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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2017

Un megaoperativo policial con ms de 300 efectivos en la Pu Lof de Cushamen que no arroj ningn resultado positivo
Ms que un allanamiento, una requisa carcelaria

Sebastin Premici
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La medida ordenada por el juez Otranto en coordinacin con el Ministerio de Seguridad incluy que Matas Santana, el principal testigo por la desaparicin de Santiago Maldonado, quedara maniatado con precintos durante 12 horas.


El ministerio de Seguridad de la Nacin no repar en gastos a la hora de llevar adelante un allanamiento en la Pu Lof en Resistencia Leleque, en el departamento de Cushamen: ms de 300 efectivos de la Polica Federal, Prefectura, Grupos Especiales, buzos, canes, drones y dos helicpteros. Hubo personal fuertemente armado dentro del territorio, en donde haba solamente tres personas. Matas Santana, el principal testigo de la desaparicin forzada de Santiago Maldonado, estuvo maniatado con precintos durante todo el operativo, es decir doce horas. Segn manifest el juez Guido Otranto, el objetivo era buscar elementos de Santiago, aunque tambin se realiz un tercer rastrillaje sobre el ro, que tambin dio negativo. Cerca de las 10 de la maana, detuvieron a Elizabeth Loncopan por resistirse a dar su nombre frente a los uniformados. Otranto, que le haba adelantado esta medida al diario La Nacin, suspendi las audiencias que estaban programadas para ayer con la declaracin testimonial de dos integrantes de la comunidad mapuche, dispuestos a aportar datos sobre la desaparicin forzada de Santiago Maldonado.

Matas Santana ya intua que algo iba a pasar durante la noche. Eran las tres de la maana y poda darse cuenta de que las fuerzas federales pasaban por la tranquera de la Pu Lof en Resistencia, sobre la RN 40. A las 5 am, la polica de la provincia junto a la polica federal ya haba realizado un corte sobre Cholila y otro en la Comisara de Leleque, frente al ingreso de la Estancia de Benetton, a 8 kilmetros de la comunidad. Nadie pudo circular por ah desde esa hora. A las 7, ingresaron de manera violenta a la Pu Lof.

Al piso, al piso, al piso, Polica!, escuch Matas mientras en un acto reflejo, luego de ver las luces incandescentes de la camioneta que ingres al territorio, corri unos pasos. Levant las manos, al suelo, las manos adelante!, le gritaron. Luego le colocaron los precintos por doce horas. Matas pidi ver la orden judicial. Un efectivo le dijo ya van a venir a hablar con vos. Pero nadie le dijo nada, ni siquiera el juez que pasaba por su lado, siempre con custodia de la Federal.

El juez Otranto lleg con funcionarios del Ministerio de Seguridad, quienes filmaron todo el operativo. Quien estuvo como testigo privilegiado de toda la escena fue Gonzalo Can, secretario de Coordinacin con los Poderes Judiciales, quien se retir del predio a las 18.

Por qu hay un funcionario del Ministerio de Seguridad filmando todo si sta es una orden judicial?, le pregunt Mabel Snchez, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos a Otranto. Ellos trajeron el equipamiento, respondi el magistrado. Otranto pareca servil a las rdenes del Ministerio de Seguridad. El equipamiento que mencion el juez fueron ms de 300 efectivos, buzos, perros, la caballera, dos helicpteros, uno de Prefectura y otro de la Federal, drones, peritos forenses, etc. Queran encontrar, supuestamente, rastros de Santiago Maldonado, en los mismos lugares donde ya haban inspeccionado, sobre todo en el ro. Ayer pudieron comprobar nuevamente que en el lugar donde ocurri la represin, el agua es mansa, y la profundidad no supera el metro treinta, donde tambin hay muchas ramas de sauces entrecruzadas.

En un momento veo a alguien que pareca un funcionario y le pregunto si no poda hacer algo, ya llevaba muchas horas con las manos atadas, y me dice que no poda dar esa orden. Pero usted no es del Ministerio?, le digo. Y se fue, narr Matas. Su (no) interlocutor era Can.

Mientras todo esto suceda, sobre el corte de ruta efectuado por la provincia de Chubut y la Federal, a la altura de la Comisara de Leleque, se haban juntado algunos integrantes de la Pu Lof que no pudieron ingresar, entre ellos Soraya Maicoo, tambin testigo en la causa por la desaparicin forzada de Santiago Maldonado y otros militantes. El trabajo en la estancia de Benetton segua con normalidad, ya que las Ford Ranger de la empresa no dejaban de entrar y salir. Incluso, cerca del medioda sali del lugar un camin con peones que regres unas horas ms tarde.

En la zona no hay seal de telfono por eso la incertidumbre y la angustia de los integrantes de la Lof se haca pesar sobre la ruta. Cuando la polica levant el corte, una caravana de autos sali para la Pu Lof. Al llegar, todava el grupo de fuerzas especiales custodiaba la tranquera. La escena era pura violencia. Adentro, solamente tres integrantes de la comunidad, y en la puerta, diez hombres pertrechados para la guerra. Cuando se retiraron, en medio de los insultos, los pei y lamiens corrieron para abrazarse.

Las distintas casas de la Pu Lof fueron revisadas y allanadas. Vamos a revisar todo, fue lo primero que le dijo Otranto a Mabel Snchez. Del lugar solamente recogieron una mochila, que tena un aspecto similar a la usada por Santiago aunque el juez reconoci en el mismo lugar que no le perteneca, un celular y otras prendas. De la casa de la familia Huilinao se llevaron una especie de rifle o carabina, utilizada para cazar. El juez Otranto nos dijo que todo haba dado negativo, sostuvo Snchez una vez concluido el operativo, en medio de los abrazos con los otros miembros de la comunidad.

Seguimos con el protocolo famoso que se usa cuando se va a buscar a alguien, cuando se va a buscar un chico extraviado. En el fin de semana se le ocurri que se ahog y bueno, es el razonamiento por lo absurdo. Pero es un razonamiento lleno de autoritarismo que no busca ninguna respuesta. Todava necesitamos una respuesta, dnde est Santiago? El autoritarismo de Estado te lleva a un crimen poltico. Esto es un crimen poltico, tener durante 48 das a una persona desaparecida es criminal y cuando se trata del Estado, es una desaparicin forzada, sostuvo Julio Saquero, integrante de la APDH de Esquel, quien sufri una leve descompensacin cuando vio que los dos chicos que estaban en la casilla de seguridad haban sido maniatados cual reclusos en una prisin.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/63795-mas-que-un-allanamiento-una-requisa-carcelaria



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