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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2017

La amenaza a la democracia: la vuelta al franquismo

Vicen Navarro
Pblico.es


Dos hechos que han ocurrido en las ltimas semanas muestran el grado de derechizacin que se ha alcanzado en las instituciones polticas y mediticas espaolas en estos aos de gobierno Rajoy. Uno de estos hechos, que ha pasado casi desapercibido, es el otorgamiento por la Editorial Espasa del premio que lleva su nombre a Stanley G. Payne por su libro En defensa de Espaa: desmontando mitos y leyendas negras, que es una defensa del rgimen dictatorial que existi en Espaa desde 1939 hasta 1978, considerando al general Franco, que lo lider, como (y lo cito textualmente) el mayor modernizador de su pas y el lder que alcanz mayor xito de todos los aspirantes a las dictaduras de desarrollo del siglo XX. El libro es una defensa del golpe militar de 1936 y del rgimen dictatorial espaol existente en este pas.

Su autor, Stanley G. Payne, es profesor emrito de la Universidad de Wisconsin-Madison, en EEUU, donde dirige la Ctedra Vicens Vives, y pertenece a la categora de hispanistas anglosajones prximos a las derechas espaolas. Gran defensor de la manera cmo se hizo la transicin en Espaa de la dictadura a la democracia, considerndola como modlica, es contrario a la re-evaluacin de tal proceso que estn haciendo las nuevas izquierdas, como Unidos Podemos, En Com Podem y En Marea, a las que considera como nefastas, como define tambin a las fuerzas republicanas de los aos treinta, cuyas acciones, segn l, hicieron necesario el golpe militar de los nacionales (el entrecomillado es mo). En realidad, Stanley G. Payne ha alertado a la sociedad espaola de una posible alianza del PSOE con Unidos Podemos, que reproducira el Frente Popular que l abomina. La ltima ocasin en la que repiti este comentario fue nada menos que en el Centro de Estudios de la Defensa Nacional del Ministerio de Defensa del Estado espaol.

Dicho personaje ha recibido mltiples galardones del establishment espaol, habiendo sido elegido miembro de la Real Academia de Historia y de la Academia de Ciencias Morales y Polticas de Espaa, receptor de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Catlica, y nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad Rey Juan Carlos. Es un acadmico del establishment conservador, cuyas opiniones y discursos resuenan y son aplaudidos por las derechas espaolas, que en el panorama europeo son equivalentes a las ultraderechas. No me imagino que un libro semejante que hablara positivamente (tal como Payne hace de Franco) de Hitler, de Mussolini o incluso del mariscal Ptain recibiera tal reconocimiento en Alemania, en Italia o en Francia respectivamente, pases que sufrieron dictaduras fascistas o nazis semejantes a la que sufri Espaa.

Pero en Espaa no solo es posible, sino que es frecuente. En este aspecto, es importante tambin conocer qu es la Editorial Planeta, creada por el Sr. Jos Manuel Lara Hernndez, que luch en la llamada Guerra Civil en el lado golpista como capitn de la Legin, a la que se pas tras conocer al famoso (por su crueldad) general Yage. Particip activamente en la represin poltica franquista cuando los militares ocuparon Barcelona, y fue, ms tarde, jefe del sindicato fascista vertical de Artes Grficas. En 1949 fund la Editorial Planeta, convirtindose, como resultado de su entramado con el Estado, en una de las casas editoriales ms importantes de Espaa. Fue ms tarde nombrado Marqus del Pedroso de Lara. Su hijo, Jos Manuel Lara Bosch, heredero de una de las editoriales ms grandes (con unos ingresos anuales de 1.600 millones de euros) de Espaa (y del mundo), expandi sus negocios a los medios de informacin, llegando a presidir la corporacin Atresmedia (a la que pertenecen, entre otras, Antena 3, La Sexta, Onda Cero, Europa FM y Meloda FM). El Grupo Planeta es tambin el mayor accionista del diario de ultraderecha La Razn. Su gran poder meditico explica la docilidad hacia tal figura por parte del establishment poltico, lo cual explica sus muchos honores recibidos de autoridades pblicas, incluyendo la Medalla de Oro al mrito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura del Estado espaol, la Medalla Internacional de las Artes de la Comunidad de Madrid de la Sra. Esperanza Aguirre, el ttulo de hijo adoptivo de Sevilla, y la Cruz de Sant Jordi, mxima condecoracin de la Generalitat de Catalunya, y un largo etctera. Sus relaciones fueron siempre cordiales con los principales partidos polticos gobernantes, primordialmente con las derechas del PP y Convergncia, pero tambin con el PSOE.

