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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2017

El Procs cataln desde el colapso castellano

Marga Mediavilla
Habas contadas (Blog)


A estas alturas de septiembre, el asunto del referndum del 1-O se ha convertido en una enorme trifulca donde estamos dilapidando toda la energa poltica del pas. Mientras la atencin meditica se centra, semana tras semana, en el pulso Madrid-Barcelona, la corrupcin sigue impune, la crisis sigue sin estar resuelta y el cambio climtico nos muestra sus dientes en forma de una sequa atroz. Ni siquiera los debates polticos estn sirviendo para realizar una reflexin seria acerca de la organizacin territorial y el modelo de estado que queremos (o confederacin de estados, o lo que sea!).

Cada vez tengo ms la sensacin de que este pas avanza en la direccin justamente contraria hacia donde debera ir. Quiz sea porque mi visin de la realidad est sesgada o quiz porque me empecino en buscar los caminos errneos, pero, si no tengo la suerte de equivocarme, los que no tienen ni idea de lo que est pasando en el mundo y estn haciendo todo lo contrario a lo que deberan son los lderes que nos gobiernan. Porque lo peor de todo lo que se mueve alrededor del Procs cataln no es el hecho de que Catalua llegue a independizarse, sino cmo se llegue o no se llegue a ese resultado. Lo peor es que el conflicto cataln lleva camino de convertirse en una tortuosa y larga agona que absorba toda nuestra energa colectiva y haga que nos pasemos aos, aos y ms aos en una contienda que puede llegar a las ms altas cotas de degradacin moral o convertirse en una guerra.

Estamos en aos de decrecimiento, de cnit del petrleo y crisis ecolgica global, aos en los que ni siquiera los votantes de Trump pueden ignorar un cambio climtico que se va a sentir con especial intensidad en un lugar del mundo: Espaa, el frgil Mediterrneo. Los espaoles no deberamos ser tan tontos de perder el tiempo en discutir si se imprimen las papeletas de un referndum, se compran urnas o se ponen las fronteras en un lugar u otro.

Sabemos bien que la transicin a una sociedad ms resiliente frente a la crisis climtica y energtica es posible. Sabemos que tcnicamente podemos hacerlo, sabemos que hay ya experiencias de otras formas de vivir que nos permiten superar este capitalismo consumista que (tambin sabemos bien) no tiene recursos para durar muchas ms dcadas. Sabemos que vamos a tener que volver la mirada a esa tierra que tenemos tan abandonada, que vamos a tener que prestar especial atencin a la agricultura porque es el sector clave para gestionar el cambio climtico, es uno de los ms afectados por la crisis energtica y es vital para nuestro sustento. Sabemos que tenemos que prestar atencin al mundo rural porque no podemos permitirnos el colapso demogrfico de la Espaa Vaca, sabemos tambin que tenemos que mantener la sociedad unida a base de solidaridad, equidad y respeto a la justicia y eso requiere extirpar el cncer de la corrupcin.

Pero para que todas esas cosas se hagan realidad hace falta el ingrediente bsico, el ms importante: voluntad poltica. Y ese ingrediente requiere la atencin de una sociedad que debata sobre esos problemas, de unos medios que hablen de esos problemas, de unos polticos que se sientan presionados a actuar sobre esos problemas. Pero dnde est la atencin de los espaoles y espaolas, de sus polticos y de sus medios?: en el enfrentamiento de las dos macro-ciudades que absorben el poder, las miradas y los recursos. Muy lejos de la tierra que se est desertificando, de los pueblos que estn muriendo, de los barrios populares sumidos en la resignacin y la desesperacin.

Y es que vivimos tiempos de colapso y los colapsos se pueden navegar ms o menos aceptablemente, pero slo si se es muy conscientes de los problemas y no se pierde el tiempo en tonteras. Y nuestra historia no nos da buenas noticas en ese sentido, la historia de Espaa muestra que somos un pas muy proclive a generar situaciones de colapso y muy dado a no saber resolverlas.

Un colapso es una cada brusca de la complejidad y nivel de consumo de una sociedad, y se debe a que sta entra en dinmicas de sobrexplotacin. Cuando una sociedad crece por encima de lo que le permite su base de recursos naturales y/o humanos, se convierte lo que llamamos coloquialmente un gigante con los pies de barro. Si, a mayores, la sociedad quiere seguir creciendo, slo puede hacerlo a costa de destruir su propia base: haciendo crecer su cabeza (sus elites) a costa de deteriorar ms y ms sus pies (clases trabajadoras y ecosistemas). Esta sobrexplotacin hace que la base social y ecolgica se resquebraje y se produzca una cada sbita y dramtica.

