Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2017

Los terremotos en Mxico. Tambin el social y el poltico

Edgard Snchez
Rebelin


Parece un ciclo maldito. Primero los ciclones del Caribe (desde Harvey hasta Mara, pasando por Irma) que tambin hicieron sentir sus efectos en Mxico, as como los que golpearon directamente las costas del Golfo de Mxico. Paralelamente ocurrieron los de la costa del Pacfico, golpeando especialmente a Los Cabos, en Baja California Sur. Luego, el primer terremoto con epicentro en Chiapas -el 7 de septiembre- y que tuvo sus efectos ah pero tambin en Oaxaca y hasta Guatemala. Finalmente, el 19 de septiembre, coincidiendo en la fecha con el terrible sismo del ao de 1985, ahora con epicentro entre Chiautla, Puebla y Axochiapan, Morelos y que est teniendo efectos devastadores en el centro del pas, particularmente en la Ciudad de Mxico, pero tambin en el Estado de Morelos y en el de Puebla.

Estamos en medio de las impresiones y consecuencias inmediatas e incluso esperando, en el caso de la Ciudad de Mxico (pues en Chiapas y Oaxaca ha habido mltiples rplicas), posibles rplicas del terremoto del da 19 y por tanto todava requerimos mayores anlisis, pero ciertamente no se trata de una maldicin o simplemente de fenmenos "naturales". Casualmente ahora han golpeado importantes y prsperas ciudades de Estados Unidos, tanto en Texas como en Florida, desde Houston hasta Miami, gobernado ahora por el reaccionario e ignorante Donald Trump que reniega y se opone a las investigaciones cientficas que demuestran las consecuencias del "desarrollo" capitalista en fenmenos como el cambio climtico y por tanto la elevacin del nivel del mar y otros efectos que seguramente tienen que ver los ciclones y huracanes "atpicos" (generalmente descritos como "nunca antes" vistos) pero tambin con los movimientos telricos que rompen rcords en comparacin con fenmenos similares ocurridos muchos aos atrs. Que se convierten ahora en ms frecuentes, como lo han mostrado estas semanas. No son una casualidad ni maldicin sobrenatural, sino en todo caso maldicin de la fase actual del capitalismo.

Si hubiera duda en el origen de estos terremotos relacionados con el ecocidio y el cambio climtico, sus devastadoras consecuencias tambin tienen que ver con el "desarrollo" capitalista. No nos referimos simplemente a la corrupcin que permea la construccin y los materiales de construccin de muchos de los edificios colapsados en lugares como la Ciudad de Mxico (CDMX), como ya se mostr en el sismo de 1985, sino al desarrollo de intensos fenmenos en estos aos como la gentrificacin. Los mapas de los derrumbes en la CDMX con este terremoto apuntan en esa direccin. Hubo zonas especialmente golpeadas como Xochimilco (San Gregorio) y el sur de la Ciudad entre Taxquea y Miramontes. Pero a diferencia del 85 en que afect amplias zonas populares, ahora puede detectarse una cierta lnea que cruza la Delegacin Benito Jurez (en colonias clasemedieras como Narvarte y Del Valle) hasta llegar a la Condesa y Roma en la Delegacin Cuauhtmoc. Es decir, zonas de la gentrificacin que se ha expresado por la compra barata de casas habitacin transformadas en enormes edificios de departamentos que gozan de permisos de construccin a pesar de los graves problemas de movilidad, de estacionamiento, de hacinamiento, de agotamiento del agua e incluso con una galopante corrupcin lo que ha permitido que con esos "desarrollos" haya una sobre oferta de departamentos caros y sin uso, al mismo tiempo que faltan casas de inters social o accesibles, pero en buenas condiciones, para un sector de la poblacin que vive en las orillas de la ciudad. Ahora ha sido claro que muchos de los edificios de departamentos y edificios de oficinas colapsados este 19 de septiembre en la CDMX corresponden a la zona de mayor gentrificacin, merced a las "desarrolladoras" y constructoras que se enriquecen comprando barato casas habitaciones para transformarlas en caros edificios de departamentos. Un proceso que en el caso de la CDMX arranc con el gobierno de AMLO y su bando 2 que quera repoblar delegaciones como la BJ y hacer crecer la ciudad hacia arriba y que los gobiernos delegacionales del PAN aprovecharon para ,corrupcin de por medio, autorizar infinidad de "desarrollos" sin sustentatibilidad o rompiendo todo equilibrio.

