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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2017

Trump, el general Mattis y la guerra asimtrica contra Venezuela

Carlos Fazio
Rebelin


Tras la purga del estratega Steve Bannon del entorno ultranacionalista de Donald Trump por la troika de generales que se apoder de la Casa Blanca: James Perro loco Mattis, secretario de Defensa; H. R. McMaster, consejero de Seguridad Nacional, y John Kelly, jefe de Gabinete, la guerra no convencional y asimtrica contra Venezuela, parcialmente declarada por el presidente nominal de Estados Unidos, podra pasar a una nueva fase de escalada blica.

A ello obedecera el brutal discurso maniquesta y descarnadamente imperialista de Trump en Naciones Unidas del pasado 20 de septiembre, que tras manipular el concepto de soberana, y con Irn, Corea del Norte, Cuba y Venezuela como renovado eje del mal, retoma las aristas ms agresivas del enfoque militar de guerras mltiples y polticas de cambio de rgimen de las administraciones Clinton/Bush/Obama, ahora bajo la Doctrina Mattis.

Trump dijo en la ONU estar preparado para tomar nuevas acciones contra la dictadura socialista de Nicols Maduro. Washington ya impuso sanciones financieras contra Venezuela y el domingo 24 incluy a funcionarios gubernamentales venezolanos en una lista de pases con prohibicin de viajar a Estados Unidos. Incluso, en agosto pasado, la administracin de los generales del ttere Trump (como la llama James Petras), no descart la opcin militar.

En ese contexto, no se puede descartar que el 20 de septiembre, durante una cena a la carta con sus perritos falderos Michel Temer, Juan Manuel Santos y Juan Carlos Varela −de Brasil, Colombia y Panam, respectivamente−, y de la vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti, Trump les haya adelantado algunos aspectos de la estrategia militar diseada por quienes coloquialmente llama mis generales, con eje en una nueva ofensiva desestabilizadora encubierta que facilite una intervencin militar humanitaria en Venezuela.

El gobierno constitucional y legtimo de Nicols Maduro ha logrado sobrevivir a 120 das (abril/julio de 2017) de la ms brutal ofensiva blica que, en el marco de una guerra hbrida, utiliz a agentes terroristas, paramilitares y del crimen organizado en un despliegue de tcticas irregulares simultneas, combinadas con el uso agresivo de tecnologas de ltima generacin y una lite de expertos en guerra electrnica, realidad virtual y propaganda democrtica, con la finalidad de derrocarlo.

Fue apenas la ltima fase de cuatro aos de una descomunal guerra de cuarta generacin, denominacin que alude a una combinacin de estrategias en la era de la tecnologa informtica (fibra ptica, cables, computadoras y dispositivos electrnicos para el trfico y generacin de informacin) y de las comunicaciones globalizadas (los medios convertidos en nuevos ejrcitos de conquista o en unidades mediticas para librar una guerra sin fusil mediante el empleo planificado de la propaganda y la accin psicolgica orientadas a direccionar conductas con fines de control social masivo, poltico o militar).

Con eje en una estrategia de espectro completo, la guerra de cuarta generacin contra Venezuela incluy de manera simultnea y continuada la guerra psicolgica (acciones de inteligencia diseadas por expertos en comunicacin y psicologa de masas dirigidas a generar una colonizacin mental para controlar a la sociedad); la guerra econmico/financiera (acaparamiento y desabastecimiento por 20 transnacionales de los rubros alimenticio y farmacutico, manipulacin del tipo de cambio de la economa en mercados ilegales y riesgo pas como armas de guerra, etctera); la guerra ciberntica (a travs de plataformas sociales como Facebook, Twitter, WhatsApp, Youtube, Instagram), articuladas con campaas de propaganda blanca, gris y negra hegemonizadas por las siete grandes corporaciones de la comunicacin que trabajan sobre una misma ideologa global (Time Warner Corporation, General Electric, News Corporation, Sony Pictures, The Walt Disney Company, CBS Corporation y Bertelsmann) mismas que, cartelizadas, controlan ms del 70% de los medios de difusin masiva del mundo (televisoras, radios, medios impresos y las web noticiosas privadas) y actan como policas de la dictadura del pensamiento nico neoliberal (controlando la superestructura cultural), a lo que se suma la guerra poltica va la OEA del inefable Luis Almagro y los 12 pases del llamado grupo de Lima, con Mxico como mascarn de proa.

