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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2017

Los activistas piden a la ONU que se ocupe de la situacin de miles de detenidos en Siria de los que no se sabe nada desde hace aos
Abusos y torturas: el horror oculto de las mujeres desaparecidas en crceles sirias

Hannah Summers
The Guardian/eldiario.es


Rima Mulla Othman fue arrestada y encarcelada en Siria despus de viajar a Damasco buscando tratamiento mdico para su beb enfermo. En la celda subterrnea donde fue torturada implor a los guardias de seguridad que llevaran a su hijo Omar, de tres meses, al hospital. Necesitaba atencin urgente, ya que estaba muy enfermo. Pero sus ruegos fueron ignorados y ambos pasaron los siguientes dos aos y cuatro meses tras las rejas.

Las primeras palabras de Omar fueron "crcel" y "quiero irme de aqu". Segn el Gobierno del presidente Asad, el delito de su madre haba sido ayudar a los heridos en Deir ez-Zor, una ciudad al noreste de Siria, donde ella trabajaba como enfermera.

Gracias a un abogado, Othman fue liberada hace siete meses. Sin embargo, el trauma fsico y psicolgico que sufri fue tan grande que tuvo que dejar a su hijo, que ahora tiene tres aos, en un orfanato hasta reponerse y ser capaz de cuidarlo.

Ellos ya han vuelto a estar juntos, pero miles de familias en toda la Siria devastada por la guerra continan separadas, aguardando desesperadamente noticias de sus seres queridos que estn desaparecidos y se cree que estn detenidos en alguna crcel de Asad.

La historia de Othman es una de muchas que figuran en una exposicin que se inaugurar el 8 de septiembre para hacer visible las penurias que enfrentan las mujeres sirias detenidas. Es uno de varios eventos organizados en torno al Da Internacional de las Vctimas de Desaparicin Forzosa.

Para hacer visible los padecimientos de los detenidos, Amnista Internacional le est pidiendo a la ONU que haga ms por poner el tema en la agenda internacional, y acusa a la organizacin de hablar de cara a la galera sobre el tema pero no cumplir con las promesas.

"Es sabido que hay una crisis humanitaria en Siria, pero si bien recibimos informacin sobre los asedios, los civiles desplazados por el conflicto y los refugiados, la gente sabe muy poco de los horrores ocultos que enfrentan los detenidos", explica Kristyan Benedict, director de las campaas de Amnista Internacional para Siria.

Qu est pasando en las crceles?

Benedict asegura que se necesitan desesperadamente supervisores que investiguen las condiciones en que estn los detenidos en las crceles, tanto las del gobierno como las de las fuerzas insurgentes. "Hasta ahora, el rgimen no ha permitido que entre nadie de la ONU a las crceles. Sin embargo, los investigadores de crmenes de guerra de la ONU s pudieron entrar a Siria tras el ataque con agentes qumicos de abril, as que existe ese precedente de que cuando hay voluntad poltica de la comunidad internacional, se puede".

Benedict aade: "Podramos ver ms actividad de la oficina de asuntos polticos de la ONU. Cuando quieren, saben hacer ruido. Pero respecto a este tema de los detenidos estn hablando de cara a la galera. No vemos que sea un tema poltico importante para la ONU, pero para los sirios s es un tema prioritario.

Hay miles de personas sufriendo cada da dentro de esos antros infernales, sin ninguna ayuda ni asesoramiento legal. Sus familias no saben dnde estn o qu les est pasando, y eso genera un trauma enorme".

En febrero, Amnista Internacional public un informe sobre una de las crceles ms conocidas de Siria, donde al menos 13.000 oponentes a Asad fueron ejecutados en secreto durante los primeros cinco aos de la guerra civil. El informe concluy que el gobierno sirio orden los asesinatos en la crcel de Saydnaya, como parte de una poltica de exterminio ms amplia. Miles de personas murieron a causa de las torturas y el hambre.

Segn Amnista Internacional, la mayora de las mujeres detenidas est en la crcel de Adra, en Damasco. Durante la primera poca del conflicto, las mujeres encarceladas eran en su mayora activistas polticas y trabajadoras humanitarias. Pero a medida que la crisis fue aumentando, comenzaron a arrestar otro tipo de mujeres, a menudo familiares de combatientes de la oposicin que usaban para negociar o para hacer intercambios de prisioneros.

Una exdetenida que logr escapar de Siria y ahora vive en Manchester, donde se inaugurar la exposicin, relata que tema por su vida y que era torturada continuamente. Antes del levantamiento de 2011, Asmaa, que entonces tena 27 aos, estudiaba desarrollo infantil y viva en Dar, la ciudad donde comenzaron las protestas contra el gobierno. Recibi entrenamiento en primeros auxilios y comenz a participar de las protestas con regularidad.

"Torturaron a una persona frente a m"

Finalmente, el Gobierno supo de ella. En marzo de 2012, fue arrestada cuando intentaba ayudar a un amigo que haba desertado del Ejrcito sirio tras negarse a disparar contra manifestantes pacficos.

"Fue una experiencia terrible. Me metieron en una celda pequea y llena de personas y luego torturaron a mi amigo delante mo. Utilizaron cables elctricos y le pegaron con una tabla de madera. Hasta el da de hoy no s si sigue detenido, si est vivo o muerto", cuenta a the Guardian.

Durante el tiempo que pas en la crcel, Asmaa, que no quiso que se publicara su apellido, dice que fue golpeada y torturada frecuentemente. "Nos golpeaban y nos torturaban con picanas. Te podan interrogar en cualquier momento. Lo que me mantuvo fuerte era que no quera darles los nombres de mis amigos activistas, as que por eso soport las torturas".

Asmaa fue llevada ante un tribunal militar cuatro veces, pero cada vez el juez se negaba a escuchar su caso. Afuera, la gente se manifestaba por su liberacin, pero sin xito. Un amigo que se acerc a la crcel a preguntar por ella fue detenido durante siete meses.

Asmaa fue liberada un ao y siete meses despus de ser arrestada, despus de que un grupo de combatientes insurgentes de la ciudad de Al-Zabadani negociara un intercambio de prisioneros con los funcionarios de Dar.

"Cuando vinieron a mi celda y me gritaron Fuera!, no lo poda creer y empec a gritar y pegar patadas. Pensaba que me iban a ejecutar o a llevar a un sitio desconocido. Muchas mujeres fueron trasladadas y nunca ms se supo de ellas". Tras ser liberada, Asmaa huy a Jordania, donde sigui su activismo hasta que solicit el estatus de refugiada para emigrar al Reino Unido.

Asmaa, que ahora tiene 33 aos y dos hijas pequeas, dice que est decidida a seguir luchando para que los detenidos ocultos de Siria obtengan justicia. "Quiero hacer todo lo que pueda por ayudar a otras mujeres, hacer que se oigan sus voces y visibilizar los abusos que sufren. Mi hermano tambin est detenido y no sabemos nada de l desde 2014".

Asmaa trabaja con Rethink Rebuild Society, un grupo con base en Manchester que trabaja por mejorar la vida de los sirios en el Reino Unido. Ella fue esencial en la preparacin de la exposicin sobre las historias de las mujeres detenidas. Yasmine Nahlawi, coordinadora de investigacin de la organizacin, dice que espera que el evento ayude a que los detenidos y sus familias obtengan justicia.

"Desafortunadamente, el tema de los detenidos est siendo usado por el rgimen como una carta poltica. Sin embargo, para los sirios ste es un conflicto humanitario con el que no se puede negociar o hacer concesiones", afirma.

Fuente original: https://www.theguardian.com/

http://www.eldiario.es/

Traduccin de Luca Balducci.



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