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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2017

Violencia estructural & Violencia de gnero
Una falla del pensamiento feminista es creer que la violencia de gnero es un problema de hombres y mujeres

Florencia Vizzi y Alejandra Ojeda Garnero
www.nuevatribuna.es

Entrevista a Rita Segato, doctora en Antropologa e investigadora, probablemente, una de las pensadoras feministas ms lcidas de esta poca. Y tal vez de todas las pocas.


Ha escrito innumerables trabajos a partir de su investigacin con violadores en la penitenciara de Brasilia, como perito antropolgico y de gnero en el histrico juicio de Guatemala en el que se juzg y conden por primera vez a miembros del Ejrcito por los delitos de esclavitud sexual y domstica contra mujeres mayas de la etnia qeqchi, y fue convocada a Ciudad Jurez a exponer su interpretacin en torno a los cientos de femicidios perpetrados en esa ciudad.

Su currculum es largo e impresionante. Ms all de todo prejuicio escandalizador, Segato ha propuesto una mirada profunda sobre la violencia letal sobre las mujeres, entendiendo a los femicidios como una problemtica que trasciende a los gneros para convertirse en un sntoma, o mejor dicho, en una expresin de una sociedad que necesita de una pedagoga de la crueldad para destruir y anular la compasin, la empata, los vnculos y el arraigo local y comunitario.

Es decir todos esos elementos que se convierten en obstculo en un capitalismo de rapia, que depende de esa pedagoga de la crueldad para aleccionar. Es, en ese sentido, que el ejercicio de la crueldad sobre el cuerpo de las mujeres, pero que tambin se extiende a crmenes homofbicos o trans, todas esas violencias no son otra cosa que el disciplinamiento que las fuerzas patriarcales imponen a todos los que habitamos ese margen de la poltica, de crmenes del patriarcado colonial moderno de alta intensidad, contra todo lo que lo desestabiliza (*).

En esos cuerpos se escribe el mensaje aleccionador que ese capitalismo patriarcal de alta intensidad necesita imponer a toda la sociedad. No es tarea sencilla entrevistar a Rita, que es una especie de torbellino, capaz de enlazar con extrema claridad y sutileza los argumentos ms complejos. Se toma su tiempo para responder, analiza cada pregunta, la desgrana, profundiza y vuelve a empezar con una vuelta de tuerca sobre cada concepto. Tiene su propio ritmo y seguirlo puede ser un desafo.

- En el marco del alarmante crecimiento de los casos de violencia de gnero, podra profundizar en el concepto que desarroll de que la violencia letal sobre la mujer es un sntoma de la sociedad?

- Desigualdad de gnero, control sobre el cuerpo de la mujer, desde mi perspectiva, hay otras feministas que no coinciden, acompaan la historia de la humanidad. Slo que, contrariamente a lo que pensamos y a eso que yo llamo prejuicio positivo con relacin a la modernidad, imaginamos que la humanidad camina en la direccin contraria. Pero los datos no confirman eso, al contrario, van en aumento. Entonces tenemos que entender cules son las circunstancias contextuales e histricas.

Una de las dificultades, de las fallas del pensamiento feminista es creer que el problema de la violencia de gnero es un problema de los hombres y las mujeres. Y en algunos casos, hasta de un hombre y una mujer. Y yo creo que es un sntoma de la historia, de las vicisitudes por la que pasa la sociedad. Y ah pongo el tema de la precariedad de la vida. La vida se ha vuelto inmensamente precaria, y el hombre, que por su mandato de masculinidad, tiene la obligacin de ser fuerte, de ser el potente, no puede ms y tiene muchas dificultades para poder serlo. Y esas dificultades no tienen que ver como dicen por ah, porque est afectado por el empoderamiento de las mujeres, que es un argumento que se viene utilizando mucho, que las mujeres se han empoderado y que los hombres se han debilitado por ello y por lo tanto reaccionan asNo. Lo que debilita a los hombres, lo que los precariza y los transforma en sujetos impotentes es la falta de empleo, la inseguridad en el empleo cuando lo tienen, la precariedad de todos los vnculos, el desarraigo de varias formas, el desarraigo de un medio comunitario, familiar, local en fin, el mundo se mueve de una manera que no pueden controlar y los deja en una situacin de precariedad, pero no como consecuencia del empoderamiento de las mujeres, sino como una consecuencia de la precarizacin de la vida, de la economa, de no poder educarse ms, leer ms, tener acceso a diversas formas de bienestar.

Y eso tambin va en direccin de otra cosa que vengo afirmando: que hay formas de agresin entre varones que son tambin violencia de gnero. Yo afirmo que los varones son las primeras vctimas del mandato de masculinidad. Con esto no estoy queriendo decir que son vctimas de las mujeres, y quiero dejarlo bien en claro porque se me ha entendido de una manera equivocada muchas veces.

Estoy diciendo que son vctimas de un mandato de masculinidad y una estructura jerrquica como es la estructura de la masculinidad. Son vctimas de otros hombres, no de las mujeres. Y esto tambin quiero dejarlo en claro, no es que el hombre se volvi impotente porque las mujeres se potencian, sino que se volvi impotente porque la vida se volvi precaria y los deja impotentes.

- Muchas mujeres reciben esta violencia como algo normal. Por qu?

 - Por eso, sobre todo en Espaa, al principio, cuando en las primeras campaas por los derechos de la mujer empezaron a aparecer estas mujeres golpeadas en la televisin, fue muy fuerte y caus mucho impacto. Plantear que la violencia domstica es un crimen creo que fue el mayor avance de la Convencin sobre la Eliminacin de Todas las Formas de Discriminacin contra la Mujer (Cedaw), es decir, que algo que es una costumbre puede ser un crimen. Es dificilsimo sobre todo en el campo del derecho dar ese paso, porque el derecho es como la santificacin de todo lo que es la costumbre como ley. Pero la Cedaw dice: esta costumbre es un crimen, no puede ser transformada en ley. En ese caso de la violencia domstica, de las violaciones domsticas se ha marchado en el camino de comprender que es un crimen. Ahora, lo que nos da a nosotros una pauta, una luz para entender mejor todo ese tema, es que cuando hay un bito, cuando aparece un cuerpo, un asesinato de mujer nunca fue natural, ni antes ni ahora ni nunca.

Y ah vemos que hay una dificultad del derecho y del Estado en ganar terreno en este campo. Porque, sin ninguna duda, estn en aumentando cada vez los feminicidios, ese verdadero genocidio de mujeres que estamos viviendo, de varias formas. Y eso lo sabemos porque ya hay ms de 10 aos de estadsticas en la mayor parte de los pases. Y adems el avance en lo legal y lo forense respalda esta afirmacin.

- Usted plantea que la violacin es un acto disciplinador, un crimen de poder. Qu se juega el agresor sexual en esos casos?

Bueno, ese concepto es de altsima complejidad. Le cuesta mucho a la sociedad comprender a qu apunto. Mucha gente de bien, muy moral, salt contra esto e intenta rpidamente diferenciarse de ese sujeto que considera anmalo, criminal, inmoral, en fin todo lo malo que se deposita en ese sujeto, en ese chivo expiatorio que es el agresor y los otros hombres se salvan y dicen yo no soy eso.

Yo eso lo pongo bajo un signo de interrogacin. Yo creo que aquel ltimo gesto que es un crimen, es producto de una cantidad de gestos menores que estn en la vida cotidiana y que no son crmenes, pero son agresiones tambin. Y que hacen un caldo de cultivo para causar este ltimo grado de agresin que s est tipificado como crimen pero que jams se sucedera si la sociedad no fuera como es.

Se sucedera en un psicpata, pero la mayor cantidad de violaciones y de agresiones sexuales a mujeres no son hechas por psicpatas, sino por personas que estn en una sociedad que practica la agresin de gnero de mil formas pero que no podrn nunca ser tipificadas como crmenes. Por eso mi argumento no es un argumento antipunitivista de la forma clsica, en el sentido de que no se debe punir o sentenciar.

S tiene que haber leyes y sentencias que slo algunas veces llegan a materializarse. Pero en nuestros pases sobre todo, en el mundo entero, pero especialmente en Amrica Latina, de todos los ataques contra la vida, no solamente los de gnero sino de todos en general, los que llegan a una sentencia son una proporcin mnima.

La eficacia material del derecho es ficcional, es un sistema de creencias, creemos que el derecho lleva a una condena. Pero claro que tiene que existir, el derecho, todo el sistema legal, el justo proceso y la punicin. Lo que yo digo es que la punicin, la sentencia no va a resolver el problema, porque el problema se resuelve all abajo, donde est la gran cantidad de agresiones que no son crmenes, pero que van formando la normalidad de la agresin. Ninguno tomara ese camino si no existiera ese caldo de cultivo.

- Y por qu algunos hombres toman ese camino y otros no? Porque si es un problema social no afectara a todos por igual?

Y bueno, porque somos todos diferentes yo no te puedo responder eso. Lo que s te puedo asegurar es que los ndices seran muchos menores si atacramos la base, o sea, el hbito, las prcticas habituales. Tampoco hablo de una cultura de la violacin, porque se habla mucho de eso, sobre todo en Brasil. Se habla mucho de una cultura violadora. Est bien, pero cuidado con la culturalizacin, porque el culturalismo, en el abordaje de estos temas, le da un marco de normalidad, de costumbre. Como se hace con el racismo por ejemplo es una costumbre. Yo tengo mucho miedo a esas palabras que terminan normalizando estas cuestiones.

- En relacin a este tema, sobre que la violacin es un crimen de poder, disciplinador, eso se juega de la misma manera en el caso de los abusos de menores? Ya que generalmente los nios son abusados en su mayora en las relaciones intrafamiliares o por integrantes de sus crculos cercanos, se puede hacer una misma lectura o es distinto el anlisis?

Yo creo que es un anlisis distinto, porque ah si entra la libido de una forma en que yo no creo que entra en las violaciones de mujeres. Yo no he investigado mucho ese tema, lo que s puedo decir al respecto es que el agresor, el violador, el asediador en la casa lo hace porque puede. Porque tambin existe una idea de la paternidad que proviene de una genealoga muy antigua, que es el pater familias, como es en el Derecho Romano, que no era como lo concebimos hoy, como un padre, una relacin parental. Sino que el padre era el propietario de la mujer, de los hijos y de los esclavos, todos en el mismo nivel.

Entonces eso que ya no es ms as, pero que en la genealoga de la familia, como la entendemos, persiste la familia occidental, no la familia indgena. Pero s la familia occidental, que tiene por debajo en sus orgenes la idea de la dueidad del padre. Entonces, eso aun est muy patente. Tengo estudiantes que han trabajado este tema. Por ejemplo, el caso de un pastor evanglico que violaba a todas sus hijas, y lo que sale de ese estudio es que el hombre, en su interpretacin, era dueo de esos cuerpos.

Eso es algo que no est ms en la ley, pero s en la costumbre. Y el violador tambin es alguien que tiene que mostrarse dueo, en control de los cuerpos. Entonces el violador domstico es alguien que accede a esos cuerpos porque considera que le pertenecen. Y el violador de calle es alguien que tiene que demostrar a sus pares, a los otros, a sus compinches, que es capaz. Son variantes de lo mismo, que es la posesin masculina como duea, como necesariamente potente, como dueo de la vida.

- En su experiencia, el violador se puede recuperar de alguna forma, con la crcel o con algn tratamiento?

- Nunca vi un trabajo de reflexin, no lo podemos saber porque el trabajo que debemos hacer en la sociedad que es primero entender y luego reflexionar nunca fue hecho. Slo despus de hacer el trabajo que est pendiente todava de hacer en el sistema penitenciario, podemos llegar a ese punto. No hay elementos suficientes. No estoy hablando de psicpatas. Porque, a diferencia de lo que dicen los diarios, la mayor parte de las agresiones sexuales no son perpetradas por psicpatas. Los mayores perpetradores son sujetos ansiosos por demostrar que son hombres. Si no se comprende qu papel tiene la violacin y la masacre de mujeres en el mundo actual, no vamos a encontrar soluciones.

Quedan pendientes tantos temas hablar, por ejemplo, sobre el papel de los medios que, segn sus propias palabras, colaboran con exhibir pblicamente la agresin a las mujeres hasta el hartazgo, haciendo de la victimizacin de las mujeres un espectculo de fin de tarde o despus de misa, reproduciendo hasta el hartazgo los detalles ms morbosos y funcionando as como el brazo ideolgico de la estrategia de la crueldad. Esos y tantos otros. Ser en otra oportunidad. La estaremos esperando.

(Foto: Laura Rita Segato)



*Extracto del libro La guerra contra las mujeres, de Rita Segato.

Fuente:http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/falla-pensamiento-feminista-creer-violencia-genero-problema-hombres-mujeres/20170921093249143554.html


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