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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2017

Merkel o el arte de ganar perdiendo

Rodolfo Bueno
Rebelin


Por no poderlos conquistar, Roma llam brbaros a aquellos pueblos disciplinados y aguerridos que habitaban ms all del Danubio y el Rin. En esas tierras surgi Alemania, pas que ha dado al mundo msicos como Beethoven y Wagner, escritores como Goethe, poetas como Heine, pintores como Durero, pensadores de la talla de Hegel y Kant, cientficos como Einstein y Heisenberg, reformadores como Lutero, revolucionarios como Marx y Engels; en fin, un inconmesurable aporte a la cultura universal.

Naci Alemania en la dcada de los setenta del siglo XIX bajo la batuta del genio de la poltica y la intriga, el inigualable Bismarck, que la convirti en una especie de peligro para todos sus vecinos porque, adems de ser una potencia econmica en pleno centro de Europa, sus artes militares, heredadas de los caballeros teutones y demostradas a plenitud en la guerra Franco-Prusiana, colaboraron a incrementar el pangermanismo, doctrina de expansin colonial a costa de sus vecinos ms dbiles.

Esto incit al imperialismo anglosajn a impedir a toda costa que en el continente europeo se d la unin entre los imperios ruso y germano, pues las riquezas rusas unidas a la trabajadora alemana generara una simbiosis invencible. Este fue uno de los motivos por el que Gran Bretaa busca siempre el enfrentamiento ruso-alemn.

El disparo hecho por Gavrilo Princip, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, que seg la vida del Archiduque Francisco Fernando, trajo consecuencias desastrosas al servir de pretexto al Imperio Austro-Hngaro para declarar la guerra a Serbia y desatar la Primera Guerra Mundial. Fue la oportunidad que esperaban los cuatro jinetes de la Apocalipsis para lanzarse con fuerza destructora sobre las enjutas estructuras sociales con que las monarquas absolutistas gobernaban Europa. La Gran Guerra, a la que todos marcharon entusiasmados, terminara con casi todos los regmenes existentes.

Rusia llev la peor parte. Su poca preparacin para este conflicto le signific una serie de reveses y derrotas. Se generalizaron el hambre y el descontento colectivo, comenzaron las huelgas ininterrumpidas, las manifestaciones polticas y los asaltos a los locales comerciales. Los sectores populares se organizaron en los Soviets, a los que se uni parte de los miembros de la Duma, ya disuelta por el Zar, y juntos lo derrocaron. Termin as la dinasta de los Romanov, que haba gobernado Rusia en los ltimos tres siglos, y se instaur el Gobierno Provisional presidido por el Prncipe Lvov y Krensky. Las diferencias entre este Gobierno y los Soviets se hicieron patentes a propsito de la continuacin de Rusia en la guerra; los rganos de poder fueron captados en su mayora por las fuerzas revolucionarias, que exigan la salida de Rusia del conflicto, la paz inmediata y la profundizacin de las conquistas populares. Un poco despus del regreso de Lenin del exilio, los destacamentos de obreros y soldados asaltaron el Palacio de Invierno, lo que fue el inicio de la primera Revolucin Socialista de la historia. Este hecho cambi el curso de la vida de todo el planeta.

Alemania fue otra perdedora de este conflicto. Su derrota y las injustas y abusivas sanciones en su contra provocaron que llegue al poder un demagogo de la calaa de Hitler, al que la gran prensa presenta como un desequilibrado que hipnotiz a los alemanes para exterminar a los judos, aunque se prohba investigar sobre este tema y se castigue rigurosamente al que lo hace, al mismo tiempo que se oculta el verdadero meollo del nazismo. No se trata del caso del psicpata que engatusa a unos despistados alemanes sino que es un fenmeno poltico todava latente que ha demostrado su vitalidad en las dictaduras que EEUU instaur en Centro Amrica, el Caribe, en el Cono Sur de la Amrica Latina y actualmente en Ucrania.

