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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2017

Mxico
Poder ciudadano!, lo que el sismo nos dej

Vctor M. Toledo
La Jornada


Si un terremoto es la liberacin de la energa acumulada en la corteza terrestre, los sismos en Mxico han inducido nuevamente la liberacin de una formidable energa social acumulada por dcadas de contencin. Ni Estado ni capital: slo el pueblo salva al pueblo! Slo la sociedad civil empoderada logra superar las ms tremendas vicisitudes y crisis. Ante la catstrofe, la rapidez de la solidaridad recobr lo mejor del ser humano, ese instinto de hormiga que ha permitido a la especie humana, al mono sapiente, mantenerse durante 200 mil aos y evolucionar. Fueron los annimos, la gente comn y corriente, pero sobre todo los jvenes, quienes inundaron la nacin de una nueva esperanza. Ante la devastacin de los temblores, la vieja herencia de la comunalidad (campesina e indgena) y del cooperativismo (la mano vuelta, el tequio, la guelaguetza) se conect con la nueva generacin de mexicanos, nuestros hijos. Los que ya no quieren saber de ideologas, ni de objetivos falaces o ilegtimos, ni de pretensiones basadas en el individualismo y en lo mercantil, que les venden da con da los medios prostituidos de comunicacin de masas. La limpieza de sus vidas se ha expresado y ha florecido en estos das aciagos. Con las acciones masivas de solidaridad venimos a confirmar que las principales reservas humanitarias, ticas y espirituales del pas siguen vigentes. Este es el gran mensaje. Las hormigas tricolores rescatando y reconstruyendo el hormiguero nacional!

El poder ciudadano ha mostrado de nuevo su gigantesco potencial. Este es el yacimiento ms valioso con que contamos no slo los mexicanos sino los ciudadanos de todo el mundo, y que las lites del Estado y del capital se obstinan en limitar y suprimir porque amenazan su existencia. La sociedad organizada y empoderada se vislumbra ya como la nica va capaz de superar la tremenda crisis de civilizacin a la que nos han llevado los dominadores de la era moderna. Los monos desnudos que fuimos, que somos y que seguiremos siendo, siempre hemos superado las situaciones extremas, las catstrofes y las injusticias. Como humanidad o como especie, porque no hay diferencia entre estas dos palabras, el Homo sapiens ha logrado siempre salir de sus crisis mediante la autorganizacin ciudadana. Sea en su primera fase organizada en hordas, clanes, tribus o comunas aldeanas, sea en ciudades libres sin Estado, como ocurri en Europa durante 300 aos (de 1000 a 1300), sea hoy como en muchas regiones indgenas (Kuna-Yala, en Panam, Valle del Cauca, en Colombia, o los caracoles zapatistas, en Mxico).

Porque, adems, el sismo reprodujo en la capital del pas lo que ha estado sucediendo en otros 400 puntos del territorio nacional: la sociedad agredida y devastada por la perversa asociacin entre Estado y capital, por las clases dominantes de la cspide de la pirmide. Se trata de las amenazas a la seguridad o los daos provocados por la minera a cielo abierto, la extraccin de gas y petrleo, la fracturacin hidrulica, las termoelctricas, las presas gigantes, los oleoductos, los parques elicos, los megaproyectos tursticos, la contaminacin del aire, agua y suelos, los tiraderos de txicos peligrosos, la contaminacin gentica con maz y soya transgnicos, los desarrollos urbanos para las minoras ricas.

El mecanismo es el mismo: el Estado corrupto permite o tolera proyectos del Capital voraz violando normas, leyes y disposiciones legales incluso de carcter internacional (como el derecho a la consulta de las comunidades donde se realizan los proyectos) en aras de la ganancia de las empresas y corporaciones, sacrificando a la naturaleza y a la sociedad. En el caso de CDMX ha sido el auge inmobiliario, el auge comercial y el auge automovilstico tolerados e incluso auspiciados por las autoridades que absurdamente han hecho crecer a la ciudad verticalmente, han privilegiado los gigantescos centros comerciales (malls) y han puesto las vialidades al servicio del auto. La paradoja surge inevitable: la capital del pas gobernada por la izquierda desde hace dos dcadas se ha ido convirtiendo poco a poco en una verdadera ciudad neoliberal!

Qu sigue? Los sismos han revelado la posibilidad de que esa energa social desatada d lugar mediante la organizacin societaria a procesos polticos que impulsen la ciudadanizacin y transiten hacia una verdadera ciudad sustentable, ecolgica, orgnica, diversa, segura y libertaria. Cmo? Movilizndose y organizndose en torno a demandas concretas como moratoria a los autos, agua para la gente no para los negocios, comedores populares, proliferacin de bibliotecas pblicas, museos barriales, azoteas verdes, creacin de centros de arte y ecologa al estilo del Huerto Roma Verde (ver), conversin de baldos, parques y jardines en reas de produccin agroecolgica de alimentos sanos, tianguis y mercados alternativos, programas masivos de captacin de agua de lluvia, incremento de ciclovas, multiplicacin de hogares con energa solar, etctera. Para ello deben surgir comits y brigadas ciudadanas a escala de edificios, barrios o colonias. Recuperando, en suma, el derecho a la ciudad promulgado en la nueva Constitucin de CDMX, como ha sealado atinadamente Julio Moguel (ver). Pero sobre todo teniendo claro que existe adormecido un poder ciudadano, social o popular, que se hizo presente con las sacudidas de los sismos, que debemos mantener permanentemente despierto. Ni Estado ni capital, poder ciudadano!

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/09/26/opinion/028a2pol



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