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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2017

Espaa contra Catalunya, qu debemos hacer?

Iaki Gil de San Vicente
Rebelin

Transcripcin ampliada de la intervencin realizada el 17 de septiembre en Sant Feliu del Baix Llobregat, organizada por la Candidatura dUnitat Popular (CUP), en la que tambin intervino Mireia Veh, diputada en el Parlament por la CUP-CC. Terminando la transcripcin se han producido 14 detenciones de personas acusadas de ser demcratas, decenas de registros e incautaciones de documentos y propaganda.


Compaeras, compaeros, un diluvio de amenazas, prohibiciones, registros y anulaciones de derechos y libertades est cayendo sobre el pueblo de Catalunya. El pasado 11 de Septiembre, en la Diada celebrada en el abarrotado Fossar de les Moreres, ya dijimos que debamos prepararnos para resistir la represin que se endurecera contra el pueblo cataln. Ahora, una semana despus, en esta plaza pblica tambin abarrotada, reiteramos nuestro incondicional apoyo, nuestra solidaridad y nuestro compromiso con la libertad del Principat y de los Pasos Catalans.

Hasta este da 17 de Septiembre el Estado ha utilizado a baja presin el lanzallamas del Artculo 155 de la Constitucin monrquica, pero ha dudado en meterle mxima presin porque no os arrodillis con el documento nacional de identidad espaol en la boca. Tambin ha despertado de su plcida somnolencia al rebao intelectual que pace en el pesebre de las subvenciones y de la industria poltico-cultural, para que, a coro, arremeta contra vuestros derechos, que son los de todos. Como dijimos en la Diada, la apisonadora y la trituradora estatal de las que hablbamos en el Fossar se estn activando al mximo.

Sin embargo, por razones que sera largo exponer ahora, muchas personas de buena fe crean que el avance a la democracia, a la soberana y tal vez a la independencia, sera bastante tranquilo, sin problemas, porque al final el Estado espaol aceptara la voluntad catalana pacficamente expresada. Y tened en cuenta que ahora mismo hablo de democracia y soberana en abstracto, sin decir nada de su contenido y esencia de pueblo trabajador oprimido nacionalmente, de mujeres sometidas a la triple explotacin, de juventud popular empobrecida y precarizada, etc., porque estaros seguros que las violencias del Estado golpearn hasta los rincones ms ocultos de esta Catalunya trabajadora segn el independentismo desarrolle su contenido socialista, y golpearn con el apoyo decidido de la burguesa autctona anti independentista y reaccionaria hasta la mdula.

Teniendo todo esto en cuenta, no podemos dejar pasar este gran acto de masas para reflexionar pblicamente sobre las lecciones de la historia especialmente vlidas para el presente cataln. Veremos dos procesos vascos diferentes pero idnticos, y que por ello mismo pueden iluminar cada uno a su modo el presente cataln. Veremos la represin del proceso pacfico de masas que se autoorganiz para recuperar las libertades vascas en el verano de 1934 bajo la represin de la II Repblica, y luego veremos el conocido como Plan Ibarretxe de comienzos del siglo XXI que se inscribe como una maniobra sectaria y oportunista para sacar tajada partidista en el huracn represivo lanzado por el PP contra Euskal Herria desde 1997.

La II Repblica no hizo nada por facilitar el dilogo con los partidos e instituciones vascas para reinstaurar los derechos del Pas, al contrario: por ejemplo, en 1932 un joven donostiarra fue condenado a 21 aos de crcel por hablar en euskara en un juicio. Peor an, en 1934 el Ministerio de Hacienda intent aplicar impuestos al Pas contrarios a la legalidad del Concierto Econmico. Adems, la II Repblica segua manteniendo la interinidad de las Diputaciones pese a las rondas electorales que se haban celebrado. Las fuerzas, organizaciones y partidos vascos haban comprobado de nuevo que tres aos de democracia republicana estaban endureciendo las represiones. Existe una inquietante semejanza de fondo entre los controles coercitivos de la II Republica sobre las Diputaciones y el Concierto Econmico y el actual Art. 155 aplicado contra Catalunya.

