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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2017

Observaciones sobre las (terceras) conclusiones de Julio Anguita (I)

Rosa Guevara Landa
Rebelin


Entre nosotras y ahora que nadie nos lee ni oye: el compaero Julio Anguita [JA] ha tenido un subidn, un autntico subidn, con su tercera aportacin.

A propsito de Catalua: Razonemos (y III) [1] es el ttulo de esta ltima intervencin (por ahora tal vez) de JA sobre el tema-monotema Apareci en el blog del Colectivo Prometeo, una pgina que mi compaera lee con agrado y tomando notas. Yo no puedo; no doy ms de m. Una no llega a todo lo que quisiera.

Como las mujeres no tenemos tiempo para textos largos-muy-largos, divido mi aportacin en dos partes. Las dobles (o triples) jornadas tienen eso: muchas tareas y poco tiempo-

JA abre con dos citas, una de Bosch i Gimpera y otra de Pierre Vilar. Son estas: Espaa complejo poltico-nacional, que no ha encontrado todava la frmula de equilibrio y de una organizacin estabilizada. Vale, de acuerdo, no es el nic o Estado europeo en estas circunstancias pero la situacin sigue siendo esa, aunque no, desde luego que no , por ninguna jugarreta perversa de la Naturaleza o por alguna maldicin divina. Hay fuerzas sociales que navegan en el sentido del desorden. Lo de complejo poltico-nacional puede ser una descripcin acaso no del todo inocente; lo dejo .

La segunda cita , la del gran historiador francs, maestro de muchas de nosotras: Espaa libra siempre contra su pasado una batalla ntima, ansiosa, con crisis violentas. Debe mos, debe ramos superar esa situacin aunque en ocasiones, hay motivos para ello, no son ilusiones pticas, cabe mirar y vivir nuestro pasado con dolor, con mucho dolor. Sobre todo si se es mujer trabajadora . JA explica la eleccin de las citas:

He querido encabezar la tercera entrega de la serie con las reflexiones de un profesor y poltico cataln exiliado a Mjico a causa del franquismo, y la de un historiador e hispanista francs que tanto y tan bien conoca nuestra Historia. El motivo?, inducir a la consideracin de que un problema objetivo y multisecular, el encaje de los territorios del Estado Espaol, solamente se puede abordar con paciencia, dilogo y voluntad de entender al otro. Y si ello no es posible tras un proceso de participacin mltiple de interlocutores e intereses con reglas de juego claras, se impone el ejercicio del Derecho de Autodeterminacin. Creo que en el caso de la relacin Espaa-Catalua ese proceso con variedad de interlocutores e intereses y reglas de juego claras, no ha tenido lugar.

Una no acaba de entender el uso de Estado espaol en este contexto ni la apelacin al derecho de autodeterminacin, derecho que Catalua no tiene en mi modesta opinin (al final hay un apunte) aunque s se puede pensar en algn otro tipo de consulta o referndum para el conjunto de Espaa o para Catalua en trminos adecuados y no secesionistas. Pero en cambio s que una suscribe el procedimiento al que alude JA: paciencia, dilogo y voluntad de entender al otro, y reglas claras que sean respetadas. Por todas las partes aunque no es nada fcil.

Tambin ha movido a JA una consideracin sobre los sentimientos, las identidades colectivas y las ideas-mitos que, exacerbadas o no, manipuladas o no, pretenden constituirse o pretenden que se constituyan en el cemento casi nico de cohesin en una sociedad dada. No est mal, nada mal su comentario. A lo que aade:

Deca Levy Strauss que el mito se organiza de tal manera que se constituye por s mismo como contexto. Y cuando eso ocurre o hacen que ocurra, Espaa y Catalua se convierten en referencias sentimentales y abstractas despojadas de toda vinculacin con lites, grupos, colectivos e intereses de clase.

Tampoco est nada mal el paso. En el caso de Catalua, no digo que no lo sea en el caso de Espaa (aunque creo que menos en estos momentos, en septiembre de 2017), es de manual: referencia sentimental y abstracta despojada de toda vinculacin con intereses de clase y de sector. Catalua somos todos (no todas) y es la ptria del nostre cor.

