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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2017

Catalunya: Para la libertad, sangro, lucho, pervivo

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


El pueblo cataln

La violenta agresin del Gobierno del seor Rajoy al pueblo cataln, validada esta noche por el rey, es portada en todos los medios nacionales e internacionales. Su careta, pretendidamente democrtica, se ha desplomado, apareciendo ntidamente el rostro sanguinario del franquismo.

El 1 de octubre, el pueblo cataln ha vencido moralmente al Gobierno ilegtimo del Estado espaol y ha puesto claramente en evidencia que los regmenes borbnicos siempre han sido una crcel de pueblos.

Solo mediante el respeto del derecho de autodeterminacin -en una Repblica federal o confederal de pueblos ibricos, libres e iguales- ser viable la unidad. De lo contrario, Catalunya nos abandonar irremediablemente a plazo fijo. Como consecuencia de ello, el probable proceso de emancipacin de otros pueblos del Estado nos llevara al peor escenario posible: un escenario de balcanizacin, con grave riesgo para la paz en el territorio de la Unin Europa.

El 18 Brumario de Felipe de Borbn (i)

Los das 1 y 3 de octubre son ya fechas para la historia universal del oprobio. Una vergenza para los afiliados y votantes del PP. Puede que muchos de ellos, arrepentidos, acaben abandonando dicha organizacin criminal. Lo har el rey?

El seor Felipe de Borbn, que ha tomado partido poltico junto a la fraccin ms extremista y nacional-catlica del PP ha roto, como jefe de una monarqua parlamentaria, su obligada neutralidad poltica. Ha violentado, pues, su propia legalidad vigente, de la peor manera que poda hacerlo: con un discurso para la guerra. Es un pirmano peligroso y debe ser depuesto. Se ha puesto al margen de la ley y de la tramposa constitucin que invoca.

Para los Borbones, salvar su ilegtima jefatura del Estado y de las Fuerzas Armadas, siempre ha sido su prioridad. Cuando no, haciendo mutis cobardemente por el burladero; como hizo su bisabuelo Alfonso XIII. Sin embargo, deberan de tener claro que ya no estamos en los aos treinta del siglo pasado.

Indignacin y admiracin

En nombre de mis compaeros, expreso pblicamente nuestra indignacin con un rey que no nos representa e intenta arrastrarnos hacia un disparatado enfrentamiento con el fin de afianzar su corona.

El ttulo de este modesto artculo est escrito en honor del valeroso pueblo cataln. Rememora una cancin de Joan Manuel Serrat, cuya letra corresponde a un poema de Miguel Hernndez, muerto en las mazmorras franquistas.

Hoy resulta doloroso comprobar cunto han cambiado algunas personas -que nos enamoraron en aquellos aos de la dictadura y de la Transicin- hasta el punto de ser casi irreconocibles.

No es, ni mucho menos, el caso de Llus Llach, autor de La Estaca, compuesta en los aos 60 del siglo pasado. Este valeroso cantautor s ha acompaado, lleno de coraje y de pasin, a su pueblo. Expresamos, tambin pblicamente, nuestra ms profunda admiracin.

La ruptura democrtica

Permitidme, pacientes lectores, que me haga eco del comunicado del Colectivo Anemoi del que soy miembro. El 29 de septiembre el colectivo se ha pronunciado mediante el comunicado Catalunya: Democracia y Libertad, en el que instamos, a los partidos polticos de izquierdas, a los sindicatos de clase, a las fuerzas republicanas, a los movimientos sociales, que se pongan al frente del clamor de la ciudana y de la clase obrera.

Es necesario, por tanto, iniciar una ruptura, pacfica y democrtica, para erradicar de las instituciones del Estado a un franquismo que ya no puede camuflar por ms tiempo el rey, como se ha puesto en evidencia de forma estridente esta noche.

Recomiendo al querido lector, si no lo hubiese hecho ya, que lea estos estos magnficos versos de Miguel Hernndez

Para la libertad sangro, lucho, pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos, como un rbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos.

Para la libertad siento ms corazones que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas, y entro en los hospitales, y entro en los algodones como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos de los que han revolcado su estatua por el lodo. Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos, de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacas amanezcan, ella pondr dos piedras de futura mirada y har que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada.

Retoarn aladas de savia sin otoo reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el rbol talado, que retoo: porque an tengo la vida.

Eplogo

Tienen la fuerza, podrn avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Salvador Allende (1908-1973)

Estamos con ustedes, Catalunya.

Su gigantesca manifestacin, masiva y pacfica, en protesta por la agresin sufrida y por su derecho a expresarse en libertad, es un ejemplo para los dems pueblos del Estado espaol.

Viva la Repblica!

Nota:

(i) El 18 Brumario de Luis Bonaparte. Karl Marx (1818-1883)

Manuel Ruiz Robles, capitn de navo de la Armada (R), portavoz del Colectivo de militares demcratas Anemoi, vocal de la Junta Directiva de la Asociacin Civil Milicia y Repblica ACMYR.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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