presidente de Estados Unidos, deca que no consideraba oportuno formular sugerencias al gobierno cubano.

Otros de los desvaros polticos del PIC se expresaba en que, junto a los disidentes de la crcel, otros tambin se expresaban de acuerdo en votar por el Partido Conservador, criticando a los liberales por haberlos encarcelado.

Estenoz trabajaba arduamente para reanimar el PIC. Que en 1912 tendra como tareas, no apoyar a ningn candidato y derogar la Enmienda Mora. A la sazn, Fernando Freyre de Andrade y Armando Andr, haban presentado un proyecto de Ley para derogar la Enmienda Mora, pero aun despus de mucho debate no se logr nada concreto en la direccin defendida, entre otros, por el propio Andrade, Lino Dou y Campos Marquetti. [15]

Como un notable error de clculo, el PIC no prestaba atencin suficiente al contexto poltico en que tendra que moverse su pronunciamiento de levantamiento armado. Entre otros, sera grande la alarma que se creara, que traera el recuerdo de las rebeliones de esclavos y en particular del miedo al negro que la Revolucin de Hait haba provocado y que todava permaneca en la conciencia de muchos blancos y negros tambin.

EL CAMINO HACIA LEVANTAMIENTO ARMADO

En enero de 1912, fue presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la Enmienda Mora. Pero fue declarado sin lugar. Con lo cual se esfumo la ltima esperanza del Partido Independiente de Color.

Perdida las esperanzas de anular la accin de la Enmienda Mora, los Independientes de Color, continuaron trabajando en las direcciones siguientes:

-Acentuaron el trabajo en funcin de preparar la protesta armada. Trmino que ya de por si no quedaba muy claro cul era su significado, su posible comprensin, aceptacin ni sus lmites. Pero se hablaba en l de protesta y de armas.

-Estenoz program una visita a Washington para insistir en reclamar la aprobacin dada por Magoon.

-A mediados de febrero una comisin encabezada por Estenoz se entrevist con el Presidente Gmez. Aqu el Presidente hizo algunas promesas de ayuda, pero reclam que borraran el trmino color de la denominacin del Partido. Esto ltimo pareca ser lo que ms preocupaba y molestaba a las elites blancas de los partidos tradicionales. Aunque tambin a no pocos negros.

-Estenoz finalmente lanz un ultimtum a Gmez: si la Enmienda Mora no se derogaba antes del 22 de abril de 1912, los negros lucharan por preservar su honor. Acto seguido, Estenoz, en reivindicacin, public una circular amenazando al gobierno con desatar una ola de protestas y una manifestacin masiva en Oriente. En realidad, se trataba de un peligroso ultimtum, que no tomaba para nada en cuenta las condiciones bajo las cuales el Partido lo realizaba. (Rolando Rodrguez, pp. 321-323)

El ministro Beaupre, inmediatamente, inform al Secretario de Estado norteamericano sobre la visita de Estenoz al presidente Gmez. Diciendo que Estenoz haba declarado a la prensa que su partido era todopoderoso y que ningn partido podra ganar sin su ayuda. (Rolando Rodrguez p. 323)[16].

De modo que Beaupre, informaba que el PIC pretenda lograr sus objetivos por tres vas:

-Presionando a Jos Miguel Gmez y al Congreso.

-Por la va de la intervencin de Estados Unidos.

-Por una negociacin con las armas en la mano.

Los negros siempre haban sido columna vertebral de los levantamientos armados en Cuba, pero bajo el mayoritario liderazgo de los blancos, nunca solos. Por lo que la prensa, tornando aun ms tensa la situacin, insista, en que el PIC reciba ayuda de Hait y de Jamaica. Elemento este ltimo que fue extensamente manipulado.

Por otro lado, la situacin del PIC se tornaba aun ms complicada y peligrosa, al continuar insistiendo en apostar a que una decisin de Estados Unidos les beneficiaria. Poltica que los alejaba cada vez ms de las simpatas populares de que necesitaban mucho, tanto de parte de los negros como de los blancos.

El 21 de marzo, Estenoz, enviaba un cable al Presidente Taft, en el que peda proteccin y acusaba al gobierno de no ofrecer garantas a su partido. Esta accin fue realizada tambin por decenas de miembros del PIC, por medio de Beaupre para hacerlo llegar a Taft. (Rolando Rodrguez, La Conspiracin de los Iguales. p. 326).[17]

A pesar de los atropellos de que eran objeto, ofensas y hasta prisin, ello no justificaba insistir en su confusin por parte de los militantes del PIC. Pues mientras veteranos y patriotas solicitaban a Estados Unidos no intervenir en Cuba y salvar la repblica (maltrecha, pero repblica al fin) los independientes solicitaban se les aplicase el articulo III de la Enmienda Platt, con tal de salvar su partido. Sin dudas, se trataba de un egosmo que lindaba con la falta de patriotismo.

La prensa utiliz los documentos emitidos por el PIC para atacarlos por doblegarse a Washington, considerado como reprobable ante la conciencia nacional. Aunque esta misma prensa no se cansaba de adular a Washington. En realidad, el patriotismo de la inmensa mayora de esta prensa cabaa en el bolsillo pequeo de cualquiera. Pero con mucha frecuencia la demagogia y el cinismo no pagan entrada, se cuelan por los resquicios ms insospechados. Esa misma prensa que exacerbaba el sentimiento racista contra los independientes, los acusaba de antipatriticos.

Pero, en medio de esta situacin, lleg la artimaa de Jos Miguel Gmez. Sabiendo este ltimo que Estenoz se entrevistara con Knox, el 5 de abril, lo convoc a una reunin a Palacio, donde le prometi que la circular prohibiendo los mtines sera cancelada y hasta tambin que la Enmienda Mora sera derogada.

El gobierno trataba de hacerle creer as a Estenoz que Estados Unidos le demandaba cesar sus actividades, comentndole que haban recibido cartas de Washington, procedentes del Presidente Taft. (Rolando Rodrguez p. 329).

Para tratar de captarlo, Gmez llamo a Ivonnet a palacio. Quien lleg a la reunin con las aspiraciones del partido y rechaz su cambio de nombre. As como con la decisin de apoyar al candidato presidencial que ms ventajas les diera.[18] Ivonnet declar entonces, que regresaba a Oriente sin haber logrado que el gobierno derogara la Enmienda Mora.

El mismo da 14 de abril, Gerardo Machado derog la circular que prohiba los mtines al PIC. Se dice entonces, que, en reciprocidad, el PIC quit lo del color.

El PIC comprenda que tendran que lograr rpido derogar la Enmienda Mora. De lo contrario quedaran marginados del proceso electoral. Entonces se estudiaron varias opciones. Las ms importantes:

-Cambiar el nombre del partido y darles cargos a blancos. Pero entonces habra que reinscribirlo y eso significaba abandonar la batalla.

-Disolver el partido, lo cual significaba retirarse de la contienda.

-Organizar una protesta armada, peligrosa, que llevara a la ocupacin, como en 1906, obligando al gobierno a derogar la Enmienda Mora. (Silvio castro. p. 129).

A partir de entonces comenzaron procesos que llevaron al desenlace fatal. Cuando en realidad, la primera alternativa, habra ayudado a convertir al partido en un movimiento popular. Con un programa atractivo, que podra desplazar a los otros partidos y atraer a los negros de renombre, como lo eran Juan Gualberto Gmez, Silverio Snchez y otros.

El 12 de mayo de 1912, se reuni el ejecutivo nacional con la presencia de Estenoz y la participacin amplia del resto, 13 en total, en la calle Virtudes No. 95 (Ver: Silvio Castro.p.90).

Durante la reunin, el debate se centr en ir a la Protesta Armada o cambiar el nombre del Partido y seguir la lucha dentro de la legalidad. Tambin se consideraba necesario conocer la opinin de Jos Miguel Gmez sobre la derogacin de la Enmienda Mora y sobre los obstculos que les opona Gerardo Machado, Ministro de Gobernacin, para la lucha legal. (Ver: Portuondo Linares. P. 148).

Se consult en clave con los comits del partido sobre las opciones. Una abrumadora mayora de las juntas vot por tomar las armas. (Portuondo Linares p. 147).

Por su parte, Ivonnet, presentaba el proyecto de los Independientes de la manera siguiente:

Confiaba en que se hara una asamblea para cambiar el nombre del partido y decidir a quin apoyar como presidente. Se iran al campo las fuerzas comprometidas para alzarse. No habra enfrentamientos de sangre. A los 8 das se derogara la Enmienda Mora y despus apoyaran la reeleccin de Gmez.

Despus de la ya mencionada reunin entre Gmez e Ivonnet, la prensa hablaba de un pacto entre ambos. En realidad, el Presidente haba tenido un dialogo con el PIC y les haba prometido derogar la Enmienda Mora.

Pero, el 26 de mayo, en una entrevista de Ivonnet y Estenoz con el periodista Bacardi, para El Cubano Libre, Santiago de Cuba, cuando ya los Independientes se haban ido al monte, rechazaron que se hubiera establecido ninguna combinacin con el presidente Gmez. Explicando que le haban dado a entender a este ultimo que si no satisfacan sus demandas se veran obligados a adoptar una actitud violenta. (Rolando Rodriguez.p.332).

Se especulaba mucho sobre un posible arreglo entre el PIC y Gmez, pero ello es muy difcil de admitir debido a su peligrosidad. Esto tampoco est probado.

De todos modos, Jose Miguel Gmez, por su parte, para negar que hubiera habido algn pacto, tena que hacer todo lo posible por manifestar su voluntad de aplastar la insurreccin. A lo cual se sumaban otros asuntos, tales como:

  1. Las fuertes presiones en el congreso para que no se pudiera derogar la Enmienda Mora.
  1. Las intrigas del Ministro Beuapre, continuamente sobredimensionando todos los peligros, para justificar la ocupacin y una posterior anexin.

3.El peligro real de que el PIC haba aplicado la variante ms peligrosa de rebelin: la llamada Protesta Armada.

4.La actitud cnica del gobierno norteamericano, que nunca mostr la intencin de reiterar la aprobacin que Magoon le haba dado al PIC.

La tesis de un supuesto acuerdo entre Gmez y el PIC para el alzamiento, es totalmente cuestionable. Pero que el Presidente hizo promesas de derogar la Enmienda Mora, es cierto que las hizo. Por lo que tan cercana las elecciones e incumplida la promesa de Gmez, ello llevo ms a los independientes por el camino de la violencia.

No era su intencin derrocar al gobierno, pero la variante seleccionada para lograr sus objetivos era la ms peligrosa de todas. Al mismo tiempo, debiendo buscar apoyo en los negros, pero tambin en los oprimidos en general, no lo lograron, ni siquiera parece que lo hayan intentado con la mayor fuerza y lo que hicieron fue moverse dentro de las estructuras del poder interno, el gobierno de Estados Unidos, y se olvidaron del pueblo, perdiendo todo el carcter social y movilizador que pudo haber desplegado su movimiento.

Por su parte, el gobierno norteamericano, al producirse el alzamiento, apoy la masacre a realizar por el Ejrcito Nacional y los voluntarios, bajo el mando del General Monteagudo.

Sin dudas, aquellos negros, orgullosos de su papel en la Guerra de Independencia, no comprendan que los enemigos ahora no eran los mismos, ni ellos tampoco eran los mismos, para quienes se les enfrentaban entonces como negros armados contra los blancos en el poder. Ahora se enfrentaban negros que reclamaban lo que les perteneca de la repblica que haban ayudado a conquistar y blancos que se enorgullecan de tener el apoyo de quienes le haban ayudado a aduearse de la repblica.

EL LEVANTAMIENTO ARMADO

Fue en Oriente donde se focaliz el conflicto. Lgico, si al observar el censo se ve que de los 609,000 negros y mestizos que se deca entonces haba en Cuba, en Oriente haban 195,000, concentrndose la mayora en la franja sur de la provincia. (Rolando Rodrguez, p. 336). Donde tambin estaban los lideres ms importantes del partido.

Al mismo tiempo, se prestaba atencin a la composicin racial de la zona donde, segn el censo de 1907: El caney tena 53% mestizo, Alto Songo 71,8% y San Luis 68,9%.

El 17 de mayo, en el parque Crombet, de Santiago de Cuba, se llev a cabo una concentracin, en la que Estenoz, se dice, lanz una amenaza: Si la Enmienda Mora no era derogada pronto su partido arruinara a Cuba ( Rolando Rodrguez, p. 337 ).[19]

Se cuenta, que al da siguiente del mitin, Estenoz se presento en la herrera de Buenaventura Parada y le dijo Es preciso nos vayamos al campo, todas las provincias estn preparadas ya para el movimiento y el partido comprometido para alzarseno habra derramamiento de sangre, las tropas no nos encontrarn y si acaso nos encontrramos, sostendremos un pequeo fuego del que nada ha de resultar, a los 8 das se derogar la Enmienda Mora y despus hemos de apoyar la reeleccin del general Gmez ( La Lucha, 1 de agosto de 1912 ).[20]

Segn, Silvio Castro, de este pasaje sale el plazo de 8 das y el apoyo a Gmez, es de donde se extrae la supuesta complicidad del Presidente con el alzamiento. (Silvio Castro, p. 163). Despus Parada, que haba referido este asunto, cambia su versin de la conversacin, narrada en condiciones muy especiales, estaba preso, pero, de todos modos, no se puede inferir de lo dicho que haya habido una confabulacin expresa entre Gmez y el PIC.

En realidad, la situacin poltica era muy tensa, pero la versin de Estenoz sobre lo que l consideraba que sera el alzamiento resultaba increble. Pues era una verdadera locura imaginar que con las armas en la mano y en medio del ambiente de desaprobacin general que sufran los independientes, todo terminara tan fcil y rpido.[21]

Se dice que el alzamiento comenz el 19 de mayo, en casa de Ivonnet. Ya el 17 de mayo, el Regimiento No. 2 del Ejrcito nacional, informaba de una escaramuza entre ellos y 4 hombres.

El 18 hubo alzados del PIC en Sagua La Grande y Cruces y el rumor de alzamientos de negros se esparca por momentos.

Mientras comenzaba el alzamiento en Oriente, Freyre de Andrade en La Habana, el 19 de mayo, luchaba por introducir un cambio en el orden del da del congreso para tratar de derogar la Enmienda Mora. Su insistencia fue continua, pero frente a sus esfuerzos, legisladores negros como Campos Marquetti y Costa Rondn, no dieron el apoyo que se esperaba.

Freyre de Andrade dira: Mis defensas a las reformas no son de la raza de color, sino de las libertades del pasla esclavitud negra en Cuba ha costado tambin sangre de la raza blanca. (Portuondo Linares p. 143).

Se pensaba entonces que, el levantamiento armado, promover el debate en el congreso y la intervencin de Estados Unidos, podran traer la derogacin de la Enmienda Mora y as, supuestamente podra terminar todo. Pero no se logr nada en el congreso, el levantamiento devendra en una masacre y los yanquis no haran nada para reiterar la poltica seguida por Magoon de aprobar sus derechos al PIC. Generndose de tal modo una encerrona de la cual fue imposible salir.

Estenoz, por su parte, tena una visin irreal de la situacin, pues era necesario explotar al mximo el contenido social del movimiento de los independientes, aunque lo consideraran eminentemente poltico.

Pero, de todos modos, el PIC estaba condenado. Porque si los negros triunfaban en sus empeos polticos, liberales y conservadores sentiran el temor a esta nueva fuerza, al convertirse en una fuerza para s. Ello, en realidad no era imposible, pero los lderes del PIC, con sus errores, situaron tal posibilidad a una distancia inalcanzable. Porque, en particular, el alzamiento, podra provocar la intervencin norteamericana y con ella la ocupacin de la repblica, lo cual preocupaba tanto a negros como a blancos, que haban luchado por ella. (Rolando Rodrguez. p. 340).

Las dos razas haban luchado por la repblica y aunque esta ltima, un poco maltrecha, resultara que un segmento de la poblacin, por muy justa que fuera su causa, iba a provocar el fin de los esfuerzos de 30 aos. Aunque los negros con sus reivindicaciones adnde iran a parar?

Por su parte, Theodore Roosevelt haba dicho: si una de estas islas que libertamos no es capaz de gobernarse a s misma, entonces debemos nosotros gobernar hasta que llegue esa condicin (Rolando Rodrguez. p. 341).

Para dar a entender nexos con el anexionismo, por parte del PIC, incluso, se lleg a afirmar por la prensa que Estenoz, se haba reunido con Steinhart, con el fin de recabar dinero para su causa. [22]

En realidad, no se puede decir que hubiese intenciones anexionistas por parte del PIC, pero su aceptacin de ser apoyados contra la Enmienda Mora, recuperarando la autorizacin dada por Magoon, los haca sospechosos y manipulables dentro del tema. De todos modos, Estenoz justificaba sus contactos con Steinhart diciendo que era para conseguir el apoyo de Estados Unidos a sus derechos. Pero sin duda, el PIC se mova dentro de un terreno muy resbaladizo que poda acarrearles serios problemas.

Estenoz y los dirigentes de su partido, no medan justamente la correlacin existente entre sus propsitos de lograr la legalidad del partido, destruyendo la Enmienda Mora u obteniendo la legalizacin de su organizacin y los medios para conseguirlo. Sin, al parecer, percatarse de cmo se perjudicaban con los mtodos que utilizaban para conseguir lo que pretendan.[23]

El presidente Gmez, por su parte, ya iniciado el levantamiento armado, aprovechaba muy bien las desventajas del PIC, a quien la prensa atacaba despiadadamente, los veteranos no lo apoyaban, y sufran la no aceptacin de los negros y mestizos ms prominentes. La desventaja era evidente para el PIC, a pesar de tendran hombres peleando en las zonas principalmente en Oriente Sur, pero en los pueblos y ciudades y en general sufran una persecucin despiadada.

La declaracin de guerra de hecho se produce cuando, el 22 de mayo de 1912, Ivonnet cursa una carta al presidente Gmez en que le deca El PIC ha empuado las armas para protestar de los errores cometidos contra el expresado partidoa mi mando tengo 4,000 independientes de color y que no son todos los independientes ni son todos negros, pues tambin hay blancos (Rolando Rodrguez p. 344).

A partir de entonces, aunque el alzamiento haba comenzado antes, empezaron a moverse las tropas del gobierno. Ya antes, el 21 de mayo, los veteranos negros y blancos, comenzaron su apoyo al gobierno. Ni uno solo de los grandes patriotas como, Juan Gualberto Gmez, Rab, Cebreco, Pedro Daz y otros, respald a los Independientes. El PIC haba dividido no solo a los cubanos, sino tambin a los negros y desde el primer da ya perda la batalla con la prensa y la opinin pblica. (Rolando Rodrguez p. 345).

No obstante, un individuo como Armando Andr, enemigo de los Independientes, deca: Por lo pronto hasta ahora, por lo menos no puede decirseque sea un levantamiento racistani la sublevacin va contra los blancos, por ms que este es un plano muy inclinado y fcil de recorrer. (Rolando Rodrguez p. 346).

Ya el da 21 de mayo el ministro Bauprs, que no esperaba ms que una mnima confirmacin de sus deseos o la inventaba, telegrafi a Washington que el movimiento negro se haba difundido y era alarmante. Intentando trasmitir la inquietud para provocar la ocupacin norteamericana.

Durante todo el tiempo que dur el levantamiento y aun cuando ya se reconoca que haba concluido, este seor, Bauprs, antes mencionado, estuvo sobredimensionando los peligros, combates, saqueos etc. Para mantener activa a la flota norteamericana contra Cuba. Combinando todo ello, con la amaada apreciacin de que el gobierno de Gmez no estaba en condiciones de sofocar el levantamiento. Tambin insinuando que otros financiaban el movimiento de los independientes. Ello desempe un papel fundamental en la disposicin del Presidente por acometer con fiereza contra los alzados y brindarle al general Monteagudo todos los recursos y garantas, para convertir las acciones militares del gobierno en una verdadera carnicera. (Rolando Rodrguez p. 348).

La prensa exacerbaba el problema, viendo alzados y acciones violentas por todas partes. El miedo, la mala intencin de otros y el manejo poltico de unos cuantos, deslizaba el ambiente por las sendas mas tenebrosas. Aunque no todos se dejaban llevar por la situacin creada y los rumores que la sobredimensionaban. Sobre todo, en los primeros das, veteranos de Pinar del Ro, reclamaban la posibilidad de una amnista que le propiciara a los alzados regresar al orden. Pero, lamentablemente, Emilio Nez, al frente del Consejo nacional de Veteranos, elimin toda intencin de posible negociacin con los alzados e impulso las acciones necesarias a nivel nacional, para que traer a los independientes a la legalidad fuera considerado como algo incompatible con la dignidad nacional. (Aline Helg: ob.cit . p.296; Rolando Rodrguez, ob. cit. pp. 349-350).

Por su parte, Gerardo Machado alentaba al general negro Agustn Cebreco, lder liberal y representante a la cmara, a emprender una accin mediadora entre el gobierno y los alzados que los trajera al orden. El gobierno neg esta gestin, pero los dirigentes blancos de importantes clubes de Santiago de Cuba, como San Carlos y Unin, protestaron drsticamente. (Rolando Rodrguez p. 350. Merio p. 98).

En la actitud que tom finalmente el gobierno de reprimir el alzamiento sin parlamentar, tuvo que ver mucho el rechazo con la conducta asumida por el cnsul estadounidense (Holaday) en Santiago de Cuba. (Rolando Rodrguez. p. 350-351. Merio p. 28).

El idealismo, ms bien inocente, desplegado por los lderes de los independientes, se haba confirmado en que, durante la primera semana, el alzamiento, como haban planeado, no fue violento y solo se trataba de una demostracin de fuerza para presionar al gobierno y al presidente Gmez. Los independientes se reunan y gritaban abajo la ley Mora, viva Gmez. (Rolando Rodrguez p. 349) (Aline Helg.ob . cit. p.270). Era evidente que los independientes, estaban lejos de concebir quines podran ser sus verdugos. Pues se trataba de una consigna que encerraba en si misma la cierta confusin con que los independientes se alzaron, creyendo que todo poda ser un simulacro para presionar a Gmez a levantar la Enmienda Mora y despus apoyarlo en su carrera hacia la presidencia. Pasados los das nada de eso tuvo lugar y lo que ocurri fue una despiadada y sangrienta persecucin, que incluso no se circunscriba a las zonas rurales.

Aunque se trataba de hombres armados, se seleccion la peor alternativa para reducirlos a la orden. Matarlos, donde la posibilidad de la obediencia pierde todo sentido. Haba otras variantes posibles de utilizar, pero se trataba de negros en rebelda, cimarrones, con los que nunca se haba tenido ningn tipo de contemplaciones. Negros armados, amenazando al gobierno, a los blancos, supuestamente a sus familias y a las propiedades norteamericanas; alterando la tranquilidad racial. Era bastante ms de lo que la elite blanca y la mentalidad racista predominante podan soportar. Aunque, para la mayora, se poda tratar de ciudadanos con derecho a votar y hasta de antiguos compaeros de armas de las guerras por la independencia contra Espaa.

De la amenaza de destruccin no hay dudas. El mismo 20 de mayo, Estenoz le haba escrito al administrador del central Soledad, de propiedad estadounidensey le describi su movimiento como una guerra por los derechos conculcados a la mitad del pueblo de Cuba. Si el administrador no le suministraba a los independientes de color 25 rifles y municiones, en los prximos das, sabotearan las plantaciones y el central (Rolando Rodrguez, p. 352). Aunque se tratara de una pantomima, resultaba algo sumamente peligroso amenazar las propiedades norteamericanas de esa manera. Adems, por negros en rebelda y casi desarmados.

Pero, adems, todos los das finales de mayo, Beaupre y el secretario Knox, se la pasaron intrigando en varias direcciones.

Por otra parte, la experiencia de 1906 pesaba doblemente. Para los Independientes, porque fue el momento en que Magoon, representando al gobierno norteamericano, haba aprobado la existencia del PIC. Para Gmez, porque haba sido el momento en que Estados Unidos en lugar de apoyar a Estrada Palma, ante la tozudez de este ltimo, les haba facilitado el terreno a los liberales. Solo que ahora las cosas eran ms complicadas; para los independientes, sobre todo, porque a pesar de que iban solo contra la Enmienda Mora y nicamente presionaban al gobierno en esa direccin, se trataba de negros, a los cuales la prensa, casi de manera total, les tergiversaba su movimiento, convirtindolo todo en una guerra racial. Lo cual no gozaba de simpata alguna. Ni entre los liberales, los conservadores e incluso ni entre una buena parte de los negros y mestizos.

Las cosas se complicaron aun mas para Gmez, cuando Menocal, de manera oportunista, trataba de hacer ver que el presidente era un flojo y ofreca entonces 3,000 hombres para ahogar cuanto antes la insurreccin. (Portuondo Linares. p.192)

Por su parte, Washington, siguiendo la idea del Secretario de marina Wintrop, dio instrucciones a Beaupre de comunicar al gobierno de Gmez, que estaba haciendo movimientos militares, y que si Gmez no lograba proteger vidas y propiedades, sus tropas desembarcaran. De manera que la presin llegaba a su mximo. De manera que entonces, envi adems de los anunciados buques, 700 hombres, 5,000 fusiles y 1 milln de proyectiles. Poniendo en alerta a todos sus hombres en el Caribe sobre el 25 de mayo, de lo que Bauprs informo a Sanguily. [25]

El 25 de mayo de 1912, Jos M. Gmez, no aceptaba la intervencin, tildndola de indeseable para la independencia y por dems, no acordada entre ambos gobiernos. Pidindole al presidente de Estados Unidos, que diera marcha atrs, pues Cuba estaba solucionando el asunto del alzamiento, limpiando de occidente a oriente. Lo contario desprestigiara al pueblo de Cuba y a su gobierno.[26]

Por fin, el 3 de junio de 1912, Gmez propuso al congreso suspender las garantas. Pues el General Monteagudo haba solicitado al Presidente que suspendiera las garantas, como algo que se necesitaba para proceder contra los negros que adoptaban una actitud pacfica. Era el toque de a degello, que necesitaba Monteagudo para desatar la masacre. Sin contemplaciones de ningn tipo, el ejrcito y los voluntarios, se lanzaron contra los independientes, pero tambin contra los negros en general, asesinando incluso a negros miembros del cuerpo de voluntarios y hasta del ejrcito, simplemente por ser negros.

LA MASACRE

Hasta ltima hora emergieron posibles alternativas de negociacin con los Independientes. Freyre de Andrade en la cmara, Kholy, Ducasse, algunos sectores de Veteranos en el interior del pas, los intentos de Marquetti en la cmara, y otras iniciativas, incluso de personalidades individuales. Pero en definitiva se impuso la densidad agresiva que el contexto histrico impona, integrado por un conjunto de factores que solo servan para frustrar el posible camino de las soluciones, que no habra podido ser otro, que los lderes del Partido Independiente de Color comprendieran que no tenan fuerzas para salir triunfantes de aquella situacin. No tratndose de una concesin deshonrosa en medio de la lucha, sino de una retirada a tiempo ante lo que de manera evidente terminara de manera desastrosa, sobre todo para los independientes.

El racismo persistente en la prensa, los arrastraba hacia presentarlos finalmente como metidos dentro de una supuesta guerra de negros contra blancos; del Gobierno norteamericano era intil esperar que cediera a sus demandas; la prensa, en su casi totalidad los acogotaba, sobredimensionando y exagerando cuanta accin llevaban a cabo; no hay que olvidar que se trataba de negros en rebelda, armados, exigiendo que les permitieran escapar del mecanismo partidario modelado por los blancos, por dems poderosos, muchos de ellos racistas y anexionistas furibundos, con un gobierno nacional que temblaba ante las exigencias de Estados Unidos; sin el apoyo de muchos de los de su raza, particularmente de los ms prominentes. Por lo que todo hacia recordar las rebeliones de esclavos, el miedo al negro y los supuestos intentos de fundar una repblica negra, de lo cual el propio Antonio Maceo haba sido acusado en su tiempo.[27]

Toda la situacin se deslizaba velozmente hacia la solucin ms violenta.

Entre las exageraciones de la prensa sobre las acciones de los independientes, las intrigas del ministro Beaupre, el miedo de los blancos, los errores estratgicos y tcticos de los independientes, la esclertica actuacin del congreso cubano, el racismo acumulado, las presiones de Estados Unidos y el peligro de intervencin norteamericana, todo se correlacion para legitimar la matanza de los negros.

Si un dato de este proceso aun es desconocido, es cuntos negros fueron asesinados y masacrados, dentro de una contienda que no podra ser calificada como una guerra, porque en realidad, tanto el numero, como el armamento y la capacidad militar de que disponan los Independientes de Color, no nos permite decir, que haya habido como tal una guerra, ni siquiera que hayan existido verdaderas batallas, sino casi solo pequeos combates, escaramuzas y una ardua, brutal y sangrienta persecucin, contra individuos que apenas podan defenderse, mucho menos atacar.

Ms all de su posicin poltica, que no compartimos, lo cierto es que al parecer Mora tena claridad en cmo terminara el intento de los independientes de color. Ms all de su derechismo, su intelectualismo, su incoherente carrera poltica y de que su enmienda responda a una concepcin partidista de derecha, para sacar del juego al partido Independiente de color; lo cierto es que detrs de sus posiciones poda vislumbrarse, que intua, por estar dentro de la derecha, lo que poda ocurrirles a esos negros que se haban propuesto desafiar el poder blanco, cambiando las reglas de la poltica, dentro de una sociedad racista, al nivel en que lo era la nacin cubana a principios de siglo XX, por dems , bajo el control de Estados Unidos, el pas ms racista del universo conocido.

No era difcil vender la idea de que lo que el Partido Independiente de Color haba iniciado era un movimiento racista para destruir la independencia nacional. Muy mal administrada y sobre todo peor distribuida, pero defendida a sangre y fuego, sobre todo, por los que se beneficiaban de ella. Pues se consideraba que los negros haban violado los frgiles lmites de la democracia racial cubana.

Aunque la derrota y la masacre de los Independientes fue ante todo el resultado de la represin blanca, que la lider, utilizando incluso a los propios negros, ello fue facilitado tambin por el limitado apoyo que el PIC tena entre los negros. Entre los cuales muchos haban incluso condenado la creacin de un partido constituido por negros, aunque hubiese entre ellos algunos blancos.

El sentimiento extendido entre los blancos era aplastar el levantamiento y no hacer concesiones de ningn tipo a los negros alzados.

Por otro lado, no es posible presentar una foto en que se pudieran ver marines ahorcando negros, pero la marina norteamericana movi amenazadoramente los barcos de guerra y desembarcaron tropas, dando as todo el apoyo logstico necesario al Ejercito Nacional y a los voluntarios, para que estos se pudieran concentrar en la tarea de descabezar y aplastar sangrientamente la rebelin.[28]

El 27 de mayo de 1912, el presidente Gmez envi a Oriente al General Jos de Jess Monteagudo con 1,200 hombres. Iba acompaado por el Coronel Jos Mart Zayas-Bazn (el hijo de Jos Mart y Carmen Zayas Bazn) como jefe de Estado Mayor; los tenientes coroneles Jos M. Guerrero y Jos Pereda lvarez; los comandantes Lisandro Torriente y Rigoberto Fernndez; y los capitanes Antonio Torres, Andrs R. Campia y Federico Patterson.[29]

La carnicera llevada a cabo por el General Monteagudo se extendi hasta el mes de agosto, tratndose de un verdadero paseo militar. Los sublevados, en su mayora desarmados, fueron masacrados por la artillera y cayeron sobre ellos miles de hombres de la Guardia Rural, el Ejrcito y los voluntarios, bien entrenados y perfectamente armados. La desproporcin en los enfrentamientos se hizo evidente, cuando se sabe que todas las fuerzas oficiales no tuvieron ni 10 bajas y solo aproximadamente una treintena de heridos. Mientras que entre los independientes, todos hablan de no menos de 3,000 muertos entre las escaramuzas, la persecucin y los asesinatos.[30] El propio general Monteagudo declaraba, en cables enviados al presidente Gmez, que en Oriente lo que estaban haciendo era una verdadera carnicera.

Al mismo tiempo, se desplegaba la represin en las ciudades y poblados, donde se persegua a los negros, no solo a los Independientes. En la ciudad de La Habana, en los municipios de Regla y Marianao, fue donde la represin se hizo ms notable. Persecuciones, detenciones arbitrarias, no solo de miembros del partido, sino tambin de ciudadanos negros comunes que no tenan vnculos con el alzamiento. Asesinatos, linchamientos incluso (en el municipio de Regla).

Ya en medio de la represin ms brutal, el 4 de junio, el congreso se reuni y le concedi al presidente Gmez suspender las garantas en la provincia oriental. Sin conceder al Presidente la potestad de extenderla a otras regiones. Aunque, en definitiva, Monteagudo no necesitaba ms, porque el foco de la rebelin era precisamente Oriente Sur. Poda tranquilamente continuar la carnicera.

Poco antes, el 3 de junio (bastante tarde, por cierto) en medio de los debates entre las ms relevantes personalidades negras sobre el camino a seguir, en busca de una salida para detener la guerra, encabezados por Juan Gualberto Gmez, Lino Dou, el general Cebreco y el senador Nicols Guillen, estos haban lanzado un manifiesto en que condenaban a los alzados que haban provocado una situacin tan grave para el pas. Tal llamamiento dirigido a Nuestro Pueblo, negaba que hubiera problemas raciales en Cuba.[31]

Es opinin nuestra que se trataba de una posicin, que adems de tarda, no iba al centro del problema: la necesidad de detener la masacre, que ya se desplegaba contra los negros y no solo contra los miembros de Partido Independiente de Color. Adems, negar que hubiera un problema racial en Cuba, pareca casi infantil. Por qu entonces un amplio sector de negros y mestizos haban generado una solucin tan dramtica para poder tratar de ver satisfechas sus legtimas aspiraciones?

No solo estas personalidades antes mencionadas se opusieron a la existencia del Partido Independiente de Color y a su protesta armada, en lo cual podan tener toda la razn, porque en medio de la situacin existente era una verdadera temeridad y una locura pensar que una experiencia como esa pudiera tener xito. Pero que en medio ya de la ms brutal masacre y represin contra los negros y el asesinato de sus lderes, Estenoz e Ivonnet, se apareciesen con un llamamiento como A Nuestro Pueblo , en lugar de oponerse fieramente y con todas las armas polticas a su disposicin al horrendo crimen que estaba teniendo lugar, era, en definitiva, casi como una actitud cmplice ante lo que ocurra y dejar que todo terminase como termin. Como una masacre de negros y mestizos, muchos inocentes, que ha quedado como una imborrable mancha en nuestra historia republicana. Por dems, celebrada con un fastuoso banquete en el Parque Central.

Sin dudas los lderes del PIC se equivocaron, cayendo dentro de una turbulencia poltica que nunca llegaron a dominar y de la que nunca lograron salir. No parecen haber sido muy aconsejados, por los que podan ver polticamente ms lejos que ellos, que lo nico que hicieron fue criticar su variante de lucha y dejarlos solos. Cometieron errores tcticos y estratgicos, pero seleccionaron su variante de lucha, la llevaron adelante con dignidad, valenta y murieron por ella. No traicionaron los ideales por los que antes haba luchado en las Guerras de Independencia, aunque provocaron cierto retraso y casi una nueva ocupacin y afectaron la igualdad racial con su accin. Se vieron envueltos en una situacin, donde el arrojo y la valenta no eran suficientes. Haca falta suspicacia poltica, experiencia, manejo de la situacin tan compleja del momento y sobre todo poder, del cual carecan. Pero murieron por una causa justa, la de la igualdad racial, causa que merece un lugar de honor. Al ser desacertados en los mtodos, en la prctica, sin una correcta estrategia, casi sin percatarse de ello, actuaron en contra de la causa que deban defender.

Notas:

[1] En principio se trat de hacer valer un conjunto de requisitos para tener derecho a votar. Entre ellos: ser hombre, 21 aos, nativos o espaoles., residentes al menos 30 das, saber leer y escribir, propiedad por 250 oro americano y haber servido en el Ejercito Libertador con prioridad a julio 18 de 1898.Ver: US: Bureau of the Census, Censo de la Repblica de Cuba, bajo la administracin provisional de los Estados Unidos: 1907, Washington, D.C, Bureau of the Census, 1908.

[2] La Intervencin Norteamericana remodelo al Ejercito Libertador, sobre la base de licenciarlo primero y despus variar totalmente las reglas para formar parte del Ejrcito nacional y la Guardia Rural. Muy pocos negros y mestizos formaban parte de estos cuerpos, con grados muy bajos por lo general, siguiendo las posiciones polticas que les exiga la administracin nacional de turno.

[3] Rafael Fermoselle, Poltica y Color en Cuba. La guerrita de 1912.Editorial Colibr, tomado de Ediciones Gminis, Montevideo, Uruguay, 1974.p. 83.

[4] Ver: Mara del Carmen Barcia. Un Modelo de Emigracin Favorecida: traslado masivo de espaoles a Cuba, 1880-1930. Revista catauro, No.4, 2001, pp. 36-59.

[5] La autoestima de los negros y mestizos era muy alta en esa etapa. Muchos haban combatido por la independencia, alcanzando altos grados dentro del Ejercito Libertador. Particularmente en la regin oriental, haba muchos negros con grados de general, alcanzados a fuerza de valenta y coraje dentro de las guerras de independencia.

[6] Se trata de una idea que era defendida por muchos, tanto negros como blancos, pero que no pocas veces era violada y otras serva como cobertura poltica para que los negros aceptasen una posicin subordinada. No obstante, sobre esa base Jos Mart, haba construido la unidad que los haba llevado a todos, negros y blancos, a la lucha por la independencia. Pero Mart ya no estaba, ni Maceo, ni muchos de los que tenan la capacidad de exigir su cumplimiento; mientras que otros se haban apropiado de la repblica, dejando a los negros y mestizos al margen de la distribucin del poder.

[7] Aline Helg, Lo que nos corresponde: la lucha de los negros y mulatos por la igualdad en Cuba, Imagen Contempornea, La Habana, 2000, p. 21.

[8] Haba en ello algo ms de fondo, que impedira que Estados Unidos actuara en favor del PIC. Pero aun era temprano para descubrirlo.

[9] En momentos tan tempranos del siglo XX nunca se haba logrado fundar un partido de negros o por filiacin racial, en toda Amrica. En Brasil en 1931, Uruguay (1938-1944). En Cuba es fundado el 7 de agosto de 1908.El 20 de septiembre del propio ao celebro su primera reunin al aire libre en el Parque Cristo de La Habana. Ver: Rafael Fermoselle, Poltica y Color en Cuba: la guerrita de 1912. Editorial Colibr, Montevideo, Uruguay.p.110.

[10] No se puede decir, que los presidentes republicanos hayan sido simples alabarderos del Gobierno norteamericano. Sus contradicciones haba de manera frecuente entre las intenciones de Estados Unidos de llevrselo todo y de los seores del patio por defender sus intereses personales. A veces daban la impresin de estar defendiendo los intereses nacionales, tratando de exhibir algunas cuotas de patriotismo, que en el fondo no era ms que la intencin de tomar la parte del pastel que les corresponda. O tratar de no desprestigiarse a tal punto que pusiera en peligro sus intereses.

[11] En poltica valen las intenciones, pero las practicas resultantes de ella, son las que finalmente se imponen. Adems, la personalidad poltica de Mora, signada por su derechismo y total oposicin a la existencia de un partido de los negros, que rompiera con la estructura partidista tradicional, era mucho ms indicativo de que se trataba de una maniobra para sacar del juego al PIC.

[12] No hay dudas de que la causa que se defiende puede ser muy justa, pero mas all de los errores tcticos y estratgicos que se puedan cometer, el contexto en que la causa se trata de llevar adelante, aparece como determinante. A veces es posible influir sobre las condiciones objetivas o crearlas, pero a veces estas son negativas y terminan imponindose. Creo que las condiciones objetivas nunca les fueron propicias y el Partido careci de fuerzas, tctica y estrategia para crearlas. A pesar de una justeza de la causa que pudo arrastrar a mucha gente, para lograr sino un triunfo total, si un conjunto de reivindicaciones importantes. (Nota del Autor)

[13] Ver: Aline Helg, cit. ob, pp.217-260 .

[14] Ver: De Francisco Caballero y Isidoro Santos Carrero a Taft,18de octubre de 1910, NA-RS, microcopy 488.rollo.5.

[15] Se trata de un largo debate, imposible de introducir en el breve espacio de este ensayo, pero que puede ser ledo en el libro de Rolando Rodrguez La Repblica de Corcho, capitulo XVI al XVIII, Editorial Ciencias Sociales, La habana, 2010, pp. 287-370.

[16] Diario de la marina, 17 de febrero de 1912.

[17] De Beaupre a Knox,13 de marzo de 1912, NA-RS, microcopy 488, rollo 6.

[18] Gmez al parecer no quera la reeleccin, pero si el caos que haba dentro del Partido Liberal continuaba y sus amigos le reiteraban su confianza, tendra que aceptar.

Esta conversacin entre Ivonnet y Gmez, fue muchas veces manipulada en el sentido de que de ella haba salido un acuerdo entre el Presidente y el PIC, de que ambos manejaran el levantamiento armado como un simulacro de rebelin, pues Gmez, das despus de comenzar el alzamiento derogara la Enmienda Mora. Ver: Rolando Rodrguez, La repblica de Corcho. p.348.

[19] Otra versin indica que el mitin fue el 18 y no el 17. Que estuvo Estenoz y que haba dicho que, si en 24 horas no era derogada la Enmienda Mora, correra la sangre. Otra versin dice que el mitin se celebr el 16 y el 17 en la tarde tomaron el tren de Guantnamo. (Rolando Rodrguez, p. 338).

[20] En realidad, todo se deca con tal precisin y seguridad, que pareca haber un acuerdo, que aseguraba que todo sera como se estaba diciendo. Pero de dnde sala ese plan? si se deca tambin que no haba tal acuerdo.

[21] Creyendo en que y bajo cuales consideraciones e informacin en su poder, Estenoz hizo estas afirmaciones? Resulta imposible imaginar que Estenoz creyera que todo resultara tan fcil. Se trata de una incgnita que no se ha podido solucionara. Lo nico que lo explicara, es que de verdad se hubiese producido una coordinacin con Jos M Gmez, pero de ello no hay veracidad ninguna, a no ser una expresin del hijo de Ivonnet de que Gmez lo haba traicionado. (Nota del Autor)

[22] La Ultima Hora, 23 de mayo de 1912.

[23] Esta era una deficiencia de todos los polticos de la poca, pero se trataba de algo de lo que los independientes se tenan que cuidar ms que nadie. Pues por ser negros siempre estaban bajo el ojo crtico de la prensa reaccionaria.

[24] Hay que decir que la preocupacin de Estados Unidos por el alzamiento responda tambin a que un triunfo de los Independientes de Color en Cuba poda resultar un mal ejemplo para los negros norteamericanos, sobre todo del sur. Pues se sabe que, en el 95, participaron en las filas del Quinto Cuerpo yanqui alrededor de 3,000 negros norteamericanos, crendose muchos vnculos con los negros cubanos del Ejercito Libertador, que publicaciones negras en Estados Unidos dieron a conocer, por lo que el general Chrter pidi la evacuacin inmediata de esa tropa (Ver. Eliades Acosta, Los Colores Secretos del Imperio. Ediciones Mercie, La Habana, 2002.

[25] Ver: De Wintthrop a Knox, 25 de mayo de 1912, NA-RS, microcopy 488, rollo 6.

[26] Anuario Estadstico Cubano: La Repblicaed. cit., pp.355-356 .

[27] Los extremos de la prensa llegaban hasta inventar horrendas mentiras como el caso de El Caney, donde supuestamente una maestra blanca, Concepcin Urea, haba sido violada por siete negros, los que a dentelladas la haban dejado moribunda. Poco despus, la propia maestra desmenta la patraa. La Discusin 26 de mayo de 1912.

[28] Ver: Silvio castro. Ob. cit, p.106, El 26 de mayo, fue acantonada una tropa de 50 marines en el poblado de carrera larga, cerca de Bayate, dispuesta a participar en lo que fuera necesario.

[29] Ver: Silvio castro: ob.cit , p. 100. De ello prcticamente no se habla, pero lamentablemente el Jos Mart Zayas Bazn, no era otro que el hijo de nuestro Apstol Jos Mart. Quien, como coronel del Ejrcito Nacional, participo en la matanza de los negros del doce. Lamentables paradojas de la historia.

Jos de Jess Monteagudo, general de Cuarto Cuerpo, fue senador despus de la matanza de los independientes y muere a los 53 aos, el 14 de diciembre de 1914, en el balneario de Amaro en Santa Clara. ob. Silvio castro, p. 99.

[30] Ver Silvio Castro.ob.cit . p.88.

[31] Ya estaban asesinando a mansalva a los negros y estas ilustres personalidades comenzaban por atacarlos, y como si fuera poco, negaban que hubiera un problema racial en Cuba. Conminando a los independientes e inocentemente pedir no confundir a los rebeldes con la inmensa mayora de los negros y no pronunciar palabras ni esbozar un gesto que diera pbulo o recelo a la discordia entre los cubanos. Se equivocaron, era demasiado tarde para eso. De qu fraternidad racial se poda hablar entonces, en medio de aquella matanza de negros? (Ver: Aline Helg ob. p,289).

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/09/15/el-partido-independiente-de-color-en-la-trampa-de-la-fraternidad-racial-por-esteban-morales/



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