Pero la burguesa representada por el Sr. Lara ha estado muy inquieta con el surgimiento de la nueva izquierda, que parece ms difcil de domar. De ah el galardn a Payne, en un intento de reforzar la cultura franquista todava hegemnica en las estructuras de poder en este pas. Tal burguesa parece estar alarmada, pues en la promocin de la eleccin del libro de Payne, el jurado del Premio Espasa subraya que tal libro provoca y desmonta los mitos y leyendas negras existentes en Espaa sobre la Guerra Civil y sobre Franco, como si dicha visin favorable a la dictadura fuera minoritaria (casi prohibida) en Espaa, habiendo sido reemplazada por una visin republicana, roja y separatista, que supuestamente, y segn Payne, domina el mundo intelectual del pas. En realidad su visin de Espaa y de su historia, lejos de ser prohibida, es la hegemnica en gran parte de los aparatos del Estado y del establishment poltico y meditico del pas. La transicin no signific una ruptura con el Estado franquista, sino una adaptacin y una apertura de este para legitimarse como Estado democrtico, pero conservando y reproduciendo grandes elementos de la cultura franquista que continan siendo hegemnicos en el pas. La Espaa uninacional, centrada en un Estado radial, es la dominante en los aparatos del Estado, y lo que est ocurriendo en Espaa estos das es un ejemplo de ello, lo cual me lleva al segundo hecho ocurrido esta semana.

Pero antes quisiera subrayar que la evidencia existente muestra claramente que Franco tuvo poco de modernizador. Una persona profundamente conservadora y reaccionaria, cruel en extremo (segn el profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia en Nueva York, experto en el fascismo europeo, por cada asesinato que cometi el rgimen de Mussolini, el rgimen de Franco cometi 10.000), responsable del enorme retraso poltico, cultural y econmico del pas, es lo opuesto a modernizador. Solo dos datos muestran la falacia de ese argumento. Cuando ocurri el golpe militar, Espaa e Italia tenan el mismo PIB per cpita. Cuando la dictadura termin, el PIB per cpita en Espaa era solo el 64% del PIB de Italia. Y el 68% de la poblacin adulta tena menos de seis aos de educacin.

La represin que est ocurriendo en Catalunya

El Estado central, cuyo Jefe de Estado nunca ha hecho una declaracin en contra de tal general (ni la har), ni en contra de la dictadura (que tampoco har), y cuyo partido gobernante, fundado por un ministro de Franco, nunca ha denunciado explcitamente aquel rgimen, est hoy reprimiendo por la fuerza, con una enorme agresividad y falta de sensibilidad democrtica (caracterstica del franquismo), reuniones, discursos, material escrito, revistas y muchos otros actos, lo cual sera impensable en cualquier pas democrtico. Aqu y ahora, en Catalunya, bajo este rgimen considerado democrtico, ha reaparecido una represin poltica que (para aquellos que vivimos aquel horror y luchamos contra l) recuerda la dictadura intentando crear miedo entre la poblacin con campaas masivas de intimidacin, y saltndose leyes del mismo Estado, como bien ha denunciado el fiscal y magistrado emrito del Tribunal Supremo, el Sr. Jos Antonio Martn Palln. El hecho de que los partidos independentistas que gobiernan la Generalitat se hayan saltado las leyes, violando el propio Estatut de Catalunya (como he denunciado en otros artculos), no justifica que el Estado central tambin lo est haciendo.

Tal represin es para defender una visin de Espaa, repito, uninacional, jerrquica, escasamente democrtica, con un escaso compromiso con los derechos polticos, sociales y culturales de los ciudadanos del pas, oprimindose a aquellos que tienen una visin distinta de Espaa, definindolos como anti-Espaa, tal como aquella dictadura hizo, dirigida por los llamados nacionales. Ello exige, de todas las fuerzas democrticas, una movilizacin para denunciar la represin franquista y tambin para resolver las causas que estn creando una enorme tensin entre los distintos pueblos y naciones de Espaa, lo que dificulta, entre otros temas, la resolucin del enorme problema social en el que vive el pas, en el que la mayora de los jvenes que desean trabajar no pueden encontrarlo, y donde casi el 40% de las familias monoparentales apenas llegan a fin de mes. Este es el mayor problema que tiene el pas, y que est siendo ignorado, cuando no ocultado, por aquellos que han sido responsables, a los dos lados del Ebro, de la enorme crisis social, escondindose ahora detrs de las banderas, como frecuentemente ha ocurrido en la historia de este pas.

Los herederos del franquismo estn ocupando Catalunya

Dicha represin es la mxima expresin del predominio de la cultura y prcticas franquistas que ha mostrado el gobierno Rajoy hacia las sucesivas demandas expresadas democrticamente por el gobierno cataln, pidiendo que se reconozca la personalidad e identidad de Catalunya dentro del Estado espaol, siendo el ltimo caso el Estatut del ao 2006 impulsado por el gobierno Maragall (una alianza de un partido socialista, un partido comunista, un partido verde y un partido independentista de izquierdas). Aquel Estatut no pidi la escisin, sino el reconocimiento de la identidad de Catalunya despus de haber sido aprobado por el Parlament cataln, por las Cortes Espaolas y por el pueblo cataln en un referndum, el cual fue vetado (en algunos de sus elementos esenciales) por el Tribunal Constitucional, que ha sido en gran parte un instrumento conservador, hegemonizado por el PP.

Y es de ah de donde se genera una movilizacin de miles de personas en Catalunya que se consideraban espaolas, y que han dejado de sentirse como tales, hacindose favorables a las tesis secesionistas. Es a partir de entonces que grandes multitudes de catalanes salen cada ao el da de la Diada a la calle. La enorme rigidez del gobierno Rajoy ha sido el mayor factor para que el independentismo se haya doblado; y a no ser que haya cambios, pasar a ser mayoritario en Catalunya. Esta es la raz del problema, que no puede resolverse a travs de la represin, a la que debemos oponernos y debe ser denunciada, pues la victoria a travs de la represin es lo peor que puede ocurrir, tanto en Catalunya como en Espaa. Ni que decir tiene que parte del problema es que los partidos independentistas en Catalunya estn intentando instrumentalizar este enfado popular actuando de una manera claramente denunciable (como he escrito en muchos artculos, tales como Cmo el tema nacional y el tema social se relacionan en Catalunya, Pblico, 15.09.17 y La desunin de las izquierdas: un mayor obstculo para resolver la gran crisis social en Catalunya. Pblico, 06.09.17). Pero la mayor causa de las tensiones es el gobierno Rajoy.

Esto no puede continuar as: los partidos y movimientos democrticos deben movilizarse

Esta situacin es intolerable, pues condena al pas a estar batallando sobre temas nacionales, olvidando el mayor tema social, lo que se traduce en el aumento del deterioro de la calidad de vida y el bienestar. De ah que algo debe hacerse, y rpido, y lo primero es terminar la represin que destruye los derechos de la ciudadana en Catalunya y que provoca lo opuesto a lo deseado.

Hoy el conflicto, no solo en Catalunya, sino en toda Espaa, no es sobre si habr o no independencia, sino sobre si se violan las reglas de la democracia o no, primordialmente por parte del gobierno espaol (lo cual forma parte de su ADN poltico), gobierno que ha llegado a utilizar el Ministerio de Justicia, en alianza con periodistas basura, para daar y eliminar a sus adversarios polticos. Este es el debate que adquiere especial relevancia hoy. Si el gobierno Rajoy consigue sus fines inmediatos, multiplicar todava ms la inestabilidad en Espaa, recuperando, a su vez, el centralismo, que dificultar la resolucin del problema nacional. De ah la urgencia de que, adems de parar la represin, se fuerce un dilogo y un debate entre todas las fuerzas democrticas para ver cmo rebajar tales tensiones. Y como parte de este objetivo, se debera permitir un referndum pactado (que como varios constitucionalistas han afirmado es posible incluso en la presente Constitucin) para posibilitar la libre expresin de la opinin de los catalanes sobre su conexin con el resto de Espaa con garantas, garantas que no han sido respetadas por el gobierno Rajoy (ni tampoco por el gobierno Puigdemont). Entre estas garantas debera incluirse la eleccin entre varias alternativas, no limitndose a independencia S o NO, pues dicha dicotoma en Catalunya est sesgada a favor del S, pues el NO es claramente inaceptable para la gran mayora de catalanes ya que significa continuar en la situacin actual. Es el reto de las fuerzas democrticas no independentistas desarrollar alternativas (como lo fue en su da el Estatut propuesto por el gobierno Maragall) que compitan con la secesin como manera de resolver tales problemas que no fueron resueltos en la primera transicin por imposicin del Monarca y del Ejrcito. Ello requiere una reflexin sobre la necesidad de un proceso constituyente para redefinir Espaa y el Estado espaol, hacindolo ms democrtico, ms justo, equitativo y plurinacional. Es imperativo que el problema nacional no contine ocultando el enorme problema social tan agudo que persiste en el pas, pues el problema nacional y social estn causados por el enorme dominio que los herederos de la dictadura continan teniendo sobre el Estado espaol. De ah que aplauda la iniciativa de las nuevas izquierdas de convocar una Asamblea de autoridades parlamentarias y municipales, pertenecientes a partidos y movimientos sociales democrticos, para dialogar y proponer salidas a la situacin actual.

Y en este proceso, hay que considerar que es urgente que el Partido Popular (causa de las mayores tensiones) deje de gobernar el pas. Hoy, numricamente, es posible sustituirlo, creando a nivel del Estado una alianza entre los partidos de izquierdas y los partidos nacionalistas. Y a nivel de Catalunya los nmeros tambin muestran que podra establecerse un gobierno de izquierdas que sustituyera al gobierno actual dirigido por Convergncia, que ha dominado la Generalitat durante la mayor parte del periodo democrtico, y que con el PP ha sido corresponsable de la gran crisis social existente en Catalunya y en Espaa. Esto podra ocurrir ya, pero los movimientos sociales deberan movilizarse y presionar para que ello ocurriera. Me temo que uno de los mayores obstculos vendr no solo del aparato central del Estado, sino tambin del PSOE, pues no ha aceptado todava el plurinacionalismo que sus antecesores, durante la resistencia antifascista, haban apoyado. Su temor a que desaparezca el bipartidismo en Espaa y la existencia de la resistencia del aparato que perdi en las elecciones a Secretario General (pero contina siendo potente en su seno) est dificultando esta posibilidad. Espero que una movilizacin de sus bases pueda una vez ms forzar los cambios que permitan hacer la segunda transicin, resolviendo los grandes problemas que quedaron sin solventar en la primera. As lo espero por el bien de Catalunya y de Espaa.

Fuente: http://www.vnavarro.org/?p=14262



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