O sea no estamos viviendo maldiciones o castigos divinos, ni fenmenos naturales sino consecuencias del capitalismo salvaje que sufrimos. Aparte de las responsabilidades polticas de los gobiernos en turno sobre lo que nos referiremos tambin.

La solidaridad humana y la desconfianza al gobierno e instituciones del Estado

Desde el sismo del 7 de septiembre que tuvo su epicentro en Pijijiapan, Chiapas, hemos visto estas dos constantes: solidaridad humana y desconfianza ante el Estado.

El desarrollo de una gran ola de solidaridad social y humana con las vctimas y damnificados de los sismos y la profunda desconfianza a los gobiernos de todo tipo y a las instituciones del Estado (lo que profundiza y contina a otro nivel la crisis poltica y de legitimidad del rgimen sobre lo que hemos analizado en otros momentos). El camarada Javier Contreras destac en una vibrante reflexin de estas horas (Temblor, sociedad civil, jvenes, esperanza, "normalizacin") "las consecuencias solidarias, luminosas, empeosas con las que la sociedad civil est asumiendo otra vez la ayuda a los siniestrados, la generalizacin de una tica que reconoce el nosotros y no la competencia y la guerra de todos contra todos (y especialmente contra todas) como su fundamento irrenunciable"

Despus del 7 de septiembre, en algn momento, instituciones como el Senado anunciaron haber abierto una cuenta bancaria para recibir donaciones de apoyo para los damnificados en Chiapas y Oaxaca. No consiguieron donaciones ciudadanas, si acaso de algunos senadores. En cambio, la seccin 22 de la CNTE de Oaxaca consigui trasladar desde la Ciudad de Mxico y otros lugares, toneladas de vveres y artculos de primera necesidad, para repartirlos directamente en ciudades y pueblos de Oaxaca. Cuando Pea Nieto (EPN) fue a Oaxaca a prometer ayuda, la seccin 22 ya haba repartido una buena parte de apoyo. La consigna desde entonces y con ms razn an despus del sismo del 19 de septiembre ha sido un llamado pblico a la sociedad a que no entregue su apoyo solidario al gobierno o a las instituciones estatales, sino que lo entreguen a organizaciones sociales y movimientos independientes del gobierno y los partidos institucionales. Despus del 19 de septiembre, incluso en casas particulares en diferentes barrios de la CDMX se abren centros de acopio de apoyo para los damnificados, independientes del gobierno y que dicen abiertamente que no las entregarn a instituciones oficiales sino buscando hacerlas llegar directamente a barrios, comunidades, pueblos que los necesiten. Son mltiples centros de acopio desde sindicales como el SME, hasta de grupos civiles como el pintor Toledo de Oaxaca, pero sobre todo de familias y particulares que toman la iniciativa de instalar estos centros de acopio, pero tambin de ofrecer comida, agua, entretenimiento a nios de familias damnificadas y hasta contactos para que los brigadistas puedan cargar sus celulares. Y obviamente, esta es la otra parte maravillosa que recuerda el inicio del 85: miles de brigadistas y voluntarios ayudando en el rescate de personas, quitando escombros, llevando vveres, ropa o agua, pero tambin polines para sostener casas, herramientas para cavar etc. Y adems, tomando en cuenta que la absoluta mayora de estos brigadistas voluntarios ni siquiera haban nacido en 1985!

En el caso de la CDMX es impresionante y esperanzador la cantidad de jvenes voluntarios ayudando a rescatar personas y en general apoyando a los damnificados. Grupos de jvenes (que no son parte de alguna organizacin previa, sino en todo caso compaeros de escuela, familiares o sin conocerse pero que coinciden en alguna zona afectada) recorriendo calles con su mochila en la espalda, con sus datos personales anotados en un brazo, el celular cargado al 100 y buscando dnde ayudar.

