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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2017

A 50 aos de su asesinato
El Che de este tiempo

Manuel Cabieses Donoso
Punto Final


El 9 de octubre se cumplen 50 aos del asesinato en Bolivia del comandante Ernesto Guevara de la Serna. Cuando el Che fue ejecutado en la escuela de La Higuera, tena 39 aos. Una vida breve e intensa. Lo profundo de sus ideas y el filoacerado de su accin, lo sitan entre los grandes revolucionarios del siglo pasado. El Che est destinado a seguir inspirando a nuevas generaciones de luchadores por la justicia social y la hermandad entre los seres humanos.

En una poca rida en valores ticos, el legado ms importante del Che es su ejemplo. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Lo fundamental de su mensaje consiste en que un dirigente no puede llamar a luchar si no estdispuesto a correr los mismos riesgos que sus camaradas. El hombre nuevo es el dirigente que no aprovecha su cargo para disfrutar de privilegios o para hacer la vista gorda con la corrupcin. El Che fue ejemplo de modestia y honestidad como ministro de Industrias y presidente del Banco Central de Cuba antes devolver a la lucha guerrillera. Los hombres y mujeres que se inspiran en el Che, en especial los jvenes, sienten repugnancia por la corrupcin, el acomodo y la ambivalencia de la poltica incrustada en el sistema.

No hay que confundir el ejemplo del Che con posiciones dogmticas y sectarias. Su integridad moral y claridad poltica se basaban en una comprensin integral de la realidad de su poca y en las caractersticas sociales del ser humano de su tiempo. Como fruto de un conocimiento directo de Amrica Latina, el Che forj el pensamiento socialista y antimperialista que lo llev en Mxico a incorporarse a la gloriosa aventura de los 82 expedicionarios del Granma encabezados por Fidel Castro.

En su prctica cotidiana el Che hizo suya la afirmacin de Fidel: Los revolucionarios han de proclamar sus ideas valientemente, definir sus principios y expresar sus intenciones para que nadie se engae, ni amigo ni enemigo La Historia me Absolver , septiembre, 1953).

Su legado es un llamado a rebelarse contra la injusticia en todo tiempo y lugar. Sentir en carne propia la humillacin que sufre cualquier ser humano sin importar su raza, nacionalidad ni creencias. Esto llev al Che a combatir en Africa y a encabezar un proyecto de liberacin continental a partir de la guerrilla en Bolivia.

Su derrota no demuestra que el Che estuviera equivocado en el horizonte estratgico de su proyecto. Es evidente que Amrica Latina necesita liberarse de la dominacin y explotacin imperialista. La ruptura de esa dependencia es necesaria para despejar la va a un desarrollo econmico, social y cultural que permita al ser humano convertirse en protagonista de su propia historia.

El pensamiento del Che, que llam a desconfiar siempre del imperialismo, muestra su vigencia al confrontarlo con las recientes amenazas de destruir la Repblica Popular Democrtica de Corea, estrangular la revolucin bolivariana de Venezuela o hacer cada vez ms duro el bloqueo deCuba. Los casos de Irak, Afganistn, Libia y Siria demuestran que el imperio es capaz de cometer esas y peores atrocidades.

El desarrollo pleno de sus capacidades, gracias a las tareas que cumpli en la Revolucin Cubana, llevaron al Che a descubrir las grietas que produciran el colapso de la Unin Sovitica. La monumental obra del esfuerzo y herosmo de millones de seres humanos de ese pas, padeca el cncer de la burocracia y la corrupcin de su elite gobernante. No solo fue el derrumbe sovitico de 1991. Tambin desaparecieron -o quedaron reducidos a la insignificancia- casi todos los partidos comunistas cortados por la tijera stalinista.

El derrumbe del socialismo real produjo una profunda crisis ideolgica, sumiendo a los trabajadores en la indiferencia como forma de rechazo pasivo a las prcticas corruptas de los partidos cooptados por el capitalismo. Esta crisis plantea la necesidad de construir nuevos instrumentos de lucha poltica y social. Es una batalla que se libra en el terreno de las ideas y en la esfera de la accin-ejemplo. Se trata de recuperar la relacin dialctica entre los movimientos sociales y los partidos, bloqueada por una burocracia oligrquica que an persiste en muchos lugares. En este proceso de revolucin cultural para reconquistar conciencias para el socialismo del siglo XXI queda an mucho camino. Hay que barrer, por ejemplo, con el fetichismo de un Estado omnipotente e infalible que convirti al socialismo -que significa poder popular y derechos humanos, polticos y sociales- en su opuesto: un estatismo vulgar y rampln que min la fortaleza de la ideologa revolucionaria.

Los rebrotes de socialismo de esta poca van recuperando la frescura y atractivo de su matriz original. La tarea consiste en sembrar conciencia y crear organizacin para construir el poder del pueblo. El socialismo de hoy se inspira en el Che y crece en el seno de los movimientos sociales. Su lucha debe madurar todava en instrumentos polticos de mayora democrtica para cambiar el rumbo suicida y devastador que el capitalismo impone al mundo.

Editorial de Punto Final, edicin N 885, Santiago de Chile. www.puntofinal.cl


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