Ante esas agresiones cada vez ms graves, 200 municipios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, que representaban a 823.216 de los 881.000 habitantes de los tres territorios, se autoorganizaron en Comisin Interina y el 5 de Julio de 1934 decidieron celebrar elecciones el 12 de Agosto para resolver los dos problemas entonces cruciales: la interinidad impuesta por el Estado que anulaba de facto la soberana de las Diputaciones vascas, y mostrar la defensa del Concierto Econmico. La II Repblica declar ilegal las elecciones del 12 de Agosto y puso en marcha todas sus fuerzas represivas materiales y culturales. El 6 de Agosto, la Comisin Interina se reafirm en celebrar las elecciones del da 12 a pesar de la ocupacin militar del Pas.

Las fuerzas armadas espaolas entraron en los Ayuntamiento, detuvieron a ms de sesenta alcaldes y gran nmero de concejales. La respuesta popular fue organizar las elecciones en la calle, en locales o en otros sitios. En Bizkaia haba 115 Ayuntamientos y se levantaron 100 actas electorales ya realizadas, de modo que el alcalde de Bilbao ridiculiz en un comunicado la versin del Gobernador Civil de Bizkaia que aseguraba que las elecciones haban sido un fracaso. El 21 de Agosto la Comisin Interina public todos los resultados, demostrando la rotunda victoria pese a la implacable ocupacin militar. La Comisin de Alcaldes de Nafarroa no pudo reunirse en el Ayuntamiento de Lizarra por estar ocupado por la Guardia Civil, escondindose en el monte para lanzar un Manifiesto de protesta y de apoyo a los derechos populares.

La Comisin Interina se transform en Comisin Municipal Permanente del Pas Vasco, para avanzar en el doble objetivo arriba visto. La represin espaola se obsesion con detener a la Comisin Permanente que tuvo que actuar en la clandestinidad porque miembros suyos eran detenidos y trasladados a crceles, incluida la de Burgos. La II Repblica no poda tolerar la democracia municipal vasca. La Comisin Permanente demostr la eficacia de sus mtodos de seguridad y su poder de masas cuando convoc una Asamblea para el 2 de Septiembre en Zumrraga en la que se oficializaran las Comisiones elegidas el pasado 12 de Agosto.

La Asamblea de Zumrraga fue prohibida, pero la Comisin Permanente asegur que se realizara de cualquier manera. Hubo algn intento de negociar con las fuerzas represivas para evitar males mayores, e incluso una aagaza de concesiones del Estado a cambio de su suspensin. Pero mientras tanto se haba endurecido el ataque al Concierto Econmico con doce leyes y decretos vigentes contrarios al Concierto, lo que demostraba que Espaa segua atacando las libertades. La II Repblica estaba aplicando en silencio el Art. 155 avant la lettre lo que irrit an ms al pueblo que no hubiera aceptado una marcha atrs de Comisin Permanente, desconvocando la Asamblea de Zumrraga.

La ciudad fue cercada, carreteras, vas frreas y caminos que llevaban a Zumrraga fueron cortados por las fuerzas armadas. Se detena a gente en estaciones tan lejanas como la de Bilbao. Pero muchas personas sortearon los controles y se realiz la Asamblea en medio de un clima de tensin por la amenazante presencia de fuerzas represivas que, sin embargo, no atacaron. Catalunya estuvo presente en Zumrraga mediante una delegacin de solidaridad internacional que asumi los mismos riesgos que los vascos y vascas. La represin no se detuvo despus de la Asamblea, sino que se endureci en cuatro aspectos: uno, mltiples prohibiciones de actos; dos, advertencia del Gobierno de que Si el pueblo se levanta la Fuerza tiene rdenes de disparar contra los parlamentarios, no contra el pueblo; tres, detenciones de dirigentes, alcaldes y concejales que fueron trasladados en cuatro camionetas a la crcel de Burgos; y cuatro, el asesinato de otro dirigente del PNV, Manuel de Andrs, por terroristas de la Falange.