Y todo ello frente a la ineficacia, cinismo y corrupcin escandalosos del gobierno en sus diferentes niveles. Osorio Chong, secretario de Gobernacin, es abucheado y sale rpidamente, de la zona de las fbricas de Bolvar y Chimalpopoca en la CDMX. El delegado de Xochimilco sale huyendo, en medio de gritos y botellas de agua que le avientan los vecinos en una de las zonas de mayor desastre. El gobernador Graco Ramrez del estado de Morelos, tambin es increpado por brigadistas y ciudadanos en Tetela del Volcn y en la prensa es denunciado el robo del material de ayuda que ha enviado la sociedad civil y que acaparan (se le seala tanto a l como a su esposa Elena Cepeda). En Oaxaca, cuando la gente descubre una bodega del PRI llena de acopio enviado por la sociedad y robado ah para uso electoral y poltico, es abierto y vaciado por la fuerza por la gente a la que realmente estaba destinada. Y por supuesto, el repudio directamente contra Pea Nieto.

Antes del terremoto del 19, EPN viaj por primera vez durante su gobierno a la ciudad de Oaxaca. La seccin 22 organiz una gran movilizacin de rechazo. Incluso uno de los cohetones que se usan en las movilizaciones en Oaxaca, logr alcanzar a uno de los helicpteros de la comitiva de EPN (donde eran trasladados reporteros de esa fuente), obligndolo a hacer un aterrizaje de emergencia.

Pero quiz el ms signiticativo incidente estos das en el repudio a Pea ocurri en el EdoMex en que los daos por el sismo del 19 no fueron tan grandes, pero donde un hombre grande le reclam "toma una pala" para cuestionar sus compromisos demaggicos. Inmediatamente el Estado Mayor Presidencial quiso detener a este hombre lo que ocasion que muchos jvenes estudiantes, aparentemente de la UAEM, lo protegieran y tambin protestaran contra EPN. Como respuesta al incidente y quiz perdiendo el control ante la conciencia de que ni siquiera en el EdoMex escapa de las protestas, Pea Nieto dijo un discurso amenazante al estilo de Daz Ordaz en el 68 cuando se denunciaba a los "agitadores profesionales", con "ideas extranjerizantes".

En esta ocasin Pea dijo: "A veces no falta gente que no siendo del lugar, llega a alborotar y a provocar...Lo que no se vale es que alguna gente pretenda obstruir y obstaculizar la ayuda. Son condenables las expresiones de gente que quiere entorpecer la ayuda a quien lo necesita....Hemos visto en las redes sociales mucha desinformacin, a veces informacin falsa, noticias falsas que verdaderamente entorpecen la labor de auxilio y apoyo de las personas damnificadas. No se dejen engaar, no se dejen confundir" (EPN en Joquicingo, EdoMex. el 23 de septiembre de 2017).

No ser extrao que haya una reaccin juvenil, igual que como en 2012 surgi el #yosoy132 , cuando ante la protesta frente a Pea en la Universidad Iberoamericana la quisieron descalificar diciendo que no eran ms de 131 estudiantes, y que ahora los miles de jvenes solidarios, voluntarios y brigadistas le respondan que no son alborotadores y que los que obstaculizan la ayuda a los damnificados son el gobierno y los partidos institucionales, al incautar el acopio civil para administrarlo polticamente o el impedir el trnsito y llegada de vehculos y camiones solidarios a comunidades afectadas por el sismo. La amenaza de tipo diazordacista est presente: los que "no son del lugar" son alborotadores, como los "agitadores de fuera" que fueron linchados en Canoa, Puebla, en 1968. Sin embargo, la desconfianza y la falta de legitimidad del gobierno ahora son maysculos, como nunca antes, y las amenazas de Pea solamente pueden incrementar su desprestigio.

