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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2017

El impago feminista de la deuda

Iolanda Fresnillo
El salto

Hablar de deuda es hablar de soberana. Las soberanas de las que hemos sido despojadas las deudoras por parte de los acreedores a travs de la deudocracia en la que vivimos.


Hablamos de deudocracia cuando pagar deudas es ms prioritario que cubrir las necesidades bsicas de la poblacin, cuando cumplir con los requisitos y las expectativas de los mercados es ms importante que cumplir con los derechos econmicos, sociales y culturales de nuestro pueblo. Esa deudocracia se ha convertido en una clara herramienta de despojo de la soberana poltica, econmica, social, territorial y reproductiva de los pueblos. Una desposesin que resulta que no es neutra desde el punto de vista de gnero.

Sin ir ms lejos, la aplicacin de medidas de austeridad impuestas a travs de esta deudocracia no slo significa una prdida de derechos sociales, un aumento de la precariedad laboral y del empobrecimiento, con mayor intensidad entre las mujeres, y una intensificacin de las desigualdades (tambin las de gnero), sino tambin una intensificacin de la carga del trabajo de cuidados y reproduccin que asumen, fundamentalmente, las mujeres.

Ante recortes y privatizaciones, son las cuidadoras las que asumen aquellas responsabilidades que antes asuma el Estado. Mientras en el inicio de la crisis se di una destruccin de puestos de trabajo en sectores masculinizados como el de la construccin, la austeridad ha llevado a un mayor impacto en sectores feminizados como el de servicios bsicos (salud, educacin, servicios sociales, servicios de cuidados, ...). El incumplimiento de la Ley de Dependencia, la congelacin del salario mnimo, la reforma del IRPF y el aumento del IVA, el aplazamiento de las mejoras de pensiones de viudedad o la congelacin de pensiones no contributivas, dejan tambin a las mujeres en una situacin de mayor vulnerabilidad. Una vulnerabilidad que se ve de forma clara en el caso de las pensiones contributivas. En promedio, las pensiones contributivas que reciben las mujeres son un 40% inferiores a las de los hombres.

Pero la crisis de la deuda no tiene slo una dimensin de gnero en cuanto a sus impactos, sino tambin en relacin a las posibles salidas de la misma. Si la "salida" que construimos va encaminada a reforzar un sistema econmico basado en la rentabilidad, la productividad, la competitividad y el crecimiento econmico, y no en la centralidad de la sostenibilidad de la vida, sta supondr una profundizacin del sistema patriarcal. Si la "salida" de la crisis es "ciega" a las desigualdades de gnero, en realidad estar profundizando estas desigualdades y perpetuando el patriarcado.

SALIDAS DE LA CRISIS CON O SIN DEUDA?

Cuando planteamos alternativas para salir de la crisis, debemos hacerlo en la direccin de construir un nuevo modelo econmico y social, que se base en un sistema financiero al servicio de las personas. Un modelo de produccin que "no nos cueste el planeta" y que tenga en cuenta las aportaciones de las tareas de cuidado y reproduccin. Que se base en relaciones sociales y laborales justas y de igualdad, que permitan garantizar la vida digna que valga la pena ser vivida.

No cuestionar la deuda pblica, garantizar su pago y, por tanto, desarrollar polticas de crecimiento econmico para poder pagarla, nos mantiene esclavas al sistema, lo perpeta. Es adems una propuesta inviable, en tanto que supone cargarnos el planeta, pero tambin porque no es posible sin la aportacin de las mujeres a la economa a travs del trabajo no remunerado de cuidados y reproduccin.

Por otra parte, planteamientos como la necesidad de renegociar o refinanciar la deuda, o conseguir reducciones, quitas, sin abordar su ilegitimidad, permiten en realidad regenerar y reforzar el capitalismo financiero. Una "salida" que permita reducir el peso de la deuda, para volver a poner el contador a cero o a un nivel suficientemente bajo que la haga "sostenible", y permitir que los mercados finanzas sigan dominando las finanzas y polticas pblicas, es una "salida" que perpeta la actual correlacin de fuerzas y, por tanto, las desigualdades sociales, econmicas y de gnero.

En las antpodas de seguir manteniendo la rueda del capitalismo financiero, estara la propuesta de impago de la deuda. Impago para generar una situacin de ruptura con el sistema financiero y la actual correlacin de poderes, que permita efectivamente darle la vuelta al conflicto capital-vida. Un impago que nos permita definir y decidir qu modelo productivo, financiero, monetario, energtico, alimentario, fiscal, laboral o reproductivo necesitamos y queremos, para as construir un futuro desconectadas del dominio de los mercados financieros. No pagar la deuda para abordar el conflicto capital-vida y construir esta vida digna de ser vivida, es lo que podramos llamar un "impago feminista de la deuda".

Situndonos pues en el plano del conflicto capital-vida que plantea el sistema capitalista, las respuestas a la crisis pueden suponer una regeneracin del sistema, reforzando los intereses del capital, y que por tanto refuerce el patriarcado. O podemos abordar la necesaria deconstruccin del capitalismo para construir un futuro que nos permita ganar dicho conflicto en favor de la sostenibilidad de la vida.

Un impago de la deuda que no se plantee como herramienta para abordar el conflicto capital-vida, no podr ser feminista. Como decamos, un impago para volver a poner el contador a cero y reanudar las dinmicas de crecimiento econmico, competencia, expolio de recursos y explotacin laboral, que siga invisibilizando el trabajo no remunerado de cuidados y reproduccin, no ser nunca feminista. Un futuro que no aborde la ruptura con el dominio de los acreedores, de los mercados financieros, no podr nunca poner la vida y los cuidados en el centro.

CONSEGUIR EL IMPAGO FEMINISTA DE LA DEUDA

En definitiva, resulta imposible romper con el capitalismo y el patriarcado bajo la deudocracia. Pero conseguir la correlacin de fuerzas necesarias para hacer viable este impago feminista de la deuda no es cosa fcil.

La propuesta de la Plataforma Auditora Ciudadana de la Deuda va en esta direccin. Se propone un proceso de aprendizaje colectivo, de empoderamiento, de conocimiento compartido sobre cmo hemos llegado hasta aqu para poder definir y decidir, desde abajo, cules deben ser las vas de salida y las alternativas. Es un proceso que necesariamente tenemos que hacer desde una perspectiva feminista y antipatriarcal, de anlisis integral del problema: el capitalismo. Planteamos la auditora como un proceso que nos permita analizar de forma participada los impactos de gnero del sistema deuda. Un anlisis de gnero interseccional, que aborde tambin dimensiones y desigualdades sociales, de clase, de origen (migrantes), ambientales, culturales, econmicas y polticas.

Este anlisis colectivo y desde una perspectiva feminista de la problemtica de la deuda nos debe permitir no slo recabar conocimiento y concienciacin popular entorno a la problemtica de la deuda, sino acumular fuerzas en torno a la propuesta del impago feminista de la deuda. Todo ello para construir conciencia colectiva de que no puede haber soberana ni vida digna en un sistema bajo la dictadura de la deuda.

Fuente: https://elsaltodiario.com/en-deuda/impago-feminista-genero-deuda-


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