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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2017

La estabilidad alemana y sus debilidades

Federico Larsen
Notas


Las elecciones en Alemania dejaron en claro cierta prdida de brillo de la estabilidad poltica de la locomotora de Europa. Si bien los nmeros no permiten hablar en absoluto de crisis o fin de ciclo -como algunos medios titularon ayer-, la composicin del parlamento alemn obligar a la canciller Angela Merkel a negociar una amplia alianza -jamaiquina, por los colores de los tres partidos que la componen- para sostenerse en el ejecutivo.

La tradicin alemana de las grandes coaliciones no es absolutamente reciente. Se trata de una receta que le ha dado estabilidad desde antes de la cada del muro y que Merkel ha sabido interpretar con una alta dosis de capacidad de liderazgo.

En casi todas las crisis bajo sus gobiernos, quienes debieron salir a dar explicaciones fueron sus funcionarios -y muchas veces de partidos aliados y no del suyo-, y slo en tres ocasiones su reputacin se vio ensombrecida por las crticas: con la decisin, en 2011, de abandonar por completo la produccin de energa nuclear en Alemania tras el desastre de Fukushima, contradiciendo de hecho una decisin reciente del parlamento; con el diktat impuesto a Grecia en 2015 acerca de la refinanciacin de su deuda, y que probablemente le genere serios inconvenientes cuando llegue la nueva cuenta en este, su cuarto mandato; y, tambin en 2015, con la reaccin contracorriente -y sorpresiva- de liberar la entrada de prfugos al pas durante la peor crisis de refugiados en Europa desde la II Guerra Mundial.

Los tres escenarios expusieron algunas debilidades de los gobiernos de Merkel en los tres mbitos ms sensibles: el de los grandes empresarios de la energa -y por elevacin de la produccin automotriz, responsable del 13% del PBI alemn y en crisis tras el escndalo Volkswagen-; el de las polticas econmicas europeas, donde Alemania ejerce el rol de lder reconocido y resistido disciplinador; y en el frente interno, donde el modelo moderno y globalizado encuentra cada vez ms resistencias desde sectores xenfobos y racistas. Son, a su vez, tres temas que sin dudas marcarn el rumbo del prximo gobierno.

El complejo industrial alemn est lejos de presentar cualquier tipo de crisis, pero su continuidad como locomotora del pas (y de la Unin Europea -UE) encuentra algunas dificultades en el camino. Fruto de los programas liberalizadores de los gobiernos socialdemcratas de los 90, las empresas basaron su xito en la aceptacin por parte de los sindicatos de condiciones de precarizacin y quita en los derechos sociales a cambio de la promesa de bienestar a largo plazo. Y funcion. Pero ante la contingencia de posibles escozores o crisis puntuales en esos sectores productivos, hoy parece muy difcil que los empresarios alemanes puedan echar mano a la vieja receta de reduccin de derechos sociales y laborales como en otros tiempos, y como lo estn haciendo los dems gobiernos europeos.

La alianza empresarial-gubernamental que Merkel representa y garantiza, si bien es muy slida, deber negociar con sectores sociales muy poco dispuestos a ceder y adems respaldados por un SPD opositor, que en su campaa mostr un tibio acercamiento a los movimientos de trabajadores contra la precariedad laboral.

El proyecto europeo de Merkel tambin se enfrenta a algunos desafos. Si bien demostr poder imponerse por las buenas o las malas en el caso griego, la ferocidad con la que liquid a la alternativa planteada por Syriza a la crisis de la deuda tambin le vali serias crticas. Y el tono componedor que esgrimi Berlin tras esa situacin se top con las crticas de los gobiernos del este de la UE (Polonia y Hungra por ejemplo) ante el proyecto de una Europa a dos velocidades que permita a los pases ms ricos mayores libertades econmicas y comerciales para no quedar atados a sus socios ms rezagados.

Un panorama que se completa con las propuestas modernizadoras del nuevo presidente francs, Emanuel Macron, que incluyen la creacin de un super-ministerio de finanzas europeo y fondo monetario comunitario. Francia quiere resucitar el tndem Paris-Berlin para llevar a cabo estas reformas, a las que se opone medio continente.

La cuestin de la derecha xenfoba es la que quizs ha acaparado la mayor atencin de los medios internacionales. Con casi 90 escaos la ultraderecha alemana se convirti en expresin institucionalizada de una crisis social muy profunda, aprovechada por empresarios, racistas y negacionistas de larga trayectoria en la poltica del pas.

Un disparador para el anlisis lo ha dado hace pocas semanas el diputado de la Unin Demcrata Cristiana (CDU) y viceministro de finanzas, Jens Spahn, que en un artculo publicado en Die Zeit sostuvo que el hecho de que en los bares de Berln se hable ms en ingls que en alemn est amenazando la identidad del pas. Y no se trata de extranjeros o turistas, sino que los propios jvenes alemanes prefieren el ingls a su idioma segn este ensayo.

En efecto, lo que Spahn denuncia es fruto de un proyecto sostenido y alentado por la lite poltica alemana en los ltimos 25 aos, de apertura de la sociedad y la economa al mundo que gener una reaccin violenta por derecha. No solo el ingls en los bares es peligroso, tambin las marcas extranjeras que all se consumen, los trabajadores extranjeros que atienden en la temporada, y hasta las cadenas internacionales que all invierten.

La extrema derecha alemana interpreta este desencanto por la globalizacin y sus efectos en las sociedades ricas, lo alimenta con el rencor hacia las lites econmicas y polticas, y lo engorda con el rechazo a musulmanes e inmigrantes. Un proceso que efectivamente encuentra correlatos en todo el continente. Adems de Alemania y el AfD que logr el 12,6% el domingo, en Dinamarca el Partido Popular Dans obtuvo el 21,1%, los Demcratas de Suecia el 12,9% el gobernante Ley y Justicia en Polonia el 37,6%, El Partido por la Libertad holands con un 13%, en Hungra el JOBBIK 20,2%, en Austria el FP 20,5%, y en Francia el FN con el 21,3%.

El viraje hacia una agenda ms atractiva para la derecha en temas de inmigracin y extranjerizacin de la economa parece inevitable. Al igual que la consolidacin de la alianza gobierno-empresarios que podra agudizar el conflicto social, un escenario en que los socialdemcratas aspiraran a refundarse tras el fracaso del domingo, en un pas donde se vota por la agenda interna, pero se definen los destinos continentales.

@larsenfede

Fuente: https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/09/25/estabilidad-alemana-debilidades/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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