La "denuncia" de EPN contra los que "no son del lugar" no tiene futuro por la amplitud de la solidaridad. A diferencia del 85, la incomunicacin en la CDMX, sin electricidad ni comunicacin telefnica ni con la televisin muy prolongada en aquella ocasin ahora dur relativamente poco, excepto en las zonas donde no haba electricidad, pero la comunicacin se mantuvo y extendi por medio de las redes sociales que vivieron una explosin, con miles de personas armados con sus telfonos celulares. As se "compartieron" mensajes pidiendo ayuda o apoyo, convocando a ayudar a rescatar personas de los escombros antes que el gobierno actuara o incluso que llegaran rescatistas de otros pases. Es cierto que a veces hubo un excesivo nmero de mensajes que podran crear confusin o errores por llamados a destiempo (un mismo mensaje de "urgencia" podra seguir repitindose horas o das despus de la urgencia por ms usuarios) pero los que manipularon la informacin o crearon noticias falsas fueron desde el gobierno, la Marina y las televisoras como Televisa como parece ocurri con el caso de la supuesta nia Frida Sofa. Segn algunos analistas, en esas horas, por medio de las redes sociales un milln de personas ganaron las calles para ayudar a rescatar personas en los edificios derrumbados en la CDMX. Y no importaba si eran "de fuera" o no, es decir si eran de ese barrio de la ciudad o no.No eran "alborotadores" sino voluntarios solidarios que sin embargo, se confrontaban con las autoridades que queran suspender rpidamente las labores de rescate o administrar la ayuda. Igual, voluntarios que se han trasladado a Morelos, Oaxaca o Chiapas desde diversos lugares del pas como Michoacn o Sinaloa o enviando apoyo desde lugares ms lejanos.

Pero ellos tambin aprendieron algo del 85.

Hay muchas similitudes con el terremoto de 1985, ms all de la terrible coincidencia de haber ocurrido 32 aos despus, otra vez, en 19 de septiembre.

Evidentemente, en primer lugar, el surgimiento de este movimiento espontneo de solidaridad. Ante la ineficacia y corrupcin caractersticas del actual rgimen el amplio proceso de auto organizacin de voluntarios, especialmente jvenes, ayudando a las vctimas y damnificados del sismo. La solidaridad humana y el envo de apoyo material, de vveres, agua y ropa, a los damnificados en forma directa sin pasar por las instituciones gubernamentales. Y adems el hecho de que esta solidaridad humana y ciudadana ha surgido y se ha organizado de inmediato, en las siguientes horas, mientras que el gobierno reacciona lenta y torpemente, por supuesto burocrtica y maniobreramente.

Pero hay algo diferente del 85. Desde el gobierno quieren evitar, entorpecer o abortar el proceso de auto organizacin, de la sociedad, de damnificados y el movimiento solidario. Evitar que se conforme, como en el 85, como un movimiento autnomo, independiente, del rgimen. Es comn la frase de que el movimiento rebas al gobierno. Eso pas en el 85 y eso es lo que ahora quieren impedir. Porque la experiencia de 1985 (que no concluye en unos cuantas semanas, sino mucho tiempo ms pues implic el proceso de reconstruccin) sent un precedente de autorganizacin social y de fracaso del gobierno, que continu en 1986 con la huelga del CEU y que en el terreno poltico electoral se expres en la ruptura del PRI, encabezada por una corriente histrica de ese partido, la de Crdenas en 1987 y las elecciones de 1988.

Cuando el gobierno est prcticamente incautando el acopio civil de solidaridad, cuando impiden llegar a vehculos y camiones con letreros de acopio civil a ciertas comunidades o pueblos, no estn simplemente robando por ser corruptos con fines de apropiacin personal. Lo que les interesa, sobre todo, es recuperar el control, desbaratar la organizacin de la solidaridad civil y que la ayuda a los damnificados llegue a nombre de las instancias gubernamentales, especialmente del DIF (Sistema para el Desarollo Integral de la Familia) representado mediticamente por Anglica Rivera, la esposa de EPN

.

Es cierto que desde el gobierno reaccionaron despus que los voluntarios civiles. Es cierto que son corruptos. Y que no resuelven los problemas de fondo de los damnificados. Pero quieren evitar que surja, como en el 85, un movimiento autnomo que se los exija. Las delegaciones y muchos municipios tambin instalan centros de acopio para recibir el apoyo social para luego concentrarlo y empaquetarlo con letreros del DIF (paquetes como con los que aparecen EPN y su esposa, subiendo a camiones en el Campo Marte). Otros vecinos vieron cmo del centro de acopio los llevaban al estadio Azteca a empaquetar como si fueran del DIF. Es indignante que el gobierno entregue a su nombre el acopio reunido por los civiles.

