Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2017

Por qu la salida de Netanyahu no significar nada

Stanley L Cohen
Al Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Netanyahu seguramente se ir, pero ser reemplazado por otro autcrata empeado en la limpieza tnica de los palestinos.

Miembros del 34 Gobierno de Israel posan para una foto de grupo en el recinto presidencial en Jerusaln el 19 de mayo de 2015 [Getty images]

Se ha dicho que aquellos que no recuerdan las lecciones de la historia estn condenados a repetir sus errores. Construida de ayuda y esperanza, esta expresin es tan familiar como simple: el conocimiento es la puerta a la transformacin ligada con la informacin recibida. Y con ella el cambio por lo que esa informacin ensea es, necesariamente, el camino a seguir.

Noticias de ltimo momento: no te engaes. Cuando por necesidad el coro de la historia selectiva encuentra su camino, estrecho e inflexible, no es ms que un conveniente eco de una certera repeticin.

De hecho, una y otra vez, la historia se repite. Cuando se trata de Israel, somos, si no algo ms ingenuos, si no lentos, como los estudiantes que creen que el cambio por la magia es inevitable o, simplemente, que est a la vuelta de la esquina. No es, al menos, por su propia voluntad.

Si vamos a confiar en los informes, el reinado de Benjamn Netanyahu est ahora en su ltimo tramo, ya que los fiscales y los polticos comprados se alinean en conjunto para mostrar que se hace "justicia" y se hace con facilidad y en una suave transicin poltica. Como siempre el objetivo es eliminar la grandilocuencia, aunque conservando la misma vieja meloda supremacista.

Por lo visto, se trata de un poder con muchas atribuciones, eterno - durante casi una dcada porque Netanyahu, como primer ministro, ha sido una nube tormentosa que ha chupado el brillo del sol dondequiera que su camino lo ha llevado. Desde el sur del Lbano hasta el Goln, desde Rafah hasta los pasillos del Congreso de los Estados Unidos, el suyo ha sido un temerario viaje beligerante construido de aventura nacionalista y poco ms.

Nunca sonriendo en el vaco ha sido la cara fea de Israel, pero muy real en su marcha para expandir la ocupacin, refundir y oscurecer la oposicin, ya sean disidentes caseros o "beligerantes" creados de otros lugares.

Como un golpe de tambor ininterrumpido y constante el odio supremacista, por su diseo, se abri camino en todos los segmentos de una cultura israel que ve la bondad como dbil y blanda y la igualdad como algo mucho menos que equitativo.

Desde la masacre de Deir Yassin hasta el gemido de Sabra y Chatila, de Yenn al hlito final de los nios palestinos en Gaza privados de energa en las incubadoras, histricamente todos y cada uno de los actos de crueldad han sido etiquetados por Israel como una defensa necesaria frente a la astucia engaosa de los otros. En Israel ningn poltico puede abrirse camino al poder y sobrevivir sin el himno de la victimizacin perpetua. Se ha convertido totalmente en el tradicional canto tribal.

De hecho ningn lder israel lo ha manifestado mejor ni ha sido ms hbil para mantenerse en el discurso que Netanyahu, que durante dcadas ha encontrado un enemigo al acecho en cada esquina, incluso cuando no existe tal lugar.

No se equivoquen al respecto: mientras Israel afirma que la autodefensa es una necesidad por la amenaza del siempre presente odio de los dems, si es que existe tal odio, es una prctica muy conveniente al gusto y diseo de Israel. Ciertamente la mentalidad de dominacin dicta que la decencia es inalcanzable y la avaricia no conoce lmites. En ambos frentes Israel ha sobresalido.

Durante 70 aos las tropas israeles dirigidas, ya sea en Tel Aviv, Brooklyn o Toronto, han dominado el arte del autoengao. Como un obstinado ritual de iniciacin, generaciones de israeles han nacido envueltos en el mito de la mezquindad. No por el Holocausto, que fue muy real, pero con el convencimiento de que ningn discurso es suficientemente vil, ninguna prevencin en el tiempo, ningn acto es demasiado extremo cuando se trata de invocar el talismn de la supervivencia

El odio de Israel no se limita en absoluto al puado de lderes polticos, militares o los nuevos colonos que han florecido en una sociedad cuyo mantra es "no preguntes, no digas". Como un tambor ininterrumpido y constante, el odio supremacista ha llegado a todos los segmentos de una cultura israel que considera dbil al amable, blando al justo e injusta la igualdad.

