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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2017

Civiles rehenes del creciente conflicto en la Repblica Centroafricana

Lindah Mogeni
IPS


Violacin, tortura, pillaje, asesinato y desplazamientos forzados signan la nueva y horripilante realidad que padecen las comunidades de Basse-Kotto, en Repblica Centroafricana, a mano de las fuerzas rebeldes de la Unin por la Paz en frica Central, denunci la organizacin de derechos humanos Amnista Internacional.

Las fuerzas de paz de la Misin Multidimensional Integrada de Estabilizacin de las Naciones Unidas en Repblica Centroafricana (Minusca), encargada de la proteccin civil, no ha podido frenar los abusos sistemticos, denunci la organizacin con sede en Londres.

Los civiles no son vctimas accidentales de este conflicto, son el objetivo inmediato; si el mandato de la ONU significa algo, es necesario que mejore la proteccin de los civiles, indic Joanne Mariner, asesora de crisis de Amnista.

Muchos centroafricanos ven con mayor cinismo la capacidad de la Minusca de conformar tan siquiera un mandato capaz de proteger a la poblacin civil, segn Mariner.

Refirindose al asunto, tambin dijo a IPS que la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) debe revisar la capacidad de sus efectivos, el entrenamiento y la asignacin de recursos y utilizar las fuerzas de reaccin rpida en los lugares ms calientes en todo el pas.

La Minusca salv la vida de muchos centroafricanos, segn Amnista. Pero con los efectivos exigidos al mximo y la confianza del pblico cada vez ms deteriorada, pues sus fracasos colocan a cientos de personas en riesgo, observ Mariner.

La prefectura de Basse-Kotto, una de las 14 de ese pas sin salida al mar, ha registrado un aumento de las atrocidades desde principios de mayo de este ao, cuando la UPC atac a la poblacin civil en Alindao, donde dej por lo menos 130 personas muertas.

En estos cuatro meses, se estima que el nmero de muertos ronda el ciento, segn fuentes crebles consultadas por Amnista.

Con decenas de miles de personas huyendo de la violencia y ms de 100.000 desplazadas desde que estall el conflicto en abril de 2017, Basse-Kotto se llen de ciudades fantasma y de aldeas casi vacas.

La regin de Basse-Kotto permaneci bastante intacta a pesar del deterioro de la seguridad en el pas hasta los ataques de mayo en las ciudades de Alindao, Nzangba y Mobaye.

Al ser consultada por los combates generalizados en esa regin del pas, Mariner dijo a IPS: El gobierno mantiene muy poco control en la mayora de las reas fuera de Bangui, la capital del pas, dando margen, de hecho, a que los grupos armados extiendan su poder y su territorio.

Escaramuzas entre la alianza rebelde de mayora musulmana, Slka, y las mayoritariamente cristianas milicias antibalaka sumergieron al pas en una guerra civil cuando las fuerzas de la primera derrocaron al presidente Franois Boziz en marzo de 2013.

Su sucesor, Michel Djotodia, se convirti en el primer presidente musulmn del pas, cargo que mantuvo durante un ao hasta enero de 2014.

Por ello, la alianza rebelde Slka se dividi en varias facciones, como la UPC, y cada una comenz una campaa de terror en diferentes regiones del pas contra la poblacin civil.

Los sucesivos acuerdos de cese del fuego acordados desde 2014 no lograron instalar la estabilidad del pas, donde viven unas 4,5 millones de personas.

Las fuerzas musulmanas de la UPC atacaban a civiles cristianos por considerar que apoyaban a grupos armados opositores, mientras las milicias cristianas antibalaka hacan lo mismo contra los civiles musulmanes bajo el pretexto de autodefensa, segn Amnista.

Mariner dijo a IPS que las comunidades musulmana y cristiana acumulan atrocidades cometidas por grupos armados contra la poblacin civil.

El problema es ahora la poblacin musulmana versus la poblacin cristiana; no queremos un conflicto religioso, puntualiz un religioso de Alindao en conversacin con Amnista. Lo rechazamos absolutamente, pero hay un conflicto muy claro intercomunitario, acot.

Al ser consultado sobre la naturaleza religiosa del conflicto, Mariner dijo a IPS que es ms bien sectario, no tanto religioso.

Los grupos armados atacaron a civiles por considerarlos partidarios de un grupo rival y no por una cuestin de doctrina religiosa o ideolgica; La religin es simplemente una lnea divisoria entre diferentes grupos, precis Mariner.

La naturaleza cada vez ms sectaria de la violencia es quiz el aspecto ms preocupante de este conflicto, segn Balkissa Ide Siddo, investigadora de Amnista en Repblica Centroafricana.

El grado de malestar y de odio, as como el deseo de humillar y de degradar alcanz niveles sin precedentes en este pas, como lo evidencia el uso que hace la UPC de la violacin como arma sistemtica de guerra en Basse-Kotto.

Por lo menos 600.000 personas estn desplazadas en el pas, el mayor nmero desde agosto de 2014. Adems, hay 438.700 refugiados en los vecinos Camern, Chad y Repblica Democrtica del Congo, segn Amnista.

Es necesario implementar acciones de emergencia en Repblica Centroafricana para evitar atrocidades mayores e inminentes, subray Mariner.

Traducido por Vernica Firme

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2017/09/civiles-rehenes-del-creciente-conflicto-en-rep-centroafricana/


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