El mircoles 20 cuando se supo de los terribles efectos en San Gregorio, en Xochimilco, miles de voluntarios se trasladaron all con la intencin de ayudar o llevando acopio. El tapn de trfico que se hizo para llegar al pueblo fue por la cantidad de gente que fue a ayudar, pero tambin porque al llegar haba diversos cercos tanto de la Marina, como del ejrcito, las autoridades delegacionales o del gobierno central, sugiriendo a la gente que no avanzara ms y que dejara con ellos el acopio. Supuestamente es una medida de organizacin centralizar todo pero a ellos les sirve para mostrarse como los que buscan resolver las necesidades de la gente y de que no son tiles los voluntarios civiles. Al hacerlo as tratan de desbaratar los procesos de auto organizacin de los damnificados junto con los voluntarios.

Incluso la respuesta a la iniciativa ciudadana de que los partidos renuncien a su financiamiento pblico para ser utilizado en favor de los damnificados del sismo, muestra la diferente estrategia aprendida por el gobierno. La sensibilidad ciudadana generalmente centra todo el problema en la corrupcin (que es tambin el discurso de AMLO) pero lo que hacen hoy al confiscar el acopio ciudadano no es simplemente un robo para beneficio personal (para qu querran tantos garrafones de agua) sino para un objetivo poltico, que es mantener el control de la poblacin. Por eso ante el reclamo de que los partidos devuelvan el dinero del financiamiento pblico, la demanda ciudadana siente legtimo el reclamo para que no siguen robando ese dinero para fines personales. Pero esos partidos pueden ceder parte del financiamiento si con ello consiguen reforzar el control poltico. Por eso es el mismo PRI quien responde diciendo que est dispuesto a renunciar al 25% de sus prerrogativas y propone llevar el tema al Congreso. Pero la propuesta completa del PRI es que renuncia al 25% para entregarlo al FONDEN (Fondo de Desastres Naturales). Es decir, de todos modos los recursos ser administrados por el Estado y si llegan a los damnificados ser por medio de las instituciones estatales para reforzar el control y debilitar la solidaridad ciudadana.

.

Lo principal: impulsar y defender los procesos de auto organizacin

 

No se trata de una competencia con las instituciones del Estado para ver quin es ms reconocido por los damnificados. Es que la garanta de que los damnificados logren obtener la solucin a sus ingentes demandas, especialmente la recuperacin o reconstruccin de sus casas, depende de que estn organizados, movilizados y luchando por esas demandas.

La ventaja es que no solamente en la Ciudad de Mxico, pero tambin en Chiapas, Oaxaca y Morelos hay experiencias y tradicin de lucha. En la CDMX el conjunto de las organizaciones de damnificados del 85, confluyeron finalmente en la CUD (Coordinadora nica de Damnificados) como interlocutor legtimo frente al Estado para conseguir la reconstruccin. En Juchitn, es cierto, hay una larga tradicin socialmente, ya no tanto por la histrica COCEI (Coalicin Obrero Campesino Estudiantil del Istmo) dividida al entrar a la dinmica de institucionalizacin de la izquierda desde el surgimiento del PRD, pero especialmente con una experiencia ms reciente en la capital del estado pero tambin regionalmente: la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) en el 2006.

