Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2017

Petrleo y gas natural
Su relevancia y vigencia

Mario R. Fernndez
Rebelin


El discurso de quienes representan pases, y ricos, del mundo occidental distorsiona premeditadamente la relevancia del petrleo y el gas natural. Se trata de recursos vitales para el funcionamiento del mundo y hacer creer a la humanidad que abundan, al punto de que no requieren seria atencin, es una negligencia seria. Unos de los ltimos ejemplos ms notorios de distorsin fue el que tuvo lugar durante la reunin cumbre de los G20 en Hamburgo, Alemania. Peter Koening, analista, en su artculo publicado en Global Research, titulado Los G20: est Occidente gobernado por psicpatas?, explica que Trump promete que Estados Unidos puede, en el futuro, abastecer de hidrocarburos a algunos pases europeos, razn por la que no deben preocuparse de lidiar con abastecedores, segn Trump hostiles a Occidente, como Rusia por ejemplo, que los tienen de rehenes. Koening no anda con sutilezas y no slo habla de Trump como psicpata jefe sino tambin de sus vasallos psicpatas europeos, australianos y canadienses, alineados con l y bailando al ritmo de su tono, al tiempo que ellos mismos pronuncian discursos llenos de disparates y mentiras. Por supuesto, ninguno de los participantes, ni sus asesores y menos an miembros de los medios oficiales de prensa, preguntan a Trump de dnde piensa sacar esos hidrocarburos prometidos que abasteceran a parte de Europa.

A pesar de lo ridculo de las aseveraciones del presidente de los Estados Unidos, estas falsedades son repetidas hasta por algunos medios que se consideran a s mismos crticos de los imperialistas de Occidente. En nmeros reales los Estados Unidos no pueden ser exportadores netos de petrleo ni de gas natural. Aunque es cierto que Estados Unidos tiene una tremenda infraestructura para la refinacin del petrleo que cuenta con ms de 130 refineras, que exporta combustibles refinados por un monto de 68.000 millones de dlares al ao, siendo esta la principal exportacin del pas en su deficiente balanza comercial, es falso que lo pueda hacer sin importar crudo. Para su produccin de productos refinados del petrleo, para consumo interno y para exportar, Estados Unidos depende del petrleo de otros pases que importa al ritmo de ms de 10 millones de barriles diarios, que incluyen no slo hidrocarburos sino tambin biocombustibles (estos ltimos han sido tarifados por la nueva Administracin para proteger la produccin domstica).

En lo que se refiere al petrleo crudo la importacin alcanza los 8 millones de barriles diarios. Hoy Estados Unidos produce 9,3 millones de barriles diarios de crudo pero consume 19,5 millones de barriles diarios. Existen clculos que para el ao 2018 llegar a 10 millones de barriles diarios de produccin, un poco ms del record que tuvo en 1970. Hay que considerar que 5,5 millones de barriles diarios, ms de la mitad de lo que produce, provienen del crudo de esquisto que es un proceso extremadamente costoso, adems de riesgoso para el medio ambiente, cuya explotacin ha sido impulsada justamente para limitar la gran dependencia que Estados Unidos tiene de abastecedores extranjeros. Adems, debemos considerar que el petrleo y el gas natural convencional que Estados Unidos produce continan declinando en todo el pas, por ejemplo el estado de Alaska, que en 1988 llego a producir 2 millones de barriles diarios, apenas produce hoy menos de medio milln de barriles diarios, nmero que continuar declinando y pone en peligro el funcionamiento del oleoducto que se extiende de norte a sur en ese estado, que se estima quedar en desuso en diez aos.

En Estados Unidos, debido al levantamiento de restricciones ambientales por el actual Gobierno, se ha reactivado la inversin en la infraestructura de la industria de hidrocarburos -tanto en plantas y terminales de gas como en proyectos como Cove Point LNG Plant, o la planta de fertilizantes en Cedar Rapids, IA. Han aumentado, adems, las inversiones en oleoductos nuevos y en ampliaciones de oleoductos y gaseoductos ya establecidos. Es justamente debido a la generacin de empleos que esta reactivacin ha generado que, uno de los pocos sindicatos de sectores privados del pas vinculados a la construccin y mantenimiento en el campo de industria qumica y mecnica, apoya la gestin del presidente Donald Trump a pesar de la creciente oposicin a su Gobierno.

Canad es el principal abastecedor de crudo que tiene Estados Unidos. Canad es el sptimo pas en el ranking mundial de produccin de crudo, dispone de una produccin de ms o menos de 3,8 millones de barriles diarios, de los que 3 millones de barriles diarios son exportados a Estados Unidos. Canad es por lo tanto, por lejos, el pas ms importante proveedor de crudo que tiene Estados Unidos, lo siguen Arabia Saud, Venezuela y Mxico. La paradoja es que Canad importa a la vez ms de 700.000 barriles diarios, principalmente de Estados Unidos, lo que demuestra que Canad carece de poltica energtica soberana, todo queda en manos de corporaciones con poder de exportar o importar de acuerdo a sus intereses, que no son necesariamente los intereses del pas ni de su futuro energtico.

La mayor parte del petrleo producido en Canad proviene de las arenas bituminosas de la provincia de Alberta, se trata de 2,2 millones de barriles diarios, produccin que comienza a estabilizarse con la merma de inversiones en esta rea, que se debe en parte a la dificultad de encontrar mercado y al creciente cuestionamiento del destrozo ambiental que la extraccin de arenas bituminosas causa. Un reporte del Centro para la Innovacin Poltica Internacional (Centre for International Governance Innovation) de Canad cuestiona la necesidad de nuevos oleoductos para transportar petrleo extrado de arenas bituminosas (oilsands) a puertos que exporten este crudo para refinarlo sobre la base de que son altamente contaminante y en tiempos, aluden, en que la economa global busca la descarbonizacion.

Sin duda llegar el momento, en un futuro no lejano, en que las corporaciones retornen a estas reas por ms produccin, seguramente as ser cuando el pnico de la escases petrolera aumente, en una sociedad que no ha logrado y quizs no llegar a lograr independencia del petrleo, y siendo que las protecciones legales al medio ambiente son extremadamente dbiles, los ecosistemas son en extremo vulnerables y la estructura generadora de dinero es totalmente dominante.

En Canad, como en muchos otros pases del mundo, la produccin de petrleo convencional y pesado contina declinando en los territorios continentales mientras que la explotacin en el mar (offshore) no aumenta. Las nuevas prospecciones en busca de hidrocarburos en el ocano Atlntico canadiense no han dado el resultado esperado, aunque se mantiene una produccin en el Grand Banks en las costas de la provincia de Newfounland and Labrador , se trata de 172.000 barriles diarios y de 2.700 barriles diarios de condensado de gas natural, este ltimo frente a las costas de la provincia de Nova Scotia. Recientemente la corporacin Shell Canada y sus asociados abandonaron las prospecciones de gas y petrleo de aguas profundas en estas costas de Nova Scotia despues de gastar 525 millones de dlares, esto a pesar de que otras corporaciones tienen an esperanzas de hallazgos en futuras exploraciones en estas reas marinas.

Otro fracaso, en trminos de exploracin de hidrocarburos, fue tambin Flemish Pass a 500 kilometros de las costas atlnticas canadienses donde la petrolera noruega Statoil y la Husky Energy se declararon decepcionadas por sus malos resultados.

En Canad en la dcada de 1970 y 80 se anunciaban inmensas riquezas energticas en la regin polar, se habl mucho del rtico canadiense precisamente en el mar Beaufort donde compaas como Panartic Oil Ltd, Petro Canada y Dome Petroleum perforaron 176 pozos, invertiendo miles de millones de dlares, sin lograr resultados satisfactorios, que no por eso detuvieron la exploracin en las ltimas dcadas por parte de otras corporaciones.

En Canad el petrleo y el gas natural se exploran de este a oeste en las rocas de esquisto, se trata generalmente de exploraciones que son muy resistidas por los habitantes de las reas de prospecciones y por defensores del medio ambiente. Estas exploraciones en busca de hidrocarburos de esquisto han tenido adems resultados contradictorios; por ejemplo, se afirma que en la provincia de British Columbia, en el oeste canadiense, existe una reserva de gas natural enorme (de 2.933 billones de pies cbicos) y desde hace varios aos se anuncia que la Corporacin Nacional de Energas de Malasia, Petronas va a construir un megaproyecto en la costa del Pacifico canadiense de gas natural licuado que usara estas reservas de gas natural, adems de un terminal y un gaseoducto, todo por un valor estimado de 36.000 millones de dlares, que sera la mayor inversin en infraestructura privada en Canad. Despus de muchas especulaciones el proyecto fue sin embargo cancelado, aunque no faltaron polticos y defensores del proyecto que incluso culpaban al gobierno federal y a los defensores del medio ambiente, de no haber dado a los inversores suficientes facilidades para que implementaran sus proyectos. La pregunta inevitable es Acaso se trata de proyectos econmicamente viables? Adems, es posible, cuestionar el tamao de la reserva de gas natural de British Columbia.

Muchos especialistas cuestionan las reservas mundiales estimadas de petrleo y gas natural y las sospechan exageradas, algo que no puede parecernos extrao siendo que vivimos en un mundo afectado por la especulacin, de sobrevalores en las bolsas de capitales, de sobrevalores de bienes inmobiliarios, corporaciones financieras y de servicios, en fin.

Por lo que aunque la produccin mundial de petrleo y gas natural ha aumentado desde la dcada de los 90, especialmente en Rusia, Brasil, Canad, China, Kazakistan, Angola e Irak, en otros como Arabia Saud, Unin de Emiratos rabes, Nigeria, Kuwait la produccin se ha mantenido. Y en algunos como Venezuela, Libia, Irn ha bajado debido a otros factores, aunque en Irn se recupera. Pero pases que aos atrs prometan ser grandes proveedores mundiales de petrleo han visto disminuir vertiginosamente su produccin, por ejemplo Mxico, que el ao 2004 produca 3,5 millones de barriles diarios y el 2014 no lleg a 2,4; Noruega que el ao 2000 produca 3,3 millones barriles diarios y el 2014 produjo la mitad; Reino Unido que en 1999 produca 2,7 y en 2014 produjo apenas 750.000 barriles diarios (el Mar del Norte lleg a producir en 1999 ms de 6 millones de barriles diarios segn oilprice.com pero hoy ha bajado su produccin a 2.9 millones de barriles diarios, uno de los petrleos de ms cara extraccin); Indonesia que en 1991 producia 1,6 millones de barriles diarios y el 2014 produjo 750.000 y continua decreciendo. Se trata de una lista grande de productores menores de petrleo que van en baja ( www.peakoilbarrel.com ).

Y es en el marco de esta realidad donde Occidente decide ser enemigo de pases con gran potencial de producir petrleo y gas natural como Rusia, Irn, y Venezuela y trata, en los grandes centros del mercado del mundo, de manipular, de alguna manera, los precios del crudo perjudicando las economas de esto pases precisamente, adems de declararlos enemigos, an no sabemos con qu razones, si acaso se trata de tomar por asalto estos recursos, si se trata de dejarlos fuera simplemente hacindonos creer que vivimos una abundancia de recursos de energa y no necesitamos el petrleo que estos pases tienen o de que se trata el engao.

Lo obvio es que vivimos en un mundo que produce 93 millones de barriles de petrleo diarios, cifra variable segn la Agencia Internacional de Energa, lo que sabemos es que lo que se produce se consume y que el consumo es impresionante y muy mal distribuido, siendo este un recurso cuyo precio est sujeto con alfileres ya que est amenazado por cualquier desastre natural o amenaza de guerra. No podemos olvidar que tanto el petrleo como el gas natural son vitales para el transporte, la agricultura, la minera, la industria qumica (productora de fertilizantes hasta miles de artculos que usamos diariamente), y que no debemos confundir con los recursos productores de energa elctrica que son otros. Y en este marco la cumbre de los G20 y otras reuniones mundiales se dedican a hablar disparates y a hacer provocaciones en vez de planear madura y seriamente un mundo de menor consumo de petrleo y gas natural, sea cual sea el precio que estos recursos hoy tengan, porque ambos son invaluables y su escases es una certeza futura ms cercana que lejana y una que nos afectar a todos inevitablemente porque no hay plan. Una situacin que afectar gravemente primero a los pases que carecen de estos recursos, que son la mayora de los pases del mundo, y que eventualmente puede ser el final de nuestra civilizacin, que depende completamente de los hidrocarburos para su funcionamiento diario.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter