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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2017

Entrevista a Claudia Korol, educadora popular
El patriarcado desat una guerra contra las mujeres y la respuesta espontnea fue el Ni Una Menos

Francisco Parra
El Desconcierto


Feminista, marxista y anticolonialista. Esos son los tres ejes en que gira el ideario poltico de la activista trasandina. En entrevista con El Desconcierto, Korol repasa la actualidad del movimiento feminista y las luchas de los pueblos en Amrica Latina. "El Ni Una Menos lo pongo al mismo nivel de lo que fue el Nunca Ms para nuestros pueblos", opina.

De toque a toque. As eran las fiestas que recuerda Claudia Korol en Chile. Entraban antes del toque de queda y salan despus. Eran los aos 80 y, en plena dictadura militar, Claudia lleg al pas como dirigenta estudiantil universitaria, con las brigadas de trabajo voluntario. Conoci de cerca la lucha contra ese rgimen. Tanto, que termin escribiendo un libro llamado Rebelin.

El libro trata de ser un aporte chiquito a la rebelin chilena. Nos involucramos mucho en esa historia de la juventud que estaba pensando concretamente en derrocar a la dictadura a partir de la lucha del Frente Patritico, el MIR, el Lautaro, las distintas organizaciones, comenta.

Claudia habla casi siempre en plural. Militante, activista, feminista. Se presenta como educadora popular y miembro de la organizacin Pauelos en Rebelda, colectivo que trabaja en la formacin desde una pedagoga feminista, descolonizadora y anticapitalista.

Su trabajo es reconocido en todo el continente por lograr esa conjuncin que pareciera algo extraa, pero que ella hace sonar simple. Desde la experiencia del trabajo en concreto, desde los cuerpos oprimidos de las mujeres, los territorios saqueados, la explotacin. El debate, dice, no es terico.

Claudia Korol fue una de las invitadas estelares al Seminario Proyectos revolucionarios en Amrica Latina: Una mirada desde el feminismo, organizado por la Marcha Mundial de las Mujeres, un colectivo que agrupa a organizaciones feministas a lo largo del mundo.

En entrevista con El Desconcierto, repasa su amplia relacin con Chile, su amistad con Gladys Marn, el Ni Una Menos, la actualidad del movimiento feminista y las luchas de los pueblos en Amrica Latina. Hbil conversadora y de fcil risa, los ejes de un proyecto socialista, feminista y anticolonial parecen ordenar sus palabras, su pensamiento y su vida.

Su amiga Gladys

Yo soy parte de una generacin que naci en la lucha poltica con Chile. Era muy joven, en mis primeras nociones de militancia en el colegio secundario se haba iniciado el gobierno de la Unidad Popular en Chile. Las campaas de alfabetizacin, la reforma agraria, la nacionalizacin del cobre, sobamos con venir para eso. Y en eso vino el golpe, que fue muy duro, no solo en trminos de represin, sino en frustracin para nuestros sueos. Por eso digo que es una generacin que naci con Chile y con el golpe, es una marca muy fuerte, afirma.

Y despus vinieron los golpes en los otros pases de Amrica Latina

Y ahora que hay tantos golpes en Amrica Latina tenemos ms experiencias en golpes que en revoluciones jaja. Hemos vivido revoluciones, pero la marca de nacimiento fue el golpe de Chile. Cantbamos en Argentina que bamos a cruzar la cordillera para estar con el pueblo chileno, nuestro deseo era estar ac. En los 80 vinimos con las brigadas de trabajo voluntario al sur, estuvimos con el pueblo mapuche y los estudiantes. Despus volvimos cuando fue el terremoto. La solidaridad era con los afectados y las organizaciones chilenas que luchaban contra la dictadura, soando y peleando por la rebelin popular.

Qu es lo que ms recuerdas de esa poca?

Cada vez que vengo me emociona, porque fue un momento intenso de vnculo. La primera vez estuve con el pueblo mapuche y sus comunidades amenazadas por la presencia de los pacos y la represin. Aprend mucho de su capacidad de enfrentamiento y resistencia, claro que como yo era la extranjera me mandaban al frente para poner la cara cuando venan los medios jaja. Muchos aos despus, cuando volv, muchos compas me lo recordaron, se dieron lazos de convivencia muy fuerte, lazos fraternales en condiciones que pensabas que todos los das podras perder la vida, una cuestin cotidiana con el pueblo mapuche. Despus estuve bastante en Valparaso, me acuerdo mucho de las fiestas.

Cmo eran esas?

Las de toque a toque, entrbamos antes del toque de queda y salamos despus jaja. La idea de que eramos jvenes no se haba perdido, la alegra, la idea de la fiesta, de hacer de las cosas.

Te relacionaste mucho con esa resistencia activa a la dictadura. Despus otra cosa fue cmo se gest la vuelta a la democracia y cmo sigui, lejos de eso.

Totalmente. En realidad mi entusiasmo fue la experiencia de la juventud que se radicaliz, se organiz. Los niveles de confrontacin eran importantes y tengo recuerdos intensos que siempre me acompaaron para pensar la capacidad de resistencia organizada de los pueblos, an en condiciones tan difciles. Hoy le contaba a una compaera que yo estaba en Santiago cuando fue el tema de los degollados. Alcanc a estar en el cementerio, a Manuel (Guerrero) lo escuch de niito hablar, exigiendo el derecho de los nios a tener padres, algo que me qued muy grabado. Tambin cuando fue la inmolacin de Sebastin Acevedo es que siempre pasaba algo ac. En la Argentina no se haban desarrollado organizaciones con esa capacidad de resistencia. Hubo otras, pero la idea de derrocar a la tirana de ese modo, de la insurreccin, el levantamiento armado, esas perspectivas no se haban desarrollado. Era una apuesta sper importante que haca la juventud chilena. Saba que haban partidos y organizaciones atrs, pero quienes fundamentalmente salieron a poner el cuerpo fueron los y las jvenes. De ah nos expulsaron del pas y volv cuando fue el lanzamiento de la candidatura presidencial de Gladys Marn.

Fueron amigas con Gladys. Me imagino grandes debates entre ustedes

Fue parte de nuestra amistad poder discutir con mucho respeto y apasionadamente a la vez, por cmo ramos las dos jaja. Fue muy fuerte e intensa la relacin. Cuando ella lanz la candidatura estuve en la fiesta de los abrazos. Despus me invit al lanzamiento en el sur y, como yo haba estado antes, fue muy lindo volver. Hubo debate con las organizaciones mapuche que no apoyaban la candidatura, por eso digo que ella tena capacidad para dialogar. Todos explicaron su estrategia, de porqu unos le apostaban a las elecciones y otros no, con las posiciones de autonoma de los colectivos. Fue un debate de dos das sper interesante. Estuve varias veces con ella ac y en Argentina y de ah sale otro libro, el de conversaciones con Gladys Marn.

Y cmo ves la figura de Gladys para la izquierda en Chile? Adems de no haber muchos liderazgos femeninos, ella incorpor al mundo de la diversidad sexual que no tena cabida hasta entonces.

Los recuerdos que tengo de los 11 de septiembre en Chile son con Gladys y Pedro. bamos a la marcha, nos comamos los gases en el cementerio y despus bamos a la casa de Gladys. Su amistad con Pedro fue fundamental para que ella cambiara y que l se sintiera querido y protegido en su identidad poltica. Muchos compaeros no lo queran a l por esa homofobia. Gladys abri un camino porque saba escuchar mucho y se dejaba interpelar. Dialogamos un montn de temas del feminismo y desde su experiencia de vida ella se dej atravesar por esas reflexiones. Adems se enfrent a un partido patriarcal, eso lo saba, no haba que contarle de las resistencias que tena que enfrentar una mujer en una organizacin poltica. Ella se adelant en varias cosas al partido y su tiempo y nos abri camino. Se puso con toda la voluntad para hacer las revoluciones que queramos.

Guerra al patriarcado

Ante esta aparicin masiva del Ni Una Menos, qu posibilidades crees que abre para el movimiento feminista?

Es una gran oportunidad, nosotras lo llamamos una rebelin anti patriarcal, aunque en verdad es una rebelin contra los femicidios. Lo que llev al Ni Una Menos es un miedo a la muerte. De parte de las mujeres, que decimos ya basta de matarnos e incluso de algunos varones que dicen qu pasa que de pronto te pueden matar o desaparecer a tu novia, tu hija, tu hermana. El patriarcado desat una guerra contra las mujeres y la respuesta espontnea fue el Ni Una Menos. Ahora, as como naci de la nada puede volver a la nada si no se construye, pero nos abri muchas posibilidades. Ya lo que hizo es importante, visibilizar la violencia patriarcal y acercar el feminismo, aunque sea instintivamente, a una generacin. El Ni Una Menos lo pongo al mismo nivel de lo que fue el Nunca Ms para nuestros pueblos.

Como se rechaz a la dictadura en Argentina

S. Ni Una Menos dialoga con el Nunca Ms porque son la bsqueda para ponerle freno a la muerte y a la impunidad de los agresores. Nos desafa a repensar las nuevas formas que debemos hacer como feministas. En Argentina tuvimos 31 Encuentros Nacionales de Mujeres hechos previos al de este ao, y esos encuentros abrieron la posibilidad del Ni Una Menos. La campaa del derecho al aborto seguro, libre y gratuito tambin es una campaa de ms de 10 aos, as como una gran cantidad de campaas de los colectivos feministas. Pero el Ni Una Menos salt todo y al mismo tiempo nos involucr a todas. El desafo ahora es cmo dar pistas organizativas, que no lo amarren tampoco tanto, porque a veces en la idea de querer tener todo controlado pods matar la espontaneidad. Que el movimiento siga, pero con cuestiones concretas.

Cmo se traduce eso?

  No en una capitalizacin poltica, sino en que las compaeras se sientan movilizadas y estimuladas a hacer denuncias que antes no hacan. Ellas tienen que tener respuesta y esa respuesta requiere organizacin, porque hay que acompaarla al juzgado, al tribunal. Ah es donde hay que jugar, no en una disputa de quin figura, sino quin acompaa a las que se animan a dar ese paso.

Pero el intento de figurar existe. El mismo Macri se sac fotos con un cartel de Ni Una Menos. Ac se ilumin La Moneda con la consigna para la ltima marcha.

  Nosotras no nos desesperamos por eso, aunque algunas compaeras s jaja. Ya despus de la segunda marcha que Macri ni sus funcionarios se aparecen, porque si van la pasan mal. Ah hay que decir: Bueno, si estos tipos se quieren aprovechar vamos a intentar que no lo hagan, vamos a decirle todo lo que hacen mal si se aparecen. Ahora, la disputa no es meditica. Lo fundamental es que no haya frustracin en los casos concretos de las vidas concretas de las mujeres o travestis concretas que estn sufriendo violencias y que pueden ser asesinadas. Ponemos el ojo en cmo concretar esa lucha por la vida y la justicia. Ahora tenemos el 32 Encuentro Nacional de Mujeres en el Chaco, donde hay una chica desaparecida, Mayra Bentez, y al gobernador, que tambin dice Ni Una Menos, le decimos que queremos que Mayra est en el Encuentro, con vida. Y qu hacs vos para traerla, para desarticular las redes de trata en tu provincia? Es decir, es buscarle esa vuelta que ni siquiera es discursiva, es concreta, necesitamos que aparezca Mayra. Ese tipo de acciones nos va a permitir superar esa disputa.

Cmo debe relacionarse con los distintos feminismos, ya sea institucional, de ONG, etc? Pienso, por ejemplo, en el aborto en tres causales en Chile, gran avance para el pas, pero todava mnimo en cuanto al porcentaje de mujeres que abortan.

  Nosotras nos definimos dentro de la corriente del feminismo popular, pero lo que intentamos es no matarnos con otras corrientes feministas sino ver en qu podemos avanzar juntas y, en lo que no, discutir, debatir, polemizar, pensar cmo empujar ms fuerte. Pienso que, y nos pasa a las izquierdas en general, como que les exigimos a otros cosas que nosotros no estamos en condiciones de garantizar. Tenemos que empujar todo lo que podamos, sabiendo que todas las libertades no se van a dar dentro del capitalismo. Muchas corrientes del feminismo son burguesas, que buscan un espacio dentro de la institucionalidad burguesa y no estn preocupadas por destruir esa institucionalidad. Nosotras, con esto que te deca de acompaar a esta chica, a esta familia, lo hacemos sabiendo que vamos a chocar con los lmites de este sistema poltico, cultural, econmico, social que hay que derrumbar si es que queremos realmente pensar en la pacificacin de la vida de las mujeres. Cmo terminamos con la guerra contra las mujeres? El capitalismo, el patriarcado y el colonialismo la van a seguir realizando. Y quines son las vctimas de redes de trata y prostitucin? Las mujeres pobres, indgenas, migrantes. Ah hay grandes ganancias del capital. Entender esas relaciones tambin es decir, bueno, no todas las mujeres que luchan por una ley tal o cual estn pensando en las revoluciones que nos faltan en nuestros pases.

Sin socialismo no hay feminismo

Es interesante cmo haces dialogar al feminismo con el anticolonialismo, algo propio de nuestros pases en Amrica Latina, y adems con el marxismo, una corriente que no se caracteriza precisamente por ser feminista.

Ahora como que empiezan a haber marxis-mos, feminis-mos y anticolonialis-mos jaja. Yo me reconozco dentro de una vertiente que las asume las tres. El marxismo en la dimensin de la lucha socialista donde, como dicen las campesinas del movimiento sin tierra, sin feminismo no hay socialismo. Nosotras decimos que sin socialismo no hay feminismo, porque la realizacin de la plena libertad de las mujeres no se puede dar en el marco del capitalismo. Reconociendo nuestras races, estamos en un territorio donde el capitalismo y el patriarcado se establecieron a partir de la conquista. La lgica que relaciona el colonialismo, el capitalismo y el patriarcado est entrelazada, es un mismo sistema de mltiples opresiones y, cuando hablamos de los cuerpos concretos de las mujeres, estn esas opresiones. Es ms que un debate entre teoras, lo relacionamos con una prctica y una experiencia. En la Argentina estamos tan conmocionadas por Santiago Maldonado. Las compaeras del Ni Una Menos estn diciendo de hacer una asamblea en El Bolsn, que es donde est el Lof Cushamen, donde desaparecieron a Santiago. Son todas las mismas luchas y somos las feministas las que vamos a ir ah, pensando que la desaparicin tiene que ver con el intento de frenar la lucha del pueblo mapuche, que est recuperando tierras de Benetton y defendiendo el derecho al territorio. Para nosotras feministas, el territorio y el cuerpo son dimensiones de nuestra lucha, entonces nos parece natural estar ah, como tambin estar en la carpa de Pepsico con las trabajadoras que ocupan su empresa y estn resistiendo las polticas de precarizacin laboral. No tenemos unos pocos temas de mujeres, son todos nuestros temas y ah es donde se relacionan en la lucha concreta. Si es una lucha anticapitalista porque estamos en Pepsico, nos va a servir el marxismo para analizar qu est pasando en el marco de esta etapa del capitalismo y nos sirve para pensar que las mujeres de Pepsico tienen una realidad particular en relacin a los varones. Y as vamos hilando las reflexiones.

Y qu significa dar esas luchas desde los cuerpos y el territorio?

Estamos en una guerra contra los cuerpos de las mujeres. Esa guerra nosotras la tenemos que dar en el territorio ms que en la propaganda. La campaa hay que hacerla en los medios, pero quienes conocen cmo funciona la red son las mujeres del territorio. Dnde est el tipo o los grupos vinculados a las redes de trata o al narco, cmo juega la polica del territorio en alianza con eso, por dnde las lleva, cules son los bares donde funciona. Eso en un territorio se sabe y no se dice por seguridad, por miedo. Tenemos que encontrar un modo para poder recuperar a las pibas que nos desaparecen. Es un trabajo que no da prestigio, no figura y mejor que no lo haga, pero que es necesario. En las escuelas, las maestras o profesoras saben que si las chicas faltan lunes y viernes es que estn siendo captadas para alguna de esas redes porque son los das que funcionan. Ese tipo de cosas se conoce cuando hay trabajo territorial, de organizacin y relacin con las mujeres para construir estrategias que hoy ms que nada es sobrevivencia, que no nos maten, pero esperamos que sea para vivir y vivir bien.

*

Claudia toma una pausa y vuelve a recordar las fiestas en Valparaso en los 80, las de toque a toque. En medio de una conversacin tornada trgica, apunta a cmo dar vuelta la situacin polticamente. Habla del deseo, de la alegra, de la fiesta.

Estoy segura de que no hay capacidad de resistencia sin una capacidad de fiesta y alegra, esas fiestas de toque a toque jaja. Lo aprend ac eso. De verdad, no se sostiene la lucha sobre la base del martirio y el dolor. Muchas veces la captacin de jvenes tiene que ver con desastres familiares que hay. Entonces, que las chicas encuentren sus lugares de construccin de identidad en sus territorios y no que tengan que salir a ser mulas de los narcos. Es un desafo bien importante y grande que tenemos.

Fuente: http://www.eldesconcierto.cl/2017/09/27/113-dias-de-huelga-de-hambre-benito-trangol-esta-en-riesgo-inminente-de-muerte-segun-el-colegio-medico/



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