Quin o quines hablan de Espaa y Catalua en cada momento histrico, se pregunta JA. En mi opinin, muchas historiadoras e historiadores. De aqu y de all. Quin o quines dicen representar los intereses globales de ambas entidades. En el caso de .Cat, todas -todas es todas- las fuerzas secesionistas sin excepcin. En exclusiva. Su referencia a Catalua es permanente desde hace 40 aos o muchos ms segn se mire. La exCDC es un caso de manual. Y no se trata, desde luego, de elucidar la representacin jurdico-institucional formal sino la realidad material que la sostiene. Mariano Rajoy, Carles Puigdemont y lo que ambos polticamente representan, sostiene JA, son ya totalmente esclavos de sus palabras y de la cadena de procesos que, pacientemente en un caso, alocadamente en el otro, han puesto en marcha. Vale, por fin, ambos, tambin Puigdemont, tambin el secesionismo cataln en sus diferentes variantes, al igual que sus aliados. Vale la pena remarcarlo porque la izquierda tiende a olvidarse muchas veces de este nudo. Quien dice Puigdemont, insisto, dice sus aliados fieles: ERC, la CUP y sus prolongaciones organizativas: OC y ANC. Y ms grupos tal vez. La lucha contra el gobierno PP no nos debe haber olvidar cosas bsicas.

No slo eso. Ambos, seala JA con toda razn, estn haciendo posible que los numerosos corruptos de cada una de sus huestes respiren muy tranquilos, que algunos tribunales, liberados de la presin meditica y ciudadana, puedan emitir sentencias que en otros momentos seran escandalosas, que los profundos y lacerantes problemas sociales que afectan tanto a Catalua como a Espaa (al resto de Espaa debera hacer escrito JA) se eclipsan ante el vrtice de crispaciones y visiones unidimensionales. Aplausos, aplausos, ms aplausos. El asunto es esencial: el eclipse de lo social, tal como apunt hace aos el conseller, que sigue sindolo, Santi Vila. La Patria, la nacin, lo tapa todo. Todo por ella.

Con una diferencia en mi opinin que conviene no olvidar: nadie en Espaa que tenga conciencia de izquierdas, por demediada que sea, sigue engaado, si lo ha estado alguna vez, por el discurso de justificacin del PP. No puede decirse lo mismo en el caso de .Cat. PDCat, parte sustantiva de Junts pel S, acaso el partido ms corrupto y manipulador, siempre cubierto de banderas, de la historia de Catalua, gobierna con el apoyo, no de la derecha, sino de fuerzas que se dicen de centro izquierda y de izquierda radical, y con el olvido -incomprensible por mucho que una se empee- de temas sustantivos por parte de organizaciones que se dicen de izquierdas y que, por ejemplo, llaman a movilizarse este prximo 1-O, al lado de Mas, Pujol, Mas Colell, Boi Ruiz y Felip Puig, apelando a derechos inexistentes y a la opresin, inexistente, del pueblo de Catalua, dejando aparte que consideremos errneos las ltimos actuaciones del gobierno Rajoy (que nadie aplaude con entusiasmo).

Pareciera como si ste fuera, objetivamente, el problema que afecta a la mayora social de aqu y de all, sigue sealando con razn JA. Los medios de comunicacin-intoxicacin afectos a cada parte, se abren a insultos, descalificaciones y generalizaciones sobre los lugares comunes ms manidos. La red comienza a ser un vomitorio de histerias con ribetes fascistoides y guerracivilistas. Para unos, recuerda JA, que son muy pocos (y sin apenas pblico) hay que aadir a continuacin, Catalua debe ser bombardeada y arrasada, y para otros, que son casi todos en el mundo secesionista, Espaa nos roba y expolia desde hace siglos. Cerrazn agresiva y victimismo ofuscante. Con ejemplos clamorosos:

Los dicterios y las soflamas han velado casi totalmente la noticia de los 60.600 millones de euros que la banca ha succionado del dinero pblico. Ah s que hay materia para hablar de robo como en la Grtel, la Pnica, el 3% de comisiones o la fortuna del ex -molt honorable.

Dnde hay que firmar? Mi compaera y yo vamos a hacer cola toda la noche.

Faltan pocos das y cada uno de los contendientes intentar, sostiene JA, a travs de discursos, tpicos patriticos y radicalidad, que esos das vayan engrosando la carne de can para el da 1 de octubre. Y siguientes das, porque el conflicto, larvado o explcito seguir socavando las esperanzas de un marco de entendimiento generalizado para todo el Estado. Para toda Espaa y para Catalua. Ni que decir tiene que los discursos patriticos, hablo de estos discursos, abundan por millares aqu en Cat. Y no solo los discursos sinos la simbologa. La bandera de la Catalua secesionista, la estelada con estrella azul o roja, una bandera que quieren que sea smbolo de su Catalua, la nica posible y admisible en su opinin, la que vale la pena, ondea por doquier, incluso en patios y aulas universitarias, por no hablar de campos de ftbol (la declaracin nacionalista de la multinacional Bara-exQatar es vergonzosa) donde la unin pasin futbolera-patria excluyente es explosiva.

Qu realidad econmico-social y poltica vela el enfrentamiento se pregunta el autor. La sabemos, hemos hablado de ella.

En junio de 1977, nos recuerda JA, las candidaturas de las fuerzas polticas reputadas de izquierda (PSOE, PSUC y ERC) obtuvieron 24 de los 47 diputados que Catalua aportaba a las Cortes. El Gobierno Surez comenz a prever un triunfo de la izquierda en unas posibles y futuras elecciones en un marco estrictamente cataln. En su opinin, el regreso de Tarradellas (ex-President de la Generalitat en el exilio), auspiciado por el propio Adolfo Surez, fue la preparacin de la respuesta a la tan temida posibilidad electoral. No digo que no, es posible, pero no lo s con seguridad.

La descripcin de JA de lo sucedido tras el regreso de Tarradellas la formula as. Tras la Presidencia de Tarradellas en el gobierno preautonmico cataln (1977- 1980), ha habido en Catalua once elecciones al Parlament. En ocho de las mismas CiU ha sido el partido ms votado, alcanzando la mayora absoluta en tres ocasiones. El resultado final ha sido que Pujol (el defraudador que se hizo llamar molt honorable) ha sido investido Presidente en seis ocasiones (24 aos de mandato afirma, un poco menos realmente). El PSC ha sido el partido ms votado en 1999 pero la Presidencia la alcanz Pujol (por la ley electoral -espaola!- no proporcional). En 2003 volvi a ganar y fue electo President Pasqual Maragall (por el apoyo de ERC, que les cost lo suyo, y luego s epag con creces). En 2006 gan CiU pero fue electo Jos Montilla con el apoyo del tripartito: PSC, ICV y ERC. En 2015 gan las elecciones Junts pel S, siendo electo President Artur Mas que fue sustituido por Carles Puigdemont.

Antes hubo otras elecciones: 2010, 2012. Pero no es esencial ahora. En 2015, recordemos, intentaron una apuesta plebiscitaria y perdieron. Pero no reconocieron su derrota. De eso nada. Transformaron una derrota de votos en una mayora parlamentaria con el vergonzoso apoyo de una izquierda que se dice transformadora y radical que reconoci su derrota la noche de las elecciones. Luego, si te vi, no me acuerdo.

Lo dejo aqu por el momento. Una no quiere extenderse y agotar. Una segunda parte en los prximos das.

PD. Sobre cosas comentadas en escritos anteriores, vale la pena recordar algunas observaciones de Joaquim Bosch, el portavoz territorial de Jueces para la Democracia en el Pas Valenciano (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231909).

Sobre el derecho de autodeterminacin:

El derecho internacional en materia de autodeterminacin no resulta aplicable a Catalua. Se refiere a supuestos de colonias en relacin con los imperios, en su momento, y a supuestos en los que se ha producido una invasin militar o graves violaciones de los derechos humanos. Los organismos internacionales no han aceptado en ningn supuesto que se pueda ejercer de manera unilateral- el derecho de autodeterminacin en un pas democrtico, lo hemos visto en el caso de los antiguos pases del bloque del Este, o en los vinculados a la antigua Yugoslavia.

Sobre Kosovo y Catalua:

Me parece muy claro que no tena ninguna relacin con la actual situacin de Catalua. Kosovo pretenda separarse de un Estado como Serbia, que no respetaba sus derechos ms bsicos. Y adems llevaba muchos aos bajo la administracin de las Naciones Unidas. Pero que no se pueda utilizar esta doctrina internacional no significa que no se pueda ejercer en los pases democrticos el derecho a la autodeterminacin.

Sobre la existencia de presos polticos en .Cat:

Creo que las personas detenidas [ya estn en libertad] no han sido privadas de libertad por tener unas ideas polticas. De hecho, hay millones de personas que defienden esas ideas en Catalua y no han sido privadas de libertad, slo ha ocurrido con aquellas a quienes se les imputa un delito de desobediencia. Adems si cuando se levante el secreto de sumario se observa que ha habido alguna desproporcin en la actuacin del juez, el sistema de recursos permitir revisar esa decisin.

Sobre el referndum del 1-O:

Este referndum se quiere celebrar con un proceso exprs, mediante un procedimiento parlamentario que no ha respetado los trmites necesarios y sin tiempo suficiente para que la gente pueda reflexionar sobre lo que gana y pierde con la independencia. Pero esto no implica que no pueda celebrarse otro tipo de consulta, a travs de las reformas necesarias.

Nota

[1] http://www.elviejotopo.com/topoexpress/a-proposito-de-cataluna-razonemos-iii/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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