Con Jos Vicente Rangel, se puede afirmar que Maduro ha sido el mandatario ms acosado y ofendido de la historia de Venezuela, y el blanco obsesivo de los ataques de EU, la ultraderecha internacional y la oposicin esculida al proyecto poltico alternativo bolivariano, que encarna un modelo mixto que combina la democracia representativa con la democracia participativa y protagnica (consejos comunales, asamblea constituyente, etc.), proceso doctrinario que tiene al pueblo como lugar de la ciudadana originaria y que despus del 30/J est activado en la Asamblea Nacional Constituyente.

Los ataques de la reaccin no prosperaron, porque con astucia, coraje y decisin, y una gran habilidad estratgica y tctica y un acertado manejo de la informacin de inteligencia y de las nuevas tecnologas de la comunicacin (la guerra simblica y tecnolgica en redes en el terreno digital y de las telecomunicaciones), Maduro y su equipo gubernamental han logrado abortar varias intentonas golpistas (incluidos golpes blandos y duros), guarimbas, maniobras para socavar la lealtad del alto mando militar, guerra econmica y planes desestabilizadores urdidos en laboratorios especializados del Pentgono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Pero la derrota en la etapa de EU y sus aliados ha sido posible, tambin, porque a diferencia de las instituciones castrenses de los otros pases del rea (que a excepcin de Cuba han sido concebidas como fuerzas para la dominacin y/o ejrcitos de ocupacin interna, cuando no para el ejercicio de la accin subimperialista), Venezuela cuenta con un Comando Estratgico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEOFANB), que desde hace 12 aos tiene una estructura y una doctrina antimperialistas, antioligrquicas, humanistas e integracionistas (latinoamericana).

Derivada del genio y la visin geopoltica del comandante Hugo Chvez, que en 2004 defini una nueva estrategia castrense con base en que Estados Unidos constitua una amenaza cierta para Venezuela, se ha venido construyendo una unin cvico-militar, que tiene como una de sus premisas fundamentales la participacin activa del pueblo en las tareas de la defensa integral de la Nacin, bajo el principio de la corresponsabilidad.

Con ese marco de referencia, y ante las amenazas blicas de Trump, a finales de agosto 200 mil soldados de la FANB y 700 mil milicianos, reservistas y civiles participaron en el ejercicio militar Soberana Bolivariana 2017, bajo la concepcin de que ante una invasin de EU, la Fuerza Armada se dispersara nos haramos tierra, aire y agua− y conducira una guerra de resistencia.

No obstante la victoria bolivariana en la etapa, y dado que como dice el terico de la guerra de cuarta generacin, William S. Lind, Estados Unidos es un Estado de partido nico: El partido nico es el partido del establishment, que es tambin el partido de la guerra permanente para la paz permanente, es seguro esperar que la junta militar que controla a Donald Trump no cejar en sus empeos por derrocar a Maduro.

Una opcin, como dice Rangel, es el magnicidio. Es decir, la eliminacin fsica de Maduro. Variable manejada por el bocn de Vicente Fox, el ex presidente mexicano que utilizando un lenguaje mafioso declar que Maduro saldr de la presidencia con las patas padelante en una caja de madera. Otra, una nueva ofensiva de los presidentes cipayos del llamado Grupo de Lima utilizado por Washington, tendente a fabricar una nueva versin de la tesis de la crisis humanitaria, aderezada con provocaciones de bandera falsa en la frontera con Colombia.

En ese contexto, no hay que perder de vista que a principios de noviembre, los ejrcitos de Estados Unidos y Brasil realizarn ejercicios conjuntos en la selva amaznica, en un rea fronteriza que incluye, adems, a Per y Colombia. Dichas maniobras podran estar encaminadas a acelerar los planes de Mattis, McMaster y Kelly para producir un cambio de rgimen en Venezuela. De prosperar, tal opcin convertira sin duda a Sudamrica en un nuevo Afganistn.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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