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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2017

Violencia machista & modus operandi
El maltratador mata a la mujer por la espalda

Daniel Cela
Publico.es

Un estudio de la Junta de Andaluca sobre 150 sentencias de crmenes machistas en una dcada revela un patrn de conducta en el asesino: no acta por impulso, prepara su crimen y espera a que su vctima baje la guardia.


Se puede predecir un crimen machista? En los ltimos 15 aos han muerto en Espaa 907 mujeres a manos de sus parejas o exparejas. En 2016 fueron 44. En lo que va de ao, 38 (la ltima, este jueves: una joven acuchillada por su marido en Sestao). Se puede predecir? La Consejera de Justicia del Gobierno andaluz ha coordinado el primer macroestudio en Espaa que analiza sentencias de casos de vctimas mortales de violencia de gnero.

Se ha revisado la instruccin de 150 fallos a lo largo de 11 aos, entre 2005 (un ao despus de que se aprobara la Ley integral de Igualdad) y 2015. Las autoras del estudio, pilotadas por la jurista Aurora Genovs, creen haber hallado un patrn de conducta en los asesinatos de mujeres. Quiz la conclusin ms inquietante del informe es la que desmonta un estereotipo: el maltratador no mata a su vctima por un repentino ataque de ira, no es un impulso de violencia, no hay un detonante en la pareja que precipite el crimen. Al contrario: el asesinato machista es premeditado, agrede a traicin y con alevosa.

En el informe aparece un patrn de conducta del asesino -en el 79% de los casos la condena fue por delito de asesinato y en el 15% por homicidio-, y el indicador ms grave es la alevosa: en el 91% de los casos, los asesinatos de mujeres fueron premeditados. Las autoras describen una secuencia habitual que se repite en casi todas las sentencias: el maltratador amenaza de muerte a su pareja, le dice que va a matarla (habitualmente en medio de una discusin). Luego la tensin baja, los gritos se apagan, desaparece la bronca y vuelve a la normalidad. Pero en la cabeza del hombre ya se ha instalado la idea del crimen, dice Genovs. En las horas, das o semanas siguientes a la discusin, la mujer se relaja y baja la guardia, no percibe peligro alguno.

En las sentencias analizadas, la vctima fue asesinada por la espalda, mientras dorma (el 49% de crmenes se produce en el dormitorio), mientras descansaba en el sof, en la rutina diaria, en la seguridad del hogar. Ocho de cada diez asesinatos machistas (78%) tuvieron lugar en el domicilio, y en el 66% de los casos, el agresor conviva con la vctima. En el 51% de casos el marido o novio us un arma blanca, y en muy pocos casos aparecen heridas de forcejeo o seales de que la vctima se defendi. No hay forcejeo porque el maltratador apuala por la espalda o cuando su pareja est relajada, sentencia la coordinadora del estudio.

Hace unos meses, el Tribunal Supremo acu un concepto nuevo para describir este patrn de conducta del asesino maltratador: la alevosa domstica. Es un agravante ms dentro de los crmenes premeditados, un tipo de alevosa ligada a la violencia machista, segn los jueces del Alto Tribunal, basada en la relacin de confianza procedente de la convivencia, generadora para la vctima de su total despreocupacin respecto de un eventual ataque que pudiera tener su origen en acciones del acusado.

Faltan datos en las sentencias

Las juristas que han elaborado el informe dicen que el aviso de alerta ante la inminencia del crimen es que exista violencia previa en la pareja, algn episodio anterior de agresin fsica o de amenaza de muerte. Sin embargo, esta conclusin choca con las mismas estadsticas del estudio: de los 150 fallos judiciales, 99 (el 66%) no describen episodios de violencia previa al crimen. Lo cual induce a pensar que el asesino es alguien que acta por un arrebato y sin premeditacin.

El informe ha puesto mucho empeo en analizar esta contradiccin, porque esto no es lo que dicen los estudios sociolgicos sobre la violencia de gnero, y tampoco es lo que aparece en la prensa cuando surgen crmenes machistas. Genovs cree que hay un vaco en los argumentos jurdicos: No es que no existan episodios de malos tratos anteriores al asesinato, es que los jueces no los describen en sus sentencias, quiz porque se centran en evaluar el suceso concreto de la muerte violenta, pero sera de mucha ayuda profundizar en la convivencia entre vctima y verdugo anterior al crimen para hacer un mejor perfil del tipo de agresor, avisa la jurista. El informe slo recoge 51 casos de violencia previa al crimen: en 25 hubo denuncias previas por parte de las vctimas.

En 15 casos, el juez dict una orden de proteccin, pero en otras diez no: diez mujeres murieron asesinadas tras haber denunciado por maltrato a sus parejas, o bien porque sus abogados no pidieron las rdenes de alejamiento, o bien porque no les fueron concedidas. Esto fue claramente un error, dice Genovs. El cmputo de todas las sentencias analizadas da como media una condena de 16 aos y siete meses, aunque tambin se percibe un endurecimiento de las penas a lo largo de los 11 aos que abarca el estudio. El agresor habitual est en la franja de edad de 40 a 50 aos y no suele tener antecedentes penales. De los 150 asesinos, 60 eran maridos, 48 novios, 29 exparejas y 11 exmaridos.

El informe tambin entierra otro tpico, el de que en vacaciones de verano se disparan los crmenes machistas: los meses ms aciagos son, por estadstica, septiembre y octubre, y los menos graves, julio y agosto. S es un dato revelador el hecho de que haya ms asesinatos en municipios pequeos que en grandes ciudades.

El 38% de los asesinatos de mujeres ocurri en pueblos de menos de 20.000 habitantes, una informacin valiosa para las administraciones a la hora de localizar sus campaas de prevencin y ayuda a las vctimas. Lo que no explica con claridad el informe es por qu, durante 11 aos, se han registrado 37 mujeres asesinadas en Mlaga y slo cuatro en Huelva.

El estudio analiza 150 crmenes machistas (125 espaolas y 25 extranjeras), aunque 42 de ellos carecen de fallo judicial porque el agresor se suicid tras matar a la vctima. Del resto, 81 son sentencias firmes y 27 an estn tramitndose. En los casos que llegaron a juicio, concurre el agravante de parentesco (que endurece la condena) con el atenuante de confesin (que la reduce). Lo habitual es que ambos factores se neutralicen, y que no suponga ms aos de crcel para el agresor, pero tampoco menos.

Genovs no est de acuerdo. En este tipo de delitos, la confesin del asesino es ms una especie de reivindicacin del crimen, un premio, se siente orgulloso de decir que ha matado a su mujer, advierte. El recin aprobado Pacto de Estado por la Igualdad contempla eliminar la confesin como atenuante en los crmenes de violencia machista. La consejera andaluza de Justicia, Rosa Aguilar, cree que hay otro factor que identifica claramente al agresor: "Est dispuesto a morir con tal de matar a la mujer".



Fuente: http://www.publico.es/sociedad/maltratador-mata-mujer-espalda.html



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