En verano de 1934 la II Repblica apret las clavijas de su doctrina y del sistema represivo contra Euskal Herria, integrando tcticas, mtodos y recursos, incluso cambiando de estrategia cuando fuera necesario para obtener los mismos objetivos. Faltaba menos de dos aos para la sublevacin franquista. Mientras los conjurados organizaban la inminente masacre sin apenas ser molestados por el Gobierno que empezaba a disponer de suficiente informacin, ste arremeta contra las clases y pueblos explotados: aplast a caonazos la Revolucin de Octubre de 1934. Poco antes, en 1933, la II Repblica haba masacrado al pueblo gaditano de Casas Viejas.

Desde 1997 la represin dio otro salto en el proceso de ilegalizaciones de la izquierda abertzale, arremetiendo desde 2003 contra sus organizaciones electorales, contra lo que siempre se denominaba como Herri Batasuna, y que luego debi buscar otras franquicias legales para seguir haciendo poltica institucional. Fue en ese contexto de destruccin de derechos iniciado manifiestamente con el cierre del diario EGIN en 1998 y en 2003 del diario Euskaldunon Egunkaria, cumpliendo el plan de Todo es ETA diseado por Baltasar Garzn, cuando la faccin entonces dominante en el PNV y el lehendakari Ibarretxe pretendieron culminar un plan de reforma del Estatuto de Autonoma de la CAV con tres objetivos:

Uno, el PNV crea que la izquierda abertzale se estaba diluyendo tras tantos aos de persecuciones y que podra quedarse con muchos de sus votos agotados o desilusionados si les prometa como seuelo un nuevo Estatuto, ms lleno de contenido. Dos, adecuar el Estatuto a las nuevas necesidades de una economa relativamente industrializada con mediana tecnologa y mediana productividad del trabajo, en un capitalismo estatal que haba optado por supeditar la industria creadora de valor al turismo, al ladrillo y los servicios, a la economa sumergida, la corrupcin, etctera. Y tres, cerrar para siempre la esperanza y la conciencia de amplios sectores populares de que la independencia era la nica salida, era una necesidad, abandonando esa reivindicacin superada y rechazando toda posibilidad de referndum haciendo del Estatuto y de un nuevo foralismo la solucin permanente.

En las elecciones de mayo de 2001 la alianza PNV-EA logr 604.222 votos, la alianza espaolista 580.128, y la izquierda abertzale slo 143.139. La burguesa crea que forzando las promesas estatutarias terminara por desangra a la izquierda abertzale y podra atraerse a sectores de la juventud que dudaban entre el Estatuto vasco y la Constitucin monrquica. Los resultados electorales as lo sugeran. El PNV no perdi el tiempo y el Plan Ibarretxe fue anunciado en el Parlamento en Septiembre de ese ao, presentndose en Octubre de 2003 y siendo aprobado con mayora absoluta en Diciembre de 2004. Una especie de fruta del paraso lentamente estrujada para extraerle ms jugo.

En Enero de 2005 el Plan fue llevado al Parlamento espaol que lo rechaz con 313 votos en contra, incluidos los de Izquierda Unida, 29 a favor y 2 abstenciones, las de ICV. El argumentario de quienes se cepillaron en Madrid el proyecto del Parlamento vasco adelantaba las mismas tesis que de quienes ahora niegan la legitimidad democrtica de referndum cataln del 1 de Octubre: arruinar la economa, romper Espaa, impulsa al independentismo ms radical, es unilateral porque no respeta la democracia espaola que es de rango superior, escinde en dos a la sociedad anulando los derechos de la mayora que no es independentista, romper con la Unin Europea, etctera.

El Plan Ibarretxe fue abandonado sin contemplaciones al poco tiempo por la burguesa autonomista al ver su doble fracaso y su relativa victoria: pese a todo, la izquierda abertzale no se desplom, y adems el Estado espaol no slo hundi el Plan, sino que advirti de que impondra fuertes castigos econmicos y polticos si el PNV no se echaba para atrs. La intransigencia del Estado lleg al nivel de amenazar con el procesamiento en 2006 de Ibarretxe y dos dirigentes del PSOE, Lpez y Ares, por sus reuniones con miembros de la izquierda abertzale. La victoria relativa consisti en que la reivindicacin independentista fue definitivamente borrada de la conciencia de la mayor parte de la base del partido, aunque no de las bases de la izquierda abertzale.