El imperio espaol es un claro ejemplo de colapso motivado por la sobrexplotacin de su base social y el egosmo de sus elites. En el siglo XVII el imperio asfixia su base campesina e industrial, especialmente en el reino castellano, para mantener sus posesiones en Europa y Amrica y poder as competir con otras naciones europeas (naciones de suelos ms frtiles que los de las frgiles Mesetas ibricas).

La nica manera de remontar un patrn de colapso es volver a alimentar la base social y ecolgica. Esto es algo que no se consigue en Espaa con los sucesivos intentos de reforma ilustrada, que tienen ms o menos xito en las ciudades, pero desprecian lo campesino y siguen poniendo la frgil economa de los pueblos al servicio de las ciudades. Tampoco durante los siglos siguientes se consigue cambiar la tendencia de las elites a sacrificar la base social para sostener la grandeza de la nacin.

Esta Espaa que nunca se ha recuperado a fondo de sus colapsos sigue repitiendo sus errores. Despus del pinchazo de la burbuja inmobiliaria de 2008, el gobierno de Rajoy vuelve a repetir los patrones colapsistas. Salva a las lites a costa de las clases trabajadoras e ignora los factores que amenazan la base biofsica de la economa: el cambio climtico y la enorme dependencia energtica del exterior. Espaa es, de nuevo, un pas muy frgil que intenta mantener su estatus de gran pas europeo a base de sobrexplotar a su poblacin.

No es extrao que, en estos momentos, Catalua busque independizarse de ese Estado-imperio y sus nefastas dinmicas. Sin embargo, hasta el momento, el Procs, slo est sirviendo para convertirse en una trifulca monumental que eclipsa las iniciativas que intentaban desde 2011 combatir el egosmo de las elites. De esta forma, al atacar slo una de las tendencias (la centralizacin) y olvidarse de las otras (el egosmo de las elites, la fragilidad biofsica), el Procs consigue alimentar esas otras dinmicas perniciosas y termina apuntalando al enemigo contra el cual lucha.

En estos momentos Espaa necesita, sobre todo, huir de los patrones de colapso y para ello debemos cuestionar profundamente esa mentalidad imperial que tenemos grabada en nuestro ADN colectivo. Es preciso criticar el egosmo de las elites y recuperar el respeto por el pueblo (lo cual implica escucharle y promover todo tipo de consultas); es preciso penalizar la especulacin financiera y centrarse en la economa realmente productiva, la tierra, la energa y el medio rural. Esto no es nada fcil estando, como est, el gobierno en manos de un partido basado en los imaginarios de la grandeza imperial y con un Procs que estimula enormemente la tradicional bicefalia Madrid-Barcelona, esa bicefalia que sume en el olvido al resto de los territorios y desconoce lo que es el medio rural.

Huir de los patrones de colapso es vital y es bueno para todos. Es vital para los catalanes, que podran embarcarse en un agotador proceso independentista que solo sirva para repetir, a menor escala, los vicios del imperio del que quieren huir. Es vital para el resto de Espaa que ve cmo la lucha contra el independentismo cataln alimenta un nacionalismo espaol que usa la bandera para tapar la Espaa trabajadora al borde de la pobreza, la Espaa Vaca al borde del colapso demogrfico y la Espaa fsica al borde de ser tragada por el Sahara. Y, sobre todo, aunque no lo parezca, es vital para las elites, que estn siendo muy irresponsables y deben tomar consciencia de su egosmo y tambin de su necedad, porque su propio poder se basa en el bienestar de esa base social que estn destruyendo.

Vayamos ms all del enfrentamiento y empecemos a reinventar una convivencia que no est viciada de las dinmicas colapsistas imperiales. Para ello, como argumentaba Jos Luis Villacaas [1], podemos utilizar idea de recuperar la confederacin de los reinos hispanos que fue anterior al imperio. Pero sera deseable que, en lugar de mirar al pasado medieval para construir esta nueva identidad (como hicieron las Autonomas), mirsemos esta vez al futuro: un futuro marcado por el reto del cambio climtico. Volvamos la mirada hacia esas biorregiones que compartimos y debemos gestionar cooperando. Resolvamos de forma pacfica y sensata los problemas de las fronteras administrativas y polticas y centrmonos en la cooperacin frente a los gravsimos problemas ecolgicos, energticos y sociales que nos afectan a todos.

Nota:

[1] https://www.youtube.com/watch?v=8K5swBkkG_I

Fuente: https://contadashabas.wordpress.com/2017/09/21/el-proces-catalan-desde-el-colapso-castellano/



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