Por generaciones de lderes israeles, el mensaje, aunque a veces maquillado, ha permanecido esencialmente incansable y uniforme en su letana.

En ltima instancia, aparte de la diferencia de sus nombres -ya sea Begin, el terrorista buscado de los aos 30 y 40, Sharon, el criminal de guerra cubierto con la sangre de mujeres y nios en Beirut y, ms tarde, de nuevo en Yenn, o Netanyahu, el orgulloso arquitecto de mltiples matanzas en Gaza- la diferencia engaosa ha permanecido constante en los pasillos del poder israel.

Ante la ausencia de un cambio drstico, no esperen que algo cambie, pronto o en cualquier momento, si el actual primer ministro finalmente enfila su camino a su merecido lugar en el banquillo de los acusados.

De hecho, esperando en los rincones para asumir la gran mentira estn, sin embargo, otros seres de una historia sombreada que comenz con el romntico mito de los kibutzim que casi mgicamente florecieron en la arena y su camino evolucion al inquietante cuento que hoy envuelve a Israel en un andrajoso ropaje de democracia.

Entre los que seguramente esperan su lugar en esta ruinosa carrera est la ministra de Justicia Ayelet Shaked. Recientemente descrita como una fascista clsica en la tradicin de Mussolini, Shaked, del partido Hogar Judo ha sido durante mucho tiempo crtica de los derechos individuales o la igualdad bajo la ley israel. Para ella la justicia es poco ms que una puerta legislativa a la superioridad sionista, con viajes limitados slo a la mayora juda del Estado.

Sin nada que ocultar Shaked ha anunciado la necesidad de una "revolucin moral y poltica" que ahogara los derechos individuales universales bajo el dominio de los valores nacionales y sionistas.

Habiendo aprendido durante mucho tiempo que en Israel el camino hacia el poder poltico est sembrado con la explotacin y el dolor de los no judos, los delirios racistas de Shaked han hecho el abominable camino de los ataques a infiltrados de frica en su conocida declaracin de que Palestina debe ser destruida porque "todo el pueblo palestino es el enemigo, incluidos sus ancianos y sus mujeres, sus ciudades y sus aldeas, sus propiedades y su infraestructura".

Para que no haya dudas acerca de qu propuesta es la que impulsa a esta heredera al trono poltico israel, su custica obra maestra en Facebook en 2014 terminaba con un abrazo pblico a nada menos que un absoluto genocidio "pidiendo la matanza de madres palestinas que dan a luz a pequeas serpientes".

No hay que preocuparse, hay mucha competencia. Tambin est Naftali Bennett, el exjefe de personal de Netanyahu que ha encabezado el partido Hogar Judo desde 2012. En varias ocasiones ministro de Educacin de Israel, ministro de Asuntos de la Dispora, ministro de Economa y ministro de Servicios Religiosos, Bennett es un ultranacionalista adorado por el movimiento explosivo y criminal de los colonos de Israel.

Sin un cambio drstico, 70 aos de historia deberan dejar poca duda sobre el futuro de Israel, tanto en la tierra que ocupa como en otros lugares, donde ha mostrado escasa vacilacin en apoyo de otros regmenes que, como l, ven como fin deseado el poder abusivo como una virtud y un control absoluto y brutal.

No slo se ha pronunciado repetidamente en apoyo a la anexin unilateral de Cisjordania, sino que adems se opone a la creacin de cualquier estado palestino... alarde orgullosamente de que "har todo lo que est a mi alcance para asegurar de que nunca logren un estado". En esa nota, con la eleccin de Donald Trump, Bennett proclam "La era del Estado palestino ha terminado".