Los discursos de Hitler no cayeron al vaco ni pasaron desapercibidos para la derecha alemana, europea y del mundo entero. Fue nombrado Canciller del Reich gracias a la carta firmada por diecisiete grandes banqueros y magnates industriales, que financiaron su carrera poltica, y as le exigieron al Presidente Hindenburg. Ya en el poder, este descarado hechicero de los prejuicios raciales exacerb los peores instintos del pueblo alemn e implant la dictadura terrorfica del gran capital, que impidi la revolucin proletaria y el derrumbe del capitalismo. En pocos aos, el nazismo, movimiento nacionalista de derecha encabezado por l, transform a Alemania en la primera potencia militar. Fue cruel y despiadada su lucha contra el Tratado de Versalles, que agobi la economa de post guerra de Alemania, contra los judos, que aparentemente haban traicionado a este pas durante la Gran Guerra, y contra los comunistas alemanes, que buscaban realizar la transformacin social de Alemania.

La aventura poltica que le permite a Hitler apoderarse de media Europa casi sin disparar un tiro, llamada de apaciguamiento, deja la impresin de que Occidente le entregaba a Hitler el continente europeo a pedazos con tal de que cumpliera lo que, segn el historiador ingls Sir Wheeler Bennet, exista, la oculta esperanza de que la agresin alemana, si se la poda encauzar hacia el Este, consumira sus fuerzas en las estepas rusas, en una lucha que agotara a ambas partes beligerantes. Esta peligrosa poltica, que evitaba la seguridad colectiva y estimulaba las conquistas nazis en el llamado espacio vital del este, casi termina descuartizando a quienes la auspiciaban, ya que Hitler, antes de dar un paso hacia el Oriente, lo dio primero hacia Occidente. As pasaron las cosas y no como la fantasa que nos relatan: Un paranoico se tom el poder en un pas de grandes tradiciones libertarias e instaur una dictadura personal que llev a los habitantes de Alemania a la guerra, como una manada de ciegos.

Finalmente, luego de numerosas batallas en todos los frentes, las tropas soviticas entraron en Berln y el 1 de mayo de 1945 izaron la bandera de su pas en el Reichstag, el parlamento alemn. Una semana despus, el 9 de mayo, luego de miles de jornadas de denodados combates termin una contienda en la que fallecieron cerca de 60 millones de seres humanos, de los que 27 eran soviticos. En esta fecha, ante el alto mando de los Aliados, se firm la rendicin incondicional de Alemania Nazi. Gracias al heroico sacrificio de todos los hombres libres, la humanidad se salv de vivir bajo el Tercer Reich, sistema poltico que Hitler haba planificado para mil aos.

Esta derrota militar y la posterior divisin de Alemania contuvieron el podero teutn durante ms de cuarenta aos, pero la cada del Muro de Berln trastoc completamente el curso de los acontecimientos. Alemania reunificada impuls su crecimiento sobre la base de las exportaciones, se aprovech del euro, moneda comn que ha convertido a la zona euro en el coto vedado de caza alemana.

La actual Unin Europea, UE, en algo se semeja al espacio europeo concebido por Hitler para dominar Europa mediante la unin econmica y comercial. Lo que Hitler no consigui por las malas lo lograron los europeos mediante la integracin pacfica y democrtica sobre las ruinas de la conflagracin catastrfica de la pasada guerra. El euro, el mercado comn y el Tratado de Maastricht son la ltima etapa de este largo deambular que se inici con Napolen y que Hitler casi culmina. La UE debera superar los antagonismos europeos y evitar la supremaca alemana; sin embargo, de a poco, Alemania se ha convertido en el motor econmico que conduce el tren europeo. La exportacin es la base de su crecimiento, exporta ms de la mitad de lo que produce, y para mantener su prosperidad necesita ampliar su mercado externo, pues el europeo est agotado, lo demuestra que Asia es el destino final de la mayora de sus exportaciones.

