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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2017

El oficio de los buitres

Alfons Cervera
eldiario.es


Hace tiempo que el periodismo no es periodismo. Es una mierda. As de claro. La crisis arrumb el alma de un oficio que siempre se movi como pudo y lo dejaron entre el inters econmico de las empresas y la tica personal a la hora de contar lo que pasaba. La crisis acab con ese equilibrio y lo que qued fue slo la necesidad empresarial de sacar dinero de donde fuera con tal de no hundirse en los nmeros rojos de la ruina.

La tica periodstica se convirti en la voz de su amo. Haba que escribir al dictado de quien desde los despachos altos de la empresa impona lo que tena que salir o callarse en las pginas de un peridico, en los diales cada vez ms ruidosos de la radio o en las pantallas tambin cada vez ms inquietantes de los televisores. Eso cambi las reglas maestras del periodismo: desapareci lo que el periodismo tena de servicio pblico y lo que vino fue un periodismo descaradamente al servicio de la carroa. Los peridicos, las radios y las televisiones se haban convertido en una carnicera con las noticias colgadas pornogrficamente en los ganchos donde se cuelgan las piezas descarnadas de una vaca o la cabeza con las cuencas orbitales vacas de un cordero.

Ya no importaba la verdad sino su ms obsceno despedazamiento.

Y ah seguimos. La gente no confa en la poltica. Ni en la justicia. Y desde hace tiempo tampoco confa en el periodismo. La censura como la del franquismo ya no existe. Pero existe otra censura lo mismo de implacable: la que viene del miedo al despido si no cumples a rajatabla los dictados del amo, la que te roba las palabras para no ofender a los amigos del amo, la que te obliga a buscar por encima de todo un titular que -ahora ms que nunca- se convierta, aunque sea mentira, en el mantra repetido al da siguiente -o en el minuto siguiente- por todos los otros medios de comunicacin.

La censura que te condena a no ejercer de periodista sino de uno de esos robots que limpia sin pestaear la suciedad en la casa de quien te paga.

El periodismo de verdad est cada da que pasa ms esqueltico. Lo que hay habitualmente es ruido, un retumbar apabullante -como en los viejos tiempos- de cornetas y tambores, la marabunta de voces que como los conejos de la publicidad no se cansan nunca de repetir lo mismo para que suene distinto en los odos y la vista momificados por el aturdimiento y el cansancio.

Seguro que lo que vaya a pasar en Catalua el prximo 1 de octubre es muy importante, claro que s. Pero en esa otra parte del inters periodstico, en las afueras de la noticia uniforme y casi uniformizada de los medios, hay algo que no entra en el territorio de la especulacin o el adivinamiento. Por ejemplo, algo que pasa desapercibido entre tanto ruido meditico y que es radical, injusta y tristemente seguro: los bancos -gracias a ese Rajoy que grita como un histrico Santiago y cierra Espaa! en estos das de patriotismos enfrentados- no nos van a devolver los ms de sesenta mil millones de euros que nos deben de cuando el gobierno del PP decidi pagarles a los banqueros sus juergas y estafas con nuestros dineros.

El periodismo robot no es periodismo. La casa del amo y las de sus amigos que se las limpien el amo y sus amigos. La carroa huele en los muladares picoteados por los buitres. Pero el oficio de periodista no es el mismo que el de los buitres. O s?


Artculo publicado originalmente en eldiario.es

Nuestra fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/el-oficio-de-los-buitres/



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