Pero hay que cuidar el proceso de auto organizacin social no solamente de los embates del gobierno y los partidos institucionales que quisieran abortarle para pretender ser ellos los representantes y voceros de los damnificados. Entre sectores de la izquierda y movimientos sociales hay tambin una desesperacin ante la situacin, las potencialidades de un naciente movimiento vigoroso, con mucha legitimidad y proyeccin nacional pero actualmente desorganizado. Ante el riesgo de enfrentamiento con los gobiernos y varios casos ya de represin de "baja intensidad" (en el fin de semana del 21 al 23 de septiembre hubo varios choques de la polica con rescatistas, con personas llevando acopio o queriendo recuperar cosas confiscadas) ciertas corrientes quisieran ya conducir el movimiento para sacarlo exitosamente pero montndose sobre las incipientes formas de organizacin. Es cierto que la espontaneidad de un movimiento siempre es relativa y siempre encontrars aqu o all elementos con historia poltica y hasta militante. Pero ms all de historias individuales, un nuevo movimiento social depende de que ocurra este proceso de auto organizacin de los afectados y no de nosotros hablando a nombre de ellos. Cuando el vigoroso movimiento contra el gasolinazo en enero de este ao (que tuvo la virtud de extenderse a zonas como el norte y la frontera norte, muy diferentes a las tradicionales zonas de lucha en el centro y sur del pas) se convocaron a diversas reuniones y encuentros por parte de movimientos y organizaciones pre existentes y con otros temas de lucha (aunque tambin contra el neoliberalismo) tratando de integrar a sus filas al nuevo movimiento. Y eso no funcion.

Ahora hay el riesgo similar de creer que es la oportunidad de que nuestras respectivas organizaciones sociales y movimientos en lucha crezcan incorporando a sus filas a los damnificados y solidarios del movimiento por el terremoto.Y as asegurarles una direccionalidad poltica, incluso radical. Es cierto que antes del sismo del 85 hubo importante experiencias del movimiento urbano que fueron un precedente y que obviamente aportaron cuadros experimentados al movimiento de los damnificados. Esa experiencia previa estaba concentrada en la CONAMUP (Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular) que haba surgido en forma paralela a la CNTE y a la CNPA. Pero el movimiento de los damnificados del 85 no vino simplemente a engrosar a las organizaciones previas de la CONAMUP. Se cre un nuevo movimiento, nuevos sujetos de lucha y su propia organizacin que finalmente confluy en la CUD. De hecho, de alguna manera la experiencia de la CUD super a la CONAMUP

Si ahora, despus del nuevo 19 de septiembre, surge un nuevo movimiento de damnificados autntico lo ser por el desarrollo de un movimiento propio, auto organizado, con los actores polticos y sociales que vienen del sismo. Y por tanto crear su propia organizacin, cuyo embrin son ya hoy las primeras asambleas de vecinos. Las organizaciones sociales y polticas, movimientos sociales y sindicales, seguramente aportarn su ejemplo, experiencia e incluso cuadros experimentados, pero impulsando y respetando las propias formas de organizacin no pretendiendo corporativizar este movimiento a las organizaciones previas. Es importante que la gente, los damnificados y voluntarios, vean la accin y la solidaridad de estas organizaciones apoyando para que las vean como diferentes y alternativas a las instancias gubernamentales, pero cuidando de no pretender sustituir o cooptar al inicial movimiento. Es difcil porque al mismo tiempo el movimiento debe resistir la presin del gobierno que quiere desorganizarlo y tambin cooptarlo y si no reprimirlo, pero si no hay movimiento autnomo no habr posibilidad de xito.

Aunque los tiempos urgen salidas polticas rpidas,la potencialidad de este movimiento tambin es cierta. A diferencia del "gasolinazo" de enero, el terremoto apunta a un movimiento de mayor duracin por las dificultades para una solucin rpida. Despus del rescate de las vctimas en edificios colapsados, se impone al mismo tiempo el apoyo a la gente que se ha quedado sin casa, en albergues, campamentos o directamente en la calle. Muchos recursos y apoyos de todo tipo se requieren para la sobrevivencia de esos damnificados, seguramente mayoritarios en Morelos, Oaxaca y Chiapas, ms que en la CDMX. Pero despus est el reclamo por la recuperacin y reconstruccin de las viviendas y casas de la gente que las perdi. El proceso en la CDMX despus del terremoto en 85 dur meses y aos para lo cual fue bsico la existencia de organizacin propia de los damnificados, para que la exigencia no se olvide o diluya.

O sea, el proceso apenas empieza y ser muy complicado y difcil. El dolor de los damnificados actuales deber transformarse en energa para la lucha. Una energa que confluya con la de miles de voluntarios que se han volcado a solidarizarse. Despus de la energa telrica con que se ha abierto esta nueva tragedia humanitaria, de sus escombros, estamos seguros, surgir -est surgiendo ya- otra energa, pero una energa social y humana del nuevo movimiento de los damnificados.