Bennett, que alguna vez se jact: "Ya mat a muchos rabes en mi vida y no hay absolutamente ningn problema con eso".

Retrica como sta podra muy bien significar el fin del futuro poltico en un Estado racional que considera la violencia como la excepcin final a la regla y no el fin mismo. Pero Israel, donde la bravuconera y el entusiasmo llevan consigo un seductor y atractivo futuro poltico, ayud a transformar a Bennett del empresario de software de Manhattan en el fogoso hroe poltico tanto ante los ojos de los colonos como para los judos seculares.

Altamente crtico de lo que consider un tibio ataque de Israel en Gaza en 2014 -que mat a ms de 2.200 palestinos, la mayora de ellos civiles y cientos de ellos nios- Bennett es slo uno ms de una generacin de apologistas israeles que se ven ms all del alcance de la humanidad y mucho menos del alcance del derecho internacional.

De hecho, si la historia es una gua de lo que todava est por venir, desde hace mucho tiempo Israel no ve el fenmeno de los compaeros de cama como algo extrao, sino como algo valioso de un matrimonio vil y venenoso que se extiende desde dcadas atrs.

As, el apoyo de Israel al apartheid sudafricano y rodesiano fue muy pblico, ya que proporcion materiales para la construccin de armas nucleares o armas de asalto y helicpteros en violacin de las sanciones impuestas por las Naciones Unidas contra ambos pases. En otros lugares de frica financi y capacit a las fuerzas militares de brutales dictaduras: arm al ejrcito ruands y la milicia hutu, responsables del genocidio de los tutsis.

En Sudamrica Israel apoy a los escuadrones de la muerte guatemaltecos, a los contras, a Pinochet en Chile y a la junta militar en Argentina donde desaparecieron miles de opositores polticos, incluyendo numerosos civiles judos.

En el sudeste asitico y la regin del Pacfico ayud a las dictaduras de Suharto y Marcos. En Irn los escuadrones de la muerte secretos del sah (SAVAK) recibieron entrenamiento de Israel y gastaron ms de 150 millones de dlares en armas. Nunca conocido por su virtud desinteresada, Israel siempre resulta beneficiado. El sah fue uno de los primeros lderes en la regin en reconocerlo como Estado.

Hoy, mientras la mayor parte del mundo retrocede a la vista de las violaciones, desplazamientos y masacre de cientos de miles de personas en Myanmar, Israel sigue entrenando y armando escuadrones de la muerte que han atacado y llevado el genocidio a la minora musulmana rohingya del pas.

Netanyahu seguramente se ir, ya sea este ao o el prximo. En su lugar vendr otro de la misma calaa larga e ininterrumpida de autcratas que ven los derechos humanos y el derecho internacional como barreras en su campaa para completar la limpieza tnica de los palestinos iniciada hace mucho tiempo, cuando la Nakba comenz temprano en la maana del 9 de abril de 1948.

Usted cree que tendr xito? No. Creo yo que un cambio fundamental en un sistema alimentado por el apartheid y la ocupacin de repente revertir su raz de odio constante por medio de una urna israel que ha proporcionado desde hace tiempo un silencioso pretexto para crmenes atroces? Por supuesto no.

Sin embargo, en ltima instancia, tengo la esperanza de que con una resistencia decidida, a veces militante, por parte de los palestinos sobre el terreno, junto con el apoyo en crecimiento de una comunidad mundial que entienda bien que el silencio es complicidad, el cambio vendr y vendr de manera que repetir en voz alta, "Desde el ro hasta el mar..."

Al final no tengo ninguna duda de que la comunidad de las naciones se quedar sin excusas, si no de tiempo, para decir finalmente basta y hacerlo de una manera que asegure que millones de palestinos aptridas regresen a casa, por fin, para encontrar que las llaves viejas y oxidadas todava pueden abrir las puertas a la igualdad, la libertad y la justicia.

Stanley L Cohen es abogado y activista de derechos humanos que ha hecho un trabajo extenso en el Medio Oriente y frica.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/netanyahu-departure-170917074220221.html

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter