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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2017

La hegemona occidental y la disolucin del sentido de comunidad

Homar Garcs
Rebelin


Existe a nivel mundial una disolucin creciente del sentido de comunidad, estimulada de diversos modos por los grandes centros del poder mundial. Esto se manifiesta en la intolerancia (racial, religiosa, clasista y/o ideolgica) hacia personas que son, o se consideran, diferentes, eliminando cualquier posibilidad para la convivencialidad y dando lugar a crmenes de odio que se propagan ante la mirada cmplice y/o indolente de quienes ejerceran algn tipo de autoridad (instigndolos muchas veces), hacindolos ver como una situacin normal que no merece demasiada atencin. La concentracin monoplica tanto del conocimiento como de la informacin ha facilitado modelar la poltica y la vida sociocultural, en general, de la humanidad, a tal punto que todo debe calibrarse y adaptarse de acuerdo a los patrones que identifican a la cultura occidental, representada por Estados Unidos y sus aliados europeos, estableciendo su hegemona sobre el resto del planeta.

De acuerdo a lo determinado por el socilogo polaco-britnico Zygmunt Bauman, el mundo actual se encuentra envuelto en lo que l denominara modernidad tarda (tambin conocida como modernidad lquida), caracterizada por una economa capitalista global que no distingue, ni pretende distinguir, fronteras y, de serle siempre posible, recurre a la guerra como opcin vlida para imponer sus intereses; una modernidad que requiere la privatizacin creciente de los servicios pblicos (otrora en manos del Estado) y donde se manifiesta la tendencia a resaltar como valores bsicos ideales el individualismo y, por efecto de ste, la falta de solidaridad, dando fin al compromiso mutuo que se mantuvo presente en la cultura y en la historia de una gran parte de la humanidad. Cuestin sta que tiende a ampliarse cada da gracias a las nuevas tecnologas de la informacin y la comunicacin en auge, desarrolladas, justamente, bajo el patrocinio capitalista. De esta forma, los sectores dominantes se aseguran de obtener tambin una plusvala ideolgica mayor a la obtenida por los grupos de poder del pasado, al mismo que se permiten destruir los cimientos histricos, educativos y culturales de los pueblos a fin de congregarlos en torno a una misma forma de concebir el mundo.

As, en contraste con lo que caracterizara durante siglos a muchos pueblos de la Tierra, especialmente a los de nuestra Amrica, "el sistema alienta -refiere Javier Tolcachier en su artculo Las nuevas narrativas revolucionarias- una lgica individualista, atomizadora, competitiva y excluyente que aumenta el grado de segmentacin y un emplazamiento mental donde la felicidad aparece ligada al xito, la fama y la singularidad. El ideal es ser diferente, aunque todos crean exactamente lo mismo. La verdad comn es reemplazada por verdades particulares, en las que entronca el aparato publicitario, el misil teledirigido de la posverdad a medida. La generalizacin es pecaminosa y ftil, lo cool es lo especfico y especial. Todo ello debilita las opciones colectivas, sobre todo, las asentadas en pertenencias y permanencias orgnicas, que hoy son reemplazadas por el vaivn de mareas sociales huracanadas, pero impermanentes. De esta forma, quienes detentan el poder (lo mismo que aquellos que aspiran obtenerlo) prometen soluciones simples a problemas intrincados, generalmente dejando de lado la importancia del sentido de comunidad que habra de existir y consolidarse en cualquier sociedad para concentrarse en el inters privativo de cada persona, lo que eventualmente tendr sus efectos negativos respecto a la organizacin autnoma y solidaria de los sectores populares.

El axioma del prcer y presidente mexicano Benito Jurez, la paz es el respeto al derecho ajeno, debiera entenderse tambin como el respeto al derecho de los otros a ser tratados realmente en pie de igualdad, sin que salga a relucir ninguna muestra de discriminacin. Su comprensin y discernimiento contribuiran, sin dudas, a que los seres humanos, en un sentido bastante amplio, puedan finalmente convivir en paz, haciendo realidad todos aquellos ideales que han nutrido sus aspiraciones compartidas de morar en un mundo cada da mejor. Lamentablemente, este es un asunto de primera importancia que es obstaculizado -de variadas formas- por los diferentes paradigmas impuestos por la ideologa de las lites dominantes, llmense nacionalismo, Estado, mercado o religin (y sus derivaciones); los cuales han sido los detonantes principales de cada conflicto ocurrido en la larga historia compartida de la humanidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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