El terremoto social confluyendo con el poltico: la crisis del rgimen.

 

El movimiento de los damnificados del 85, como ya dijimos, antecedi la huelga del CEU (Comit Estudiantil Universitario) en la UNAM en 1986 y luego en 1987 la escisin del PRI que llevara en el marco de la eleccin presidencial a la crisis de 1988 con el fraude del prismo neoliberal de Salinas contra la otra corriente histrica, la cardenista, representada precisamente por el hijo del General Crdenas. La movilizacin popular y el masivo rechazo del PRI, ahora controlado por los neoliberales, no se entiende sin las experiencias previas de rupturas y confrontaciones con el rgimen. Esas experiencias y el nivel de conciencia alcanzado fueron canalizadas en ese momento mayoritariamente por la perspectiva cardenista que dara lugar al PRD, aunque esta perspectiva no representara un cambio radical con el sistema, sino abriera a la estrategia de la "revolucin democrtica" que buscara la alternancia.

El nuevo movimiento de los damnificados, con la autoridad moral que tendr y las seguras repercusiones que puede provocar surge en un momento de mayor crisis poltica y social de por s. Es el peor momento de la crisis de legitimidad del rgimen poltico mexicano, pero tambin el fin del ciclo de la perspectiva de la alternancia representada por el PRD ahora asimilado como partido colaboracionista, especialmente despus del Pacto por Mxico suscrito con el PRI y apoyando el programa neoliberal de EPN. La crisis de legitimidad del rgimen, de sus partidos e instituciones, especialmente las poltico electorales pero tambin las de justicia (por Ayotzinapa, por el feminicidio rampante, por la violencia extrema contra defensores, periodistas y en general en la sociedad, desde la militarizacin por la "guerra contra el narcotrfico) ahora se est viendo profundizada con el fracaso del rgimen para atender a los damnificados y su escandalosa corrupcin y demagogia. La crisis del rgimen se ha expresado durante todo el periodo de EPN, con momentos paradigmticos casi cada ao (en 2012 mismo con la imposicin frente al juvenil movimiento #yosoy132 que se opona al regreso del PRI, en 2013 con el rechazo a las primeras reformas neolibeales, en 2014 con Ayotzinapa diciendo "Fue el Estado" y "Fuera Pea", en 2015 con la abstencin y boicot a las elecciones intermedias y el surgimiento del movimiento magisterial contra la llamada reforma educativa, en 2016 con la huelga de 150 das contra la reforma educativa y Nochistln, ese mismo ao la abstencin histrica en la eleccin a la Constituyente de la CDMX y al inicio del 2017, el movimiento contra el "gasolinazo" que nuevamente grit"Fuera Pea") y si el rgimen no ha cado no ha sido por fuerza propia (que adicionalmente, tambin en 2017, se encuentra sin brjula ante la poltica de Trump) sino por debilidad del movimiento. Pareca que el siguiente momento de explosin de la crisis del rgimen se vera en el marco del fraude en la eleccin presidencial del 2018, pero el terremoto del 19 de septiembre puede representar tambin un movimiento de placas tectnicas que provoquen antes un terremoto poltico o que su energa social y poltico fracture los edificios de un rgimen en crisis y levantado, como si hubiera tenido licencia de construccin. sobre la base de la corrupcin.

El reto es ver si en el marco de esta crisis, el nuevo movimiento de damnificados y los dems movimientos contra el neoliberalismo en Mxico pueden compartir una perspectiva antisistema decisiva. El ciclo del PRD y su perspectiva de alternancia dentro del sistema se agot y el desprestigio del PRD va de la mano con el PRI y el PAN. Lpez Obrador insiste con Morena en la misma perspectiva y del 2014 para ac quiere convencer a todos los movimientos en lucha contra el rgimen a que supediten toda su fuerza a esperar a las elecciones del 2018 y darle el voto. Afortunadamente todos los movimientos de estos aos no han aceptado la propuesta de subordinarse a las elecciones y la va institucionalista que propone para instalar un "gobierno de transicin". Cada que puede el movimiento insiste "Fuera Pea", aunque AMLO diga que no quiere un gobierno de escombros y que es mejor esperar a las votaciones del 2018.