Hubo una spera lucha interna en el PNV que reflejaba los cambios en la burguesa vasca que a su vez reflejaban la financiarizacin del capitalismo mundial, y la permanente dureza del nacionalismo espaol. Desde haca unos aos y como parte del auge del capital financiero, dentro de la cpula del PNV haba ido ascendiendo la faccin ms oportunista y cnica, ms acorde con el neoliberalismo, representada por Imaz que lleg a la presidencia del partido en enero de 2004, que depur a Ibarretxe y envi a Arzallus al altar de los dolos inservibles. Para entonces, ms y ms sectores de la mediana y pequea burguesa que haban optado por EA se planteaban ya volver de nuevo al PNV, como se demostraba en cada proceso electoral.

La burguesa dio la patada al Plan Ibarretxe implorando la proteccin espaola adems de por los servicios econmicos que le otorga el Estado, tambin porque le protega de la fuerza del sindicalismo vasco, por su anclaje creciente en el pueblo trabajador, por el debilitamiento imparable del sindicalismo reformista y espaolista. Al margen de los altibajos electorales y superando una a una todas las represiones salvajes, el pueblo trabajador, es decir, el independentismo con conciencia nacional de clase proletaria, resista a la estrategia de desindustrializacin, de liquidacin de la cultura del hierro que haba sido su oxgeno desde finales del siglo XIX.

No detallamos ahora la planificada destruccin de las bases objetivas y subjetivas del pueblo trabajador de la fase de la segunda y tercera revolucin industrial, y sus efectos en la lucha nacional de clase, entre ellos el giro estratgico de una parte de la izquierda abertzale. El desmantelamiento industrial aplicado desde finales de los 70 obedeciendo rdenes del imperialismo no consegua a inicios del siglo XXI liquidar definitivamente la conciencia obrera y popular. La gran burguesa haca ms de un siglo que se senta espaola, y la mediana y el grueso de la pequea burguesa comprendieron que el abandono del Plan Ibarretxe era beneficioso para ellas.

Vosotras y vosotros conocis mejor que yo cmo va la lucha de clases en Catalunya, la lucha de las mujeres, del precariado, de las y los asalariados todava fijos, de la fuerza de trabajo sumergida y emigrante, de la juventud sin futuro, de las y los parados, de la tercera edad, etctera, Cmo y por qu se ha roto la extinta CiU, por qu el sector autonomista y de orden del CiU no ha podido sujetar en corto al sector del Puigdemont. Por qu este sector formado ms por la mediana y sobre todo pequea burguesa no se ha plegado a Espaa como s lo hizo la mayora de esas mismas fracciones de clase en Euskal Herria, que han ido abandonando EA para volver al PNV. O dicho de otro modo, por qu Puigdemont dirige una fuerza que mantiene su dignidad y su conciencia y por qu el PNV sigue protegindose detrs del Estado, del que incluso forma parte en alguna de sus estructuras burocrticas.

La respuesta pasa por conocer las diferencias entre los capitalismos vasco y cataln, sus respectivas historias de luchas de clases y consiguientemente las maniobras y tcticas diferentes que aplica el Estado contra cada una de nuestras naciones. Recordemos por ejemplo, que el Estado aire una parte pequea de la corrupcin de CiU, limitndose al clan Pujol, y que por ahora calla casi todo lo que sabe sobre la corrupcin en la parte que domina de Euskal Herria, sobre el PP y UPN en Nafarroa, y sobre el PNV y el PSOE en la CAV. A qu espera? Guarda esas y otras bazas para cuando las necesite.

Sin embargo, las diferencias desaparecen cuando llegamos al fondo del problema: los beneficios que extrae con la opresin nacional de los pueblos explican que, como hemos visto en 1934, 2005 y 2017, se aplicasen esencialmente las mismas medidas represivas que van ms all del Art. 155 como quieren hacernos creer los reformistas para lavar su imagen. Una de ellas es la negacin de Catalunya y Euskal Herria como sujetos polticos dotados del derecho inalienable de regirse por s mismos, negar que somos naciones capaces de gobernarnos a nosotras mismas. Negarnos nuestra identidad es infantilizarnos, hacernos dependientes de un poder superior, extranjero, inaccesible, que controla nuestro presente y futuro, que dicta nuestra historia, que nos protege y nos castiga con amor de padre. Los discursos de Felipe VI son un ejemplo de ello.

Hemos visto muy rpidamente una de las crisis irresolubles que pudren a Espaa: la debilidad estructural de su Estado-nacin como espacio material y simblico de acumulacin ampliada capaz de integrar a los pueblos oprimidos. No nos extendemos en otras formas de esa quiebra interna, como el desprecio abierto o soterrado hacia las culturas y lenguas de los pueblos oprimidos, el incumplimiento sistemtico de los acuerdos firmados con las burguesas regionales, el reforzamiento del nacional-catolicismo y el poder de la Iglesia ms tridentina, la esencia nacionalista de la industria poltico-meditica espaola

Hay otra tres crisis ms. Una y fundamental es el atraso tecnocientfico y en la productividad del trabajo. A medio y largo plazo la productividad del trabajo es la clave para el desarrollo socioeconmico y cultural. En Europa, solo Grecia, Moldavia y Serbia van ms atrasadas que Espaa en la productividad del trabajo y en la formacin tecnocientfica de las empresas. Lo peor es que la distancia se agranda con el tiempo y la nica forma que conoce el bloque de clases dominante en el Estado es la de aumentar la explotacin laboral, reducir los salarios, liquidar el gasto pblico y social, incumplir los acuerdos internacionales que obligan a inversiones no productivas, etc., para compensar as el agudo y permanente retroceso en I+D+i, en ciencia y en educacin.

Otra y muy relacionada con la anterior es el peso plomizo de la corrupcin, de la economa sumergida, del dinero ilegal, sucia arena gruesa que obtura el engranaje socioeconmico porque es consustancial a la abulia burocrtica, a la inoperancia administrativa y al conchabeo clientelar. Las empresas del Ibex-35 han triplicado el desvo de capital a parasos fiscales durante la crisis, teniendo ahora 1.285 filiales. Tenemos la masa de dinero sucio, de economa corrupta, de fraude fiscal en todas sus formas, que se mueve fuera de cualquier control. Un informe reciente cifra esta masa en el 17,2% del PIB aunque otros lo amplan algunos puntos ms segn qu criterios se utilicen. Otro estudio indica que muy pocas grandes familias espaolsimas y patrioteras de Santiago y cierra Espaa evaden el 12% del PIB. Tenemos la ineficacia estatal a la hora de superar la crisis financiera, que ha supuesto una prdida de al menos 40.000 millones de euros, mientras que Alemania, Gran Bretaa y Francia han sido mucho ms rpidas, eficaces y ahorradoras, entre otras razones porque la banca espaola es putrefacta pero todopoderosa, es intocable para el bloque de clases dominante.

Por ltimo, tenemos la costumbre espaola de preferir la represin a la reforma, el palo a la zanahoria para la resolucin de cualquier problema serio. La Asamblea de Zumrraga y el Plan Ibarretxe vuelven a confirmarlo: incluso cuando se trata de aplastar movilizaciones pacficas, que slo actan en las reas institucionales y que supeditan las movilizaciones de masas a ese institucionalismo pacifista. Ahora sucede lo mismo con la represin contra Catalunya que est bajo un estado de excepcin, anulados sus derechos y esperando nuevos golpes represivos.

Debemos ser conscientes que, llegados a este nivel irreversible, a partir del 2 de Octubre empezaremos una etapa nueva en esta larga lucha. Si hasta ahora hemos luchado codo con codo, lo seguiremos haciendo desde el 2 de Octubre en adelante. Y concluyo con lo que dijimos en el Fossar: aqu no se arrodilla nadie.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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