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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2017

Notas sobre masculinidad y estereotipos raciales en Cuba
Qu ser lo que tiene el negro?

Maikel Coln Pichardo
Cuba Posible


En la esquina de mi barrio (Buenavista), en estos tiempos que corren, es normal sentirse avasallado por la esquizofrenia sonora de las bocinas nueva tendencia de la cotidianidad cubana, sincronizadas a un mvil va bluetooth. Entre tantas ruidosas melodas, un da como otro cualquiera percibo a mi vecino (un negro fuerte, con su melena a lo yonki y ropas ajustadas que hacen que resalte su musculatura), escuchando msica. All estaba, casi enajenado en plena esquina, con gafas oscuras, disfrutando y, a la vez, deleitndonos con la banda sonora del momento, la cancin el Paln Divino, cuya letra no deja a nadie indiferente:

Soy negro, soy feo

Pero soy tu asesino

No es la cara, ni el cuerpo ma

Es mi Paln Divino.

Mi vecino, a quien apenas conozco de vista, se senta pletrico cada vez que coreaba con intensidad aquel melodioso estribillo. Su pose denotaba poder. Y de un modo enrgico, no dejaba de remarcar la frase maldita: Paln Divino.

Experiencias de este tipo nos incitan a reflexionar sobre masculinidades en Cuba y su relacin con los estereotipos raciales, un tema que se hace pertinente en la agenda social cubana. Hablar de masculinidad en Cuba evoca varias suspicacias, porque aunque es un tema que ha ido posicionndose en los ltimos aos (bien en el mbito social y cultural, y desde la perspectiva acadmica), la transformacin de sus diferentes modelos no se ha concretado a partir de una ruptura total y absoluta con la ideologa patriarcal que aun nos consume.

Varias pautas de este complejo entramado fueron puestas al descubierto en Macho, varn, masculino. Estudios de masculinidades en Cuba, de Julio Csar Gonzlez Pags; una contribucin que sistematiza algunas de las problemticas ms complejas que afronta nuestra sociedad a la hora de poner en prctica nuevas formas de ser hombre.

En esta tesitura, las contrariedades cotidianas se refuerzan puesto que a la sazn del posicionamiento social que proyectan los diferentes modelos de masculinidad dentro de la sociedad cubana, destaca un punto en completa contradiccin argumentado en la acuciosa investigacin antes mencionada: en Cuba, la masculinidad hegemnica sigue siendo representada por los hombres blancos, citadinos y heterosexuales.

A partir de este planteamiento, abordar a profundidad los elementos que conforman la dinmica de las representaciones de la masculinidad en Cuba, resulta un asunto que acarrea muchas contrariedades. Los hombres cubanos, en formas y tamaos, obviamente son diferentes. Luego, a la hora de proyectar actitudes y comportamientos, pues no difieren mucho. El machismo como prctica cotidiana es ejercido unilateralmente por casi todos los hombres cubanos. Sin embargo, hay ciertos tpicos que generan puntos de inflexin y condicionan las representaciones de esa hombra, denotando caractersticas especiales en un sector de hombres determinados.

Ms all de la percepcin y la elaboracin de significados en torno a los hombres, hay que considerar que la sociedad cubana (en un largo y retrgrado proceso histrico), ha padecido, y aun padece en formas particulares, procesos de diferenciacin a partir de clasificaciones raciales que, a fin de cuentas, han jugado un rol fundamental en la ordenacin de nuestras relaciones sociales y culturales. Consecuentemente, el gnero, como configurador de prcticas sociales desiguales, estructuradas por medio de las diferencias entre los modelos de ser hombres y mujeres, y sus relaciones entre s, queda tambin condicionado por los aspectos negativos que han generado las identificaciones raciales.

En ese sentido, estudiar las implicaciones raciales en la construccin de los modelos de masculinidad en el mbito de la sociedad cubana, nos permite visibilizar los efectos y las problemticas contenidas en cuanto a significados y estructuras en una sociedad como la nuestra, con una historia en cuanto a relaciones raciales y representaciones raciales cargada de matices. De cierto modo, es una manera peculiar de enfocar un proceso social que claramente advierte cmo a travs de los estereotipos raciales se han configurado prcticas y realidades alrededor de la vida de hombres y mujeres en modos distintos (y alarmantes) para cada caso en concreto.

Desde una visin social y cultural, est latente una memoria histrica que en determinados momentos y contextos ha puesto en entredicho la actitud y el comportamiento de hombres negros. Esta dinmica ofreci, de diversos modos, una idea distorsionada de procesos sociales en los que las identificaciones raciales tambin condicionaron los contenidos de gnero que elaboraban la masculinidad de manera distinta y jerrquica. Fue as como, en nuestra historia, se han manifestado con total impudicia configuraciones de identidades masculinas, que como ejemplificaremos ms adelante, tuvieron bastante presente los significados y efectos construidos a travs de los estereotipos raciales.

Ser un hombre negro cubano constituy un hecho social sin paliativo a partir del cual se construyeron definiciones estereotipadas que asignaron roles representativos en torno a cualidades relacionadas con la masculinidad, que identificaban a un sujeto por el color de su piel. Esta paradoja acapar significativas fisuras que, a lo largo y ancho de nuestra historia nacional, han ido marcando definiciones asignadas socioculturalmente a partir de los estereotipos raciales. Este hecho tambin tuvo una incidencia inmediata a la hora de comprender la capacidad con la cual nuestra sociedad produjo modelos de masculinidad, convirtiendo a un sector de hombres, identificados racialmente, en portadores de actitudes y comportamientos asociados a estereotipos raciales.

Sistemticamente, este ha sido un fenmeno que establece una relacin bastante sostenida entre la masculinidad y los estereotipos raciales. Y en esa dinmica, se han construido determinadas nociones que generan representaciones opuestas entre hombres negros y blancos, capaces de cimentar un culto a la masculinidad a partir de imgenes de dominio y superioridad.

Pongamos algunos ejemplos. No resulta un secreto para nadie que cada cultura tiene y pone en prctica constantemente determinadas expresiones que presuponen lo que los hombres deben de hacer para comportarse como tales. Sin embargo, es bueno tener presente que cada una de estas expresiones son interpeladas por procesos histricos de identificaciones raciales que, de un modo simblico, resquebrajan los arquetipos de la hegemona masculina, incluyendo nociones de dominio que implican su equiparacin con representaciones controvertidas.

A los hombres negros se les impone, en ese sentido, modos distintos de representar su hombra, estableciendo una relacin peliaguda entre lo que se espera de ellos a la hora de representar su masculinidad.

Hay cierta recurrencia a determinados mitos alrededor de la sexualidad. Dentro de ese universo, las capacidades y potencialidades corporales para la msica y el baile constituyen dos puntos de referencia. Su demostrada destreza y desempeo para estas actividades, han condicionado la asuncin universal de un elemento caracterstico entre los hombres negros, que aunque puede jugar como un elemento constitutivo que reconoce cierta hegemona, paradjicamente pone a prueba la estructura patriarcal que relega un tipo de proyeccin de la hombra a aspectos muy concretos.

Otro de los elementos que mayor impacto ha generado en el imaginario de los estereotipos raciales ha sido la creencia en la bemba grande y, particularmente, en el pene grande. Este elemento los sita alrededor de una mitologa racial recurrente que provoca un imaginario suspicaz a la hora de construir la masculinidad, entendiendo que en ese proceso, como destaca Gonzlez Pags, poseer un pene grande le abre al futuro hombre los caminos de la sexualidad, pues mientras mayor sea el dimetro y la longitud ms resaltar la virilidad.

A partir de esa lgica, a los hombres negros se les impone modos muy peculiares de representar su hombra, estableciendo una relacin peliaguda entre lo que se espera de ellos a la hora de representar la masculinidad: un pene grande, un buen bailador. De modo que los hombres negros llevan sobre sus hombros la responsabilidad de cumplir con algunos patrones masculinos que los obligan a responder en consecuencia con la marca infalible de los estereotipos raciales.

Este argumento provoca que la marcacin de determinados patrones en el reconocimiento y la proyeccin de comportamientos masculinos, los estereotipos raciales pongan de relieve una sensacin de angustia en el sentido de que, paradjicamente, se convierten en motores impulsores de la representacin de un modelo de masculinidad en hombres negros que, a su vez, presuponen la comprensin de un proceso que continua perpetundose a partir de la dinmica racista manifiesta en la sociedad cubana contempornea.

De manera que, para analizar cmo han influido los estereotipos raciales y la masculinidad en el proceso de construccin de sus diferentes modelos, resulta importante destacar cmo algunas de las representaciones subliminales comentadas, continan reconocindose con determinados imaginarios. A partir de entonces, se enfatiza en una lgica racista que identifica lo masculino y algunos de los significados de ser hombre, con prcticas sociales de racializacin en torno a la sexualidad y el baile, por solo citar dos ejemplos.

Asimismo, la visualizacin de estereotipos raciales en torno a la masculinidad, influye negativamente en la evaluacin de procesos complejos en un entorno sociocultural donde prime la violencia y la marginacin. De un modo singular, este tipo de dinmica presupone la toma de consideraciones prejuiciadas en la representacin de ser hombres en consecuencia con las relaciones sociales cubanas que continuamente reproducen estereotipos raciales discriminatorios.

A partir de entonces, de ah que la cancin comentada al inicio haga hincapi en tres aspectos controversiales: negro, feo, pero con un Paln Divino. Estas expresiones matizan, de un modo desafortunado, los modos de ser y existir de los hombres negros en Cuba, tipificando su comportamiento masculino.

Fuente: http://cubaposible.com/masculinidad-estereotipos-raciales-cuba/



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