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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2017

Quin trabajar la tierra?

Carles Soler y Gustavo Duch
Soberana alimentaria


A medida que el representante de una importante cooperativa agraria iba explicando el funcionamiento de su fondo de tierras, los dos nos miramos a los ojos. No nos cuadraba nada. Pensbamos que aquella jornada titulada Quin trabajar la tierra? estaba diseada para conocer mecanismos y frmulas para que un bien tan preciado como la tierra la garanta de alimentacin para la humanidad deje urgentemente de estar controlado por muy pocos (en Catalunya un 5 % controla ms del 43 % de la tierra agrcola), deje de servir exclusivamente a intereses econmicos y recupere su funcin principal: la produccin de alimentos sanos para la poblacin local.

O aquella intervencin estaba fuera de juego o lo estbamos nosotros. Es fcil que esta segunda opcin fuera la correcta, porque nosotros lo miramos todo, terca y obsesivamente, desde la perspectiva poltica de la soberana alimentaria. Esta cooperativa, con funcionamiento empresarial y que el ltimo ao recibi ms de dos millones en ayudas de la PAC, est alerta para identificar tierras que se alquilan o se venden. Con su fuerza, que es mucha, hacen una propuesta y, una vez la tienen atada, la ofrecen a sus socios con este instrumento que denominan fondo de tierras. Una excelente explicacin para entender uno de los mecanismos que est provocando concentracin de tierras en manos de quien se dedica a producir y exportar fruta a Rusia, a la China o a la Conchinchina.

En esta jornada, la consejera del departamento de Agricultura, Ganadera, Pesca y Alimentacin de Catalunya, Meritxell Serret, nos recordaba que el 90 % del territorio cataln es rural. Destac tambin la importancia del sector primario como elemento estratgico para hacer un pas prspero y sostenible. Y en este contexto anunci que se est trabajando con los grupos parlamentarios y el sector para consensuar la Ley de Espacios Agrarios, un texto que, justamente, debe permitir, como primer objetivo, la definicin de los espacios agrarios, as como criterios e indicadores para preservarlos; y, como segundo objetivo, la puesta en funcionamiento de mecanismos para movilizar la mxima cantidad posible de hectreas de tierras.

Respecto al primer objetivo, pensamos que no se trata solo de preservar la tierra para usos agrarios, como define el borrador (justo es decir que esto ya es un paso importante), sino que hay que posicionarse claramente con regulaciones que vayan ms lejos, en concreto, priorizando estos espacios agrarios con finalidades alimentarias ante otros usos agrarios, como por ejemplo la produccin de los llamados biocombustibles. Antes comestibles que combustibles. Y, muy importante, no dejar puertas abiertas a recalificaciones para las llamadas infraestructuras de inters general como hace el borrador que hemos podido analizar. Cuando en Catalunya importamos casi el 70 % de lo que comemos y el PIB agrario es tan bajo como el 1 %, es ms estratgica y necesaria la produccin alimentaria local que disponer de ms aeropuertos, trenes de alta velocidad o autopistas. Cmo dira un indio americano, las infraestructuras no se comen.

Respecto al segundo punto, sobre cmo se pueden movilizar tierras para la actividad agraria, la decepcin se ensancha porque este borrador solo presenta un nico y dudoso mecanismo para acceder a lo que denomina suelos en desuso, que supone un pequeo 1,5 % del total de los suelos agrarios. Dudoso porque para catalogar qu quiere decir desuso, uno de los supuestos habla de aquellos terrenos que no alcanzan el 50 % de los rendimientos medios de explotaciones similares de la comarca. Si tenemos una tierra trabajada de manera agroecolgica junto a tierras dopadas con fertilizantes de sntesis con producciones muy superiores, quiere decir que estas primeras, respetuosas con el mismo suelo, pueden ser consideradas en desuso y formar parte de un registro que se quiere poner en marcha para gestionarlas y buscarles nuevos arrendatarios? Otra vez, una puerta abierta a la concentracin de tierras para un modelo que entiende la agricultura exclusivamente como un negocio.

Si en Catalunya, repetimos, tenemos mucha tierra en manos de unos pocos y somos vulnerables alimentariamente hablando, lo que nos hacen falta son frmulas valientes para una redistribucin justa de la tierra y facilitar el acceso a nuevo campesinado, como dice el colectivo Terra Franca, que tambin recuerda que en muchos pases de nuestro entorno todo esto se resuelve con la figura de un banco de tierras, que el borrador no menciona en ningn momento. Un banco de tierras que, efectivamente, gestione la tierra en desuso, pero que tambin regule los precios de la tierra e impida ventas a precio de oro; que movilice tierra pblica muchas veces ignorada; y que pueda interceder facilitando los traspasos o las cesiones de tierras cuando los agricultores o agricultoras quieran jubilarse. Y esto debe llevarse a cabo garantizando siempre que todas estas tierras lleguen prioritariamente a nuevas incorporaciones de gente joven, de mujeres, tambin de poblacin recin llegada, con la firme voluntad de dedicarse, mediante modelos agroecolgicos, a alimentar a la poblacin local.

Trabajando la tierra.

Carles Soler y Gustavo Duch, revista SABC.

Artculo publicado en Ara.cat (en cataln)

Fuente: http://www.soberaniaalimentaria.info/otros-documentos/debates/448-quien-trabajara-la-tierra




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