En esta contradiccin est el movimiento actual. A diferencia del 88, la perspectiva de la alternancia en el marco del sistema est desgastada, aunque Morena quiere generar ilusiones nuevamente en el voto por AMLO en 2018 como solucin a todos los problemas. En la desesperacin y el odio al PRI algunos sectores aceptan la ilusin electoralista, aunque la reciente experiencia electoral en el EdoMex, demuestra que aunque Morena tenga la mayora de votos, el PRI impone el fraude y AMLO se allana recurriendo solamente a las instancias legales para quejarse. En realidad esa es la "crnica de una muerte anunciada" de lo que ocurrir en el 2018.

Por ello y la potencial fuerza y energa del movimiento de los damnificados, el 2018 no tiene que ser necesariamente como el 1988. Si el 85 antecedi una crisis como la del 88 que se resolvi en la perspectiva de la alternancia en el marco del sistema y en la institucionalidad fraudulenta, el movimiento del 2017 no anteceder necesariamente una salida de alternancia e institucionalista, porque las relaciones de fuerza son diferentes y la crisis del rgimen mayor.

Hay ahora una mayor expresin de fuerzas anticapitalistas que no se conforman con la alternancia dentro del sistema. Una conciencia anticapitalista,a veces dispersa, pero que avanza en diversos movimientos sindicales, sociales y polticos. Un ejemplo es la creacin de la OPT (Organizacin Poltica del Pueblo y los Trabajadores) a iniciativa del SME en medio de una terrible lucha contra la ofensiva neoliberal que privatiza los energticos pero que tambin quiere destruir organismos de lucha como el sindicato. Pero no es solamente esta opcin. Es adems la iniciativa del EZLN de proponer al Congreso Nacional Indgena (CNI) constituya un Concejo Indgena de Gobierno (CIG) y presente a su vocera, la compaera Marichuy, como candidata independiente presidencial para el 2018. En mayo pasado el CNI aprob esta propuesta y han empezado a trabajar en su implementacin. Relevantemente la reunin nacional de la OPT del 9 de septiembre acord apoyar a Marichuy y la campaa del CIG. Importante seal para una alianza entre el zapatismo y el CIG por unlado y por el otro y el polo proletario que representa el SME-OPT y que puede apuntar a un bloque social alternativo al sistema en el marco de la actual crisis.

Es claro que la campaa del CIG y su vocera escapa a la lgica electoral e institucional. Como dice Marichuy, no vamos por votos. Es una campaa de organizacin para la lucha.

Por eso la nueva expresin de la crisis del rgimen incluso en el marco de la eleccin presidencial del 2018 no tiene por qu repetir el desenlace institucionalista de 1998.Es cierto que la campaa de Marichuy es muy parecida a la de Rosario Ibarra postulada por el PRT en 1988. Pero la relacin de fuerzas es diferente. En aquella ocasin la mayora de las corrientes de izquierda socialista, incluidas las que, como el PRT provenan del 68, capitularon ante la perspectiva institucionalista cardenista e incluso se disolvieron en el PRD. El PRT se qued solo en ese contexto. Ahora ha habido un crecimiento de las fuerzas anticapitalistas y una desilusin con la perspectiva de la alternancia en el sistema, aunque AMLO insista en repetirla ahora con Morena. El posible surgimiento del movimiento de damnificados puede derruir ms esas ilusiones y converger con una perspectiva antisistema o por lo menos alimentarla en el marco de esta crisis.

En medio del dolor ante la tragedia abierta con los sismos de este mes, hay motivos para ser optimistas de que, como dicen en las redes sociales, el sistema tiene fallas estructurales y est prximo al colapso. La energa telrica puede crear una fuerza social y poltica que como el viejo topo venga desde el subsuelo con la energa poltica para tirar al vetusto y corrupto edificio.

http://www.prt.org.mx/node/467


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter