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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2017

El Estado patn o las cajas vacas de Pea Nieto

Oscar Ariel Cabezas
Rebelin


El nico imperativo que los estados neoliberales afirman hoy es el de acumular ms y ms, sin ningn control sobre el modo en que se explota y somete la vida vulnerable y vulnerabilizada por la descomposicin de la soberana moderna. En pases de Amrica Latina este proceso tiene su epicentro en economas abiertas a los vaivenes de los mercados transnacionales que mediante la retirada del Estado orientado a la cuestin social desregula las economas nacionales a favor del capital globalizado y usurero. En la usura y el escandaloso principio de la especulacin financiera ha hecho incluso que las naciones no puedan encontrar en el principio de la soberana la posibilidad de inmunizar las contingencias de la naturaleza. La idea de que estas contingencias son ajenas a los estados que deben ocuparse por la vida en comn enajena y esconde la voluntad de los especuladores que han tomado la posibilidad de que la mquina estatal sea otra cosa que un conglomerado de mafiosos y mafias destinadas a reproducir la riqueza de unos poqusimos. Para nadie es una sorpresa que la soberana es un concepto derruido y escamoteado por bandas criminales de especuladores que operan al servicio de la acumulacin voraz y salvaje. El olvido completo de la ciudad y de sus espacios y habitantes por parte de una racionalidad que opera singularmente en pases empobrecidos por la usura y el cinismo de los patanes en el poder.

El cinismo es humano, demasiado humano como para constituir un delito de Estado. Su modus operandi es la del paladn humanitario que emana de la las tragedias sociales y polticas. El cinismo se encarna en el patn o el conjunto de patanes desvergonzados protegidos por el poder y el dinero. No debemos engaarnos, el patn como marioneta de un Estado subordinado a los intereses de la especulacin financiera no es delictivo, no constituye delito alguno. Por el contrario, el patn cnico es una figura importante de la poltica afectiva del neoliberalismo como produccin sentimental de mecanismos culturales en los que la ayuda humanitaria se acopla al humanismo abstracto de la especulacin y del poder de los estados en los que el tsunami de la corrupcin se ha naturalizado. Sin duda, aglomerados en partidos polticos de izquierda y derecha, el conjunto de patanes que funcionan como grandes espacios del negocio de la usura y la explotacin es lo opuesto al hombre de la ciudad y, as, es lo opuesto al hombre poltico que compone y recompone la ciudad toda vez que esta ha sido convertida en escombro por motivos de una guerra o por las contingencias de la naturaleza.

Azotada por el reciente terremoto de 7.1 en la escala de Richter, Ciudad de Mxico se halla en medio de los escombros y las ruinas de viviendas y edificios colapsados. La apertura a la afectividad, el cuidado y la preocupacin por el otro emanan de manera espontnea. Hombres, mujeres y perros buscadores se convierten en los hroes de una ciudad desamparada por la patanera del Estado. La posibilidad de rescatar a los sobrevivientes sepultados por viviendas y edificios que no estaban preparados para recibir un sismo diez veces ms dbil que el que dej ms de dos mil muertos el 19 de septiembre de 1985 se convierte en materia afectiva de solidaridad genuina y tambin en presa fcil de la prensa sensacionalista. En el calor humano de la afectividad desbordada, sin embargo, no es posible no gritar la siguiente pregunta: Cmo es posible que en 32 aos el Estado no haya podido controlar y vigilar la construccin de la ciudad?! El estado patn ha olvidado sus ciudades porque hace mucho ha dejado de comportarse como Estado, hecho y compuesto por ciudades.

El olvido de la ciudad es el olvido de lo comn y de los lugares que hacen posible el repliegue de la vida en lo inevitable del estar-en-comn. La administracin, el cuidado y la preocupacin de lo comn es lo que la metamorfosis del Estado social en Estado-mercado hace posible la multiplicacin de los cadveres que yacen debajo de las ruinas de las ciudades de Mxico. El Estado patn y cnico multiplica los cadveres en pases donde los estndares de vida acrecientan la docilidad de las capas medias domesticadas por su capacidad de consumo. En un planeta con cambios climticos, azotado por terremotos, tsunamis, huracanes... el nihilismo hipster facilita la labor de los estados patanes. La indiferencia y la desafeccin hacia aquellas clases de desposedos y explotados hasta la muerte es un complemento indisociable del estado patn. Por eso, el olvido de la ciudad es tambin el olvido que fortalece y reproduce la enajenacin de la distincin de las clases sociales segn sus hbitos y acceso al consumo. El estado patn y cnico es capaz de encubrir sus polticas de la muerte, su impulso necropoltico, en la estabilidad de la clase media y de la prensa humanista que las organiza en torno a la educacin sentimental de la lgrima cosificada. Junto al complejo transnacionalizado de los mass media, el neoliberalismo de izquierda o de derecha es un humanismo consumado en esta forma de la lgrima con la que el estado patn compone y produce una poltica de los afectos cosificados. Es este estado patn el nico Estado posible?

El Estado al servicio de las ciudades como lugares de realizacin de la vida en comunidad y ajeno a los signos de la especulacin monetaria es un estado que debe re-inventar la izquierda no-tradicional y los movimientos sociales. Esta reinvencin no va a ocurrir como efecto de la afirmacin de que hay que des-cosificar la lgrima para que de ella surja la solidaridad genuina. Una ciudad compuesta de cuerpos sensibles, de hombres y mujeres que sienten y luchan contra las contingencias de la naturaleza debe ser tambin una ciudad que lucha contra el estado patn y cnico que hunde la vida de las ciudades de Mxico en la destruccin de las condiciones mnimas del habitar. El Estado liderado por el Sr. Pea Nieto es un estado humanista y movilizador de una poltica de los afectos destinada a proteger la usura, la especulacin y los intereses de las clases acomodadas. Este humanismo consumado en la performance de las cajas vacas tiene el signo de la ayuda humanitaria y es una de las muestras del cinismo desvergonzado de un patn que promueve desigualdades e injusticia en un pas envuelto por los escombros y el dolor causado por una mala y descuidada administracin de la ciudad.

Las cajas vacas de Pea Nieto y las lgrimas de su mujer son propias de la esttica de la mediocridad cnica del conglomerado de patanes del Estado neoliberal. La ayuda humanitaria es ayuda vaca, es el intento delictivo y corrupto de movilizar los afectos de una ciudadana que cada vez ms se aproxima a naturalizar el dolor y la muerte. La performance de Pea Nieto y su mujer no solo constituye delito de estafa y propaganda engaosa es tambin el sntoma de que los estados patanes han aprendido a administrar la muerte desde el humanismo abstracto de una poltica de los afectos. As, las tragedias sociales son una buena cosa para la obtencin de votos y para lucir las bondades de caraduras que no merecen ni votos ni el respeto de ningn habitante sensato que se conmueva ante el dolor del otro. En medio de la patanera de Pea Nieto los mexicanos trabajan a contrapelo de un Estado que prefiere vigilar a quienes se oponen a las polticas de los especuladores. Pea Nieto prefiere cumplir el rol policial y muchas veces asesino para asegurar que la responsabilidad con la vida cvica de una ciudad y de un pas parezcan como una ilusin de otro tiempo.

Las ciudades tienen memoria porque son la morada de las experiencias y los afectos de una comunidad que hace y deshace sus lazos segn los modos de habitar, convivir el espacio en comn. Esperemos que la memoria no nos haga olvidar que para que haya ciudades debe haber estados orientados al bien comn de sus habitantes. Pues, la solidaridad y el afecto que ha emanado de lo ms doloroso del terremoto en Mxico no son suficientes para recomponer los cimientos de la vida de las ciudades. El peligro de que esos afectos y solidaridades sea simplemente una contribucin ms a la historia de la lgrima mercantilizada es inminente. La patanera de los estados neoliberales y sus empresas comunicacionales vive y se fortalece con el afecto escamoteado, robado y hurtado a la miseria y el dolor de los que sufren en carne viva el dolor y la desesperanza. Fuerza Mxico!


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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