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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2017

Apostasa

Obdulia Dez, Encina Gutirrez, Marta Madruga, Ana Para y Eloina Terrn
Rebelin


La verdad os har libres. Por eso pedimos a la jerarqua catlica de Len, que en aras de la verdad y de la libertad, facilite como en Finlandia tramitar el derecho de apostasa por Internet. Es decir, que toda persona, en el ejercicio de su derecho a la libertad de culto, que recoge la Constitucin Espaola y los derechos humanos, pueda dejar constancia con total libertad que no quiere formar parte de esta organizacin y no quiere que sta utilice su pertenencia para sus fines.

La Iglesia Catlica y otras confesiones cristianas se aprovechan de una tradicin secular, como es la celebracin de los nacimientos, para incrementar de forma ilegtima su implantacin social. En la mayora de nuestra geografa, especialmente en zonas rurales, sigue estando mal visto no bautizar a la criatura recin nacida. Pero el bautizo catlico no es una simple celebracin, es un sacramento que presupone el ingreso en una comunidad religiosa.

Buena parte de la ciudadana, al alcanzar la mayora de edad, se encuentra formando parte de una organizacin religiosa que jams han escogido y que no se corresponde con sus ideas. Fue bautizada por el mero hecho de haber nacido en un pas con determinadas costumbres. Es algo que no pudieron decidir en su momento y que les ha obligado a formar parte de una institucin que, por una razn o por otra, simplemente no les representa. Porque, aunque sean personas ateas convencidas, o agnsticas, el hecho de estar bautizadas les mantiene como parte del "colectivo" catlico.

La apostasa es el acto de darse de baja de la Iglesia Catlica. Implica que se deje constancia, en los registros, que no formamos parte de esta organizacin. La apostasa sera una especie de desbautismo. Con la apostasa nadie renuncia a creer en lo que cada persona quiera, sea Jess de Nazaret o que hay una divinidad, sino que deja constancia nicamente que no quiere pertenecer a la organizacin de la Iglesia Catlica y no quiere que sta se aproveche de su pertenencia para sus intereses.

Apostatar es un derecho que tiene cualquier persona catlica en base a la libertad de culto que recoge la Constitucin Espaola y, como tal, se puede ejercer con total libertad. Solo afecta a su condicin de catlico o no catlico. No supone ningn ataque a la Iglesia. Respecto a la Iglesia, el efecto es solo estadstico, ya que pierden un adepto. Por otra parte, la Ley Orgnica 1/2002 del 22 de marzo, que regula el Derecho de Asociacin, estipula que nadie puede ser obligado a constituir una asociacin o a permanecer en su seno. Incluso el propio Cdigo Cannico seala en sus cnones 1.086 y 1.024 que la apostasa se debe realizar mediante acto formal. De ello se desprende que apostatar no es algo inventado, sino que son la propia Iglesia Catlica y nuestra Constitucin las que regulan dicho acto.

Actualmente la Iglesia catlica intenta poner trabas para apostatar, dependiendo claro est del obispado/arzobispado que te toque. No es como en Finlandia, por ejemplo, donde te facilitan tramitar la apostasa por Internet. Para hacerlo en Espaa se tiene que rellenar una carta en la que se exprese que me sea reconocida por la Iglesia Catlica la condicin de apstata, dejando de contarme entre sus fieles y de considerarme catlico a todos los efectos incluso estadsticos, e incluyendo la correspondiente anotacin de apostasa en el Libro de Bautismos, el Archivo Histrico Diocesano y en cualesquiera otros registros eclesisticos existentes. Asimismo, que me sea comunicada por escrito la resolucin tomada con respecto a la presente peticin. Esta carta se enva, por correo certificado, a la sede de la dicesis a la que pertenezca el lugar de tu residencia, indicando en el exterior del sobre Referencia: apostasa y adjuntando una fotocopia del DNI.

Habitualmente la Iglesia te enva una declaracin de abandono. Se pasa as a formar parte de la mayora de la poblacin en la que, segn los datos del CIS, la proporcin de catlicos practicantes (23%) es muy inferior a la de ateos, agnsticos y catlicos no practicantes (77%). Por lo dems, seguirs siendo la misma persona, ni mejor ni peor, aunque quiz ms coherente con tus creencias. Pero hay que tener en cuenta que apostatar no equivale a ser una persona atea. Tambin hay creyentes que apostatan porque, a pesar de creer en dios, no siguen los preceptos del catolicismo moderno. Es como el que anula su afiliacin a un partido poltico que le defrauda: no por ello la persona deja de lado su ideologa.

Hay suficientes razones para apostatar:

No ser creyente: a la mayora les bautizaron al nacer sin su consentimiento y ya como personas adultas no sienten atadura alguna a la religin o a la iglesia.

Creer en dios de manera libre sin sentir ataduras hacia la institucin de la Iglesia.

Ideologa ultraconservadora de la Iglesia: su posicin extremista respecto a temas como el aborto, la homosexualidad, los mtodos anticonceptivos, la abstinencia u otros preceptos implica que la ciudadana se sienta cada vez ms alejada de esta institucin. Tambin es sexista y patriarcal, y mantiene una ideologa poltica que no comparten.

Privilegios de la Iglesia: no estar de acuerdo con los privilegios jurdicos y fiscales que el Estado confiere a la Iglesia tambin es motivo para muchos para desligarse de dicha institucin. La financiacin de la Iglesia por parte del Estado que supone una sangra a los recursos pblicos de 11.000 millones de euros anuales. Adems, la Iglesia est exenta de pagar el IBI de sus inmuebles, se ha apropiado de ms de 4.000 bienes pblicos (como la Mezquita de Crdoba o el Monasterio de San Miguel de Escalada) gracias a las inmatriculaciones, cuenta con el privilegio de tener una casilla propia en la declaracin de la renta y recibe millones de euros por los conciertos con centros educativos religiosos, por nombrar unos cuantos privilegios.

Los escndalos pblicos que sacuden a la Iglesia: los abusos sexuales a nios por parte de curas ya son de sobra conocidos y constituyen el ejemplo ms sangrante, pero no es el nico. En el seno de la Iglesia Catlica ha habido casos de corrupcin, de espionaje, de malversacin de fondos, de robo de bebs con mojas como cmplices, de maltratos fsicos a nios y un largusimo etctera. Estn todos a un golpe de ratn.

Por eso apostatar es para esta parte de la ciudadana que comparte algunas de estas razones la opcin lgica y coherente para acabar con los lazos que les unen a la Iglesia Catlica. Para que estas personas puedan regularizar su situacin y evitar que ninguna confesin religiosa obtenga provecho de su pertenencia impuesta, es posible ejercer el legtimo derecho a la apostasa por coherencia con las propias convicciones. Para la Iglesia Catlica toda persona bautizada es catlica y est de acuerdo con sus doctrinas, y por lo tanto utiliza la cifra de personas bautizadas (muy alta porque el bautismo se transform en una cuestin cultural) para imponer sus puntos de vista en la legislacin. Si te han bautizado, no importa si criticas la institucin catlica. La jerarqua catlica en tu nombre condena la interrupcin voluntaria del embarazo, la eutanasia, la homosexualidad, boicotea los intentos del estado por generar una poltica de educacin sexual, condena y se opone al uso y reparto de anticonceptivos, al divorcio. En nombre tuyo intenta censurar expresiones artsticas y gracias a tenerte entre sus integrantes, se asegura que el estado la sostenga y le otorgue privilegios especiales.

Es hora de que la iglesia catlica practique aquello que predica: la verdad os har libres.

Obdulia Dez lvarez (Len Laica), Encina Gutirrez Ibn (Comisiones Obreras), Marta Madruga Bajo (Flora Tristn), Ana Para Carmuega (Podemos), Eloina Terrn Bauelos (Izquierda Unida), Jean Pierre Lohrer (Anticapitalistas).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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