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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2017

Construir, construir

Juan Triana Cordov
OnCuba


La conversacin, como era de esperarse, deriv hacia el tema que nos tiene a todos atentos, ocupados y preocupados, y tambin por qu no decirlo orgullosos: el enorme esfuerzo que todo el pas est haciendo para recuperarnos de los tremendos estragos causados por Irma. A los pocos minutos la conversacin se concentr en el sector de la construccin un sector decisivo para crecer y desarrollarnos que intenta alcanzar la cantidad de habitaciones que se han planeado para el turismo, hacer un pas ms moderno y menos costoso renovando las infraestructuras y construyendo otras nuevas, y que todos los cubanos puedan tener una vivienda adecuada, capaz de resistir mejor los embates de ciclones tan devastadores como el ltimo.

Hablbamos del sector de la construccin, no del Ministerio de la Construccin, pues son, aunque parezca que no, dos asuntos relativamente diferentes. Lo primero que nos sorprendi es que nuestro sector de la construccin es hoy muy diverso, existen desde empresas estatales, hasta compaa extranjeras que disfrutan casi de exclusividad en proyectos asociados al turismo; hasta cooperativas, cuentapropistas, contratistas y obreros y, junto a ello, toda una industria de materiales de la construccin donde empresas nacionales coexisten con las industrias locales que producen materiales para las obras. Confundir el sector de la construccin con el Ministerio de la Construccin y sus empresas subordinadas sera cometer ese tipo de error estadstico que es aceptar algo falso.

Por eso le agradezco tanto a aquel buen amigo mo, que me explic con pelos y seales el xito de las cooperativas de la construccin en la obra civil del proyecto minero de Castellanos, en Matahambre. Pues s, la obra civil del proyecto minero ms importante que ha acometido el pas en los ltimos aos se hizo por constructores no pertenecientes a empresas del Ministerio de la Construccin: se hizo por cooperativas, con cooperativistas, y se hizo en tiempo y con la calidad requerida.

Qu bueno que un da hace ya varios aos, el gobierno cubano autorizara la creacin de las cooperativas de construccin en el pas. No s si alguien se sentir molesto o preocupado por ello, pero yo les confieso que estoy feliz de ese xito.

Qu gran sorpresa pues es bien conocido que uno de los grandes problemas que tenemos hoy en Cuba es el del incumplimiento de los cronogramas de ejecucin, mismo que compite mana a mano con el de la mala calidad de las obras. Por eso me resulta difcil de explicar que en nuestro cartera de inversiones 2016-17 solo tengamos 9 empresas con capital extranjero en el sector y las propuestas hechas solo sean 10 empresas, entre las cuales aparece una sola para la modernizacin de sistemas ingenieriles.

Sin un sector de la construccin poderoso, competitivo, tecnolgicamente avanzado, donde muchas empresas compitan en igualdad de condiciones y con las mismas prerrogativas por los proyectos existentes ser muy difcil avanzar hacia el desarrollo y la prosperidad. Y lo cierto es que mucho ha cambiado dentro del sector. Su evolucin en los ltimos aos, atendiendo al valor producido, es como se muestra a continuacin.

Tabla 1. Valor de la construccin ejecutada:

Hay dos asuntos a tener presente. Aun cuando la economa nacional ha estado creciendo a una tasa promedio que no rebasa el 3 por ciento, entre el ao 2012 y el 2016, el valor total ejecutado en la construccin ha crecido en un 70 por ciento. Si la economa cubana creciera a la tasa a la que se aspira esto es entre un 5 y un 6 por ciento, a cunto tuviera que crecer el sector de la construccin? Lo segundo que llama la atencin es el ascenso de la participacin del sector cooperativo, aun cuando esta no rebase el 8 por ciento del total. Por eso no me explico por qu hoy se ha convertido en un preocupacin para algunos.

Otro aspecto que tambin destaca es la distribucin del valor de la construccin por sectores. As el sector de los servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler y el de la administracin pblica, defensa, seguridad social concentran el 43 por ciento de los valores ejecutados, contrastando significativamente con la agricultura (4,1 por ciento), la pesca (0,1 por ciento), industria azucarera (2,1 por ciento), la industria manufacturera (5,0 por ciento), la educacin (5,1 poro ciento), la ciencia y la innovacin tecnolgica (0,7 por ciento) y la salud pblica y asistencia social (5,1por ciento). Sin duda, parece que algo habr que enmendar en las prioridades sectoriales si queremos tener una industria poderosa y agricultura que produzca, al menos, lo que necesitamos para nuestro mercado interno.

Otro punto es de los que siempre est en primer lugar: la vivienda, hoy daada en cantidades significativos por Irma, pero que siempre ha sido una de los grandes problemas no solucionados a pesar de los esfuerzos. La vivienda es uno de los problemas cuya solucin impacta decididamente en la prosperidad y el bienestar de las familias cubanas. No es un problema nuevo: Fidel Castro en La Historia me absolver lo seala que uno de los flagelos de la sociedad de aquel entonces. No es tampoco un asunto privativo de Cuba, por el contrario, es uno de esos que amenazan a muchas familias en el mundo. Mientras que tener una vivienda propia es quizs de las aspiraciones ms queridas de muchas familias en el mundo. En Cuba, una parte muy alta de la poblacin es duea de su vivienda. Las polticas adoptadas por la Revolucin favorecieron esta situacin. Sin embargo, el de la vivienda sigue siendo un Problema (con maysculas).

En la construccin de vivienda en Cuba se han operado cambios drsticos. En 1995 se construyeron 44,490 viviendas en todo el pas, el Estado fue responsable del 54 por ciento, mientras el sector no estatal construa el 46 por ciento. El ao 2006 fue el ao del boom constructivo en cuanto a viviendas, se terminaron 111,373, correspondiendo al Estado el 26,7 por ciento y al sector no estatal el 73,3 por ciento. A partir de ese ao el comportamiento ha sido como se muestra en la tabla ms abajo:

Todo indica que el esfuerzo en la construccin de viviendas tendr que ser incrementado. En 2016 se terminaron menos de la mitad de las viviendas terminadas en 2007, y solo el 67 por ciento de las terminadas en 2011. Revertir ese proceso es sin duda una tarea muy difcil.

El Estado cubano ha implementado un grupo de medidas para facilitar que los ciudadanos puedan asumir esa tarea, sin embargo, los nmeros muestran que no es suficiente. El costo de construccin de una vivienda se ha elevado sustancialmente, por lo que las posibilidades individuales de hacerlo, sin ayuda estatal, estn bastante concentradas en un sector reducido de la poblacin, con ingresos suficientes para hacerlo. Cierto es que una parte de los materiales que se necesitan tienen precios relativamente altos y mientras que en otros, la produccin nacional y la oferta no son suficientes.

Se deber encontrar una mejor combinacin de programas, y crear otros nuevos que sumen a los ya existentes y permitan desde el Estado y desde las familias, la creacin de fondos no estatales para la construccin de viviendas. Tambin podran llevarse a efecto otras variantes que posibiliten al Estado concentrarse en las familias y personas con situaciones crticas y recursos realmente insuficientes, a la vez que permitan avanzar ms rpido en la construccin de nuevas viviendas. Es necesario que evite que el acceso a una vivienda decorosa sea en un elemento de diferenciacin decisivo en nuestro pas.

Para todo ello tambin necesitamos un sector de la construccin que camine junto a las aspiraciones de prosperidad y desarrollo.

*Todos los datos proceden del Anuario Estadstico de Cuba 2016, Edicin 2017, Oficina Nacional de Estadsticas e Informacin, Cuba.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/construir-construir/



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