A pesar de que ahora Europa habla alemn, Alemania, la mayor economa de Europa, no se ha convertido en el IV Reich porque toda su grandeza es controlada por el poder hegemnico de EEUU, por lo que debe independizarse del tutelado y encontrar su lugar en la multipolaridad que se est formando en el verdadero nuevo orden mundial. En este contexto se da la cuarta victoria de la Sra. Merkel, poltica de alto quilate en un Occidente sin estadistas y en una UE en crisis, al borde de la desintegracin, donde cada pas rema en la direccin que le conviene, sin que le interese el destino comn, donde cada cual busca la solucin de sus problemas en los movimientos nacionales, hoy en boga.

En la Sra. Merkel se cumple el aforismo que le ha servido hasta ahora: Comunista de joven, conservadora de vieja. Aunque nacida en Hamburgo, su familia decide vivir en la Alemania Democrtica, donde obtiene el doctorado en fsica, aprende ruso y se dedica a la investigacin sobre la fsica cuntica. Su carrera poltica en el seno de la Juventud Libre Alemana es tan meterica como la cientfica, pues llega a ser secretaria del departamento de agitacin y propaganda de este organismo. Luego de la cada del muro, se esfuerza por incorporar a la RDA a la economa de mercado de la RFA. Milita en Unin Demcrata Cristiana y es electa diputada al Bundestag. Helmut Kohl, el arquitecto de la reunificacin alemana, la nombra ministra para el Medio Ambiente, la Proteccin de la Naturaleza y la Seguridad Nuclear. Cuando Helmut Kohl se retira del partido, la Sra. Merkel es nombrada su presidente. En el 2003, Gerhard Schoder, que es partidario de la doctrina de la independencia de Europa, se opone a la guerra de Irak, la Sra. Merkel lo refuta y apoya la guerra. A partir de entonces, obtuvo el apoyo estadounidense para arribar adonde ha llegado.

A casi treinta aos de la reunificacin, ha llegado la hora de que Alemania tenga una poltica exterior propia, sin los estigmas que le dej la historia. Podr la Sra. Merkel coordinar los intereses alemanes de manera que se concilien con los intereses europeos y el inters transatlntico? Para ocupar su lugar en el mundo, sin la tutela de nadie, Alemania debe buscar la conformacin del eje Berln, Mosc, Pekn. La oportunidad es ancha pero es estrecho el control sobre su independencia. Tomar el liderazgo es tarea nada fcil, aunque necesaria de cumplir. La Sra. Merkel debe usar a la UE como punto de apoyo para la poltica exterior alemana, aprovechar la rica herencia poltica alemana y la disponibilidad de Macron para este fin, ms que nada ahora que EEUU est de capa cada debido al fracaso de sus aventuras militares y por sus graves problemas internos. Tiene todo a su favor, pero su pasado la condena.

La tarea se le complica porque va a tener muchas dificultades para formar gobierno. Aunque ganadora es al mismo tiempo perdedora, pues no obtuvo mayora. Los verdes y los liberales, con los que tendra que aliarse, se llevan menos que vecinas celosas en busca de marido; en cambio, la oposicin va a ser radical y testaruda, con toda razn. Los Social Demcratas, al borde de desaparecer por ir detrs de sus huellas, deben recuperar el espacio perdido; la sola participacin en el Bundestag de la euroescptica Alternativa para Alemania es un ojo de pollo en el taln de la Sra. Merkel, a la que no pueden ver ni en pintura debido a la crisis de los inmigrantes del 2015, cuando Alemania abri la puerta a cientos de miles de refugiados procedentes de frica y el Oriente Medio; y Die Linke, partido de izquierda en todo un mar de derecha, tiene una posicin anticapitalista que coincide con el pasado de la Sra. Merkel, pero que est muy lejos de sus actuales posiciones. Para que las cosas cambien, la imbatible Canciller tendr que cambiar otra vez; todo est por verse.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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