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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2017

La estrategia del PP contra la autonoma de Catalunya es una estrategia franquista
Ataque de lucidez

Javier Prez Royo
eldiario.es

Si quiebra el principio de legitimacin democrtica, como quebrar si se sigue por el camino que vamos, la quiebra de la Monarqua vendr a continuacin


Al PSOE, por decirlo de una manera coloquial, peridicamente se le aparece la virgen. Se le apareci en el ao 2000 cuando eligi contra todo pronstico a Jos Luis Rodrguez Zapatero en lugar de a Jos Bono como secretario general. Se le ha vuelto a parecer este ao, cuando tambin contra todo pronstico, eligi a Pedro Snchez frente a Susana Daz. Y se le volvi a aparecer antes de ayer, cuando la torpeza de Albert Rivera propici que la direccin del PSOE tuviera un ataque de lucidez y se diera cuenta de que cerrar filas con el PP en este momento era una decisin suicida. Suicida para el partido, porque es suicida para la democracia espaola.

La estrategia del PP contra la autonoma de Catalunya es una estrategia franquista. El PP quiere al nacionalismo cataln cautivo y desarmado, derrotado y humillado. Quiere ganar por 10 a 0, como muy grficamente dijo hace unas semanas la vicepresidenta Soraya Senz de Santamara.

Esa estrategia lleva inevitablemente a una deriva autoritaria en todo el Estado. Catalunya no puede ser gobernada de esa manera en un Estado democrtico. Fue posible tras la guerra civil con el Estado totalitario que se impuso a continuacin. Pero en democracia no es posible. Catalunya tiene que poder autogobernarse para que Espaa pueda hacerlo. La alternativa es la ausencia de democracia tanto en Catalunya como en Espaa.

A eso es a lo que conduca la proposicin no de ley impulsada por Ciudadanos. Negarse a que la negociacin poltica entrara en la respuesta que hay que dar al problema de la integracin de Catalunya en el Estado, que es lo que viene haciendo el PP desde que en 2005-2006 empez la recogida de firmas contra el Estatuto y prosigui con el recurso ante el Tribunal Constitucional de una manera torticera, nicamente puede conducir al desastre para Catalunya y para toda Espaa.

El nacionalismo cataln es parte de la constitucin material de Espaa. Espaa no puede expresarse constitucionalmente, que a estas alturas del siglo XXI equivale a decir democrticamente, sin que esa parte de su constitucin material est reconocida en cuanto tal en su Constitucin escrita. Eso, con la estrategia del PP que Ciudadanos pretendi antes de ayer que fuera avalada por el Congreso de los Diputados, resulta imposible. Dicha estrategia conduce a la mutilacin constitucional de Espaa, es decir, a la deformidad y, en ltimo trmino, a la degeneracin primero y descomposicin despus del sistema poltico de la democracia.

El ataque de lucidez de la direccin del PSOE no pudo llegar en mejor momento. Estamos deslizndonos por una pendiente que nos puede llevar a la catstrofe y todo lo que se haga para frenar este deslizamiento es poco. El PSOE tiene que saber que, sin una democracia genuina, es su propia supervivencia la que se ve amenazada, algo que no le ocurre en la misma medida al PP. El PSOE necesita la democracia mucho ms que el PP. Muchsimo ms. Y la estrategia que se est siguiendo contra el nacionalismo cataln la hace imposible. Afortunadamente antes de ayer se evit cometer ese error funesto.

No quiero terminar sin hacer la advertencia al Jefe del Estado de que es la propia Monarqua parlamentaria como forma poltica del Estado espaol la que se est poniendo en cuestin con la estrategia que se est intentando imponer respecto de la integracin de Catalunya en el Estado. La Monarqua parlamentaria figura en el artculo 1.3 de la Constitucin, que viene detrs del principio de legitimacin democrtica del Estado que figura en el artculo 1.2. La soberana nacional reside en el pueblo espaol del que emanan los poderes del Estado, dice el artculo 1.2 de la Constitucin. A continuacin en el 1.3 se dice: La forma poltica del Estado espaol es la Monarqua parlamentaria. Sin 1.2 no hay 1.3. Si quiebra el principio de legitimacin democrtica, como quebrar inexorablemente si se sigue por el camino que vamos, la quiebra de la Monarqua vendr a continuacin.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Ataque-lucidez_6_688791132.html



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