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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2017

Se realizan las primeras jornadas Historia de las Bibliotecas Populares
Conservar el pasado para ver el futuro

Silvina Friera
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El encuentro se realizar en el Museo del Libro y de la Lengua, por el Da de las Bibliotecas Populares y el 147 aniversario de la Comisin Nacional de Bibliotecas Populares. Participarn Javier Planas, Horacio Tarcus, Luis Alberto Romero y Alejandro Parada.

Sin bibliotecas, qu nos quedara?; no tendramos pasado ni futuro. La frase atribuida al escritor Ray Bradbury (1920-2012) podra ser un buen epgrafe para las primeras jornadas Historia de las Bibliotecas Populares, que se realiz ayer de 9 a 18, en el Museo del Libro y de la Lengua (Las Heras 2555), en el marco de los festejos por el Da de las Bibliotecas Populares y el 147 aniversario de la Comisin Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip). Las jornadas empezaron con una conferencia magistral de Javier Planas, autor de Libros, lectores y sociabilidades de lectura. Una historia de los orgenes de las bibliotecas populares en Argentina (Ampersand) y concluy con la presencia de destacados historiadores como Horacio Tarcus quien se referir a los socialistas romnticos argentinos del siglo XIX y las primeras bibliotecas populares, Luis Alberto Romero y Alejandro Parada. Tambin se presentaron la historia de cuatro bibliotecas populares del pas: Nicols Quiroga disert sobre la Biblioteca Popular Juventud Moderna de Mar del Plata: qu y cmo lean los sectores populares argentinos a mediados del siglo XX; Alberto Tasso habl de la centenaria Biblioteca Sarmiento de Santiago del Estero; Eduardo Bolan analiz la Biblioteca Popular Alberdi de Villa Crespo que tuvo entre sus miembros al escritor Leopoldo Marechal y al editor Manuel Gleizer; y Natalia Garca reconstruy la historia de la emblemtica Biblioteca Vigil de Rosario, que fue intervenida por la dictadura cvico-militar y que hoy es un Sitio de Memoria.

La Biblioteca Vigil fue una experiencia de inditos logros colectivos no slo en Argentina sino en Amrica Latina, cuenta Garca, un complejo social, cultural y educativo que, nacido de unas humildes prcticas vecinalistas en la dcada del 50, devino una mutual de slido capital financiero y patrimonial hasta su intervencin cvico-militar en 1977. Desde sus potentes recursos econmicos de carcter autogestivo, la Vigil fue mltiples instituciones en una misma organizacin popular: jardn de infantes, instituto secundario, escuela primaria, servicio bibliotecario, editorial, museo de ciencias naturales, observatorio astronmico, universidad popular, centro recreativo, cultural y deportivo, caja de ayuda mutua, guardera y centro materno infantil. Cada uno de estos proyectos forjados desde las inquietudes de una barriada, se caracterizaron por su calidad material y simblica transformando el ancho sur rosarino, recuerda la investigadora. La Biblioteca Vigil es hoy Sitio de Memoria por una suerte de doble condicin de vctima: dado la detencin ilegal y desaparicin forzada de ocho miembros de la comisin directiva en el 77 y en rigor de los delitos econmicos imprescriptibles cometidos por civiles y militares en tiempos dictatoriales, explica Garca a Pgina/12.

Cuando pensamos en trminos de desafos, siempre tendemos a pensar en el futuro. Hay veces que esos desafos estn vinculados al pasado. En este caso nosotros hacemos unas Jornadas de Historia de las Bibliotecas Populares porque un desafo importante para un organismo como la Conabip es cuidar casi ciento cincuenta aos de historia, ver cmo lo reflejamos con la mayor calidad posible, ver cmo lo estudiamos, ver cmo queda como un patrimonio central de la cultura de los argentinos una modalidad casi nica en el mundo de la articulacin entre la dinmica social y la accin del Estado en una sociedad democrtica, plantea Leandro de Sagastizbal, presidente de la Conabip. Cmo se piensan las bibliotecas populares en tiempos virtuales? Qu estrategias se pueden desarrollar para que haya ms lectores? Son dos cuestiones centrales reconoce De Sagastizbal. Una vinculada a lo tecnolgico que pasa por contar con recursos materiales y con capacitaciones. Eso se viene trabajando hace tiempo en la Conabip y queremos profundizarlo cada da ms, por ejemplo con la introduccin de contenidos digitales, algo que es por ahora puntual y exploratorio. Lo segundo, y sin dudas lo ms importante, es cmo logramos que amplios sectores sociales, en nuestro pas y en el mundo, vuelvan a creer que un proyecto cultural que las bibliotecas son mucho ms que un proyecto lector en la actualidad es fundamental para el crecimiento y para una vida mejor. En este sentido, el esfuerzo es prioritariamente social y tiene que lograr por un lado visibilidad de estos valiosos espacios para toda la sociedad, por el otro lado sinergias con todos los que tienen intereses parecidos y finalmente o antes que nada, presencia del Estado. La estrategia no puede ser otra que la presencia y el trabajo cotidianos cerca de esas realidades. En mundos heterogneos y dispersos a lo largo de un pas no hay magia ni recetas, solo es posible hacerlo conociendo sus realidades.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/64337-conservar-el-pasado-para-ver-el-futuro



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