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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2017

El futuro Inminente

Lidia Fagale
Rebelin


En el Meda Party Production versin 2017 que tuvo lugar en el Centro Cultural Konex durante tres das, 2500 personas escucharon a 24 expertos en innovaciones tecnolgicas aplicadas y desarrolladas para los grandes medios en trnsito o ya procesados en su versin digital, participaron de 50 charlas relmpago, 60 workshop y se presentaron proyectos que van desde programas experimentales para leer el subconsciente, con el objetivo de controlar en un futuro inmediato nuestro entorno, los objetos y los movimientos por el slo hecho de pensar, traducir los estados de nimo de candidatos, crear colectivamente un documental en 360 para contar historias de manera ms gil e interactiva con tecnologa inmersiva y llevar al espectador al lugar de los hechos, estar all en medio de la escena, entre otras iniciativas que rodearon el objetivo del encuentro, bajo el lema reiniciando el periodismo donde el combate contra las noticias falsas fue uno de los ejes centrales junto a la innovacin tecnolgica, las nuevas versiones de los medios de comunicacin y el periodismo de datos.

Se suma, la tarea de desentraar el lenguaje crptico que menciona la incidencia cotidiana de los dispositivos tecnolgicos y sus aplicaciones. La nueva arma que intenta combatir en pocas de post verdad, las noticias falsas (o fake news) en los medios, que crea archivos con la colaboracin colectiva de periodistas, ingenieros, programadores, para allanarle el camino al periodismo de datos, que investiga y analiza en profundidad grandes volmenes de informacin, que utiliza la visualizacin interactiva, incorporando al programador al equipo periodstico para desarrollar tareas que van desde la extraccin de datos y su depuracin hasta el diseo de aplicaciones de noticias. Experiencias que buscan giles plataformas de participacin interna de los equipos como externa para una mejor relacin con los lectores con el objetivo de resarcir la prdida de credibilidad. O la creacin de programas para sistematizar la interaccin entre periodistas y lectores para aprovechar este vnculo como insumo de informacin para los diarios y aumentar el nmero de suscripciones y la calidad del servicio.

Pero tambin, desde una posicin menos dominante existen experiencias mediticas que aplican nuevos algoritmos para nuevas formas de resistencia virtual o mejores alternativas para narrar historias que tratan de abrirse camino en el corazn y la naturaleza de la sociedad del control y del consumo, sumando canales de participacin para la produccin de contenidos. Propuestas que muchas veces dependen del ingenio y de los pocos recursos a los que acceden sean tecnolgicos o econmicos. De esta realidad se habl y se mostr poco.

Para Ed Bice, fundador de una compaa de tecnologa social y uno de los conferencistas del Media Party el desafo se centra en estructurar indicadores de verdad y aunque esto conlleva algunos peligros advierte, busca y recomienda un modelo que permita que cualquier nmero de escrituras en el esquema tambin cuente con una profundidad sin lmites al chequeo o al informe de verificacin.

En tanto, la mayora de los periodistas y comunicadores sociales estn muy lejos de acceder al conocimiento para la edicin periodstica sobre la base algoritmos, realidad que impone reflexionar en torno a la relacin crtica entre verdad y tecnologa. Nos encontramos en medio de diversas, veloces y confusas batallas entre la verdad y la mentira. Y la experiencia nos va orientando a confirmarnos diariamente una disminucin del valor de la verdad o ser considerada, directamente un valor en extincin reflexionaba la UTPBA en el marco del XII Congreso de la Felap.

Por su parte, otro de los conferencistas del Media Party, Jonathan Albright, director del Centro Tow de Periodismo Digital de la Universidad de Columbia, sealaba el protagonismo que las corporaciones tienen en los gobiernos y la conexin que existe entre los intereses de estos conglomerados multinacionales y los medios de comunicacin. Una salida sera, sostiene, que la ciudadana sepa de antemano quien est diciendo qu cosa. El desafo no es sencillo, ante la incapacidad de saber de antemano por parte de la ciudadana quienes construyen verdades asociadas a sus intereses. Para Albright es un problema que interrumpe nuestros procesos democrticos. Ya no se trata slo de las propias organizaciones que construyen narrativas a la medida de sus intereses, advierte, sino de las tecnologas, los algoritmos que se utilizan para impulsar, filtrar, imponer sistemticamente que es creble o importante y veraz." 

Creacin de espacios colaborativos y productivos de proyectos, que enuncian nuevas formas de organizacin. Un mundo, donde el territorio virtual es interpelado por distintos algoritmos, ese grupo finito de operaciones organizadas de manera lgica y ordenada que permite solucionar un determinado problema, crearlo, ocultarlo o tergiversarlo.

La lucha entre innovacin tcnica con objetivos y buena narrativa sostenida en datos ciertos y verificables se enfrenta a lo que el Media Party considera la dictadura salvaje del algoritmo (del sistema). Frente a esto un ejrcito de imaginadores, en su mayora jvenes buscan- romper esos lmites- desarrollando distintas plataformas y aplicaciones asocindose con otros, creando pequeas ventanas que intentan enfrentar el determinismo en los contenidos y la forma en que se procesan con una clara incidencia en la conformacin de subjetividades para el consumo y la vida.

Otros buscan mayor precisin, con alternativas de mayor calidad o simplemente se orientan hacia formas entretenidas de comunicar.

No podemos dejar de decir, que esta revolucin creativa que tiene por protagonistas a jvenes emprendedores son un bocatto di cardenale para las grandes empresas de la tecnologa y la comunicacin.

Ellos, los dueos de la comunicacin y la tecnologa, tienen nuestros datos. Un capital que acumula mucho dinero y moldea nuestras vidas. Muchas veces, la utilizacin interesada de las tecnologas ms innovadoras le allanan la puerta a un mundo todava ms inquietante, donde la mentira condiciona la voluntad y amenaza con lograr el control absoluto de la mquina para determinar las conductas humanas.

A los datos que se han acumulado a lo largo del tiempo en Facebook, YouTube, Instagram, Twitter, se suma la habilidad tecnolgica para imitar el comportamiento humano a travs de ejrcitos de bots que son perfiles automatizados y programables. Para Andrew Losowski, de Coral Project (The New York Times y The Washington Post) que tambin expuso en el encuentro del Media Party se allana la puerta a la amplificacin del fenmeno que impone tendencias y temas en las redes que a su vez operan como fuente informativa de la prensa. Este es el recorrido de las noticias falsas, donde, adems, se apunta a las emociones.

Afn con esta temtica que en parte despleg el Media Party, en el documento presentado por la UTPBA ante el XII Congreso de la FELAP, sostuvimos que resulta interesante preguntarse si la ideologa virtualizada ha devenido tambin en un negocio para las corporaciones econmicas y las potencias hegemnicas. Tan interesante como poder saber si la militancia virtual resulta efectiva para los objetivos de cambios que se proponen sus actores y cunto hay de logrado en el campo de disputa ms all de la conciencia sistmica virtual.

Este interrogante tambin intenta ser contestado por quienes buscan narrativas de calidad y verificables en el campo particular del periodismo y de la comunicacin, porque aunque pueden ubicarse distantes de propuestas emancipadoras en el sentido poltico-social estn destinados a luchar contra la mentira organizada, sea por razones de negocio para preservar la adhesin de sus lectores y recuperando vas de participacin que hoy se centran fundamentalmente en las redes sociales.

A la vez, como tambin sostiene la UTPBA, existen ya algunos ejemplos tanto en el campo del activismo laboral como en el de la produccin de bienes comunes digitales que ilustran las posibilidades que abre Internet como medio para articular la accin colectiva.

Desde el territorio a la virtualidad: La distribucin de la riqueza

En el Media Party 2017, aunque escasamente, tuvieron lugar iniciativas que no estn asociadas inicialmente a las grandes corporaciones mediticas y que, sabemos suelen chuparse a genios emprendedores y sus ideas. De ah que del proceso de creacin libre hasta la puesta en prctica de la innovacin sigue funcionando la disyuntiva de quin financia. A la vez que sita la perspectiva autogestiva, como un desafo que an basado en lo asociativo y solidario corre el riesgo de fracasar antes de su puesta en prctica por falta de recursos.

Inevitable regresar a lo dicho con la presencia de jvenes y de histricos periodistas y comunicadores Iberoamericanos en mayo pasado en la Comisin de Juventud y tecnologa, en nuestro encuentro de Felap. Dijimos que () esta nueva fase del capitalismo, caracterizada por la expropiacin privada del conocimiento derivado de la cooperacin social, nos sigue interpelando en torno a si sta realidad le abre realmente y en toda su potencialidad las puertas a la creacin de proyectos de emprendimiento colectivo desde los valores propios de la economa social y solidaria. () las nuevas generaciones y sus nuevas tecno-sensibilidades buscan desarrollarse por otros cauces, con iniciativas que intentan resolver sus problemas de empleo y precarizacin laboral estructural, entretenimiento, acceso a la informacin y a la formacin e identidad bajo nuevos paradigmas de socializacin, donde los procesos de apropiacin de los recursos digitales han modificado las prcticas culturales de los jvenes que ahora actan en una nueva dimensin espacio-temporal. La forma en que se gestiona el espacio y el tiempo repercute en las principales actividades sociales juveniles: trabajo, educacin, entretenimiento, relaciones y, por lo tanto, en sus condiciones de vida y en la construccin de su identidad., profundizando las diferencias existentes con respecto a sus mayores, por un lado, y, por otro, se observa tambin un nuevo tipo de exclusiones que viene a sumarse a otras ya existentes () 

La revolucin no tiene su algoritmo

Pensar, imaginar un futuro distinto y no slo para el periodismo o las nuevas narrativas dentro de la sociedad del control, es indudable que requiere no slo de conocimientos tecnolgicos y formas asociativas con programadores, ingenieros, tcnicos demanda primero saber en qu mundo queremos vivir y cmo queremos vivir. O como seala el historiador israel Yuval Noah Harari en su libro Sapiens. De animales a dioses, el factor decisivo para el triunfo de la especie no ha sido su mayor tamao craneal o incluso su superioridad tcnica, sino su capacidad para contar historias y crerselas. Si en Sapiens, el progreso histrico estaba marcado por la habilidad del hombre para crear ficciones, a partir de ahora- nos advierte Harari- la clave del progreso estar en la capacidad para procesar informacin, pero al precio de jubilar al ser humano tal cual lo conocemos hasta hoy. Al inquietante futuro que Harari nos pronostica, el ensayista francs Eric Sadin nos ubica como testigos de una mutacin decisiva en nuestro vinculo con la tcnica al afirmar que mientras que su vocacin ancestral consista en actuar como una prtesis de las insuficiencias del cuerpo, hoy su capacidad cognitiva le confiere el inquietante rol de gobernar a los seres y las cosas.

Adems, la prdida de privacidad no frenar el poder de las frmulas matemticas. Los algoritmos nos facilitan la vida y seguirn hacindolo, aunque ello suponga dar a conocer a extraos todas nuestras intimidades. El mundo parece resolverse entre las plataformas y nuestros dedos sobre el teclado, donde la transparencia puede devenir en la ms absoluta obscuridad.

Hoy la imaginacin, la creatividad es un capital invalorable que est en riesgo de ser apropiado inmediatamente por las grandes corporaciones econmicas. A la vez que debemos admitir que ha variado la idea de creacin y de cmo se crea, incluso desde la resistencia o de acciones alternativas a los algoritmos hegemnicos y por fuera de la racionalidad capitalista occidental, ms all de reconocer los lmites que pueda ofrecer hoy el territorio virtual. Ah tambin parece estar el desafo: Intentar correr esos lmites, transgredirlos, sin dejar de observar la capacidad que tiene el sistema de ensanchar sus marcos normativos para asimilar en pro del consumo y la expansin de su negocio.

Adems es cierto no podemos predecir el futuro pero algo ya podemos avizorar, ante los cambios tcnicos y culturales en nuestras sociedades, en los seres humanos. Nuevos paradigmas, nuevas formas organizativas, demanda de mayor conocimiento interdisciplinario, mientras tanto con esta harina estamos conminados a hacer el pan que todos los das pretende devorarse el metabolismo social del capital. La inminencia del futuro ya se conjuga en presente. Ser para unos pocos?


Lidia Fagale, Secretaria general de la utpba-licenciada en Periodismo.

Informe para la produccin del artculo: Silvana Redivo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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